Cuando todos los focos estaban puestos en el aeropuerto del Prat a la espera de que aterrizase el Papa, alrededor de las doce y media de la mañana, el centro de control del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) en la estación de França se quedaba fuera de juego y obligaba a paralizar todos los trenes de Rodalies de Catalunya. El corte, que ha durado unos 20 minutos, se ha repetido alrededor de las 15.30 horas, durante poco más de 10 minutos.