También un Papa puede inclinarse. León XIV lo hizo esta mañana “ante la dignidad de los migrantes”. Una dignidad que, recordó después, “no tiene pasaporte ni pierde valor al cruzar una frontera”. No solo con palabras: inclinó su cuerpo en uno de los lugares donde la inmigración deja de ser un debate teórico y se convierte en una realidad hecha de rostros, sufrimiento y esperanza.
Hace unos días comentábamos si la unidad mostrada por la clase política con la unánime ovación –e histórica de 7 minutos– en el Congreso, al finalizar la intervención de León XIV, sería un oasis en el panorama político español tan radicalizado y enfrentado. Apostando a que pronto tendríamos la respuesta. Y ayer ya la tuvimos, muy pronto, y en el mismo lugar donde hubo esa unanimidad. Fue en el Congreso de los Diputados, con ocasión de la Sesión Plenaria de Control al Gobierno, donde afloraron las críticas, en especial por el denominado «caso Leyre», entre otros y no pocos «casos». Feijóo irónicamente se dirigió a Sánchez como «el señor PS» para decirle que, como «ha participado con tantísimo fervor en la visita del Papa, ya sabrá que se puede pecar, delinquir, por obra u omisión». Añadiendo: «Señor P.S.: si lo sabía todo, tendrá que dimitir por corrupción, y si no lo sabía, tendrá que dimitir por incompetente». Concluyendo su intervención, preguntándole: «¿Hasta cuándo va a estirar esta basura, antes de darle la palabra a los españoles?». El triministro Bolaños alegó al respecto, dirigiéndose al PP y Vox, que hicieran caso a las palabras del Papa, evitando la «polarización». Lo cierto es que la política gubernamental está en manos de un auténtico Frente Popular –una coalición socialcomunista, como es sabido– que no facilita ese clima de unidad y consenso con sus iniciativas y conducta política. Esperemos que se imponga pronto una nueva política impregnada de esa voluntad de unidad y cooperación alejada del enfrentamiento, pedida por el Papa. Fuera del Congreso, también el oasis papal tuvo una seria interrupción y precisamente en Barcelona, por un individuo que de un tiro en la cabeza acabó con la vida de una persona en pleno centro de la ciudad. Que se suma a otros sucesos similares ocurridos en los últimos días, y que parecen ser enfrentamientos entre bandas criminales del narcotráfico procedentes del este europeo. A nivel internacional tampoco parece haber un oasis, sino un mero espejismo, con caos y violencia en Belfast, y EE. UU. bombardeando ayer Irán, que respondió con ataques de misiles a bases suyas en países de la zona. Trump afirmó que la República Islámica «retrasó un acuerdo y ahora pagará el precio». Ante este dramático escenario, retomamos la visita de León XIV, que ha dado gran visibilidad a un gesto con las manos que es conocido como el «six seven» (6-7), viralizado en internet entre los jóvenes, y que se interpreta como un gesto de complicidad del Papa hacia ellos. Que el vicepresidente 1º y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, citó ayer desde la tribuna del Congreso. Dicho queda.