El Grupo Parlamentario Sumar, a través del diputado de Sumar-Compromís en el Congreso, Alberto Ibáñez, reclamó al ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, la llamada a consultas de la embajadora de Marruecos en España, Karima Benyaich. Se insta al Gobierno, de la que forma parte Sumar, a que se le pidan explicaciones por el ataque con drones que en las últimas horas ha acabado con la vida de tres militantes del Frente Polisario. Expresó que hay una doble vara de medir por parte de los socialistas, dado que en mayo sí que hubo condena de unos ataques de la organización saharaui en la ciudad de Esmara, en el Sahara Occidental.
Este lunes, Marruecos protagonizó ese ataque que dejó entre los fallecidos al dirigente del Frente Polisario Lahbib Abdelazz, hijo del expresidente saharaui Mohamed Abdelaziz. Era para muchos el heredero de este movimiento secesionista de Marruecos. Ese ataque, por el que se han decretado tres días de luto, se dio en medio de una nueva visita del enviado personal de la Secretaría General de Naciones Unidas para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura, quien llegó el domingo a los campamentos de refugiados en el marco de una nueva gira diplomática.
En rueda de prensa desde el Congreso de los Diputados, Ibáñez, expresó su malestar por el silencio del Gobierno, añadido al del propio régimen de Mohamed VI. Hiló la cuestión con la visita del papa León XIV apenas 24 horas antes al hemiciclo. "Parece que el presidente Sánchez no ha escuchado al Papa, que ayer les dejó claro que los derechos humanos no se defienden solo cuando las banderas nos gustan y que hay que hacerlo tanto en Gaza y en Ucrania como en el Sáhara". La crítica de Ibáñez llega después de que desde el PSOE viesen en el discurso del pontífice un aval a las políticas migratorias y sociales del Gobierno, y "alineado" con sus posiciones sobre paz, multilateralismo o inmigración.
Ibáñez apremió al Gobierno a tomar cartas en el asunto, siguiendo la voluntad mayoritaria de la Cámara Baja, donde hay una mayoría –de izquierdas plurinacionales y de PP, así como de partidos nacionalistas– que ve necesaria la acción del Estado con el Sáhara por la "responsabilidad histórica en la descolonización".
La denuncia de Ibáñez no ha sido asilada. Su compañera de filas en el Congreso Tesh Sidi, de Más Madrid, consideró "especialmente llamativo" que mientras el PSOE condena rápidamente cualquier conflicto internacional de carácter similar, no lo haya hecho con esto.
🇪🇭El pasado 9 de mayo, @MAECgob salió corriendo a condenar los ataques, sin víctimas, del @Polisario_ en Esmara (ciudad saharaui ocupada). Hoy, Marruecos asesina a tres dirigentes saharauis.
Preguntamos a Exteriores si va a condenar a Marruecos con la misma rapidez y… pic.twitter.com/U03eQpYmRz
Ve "incompatible este silencio" respecto a "la condena que sí realizó la Embajada de España en Rabat el mes pasado" cundo se produjo ese ataque en Esmara. En el caso de Sidi, ella ha registrado un escrito en el Congreso dirigido a la Mesa. En él se insta al Gobierno a responder si tiene pensado condenar ese ataque y le interpela a comunicar qué medidas tomarán para contribuir al respeto al derecho internacional y del pueblo saharaui.
En Sumar siguen aún presionando al PSOE para desatascar la concesión de la nacionalidad española a los saharauis. Saben que la norma no les es cómoda, por el giro de posición del Gobierno respecto a Marruecos desde 2022. A finales de abril se constituyó la ponencia para abordar el asunto en comisión, el 18 de mayo se reunieron, y por el momento se desconocen más avances. En Sumar ven capacidad de negociación de enmiendas y de desbloqueo, pero recalcan que de enrocarse el PSOE, hay mayoría alternativa si el PP, que ha permitido avanzar el trámite hasta comisión, lo respalda.
Laura Moreno, la secretaria de Organización de Movimiento Sumar, el partido que dio pie a la coalición Sumar con el resto de socios, como IU, Más Madrid o Catalunya en Comú, renunció hace unos días a su puesto como 'número dos'. Todo, a menos de un mes de que se convoque la asamblea estatal de la formación, que tendrá como principal objetivo la renovación de objetivos pero, sobre todo, de cargos. En el punto de mira están los dos puestos de coordinación general del partido, que en la última reunión optó por una bicefalia. A los pocos meses, por motivos personales, el diputado Carlos Martín abandonó uno de esos puestos, y Lara Hernández quedó en solitario a los mandos.
