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PP y Vox inician la legislatura en Andalucía con desencuentro: no hay pacto para repartirse los "sillones" del Parlamento

11 June 2026 at 11:02

Tres semanas después de las elecciones andaluzas del 17 de mayo, punto de partida. Este jueves comienza la nueva legislatura con la constitución del Parlamento regional y, según confirman fuentes de la negociación a LA RAZÓN, no ha habido un pacto previo entre PP y Vox para el reparto de "sillones" de la Mesa, órgano de gobierno de la cámara.

El PP se votará a su candidato (o candidata) para preservar la presidencia y está por ver si respalda a algún nombre de Vox para garantizar que tenga algún puesto. Otra incógnita, en ese sentido, es qué hace Vox. Si decide respaldar el reparto que plantee el PP o se vota a sí mismo.

La única duda que queda resuelta en la mañana de hoy es que los contactos previos, de momento, no han fructificado en un entendimiento. Durante días, Juanma Moreno se resistió a descolgar el teléfono, para indignación de Vox. Hasta la semana pasada, que hubo una llamada de una persona del equipo popular a otra persona del equipo de Vox.

Después, el pasado sábado, Moreno conversó durante media hora con Santiago Abascal en un encuentro fortuito durante la recepción solemne a León XIV en el Palacio Real y el martes llegó el primer encuentro oficial.

El presidente andaluz, acompañado por miembros de su equipo, se entrevistó en la sede del Parlamento con el portavoz de Vox en Andalucía, Manuel Gavira, que estuvo acompañado por Montse Lluis, secretaria general adjunto y negociadora jefe del partido. Las dos partes resaltaron el clima cordial y se limitaron a informar de que se trataba de una primera toma de contacto que tendría continuidad más adelante.

Vox responde

Hasta el momento, es todo lo que hay. Fuentes de la sede nacional de Vox informan a este periódico que para Andalucía lo que plantean es "el mismo modelo que en otras regiones". Esto es: que lo más importante son "las medidas y lo que debe impulsar" el gobierno andaluz. Y no lo demás. "El resto, ahora, nos da igual", concluyen.

Los dirigentes de Vox, por otro lado, lanzan la pelota al tejado de los populares: "Veremos qué es lo que quieren". Mensajes que dejan entrever que la situación política actual es de desencuentro, a pesar de las conversaciones. El pacto que ambos buscan se antoja lejano. Queda mucho camino por delante. "Medida a medida", pretende Vox. En solitario y descafeinado, pretende el PP.

Moreno no lo ocultó en ningún momento durante la campaña electoral. Está en contra de la "prioridad nacional", primera y principal exigencia de Vox que, además, han firmado sus colegas en Extremadura, Aragón y Castilla y León y que con el beneplácito de Alberto Núñez Feijóo; y pretende continuar en la Junta como ha estado en los últimos cuatro años: solo.

Para Vox, la composición del Parlamento es un mero trámite. Las relaciones parece que se han encauzado algo a partir del acercamiento de Moreno. Porque antes había auténtica indignación. Si el PP quiere intensificar el cortejo, un gesto hoy podría ser cederle a Vox un puesto en la Mesa de motu proprio. Los mandos de Vox, a esta hora, no saben si eso puede suceder. "A lo mejor nos votan a alguno, Guardiola nos dio la sorpresa". Ocurra o no, el horizonte de Moreno seguirá siendo el mismo: su investidura pasa por un pacto con Vox. Aunque un gesto podría abaratarlo.

© EUROPAPRESS

Juanma Moreno recoje su acta de diputado parlamentario y Manuel Gavira visita el Salón de Plenos

«Inútil, imbécil, miserable, adobe, qué asco da este ser», antología de Puente contra Feijóo: de pajas a vigas

11 June 2026 at 05:30

Entre los muchos mensajes que el Papa León XIV vertió sobre el atril del Congreso de los Diputados el pasado lunes, dos fueron referencias directas al momento presente de la política en el mundo en general y en España en particular.

Primero: «La pluralidad política no debería degenerar en una descalificación permanente del adversario». Segundo: «Las palabras pueden difuminar la realidad hasta hacer imposible el encuentro».

