Sevilla mira al cielo para seguir creciendo
Sevilla está de moda. Lo último ha sido el desembarco de Rosalía en el Guadalquivir para la premier de «Berlín», la precuela de la «Casa de Papel» rodada en la capital hispalense. Macroeventos como el organizado por Netflix sitúan a Sevilla en el punto de mira, un tirón que aprovecha el sector turístico para seguir explotando la gallina de los huevos de oro. El turismo representa nada menos que el 25% del PIB en la capital y casi el 18% del empleo. En su provincia, el sector terciario también es el principal motor económico –representa casi el 70% del PIB– y, aunque las previsiones son buenas, la vulnerabilidad de depender casi en exclusiva de él ya se vio con crisis como la del Covid.
En este escenario, la industria aeroespacial desempeña un papel fundamental en la diversificación del modelo económico de Sevilla, que «crece cada año en facturación y creación de empleo, y que aporta innovación y proyección internacional», apuntan a este diario fuentes de Andalucía Aerospace, el Clúster Empresarial Aeroespacial y de Defensa. Contribuye, por tanto, a elevar el perfil productivo sevillano ,ya que «es un sector altamente tecnológico, con una cadena de valor industrial especializada en ingeniería, fabricación avanzada y MRO».
Sevilla continúa consolidándose como uno de los principales polos emergentes de la industria espacial en Europa. Con una facturación global cercana a los 3.000 millones de euros, lidera las exportaciones de la provincia. Desde el clúster explican que Sevilla se encuentra ante una etapa especialmente relevante en cuanto al desarrollo de grandes proyectos industriales vinculados al sector aeronáutico, con un impacto directo tanto en la actividad económica como en la generación de empleo cualificado y la atracción de inversión. El más reciente, la decisión de Airbus de ubicar en Sevilla el primer centro mundial de conversión del A330 MRTT, el avión cisterna y de transporte estratégico de referencia a nivel internacional. Según Andalucía Aerospace, «este proyecto refuerza el liderazgo de la ciudad en programas de alto valor añadido dentro del ámbito de la Defensa» ya que «su desarrollo no solo incrementará la carga de trabajo, sino que generará nuevas oportunidades para las empresas proveedoras de tecnologías y servicios».
Po
r su parte, el secretario general de Investigación e Innovación de la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación, Daniel Escacena, destaca que la implantación y apertura de esta nueva planta «supone un importante impulso para el empleo cualificado en Andalucía», subrayando que el proyecto permitirá la creación de «más de 200 puestos de trabajo directos y alrededor de 600 empleos indirectos vinculados a la actividad industrial y tecnológica que generará esta iniciativa». Escacena señala, además, que esta inversión «abre una oportunidad estratégica para el tejido empresarial andaluz», ya que favorecerá nuevas contrataciones y reforzará la colaboración con el ecosistema regional de innovación. En este sentido, incide en que la llegada de esta actividad permitirá estrechar la cooperación con universidades, centros tecnológicos, clústeres y startups andaluzas, fortaleciendo la transferencia de conocimiento y el desarrollo de tecnologías avanzadas en la comunidad.
Junto al centro de Airbus, destacan otros proyectos como la implantación del fabricante suizo Pilatus en la provincia, que se traducirá en nuevos paquetes de trabajo y creación de empleo. Lo mismo ocurre con el anuncio que hizo Ryanair de instalar un nuevo centro de reparación de motores en Sevilla, con una inversión de más de 500 millones y expectativas de crear unos 600 empleos. No hay que olvidar, la oportunidad del «New Space». En este escenario, Sevilla es referente en el sector de los drones y la movilidad aérea avanzada, que encuentra en el Centro CEUS de Huelva unas instalaciones punteras para el desarrollo y experimentación de estas tecnologías.
«Todos estos proyectos configuran un escenario de crecimiento sólido para Sevilla, donde la industria aeroespacial no solo actúa como motor económico, sino también como catalizador de innovación, atracción de talento y posicionamiento internacional», apostillan desde Andalucía Aerospace. El reto, ahora, es saber aprovechar la actual situación geopolítica marcada por la necesidad de reforzar la autonomía estratégica europea y el incremento de la inversión en defensa. «El reto no es solo aprovechar el momento, sino hacerlo de forma sostenida, alineando políticas públicas, capacidades industriales y necesidades del mercado para consolidar un crecimiento a largo plazo».


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