Fue uno de los grandes iconos del baloncesto español de los años 80 y 90 y dedicó gran parte de su carrera profesional al equipo que siempre ha llevado en el corazón, el Club Joventut Badalona, más conocido como la Penya. Ahí fue clave en la histórica victoria de la EuroLeague, entonces Copa de Europa, el título más importante del club, y también pieza destacada en competiciones internacionales con la selección, como los Juegos Olímpicos de Barcelona Desde la posición de escolta, aplicó inteligencia en pista y carisma fuera de ella, lo que le valió el cariño de una afición que después mantuvo al lado como presidente en uno de los períodos económicamente más duros del club.