Aunque al principio se vinculaba con una decisión personal para volver a su profesión de docente de Lengua y Literatura, la salida de Moreno se debe a problemas de salud mental derivado de un caso de acoso y apartamiento progresivo de la toma de direcciones. Ella misma lo denunció ante la dirección de Movimiento Sumar el 26 de mayo a través de una carta a la que ha tenido acceso El Independiente. Antes de conocerse este dato, y durante una entrevista en Radio Nacional de España, la integrante de la dirección y portavoz parlamentaria en el Congreso de los Diputados, Verónica Martínez Barbero, apuntó que su marcha no es completa y que seguiría vinculada al partido como afiliada: "Es su decisión, la respetamos total y absolutamente", trasladó.
Moreno revela que hay en marcha una investigación por "comportamientos preocupantes" del líder del partido. Por presunto acoso labora interpuesta por seis altos cargos dirigentes institucionales y orgánicos "que pudieron observar comportamientos preocupantes de la co-coordinadora hacia algunos trabajadores".
Destaca "injusticias" y "falta de respeto" por parte de la dirección del partido, "contra su gente, sus militantes y su organización", definiéndose ella misma como una de las afectadas. Señala a Hernández directamente. "Fui apartada progresivamente de mis responsabilidades y aislada de las estructuras de Movimiento Sumar por cumplir con lo que yo creía que eran nuestros compromisos". "Fui excluida sin previo aviso" del espacio de coordinación estatal con los partidos políticos que forman parte de la coalición Sumar.
Puntos de desencuentro con Hernández
Moreno enumera varias desavenencias con Hernández, como durante los procesos electorales de Andalucía y Castilla y León, apartada del primero, y con presiones para no cumplir los acuerdos del segundo. También con la construcción del partido en la Comunidad Valenciana o con reuniones con terceras formaciones, caso de EH Bildu en Euskadi, con instrucciones para desvincular al aparato local de ellas. Moreno también comenta que hubo mandato de Hernández para no renovar la co-coordinadora vacante tras la marcha de Carlos Martín, que mantuvo, en todo caso, su rol de diputado, o para paralizar los procesos constituyentes en algunos territorios.
Por todo esto, asegura que ha "sufrido un deterioro en mi salud mental por defender un proyecto que, quizá por encima de mi casi nadie se creía (...) y no soy la única". Poco antes de la salida de Moreno, se habría producido la de David Comás, exsecretario de Comunicación, que vendría por los mismos motivos, aunque en su caso no hay comunicación pública.
Un año como secretaria de Organización
Apenas ha transcurrido un año desde que la segunda asamblea estatal de Movimiento Sumar la designase para el puesto a finales de abril. Hasta esa asamblea que queda pendiente de fijar, y que refleja la inestabilidad del partido por ser la tercera en tres años, no se procederá a sustituir la vacante que deja. Sí asumirá temporalmente las labores de Moreno uno de los miembros de la ejecutiva, el coordinador de Movimiento Sumar en Madrid, Fabio Cortese. Él es uno de los rostros que mantiene la interlocución con el resto de las formaciones de la alianza y una de las figuras más cercanas a Hernández.
Esa renovación orgánica del partido también supondrá la puesta a punto de cara a terminar la renovación de la coalición Sumar, comprometida con IU, Más Madrid y comunes y de la que aún no se sabe ni nuevas siglas –no se repetirá Sumar, para evitar confusiones entre partido y alianza– ni nuevo liderazgo tras decidir la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Díaz, dar un paso atrás y pasar a un segundo plano.
Goteo de salidas
Además de las salidas orgánicas de Moreno y Martín, con anterioridad se han producido las bajas de la exeurodiputada María Eugenia Rodríguez Palop, de la propia Díaz tras los malos resultados de las europeas de 2024, de la secretaria de Comunicación, Elizabeth Duval o del exportavoz parlamentario Íñigo Errejón, en este último caso forzada por destaparse casos de acoso sexual. Duval, tras conocerse los hechos, ha confirmado por redes las denuncias de Moreno y señalado directamente a Hernández.
A falta de que se fije una fecha para la Asamblea en las próximas semanas, se espera que ésta abra una fisura interna entre dos corrientes, la de Hernández y la de Martínez Barbero. No tanto por cuestiones ideológicas, sino orgánicas. La portavoz en el Congreso, tras confirmar esa salida de Moreno, no cerró la puerta a optar por ese liderazgo, pero esa decisión, dijo, debe ser colectiva. Ella está a disposición del partido.