Pasadas cuarenta y ocho horas del histórico discurso del Pontífice el Hemiciclo recobró este miércoles la normalidad con una bronca sesión de control. De la «renovación moral» a la repetición habitual. Como cabía esperar, la corrupción fue el monotema. Desde la primera pregunta, a cargo de Alberto Núñez Feijóo, quien le espetó a Pedro Sánchez: «Pasará a la historia como inductor, financiador y beneficiario del caso más grave de nuestra historia».

En su cuenta de X, el ministro de Transportes, Óscar Puente, se encargó de responderle, con una falsedad, una predicción y un adjetivo: «Pasarás a la historia como el que perdió dos veces con ese que dices. Ni toda la ayuda obscena que muchos te están prestando te va a servir de nada, inútil».

El resultado de las últimas generales arrojó una clara ventaja del líder popular sobre su adversario socialista. En concreto: 1,38 puntos por encima, y 339.119 votos y dieciséis escaños más.

Durante los últimos meses, la antología de alusiones de Puente hacia Feijóo (en un tono no muy amable) no ha hecho más que multiplicarse de forma ostensible. Acá varios ejemplos.

El pasado treinta de abril, cuando Feijóo aludió a las revelaciones de Aldama sobre Sánchez en el Supremo, Puente escribió: «Qué asco da este ser. Es lo peor que le ha pasado a la política española en casi 50 años de democracia».

Semanas más tarde, con la imputación de Zapatero, el ministro se hizo eco de unas palabras de Feijóo en un mitin para insinuar que tenía información privilegiada y, de paso, insultarle: «Es tan imbécil que nos deja las pruebas para que si albergásemos alguna duda, las despejemos todas. Por recordar, la causa Plus Ultra está bajo secreto de sumario». De la palabra imbécil dice la RAE: «Adjetivo, tonto o falto de inteligencia. Utilizado también como insulto».

El pasado fin de semana, con el vídeo que publicó el presidente del PP en apoyo a la candidata peruana Keiko Fujimori le recordó una vez más (ya lo hizo a viva voz en la investidura fallida de Feijóo, en la que Sánchez le cedió el papel de contrincante) a Marcial Dorado y lo mencionó por un diminutivo de su nombre: «Aquí tenéis a Albertito, el que viene a limpiar desde la lancha del narco, pidiendo el voto para Keiko Fujimori. No desperdicia ninguna oportunidad para demostrar quién es y qué es lo que defiende».

Otras apelaciones reseñables de Puente a Feijóo son: «Miserable», como lo llamó en octubre del pasado año, o «adobe», que significa masa de barro y paja.

Puente responde a LA RAZÓN

Preguntado por sus reiterados tuits hacia Feijóo e invitado a compartir su versión, el ministro respondía este jueves a LA RAZÓN a través de una conversación por WhatsApp. Para empezar, defendía que sus palabras no representan una ofensa: «Verás. Inútil no es un insulto. Es la descripción de la capacidad de un personaje. Es lo contrario de útil. Que no es un insulto lo sabe hasta tu director que, en su columna del lunes, antes de ayer, me calificó de inútil. Y yo no creo que un director tan inteligente y comedido como Paco Marhuenda se dedique a insultar. Puedo estar de acuerdo o no con él, pero no considero que llamarme inútil sea un insulto. Es su valoración sobre mi capacidad».

Por otro lado, subrayaba la irritabilidad de sus contrarios para encajar las críticas cuando, en su opinión, ellos hacen lo mismo. O peor. En términos bíblicos, que ven la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio.

«En todo caso, que los que llevan años machacando al Presidente o a mí mismo, con todo tipo de insultos, tengan la piel tan fina sólo refuerza mi tesis de que la derecha cree que el país es suyo. Y que lo que ella puede hacer, solo puede hacerlo ella. Es decir, que la única ley que respeta es la del embudo», añadía en sus declaraciones a este diario.

Finalmente, sobre si se sintió interpelado o no por la exhortación de León XIV: «En absoluto. Las palabras del Papa en ese aspecto, las comparto plenamente. Si la pluralidad en España degenera en descalificación permanente es porque hay quien no admite esa pluralidad. PP y Vox. El Papa da en el clavo. Como en su apelación a tratar al prójimo como a uno mismo. Aunque no sea nacional».

