Los precios internacionales del petróleo retrocedieron con fuerza y perforaron la barrera de los 80 dólares por barril ante la expectativa de la reapertura del estrecho de Ormuz y la posibilidad de que Washington flexibilice sanciones al petróleo iraní. El mercado se aleja así de los máximos cercanos a los 100 dólares registrados durante la guerra en Medio Oriente.
El anuncio de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán impulsa los preparativos para reabrir el estrecho de Ormuz el próximo viernes 19 de junio. Francia propone encabezar una operación de desminado, mientras los precios del petróleo fluctúan ante las expectativas y las dudas de que se restablezca el tráfico marítimo.
Mientras Estados Unidos, México y Canadá reciben a millones de turistas para albergar el Mundial más costoso jamás organizado, los beneficios económicos comienzan a repartirse de forma desigual entre los sectores que rodean el torneo. El turismo y las marcas deportivas celebran con altos rendimientos, mientras rubros como el de las apuestas, la construcción y varios clubes de fútbol se quedan fuera de la fiesta financiera. Los aficionados son los que se llevan la peor parte, pagando por ver un mundial que se encareció a la potencia y dejó por fuera a quien no puede costearlo.