Pese a la defensa de los valores católicos y la herencia histórica del cristianismo, las posiciones sobre inmigración de Vox dejan al partido en un limbo en su relación con la Iglesia Católica, más cuando el rechazo a la inmigración irregular y la apuesta –por rachas– de dar protagonismo a las demandas de deportaciones masivas les alejan de la doctrina social que promueve la entidad. Mientras que en el PP dirigentes de la primera línea avalan el cien por cien del discurso pronunciado este lunes en el Congreso de los Diputados por León XIV, en Vox marcan distancias con el mismo y lo utilizan, en todo caso, solo para reivindicar el reconocimiento de la historia española y atacar al Gobierno. "El Papa les ha lanzado un mensaje en contra de sus políticas abortistas y en favor de la eutanasia", dicen voces autorizadas de la formación.
Otras fuentes de alto rango comparten el discurso en términos generales, pero al ser preguntados por las posiciones sobre inmigración invitan a "trascender el contenido" del discurso y "mirar más allá" de lo que se ha dicho en el Congreso, algo más político y que dista del mensaje recurrente del Papa en los sucesivos actos que viene protagonizando desde su llegada el sábado por la mañana en España. De hecho, Santiago Abascal, este mismo lunes hizo esa separación. Después de que el pontífice abandonase el hemiciclo, fue interpelado para referirse a su llamada por "la justicia social, la acogida respetuosa o la integración" en los procesos migratorios, algo completamente contrario a las posiciones de Vox en cuanto a migración. "Hay que distinguir entre los discursos y la política práctica. Son las palabras que se esperan de un líder religioso", opinó Abascal, que intentó hacer compatibles ambas cuestiones para esquivar un nuevo enfrentamiento con la Iglesia.
"La necesidad de acogida al débil, al inmigrante, al extranjero es perfectamente compatible con las leyes de los Estados como reivindica el propio León XIV. Hasta tal punto se entiende bien que se distingue el hecho de la política práctica. Si uno entra en el Estado Vaticano tiene multa, tiene cárcel y la prohibición de entrar. A mí me gustaría tener una política migratoria igual en España", marcó posiciones Abascal para rebajar el calado de las palabras del pontífice y abrir una propia contradicción en su mismo posicionamiento previo. "Creo que es compatible mantener un discurso de acogida como defendemos; un discurso de combate de las mafias, sobre el derecho a permanecer en su propia tierra, con discursos que lo que señalan son los problemas que ocasionan la inmigración masiva en muchas sociedades. Por lo tanto, ninguna contradicción y muy satisfecho con los elogios que León XVI ha hecho a España".
Se coincide en ese punto con el PP, que mientras la izquierda celebra un posicionamiento favorable a la acogida, elude analizar párrafo a párrafo el detalle de lo expresado y asegura que de fondo se les da la razón con esa llamada a fomentar las vías legales –ellos lo vinculan al trabajo– y a la colaboración en los países de origen. "El Papa ha mostrado más coherencia hoy aquí que otros en años. Ha dado más argumentos que otros", dicen fuentes parlamentarias frente a Sánchez. Pese a ello, la distancia entre el PP y Vox a la hora de lidiar con la presencia del Papa es más que evidente. Por ejemplo, mientras el presidente del PP Alberto Núñez Feijóo se reunió en audiencia privada con León XIV por la tarde –y con Isabel Díaz Ayuso–, no ha habido interlocución con Vox ni Abascal más allá del saludo matinal en el Congreso.
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, en su audiencia privada con el papa León XIV en la Nunciatura Apostólica, este lunes por la tarde | Nunciatura Apostólica
Con su comparecencia frente a los medios tras la visita del Papa a la Cámara Baja, Abascal quiso desviar el foco del principal tema de confrontación con la Iglesia –y que pone en un dilema a parte de sus votantes, mayoritariamente definidos como católicos– y centrarlo en los asuntos positivos, en la coincidencia o en esa interpretación del mismo en defensa de la vida o en contra de la eutanasia. In situ alguna figura parlamentaria del partido quitaba hierro al asunto: "La izquierda no está de acuerdo con sus posiciones sobre la eutanasia o el aborto, no pasa nada por discrepar". En esa salida posterior al acto en el Congreso, algunas voces de Vox reivindicaban el resto de discursos más religiosos del Papa este fin de semana, apelando a la familia, al matrimonio –entre un hombre y una mujer– y a la fe. Delimitaban ya como hizo Abascal cada lugar de influencia, el religioso y el político.
Vox ha participado activamente en el aplauso multitudinario al Papa durante siete minutos, con vítores de por medio, y solo su portavoz adjunto y responsable de Vivienda, Carlos Hernández Quero, –uno de los dirigentes con perspectiva más dura contra la inmigración, socialpatriótica– se ha bajado de ese reconocimiento al poco de iniciarse el aplauso. Desde el partido niegan ninguna motivación y recalcan que participó en el aplauso.