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El PSOE niega al PP andaluz el pacto que ofrece en Extremadura

11 June 2026 at 02:33

María Guardiola sacó un 43,18% de los votos en las elecciones que se celebraron el pasado mes de diciembre en Extremadura y se quedó a cuatro diputados de la mayoría absoluta. El PSOE cayó a su suelo histórico, casi veinte puntos por debajo. Al día siguiente, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, que gobernó la región extremeña durante 24 años y casi siempre con mayoría absoluta, abrió el debate y reclamó a su partido político una abstención para orillar la influencia política de Vox.

No hubo nada que hacer. Desde arriba sofocaron cualquier debate interno con una negativa rotunda. Pero él insistió. «A mí lo que diga Moncloa no me preocupa en absoluto», le dijo a Susanna Griso en una entrevista en Espejo Público en el mes de diciembre.

Finalmente, Guardiola, como antaño, cuando en las anteriores autonómicas empató en escaños con Guillermo Fernández Vara, buscó el acuerdo con Vox para gobernar y lo selló. Con prioridad nacional incluida. El PSOE votó en contra de la investidura.

Pasado aquel hito, se produjo una renovación orgánica en la dirección de los socialistas extremeños y Álvaro Sánchez Cotrina asumió el liderazgo de la federación. Ahora, con la legislatura en marcha y la estabilidad en manos de un gobierno de coalición, el socialista decide enmendar la plana a superiores jerárquicos y apuesta por un nuevo rumbo con una oferta a Guardiola para aprobar los presupuestos de este año.

«Señora Guardiola: el PSOE de Extremadura está dispuesto a que estos presupuestos salgan adelante. Para ello le ofrezco 7 acuerdos de región y una condición indispensable: echar a los Consejeros de Vox de su Gobierno. Le toca a usted: ¿Extremadura o Vox?», la retó esta semana en la Asamblea.

La presidenta extremeña hizo caso omiso. Entre otras cosas, porque ya no necesita los votos del PSOE para nada. Naturalizada su relación con Vox, con el que en su día negó cualquier alianza, descarta desandar lo caminado. Además, que los populares no ven posible ningún entendimiento posible con los socialistas mientras Sánchez siga a los mandos.

Por otro lado, la oferta del PSOE extremeño, que ha contado con el beneplácito de Ferraz, supone una contradicción cuando, a día de hoy, en Andalucía, el PSOE ni siquiera contempla la posibilidad de facilitarle a Juanma Moreno su investidura. A pesar de que ganó con una holgada mayoría: se quedó a solo dos diputados de la absoluta y prácticamente dobla en escaños y en votos al PSOE.

María Jesús Montero, que sigue siendo la número dos del mismo Ferraz que ha autorizado la maniobra extremeña, se niega a hacer lo propio en Andalucía y se mantiene firme en su «no es no». Y eso que, en los últimos días, han llegado a sus oídos las críticas de los críticos, que le han pedido que mueva ficha en la misma dirección que el colega extremeño. Pero la decisión parece tan firme como irreversible. Lo que aboca al PP a andaluz a buscar un pacto con el único aliado posible: Vox.

El debate no es nuevo. En la campaña de las generales del 23-J, Alberto Núñez Feijóo, durante el único debate electoral que tuvo con Pedro Sánchez, le puso encima de la mesa una oferta para romper con la política de bloques y garantizar que el que gane pueda gobernar siempre. La fórmula era simple: el que queda segundo se compromete a facilitar la investidura del que queda primero. Pero Sánchez eludió estampar su firma en aquel documento.

Lo que pasó después ya es historia. Sánchez perdió y gobernó y el PP consagró su relación con Vox. Y así seguirá siendo.

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17M.-Montero reta a Moreno a decir "día y hora" para confrontar modelos en un debate cara a cara: "Tenga valentía"

"Arderán en el infierno": Bolaños se revuelve contra el PP cuando Álvarez de Toledo exige que Sánchez se aplique su "doctrina"

10 June 2026 at 11:39

Después de la histórica visita del Papa León XIV al Congreso de los Diputados, Miguel Tellado quiso hablar en la sesión de control de este miércoles de "santos". Con mayúsculas, añadió. "Santos Cerdán". El número dos del PP aludió a un "efecto espejo" para denunciar lo que hacía el secretario general y su fontanera "Leire".

Aventuró un "epitafio político" de un Gobierno que llevaba el "pecado original" de la corrupción desde antes de nacer, que "para tapar delitos, decidió cometer otros más graves" y le espetó a Félix Bolaños: "Usted también cumplió con las órdenes de la cloaca y de P.S.", en referencia a las anotaciones en la libreta de Leire Díez.

El ministro de Justicia fue el que más se acordó del Pontífice para su contienda contra la oposición: "Cuiden las palabras y busquen la verdad. Señor Tellado, aplauda menos y cumpla más los mandatos del Santo Padre". Antes, se ofendió por las acusaciones de Tellado, porque le estaba faltando al "honor" cuando, añadió: "Yo no le difamo".

Se la devolvió Tellado, que pidió no manosear las palabras de León XIV: "Sabemos que les encanta la apropiación indebida". Después, llegó el turno para Cayetana Álvarez de Toledo, que recordó la "doctrina inequívoca" que constituyó Sánchez de 2014 a 2018, año en el que desalojó a Mariano Rajoy del Gobierno con el pretexto de la corrupción.

"Hay una cosa llamada responsabilidad política, la política debe ir tres pasos por delante de la legalidad. Anticiparse, hacer moralmente exigente. El error de Rajoy no fue el mensaje a Bárcenas, fue haberle aupado a las máximas responsabilidades orgánicas. Como él a Ábalos o a Cerdán", describió. ¿Por qué la doctrina que aplicó Sánchez con Rajoy no le alcanza a él para dimitir?", preguntó la portavoz popular.

El rifirrafe Bolaños-Cayetana

Bolaños no quiso responder la pregunta oral de la diputada, se ciñó a la que había registrado por escrito. Y empezó por un ataque personal, con alusión al Santo Padre: "Imagino que cuando el Papa habló de la violencia, de la guerra y de la mentira, usted se sentiría personalmente aludida. Cuando la vi aplaudir pensé que habría propósito de enmienda. No parece que haya mucho propósito de enmienda en sus palabras".

Replicó Álvarez de Toledo: "Deje de invocar el nombre del Papa en vano para tapar su corrupción. Funerales laicos, blindaje del aborto. Se va a condenar". Prosiguió con su arenga: "Se lo diré con mucha claridad: no tienen salida. Una cloaca pagada con el PSOE para destruir a jueces, fiscales y policías. Si Sánchez lo sabía, responsabilidad penal, si no lo sabía responsabilidad política. Tiene que dimitir porque es su propia doctrina".

La portavoz popular trazó una "diferencia" entre Leire y Bolaños: "Es jerárquica" y concluyó parafraseando al Sánchez de la moción de censura contra Rajoy, por aquella defensa que hizo al "pequeño gran ejército de hombres y mujeres honestos". Se refería a la judicatura, el Ministerio Fiscal y las fuerzas de seguridad, a los que entonces ensalzó. "El narciso hablaba ya de sí mismo".

Concluyó Bolaños con el Papa para transformarse en inquisidor: "Yo entiendo que no les gustara nada el discurso del Papa. Los entiendo perfectamente. Las vueltas que da la vida. Al final nosotros acabaremos en el cielo y ustedes ardiendo en el infierno. Por sus hechos los conocerán y por sus hechos les juzgarán". Y, por último, censuró la estrategia del PP: "Mucho ruido para que no se hable de lo que hacemos en el Gobierno".

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Sesión de control al Gobierno

El "señor P.S." se abona al 'y tú más' después de que Feijóo le exija dimitir "por corrupción o incompetencia"

10 June 2026 at 08:42

Ni 48 horas han pasado desde la exhortación del Papa León XIV a sus señorías, que reclamó en su histórico discurso en el Congreso de los Diputados una "renovación moral". Pues bien, el primer diálogo entre sus señorías tras el paso del Pontífice por el Hemiciclo versó sobre la corrupción inmoral.