Contención tras un reencuentro con la Conferencia Episcopal
La visita del Papa fue bien recibida por Vox en los días previos, desde el secretario general de Vox, Ignacio Garriga, a la portavoz parlamentaria, Pepa Millán, que expresó la "ilusión" y las "ganas" por la misma. Para reflejar lo mejor de España, dijo, frente a la imagen que ha dejado el Gobierno a nivel internacional. Después de varios meses de encontronazos puntuales y distancia, Garriga hizo presencia durante un desayuno informativo del presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, el 12 de mayo en el Hotel Four Season de Madrid, lo que tuvo una lectura de acercamiento y de limar asperezas. Ahora se defiende que hay un cierto entendimiento y que desde la Conferencia se ha asumido que los países tienen derecho a gestionar como consideren su inmigración. Una distinción de lo político con lo social, en definitiva.
Hay dos antecedentes claros de choque. En agosto de 2025, Vox criticó que la Conferencia Episcopal lamentase que el Ayuntamiento de Jumilla (Murcia), restringiese el uso de instalaciones públicas, como el polideportivo municipal, para que la comunidad musulmana celebrase la fiesta del cordero. Eso llevó a Abascal a reaccionar y a sugerir que o bien los obispos se movían en esa dirección por miedo a perder "ingresos públicos", o bien por estar "amordazados" por los casos de pederastia de la Iglesia. Una confrontación directa que no dejó indiferente a nadie. "No estamos ante un debate sobre libertad religiosa, estamos ante la amenaza real de una ideología extremista como es el islamismo", señaló.
En abril volvió a haber un enfrentamiento. A raíz de la 'prioridad nacional' pactada con el PP, el secretario general y portavoz de la Conferencia, Francisco César García, expresó que "la dignidad de la persona es intocable e irrenunciable" y que "la Iglesia tiene el compromiso de estar cerca de unos y otros". Y ante ello, el líder de Vox respondió en X contra él. "Este personaje nunca se atreve a criticar al gobierno mafioso. Porque el gobierno le proporciona su negocio con la invasión. Y esa es su prioridad: el negocio. Y el desprecio profundo a los españoles que quieren defender su patria".
Este personaje nunca se atreve a criticar al gobierno mafioso. Porque el gobierno le proporciona su negocio con la invasión. Y esa es su prioridad: el negocio. Y el desprecio profundo a los españoles que quieren defender su patria. https://t.co/PxmAkDG6vD
Ante ello, desde la Conferencia se defendió el intento de contactar y reunirse con Vox a nivel nacional. García trasladó a principios de mayo tras un ofrecimiento, Vox no les dio respuesta, y eso que hay interlocución sin problema en el ámbito local y autonómico. En la Conferencia, según trasladó Argüello en un reciente encuentro con periodistas, entienden que el distanciamiento forzado por Vox en el plano estatal se debe a un "interés electoral".
"Vox hace de la cuestión migratoria la cuestión central porque debe percibir que hay votantes que proceden de sectores como barrios populares que pueden creer que la inmigración les perjudica en el Estado del bienestar. Y prima eso sobre la religión. Entendemos que hay una estrategia, les viene bien electoralmente", apreció Argüello, no viendo disonancia entre la base solidaria del catolicismo y la apuesta de católicos por Vox pese a ese distanciamiento de la Iglesia por miedo a los efectos de la inmigración. En la Conferencia han explicado que si bien los Estados tienen derecho a regular la inmigración como consideren, una vez llega, "debe primarse la dignidad humana". En esa contemplación se refugia ahora Vox para reservarse frente al discurso de acogida del Papa. Abascal alude a la compatibilidad de la solidaridad con la gestión migratoria que consideren los poderes del Estado. Con la Conferencia Episcopal se reunió justo después del acto en el Congreso León XIV.
Si bien sigue habiendo coincidencia de posiciones en temas morales, Vox mantiene un perímetro de distancia con la Iglesia y con los obispos españoles por estrategia electoral. No replican, sin embargo, alguna de las posturas anteriores con Francisco I, de desconfianza sobre todo cuando abordaba temas sobre España. Tampoco de rebajarle a "ciudadano Bergoglio" como el propio Abascal pronunció hace unos años. La figura del Papa por ahora sigue recibiendo un tratamiento institucional en Bambú, que tampoco ve en llamamientos de León XIV a "huir de enfoques identitarios que pueblan el mundo de fantasmas y enemigos; de narrativas divisivas" y de quienes "ganan popularidad avivando el fuego de las polarizaciones" un toque de atención público sobre Vox. No se sienten aludidos y una vez más, miran a las políticas de Sánchez.