"Doce sumarios, diecisiete delitos y casi un centenar de imputados y para taparlo todo han llegado a practicar delincuencia de Estado. Hace dos años con el caso Ábalos le dije que usted lo sabía y lo tapó. No podía imaginar que sería capaz de llegar a este límite. Usted no tiene límites", arrancó Alberto Núñez Feijóo con su pregunta parlamentaria.

Resultó un tanto inédito el rifirrafe de este miércoles entre el jefe de la oposición y el presidente del Gobierno. Porque fue un diálogo reducido, con un turno cada uno, sin réplicas. Feijóo decidió gastar todo su tiempo en la pregunta inicial que, por otra, encontró respuesta. Algo que casi nunca suele suceder.

Le dijo el líder del PP a su rival que pasará a la historia "como inductor, financiador y beneficiado del caso de corrupción más grave de la democracia". Se cachondeó de su "gestapillo", porque "no será recordada por su pericia ni por sus éxitos", y ensalzó la labor de los tribunales, los jueces o la Policía, que "sí serán respetados por la democracia".

Prosiguió con una cronología de la biografía más turbia de Sánchez y aplicó la fórmula de una misma apostilla: "Mire... la financiación de las primarias con dinero de la prostitución y usted no lo sabía, sus dos manos derechos competían por las mordidas y usted no lo sabía, corrían billetes por Ferraz y se pagaban orgías y cloacas y usted no lo sabía, la SEPI rescataba empresas con tráfico de influencias y usted no lo sabía, Zapatero parece que era la joya de una trama internacional corrupta, y usted no lo sabía".

Acto seguido, los dos primeros de los tres interrogantes: "¿Pero usted no se cansa de tomar el pelo a los españoles? ¿Pero a quién se cree que está gobernando?". Se acordó Feijóo del "tantísimo fervor" con el que Sánchez y compañía aplaudieron el martes a León XIV. "Ya sabrá que se puede pecar y delinquir por obra u omisión".

Finalmente, lo llamó por el apodo que figura en las notas de Leire Díez, la fontanera del PSOE. "Señor P. S.". Y le espetó: "Si lo sabía todo, tendrá que dimitir por corrupción y si no lo sabía tendrá que dimitir por incompetencia". Feijóo acusó a Sánchez de estar "violando al Poder Legislativo porque teme al Poder Judicial" y le lanzó el tercer interrogante: "¿Hasta cuando va a estirar esta basura antes de darle la palabra a los españoles?".

La respuesta de Sánchez

Quedó clara la respuesta: el año próximo. Sánchez se sirvió de la misma Constitución que mandata al Gobierno a presentar Presupuestos cada año para justificar su negativa a anticipar los generales. A pesar de la cascada de causas judiciales incómodas para el Gobierno. A pesar del bloqueo legislativo. "Pero si han hablado los españoles, el pasado año", tuvo un lapsus. "En 2023", corrigió. "La Constitución fija cuatro años de mandato, en 2027 volverán a hablar los españoles".

En un acto de contrición, Sánchez afirmó: "Asumo mis errores". Y hasta ahí la autocrítica. "Lo que no voy es a asumir su grado de hipocresía. Del partido de la Púnica, de la Gürtel, de la Kitchen, del partido de Marcial Dorado, lecciones ninguna". Aplaudió con fuerza la parroquia socialista. Luego pasó a desacreditar a Feijóo: "No tiene voz propia, es la voz de sus amos. Ya sé que somos incómodos para sus amos, que ven mal que se suba el Salario Mínimo".

Sánchez acusó al PP de llevar "ocho años haciendo oposición marrullera" y terminó con el lugar más común de la izquierda para atacar al Gobierno: "M. Rajoy". Aquel presidente al que le ganó una moción de censura presentada por José Luis Ábalos por la corrupción. Terminó quejándose: "Ya está bien de su obsesión personal para conmigo y para con este gobierno". Y tú más, más, más. "La diferencia es que yo no me siento en una sede que no está financiada con dinero negro".

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