De la Fuente no se deja llevar por el ruido
La portería de la selección es una fuente de dudas para todo el mundo menos para Luis de la Fuente. Cuanto más le preguntan por Joan García, más reivindica la figura de David Raya. «¿Por qué no hablamos de él? En Inglaterra lo consideran el mejor portero del mundo», dice. E insiste en valorar el nivel de guardametas que hay en España. «Tenemos seis entre los diez mejores del mundo», suele decir.
Álex Remiro es uno de esos seis, aunque haya tenido que ceder su lugar a Joan García en la convocatoria para el Mundial. El portero de la Real Sociedad es el suplente perfecto. Hace grupo, ayuda al compañero y no genera ruido, aunque sea el único futbolista del equipo que no dispute ni un minuto en el torneo, como sucedió en la Eurocopa. Eso es lo mismo que espera el cuerpo técnico de la selección de Joan García, avalado por su experiencia en las selecciones inferiores. El portero del Barcelona acabó siendo, como Remiro en la Eurocopa, el único de los convocados que no disputó ni un solo minuto en los Juegos Olímpicos. Una lesión le impidió jugar el día que Santi Denia dio descanso al guardameta titular, Arnau Tenas.
Para De la Fuente Unai Simón ha sido hasta ahora algo parecido a lo que fue Zubizarreta para Clemente. Vitoriano como Zubi, Unai también ha demostrado su compromiso con la selección en estos años. Jugó la Eurocopa con una lesión en la muñeca y prefirió retrasar la operación hasta el final del campeonato y perderse el comienzo de la temporada con el Athletic a renunciar a defender a España.
Muy celoso de su intimidad y reservado y contundente en sus respuestas a la prensa, el portero del Athletic ofrece a De la Fuente la seguridad que necesita en el fondo. El seleccionador está rodeado de porteros en el cuerpo técnico. No sólo Miguel Ángel España, el preparador específico de porteros, también Juanjo, el segundo entrenador, y López Vallejo, el psicólogo, ocupaban la portería en sus tiempos de futbolistas. «Juegue el que juegue, sé que no me voy a equivocar», dice el seleccionador, convencido de las capacidades de los tres guardametas convocados.
«Unai Simón no necesita reafirmarse», aseguraba De la Fuente en el mes de marzo, cuando convocó a Joan García por primera vez, con cuatro porteros en la lista.
Unai Simón era el portero de Luis Enrique, pero ha sufrido las dudas externas cada vez que ha habido un cambio del seleccionador. Cuando el preparador asturiano tuvo que dejar el cargo por la enfermedad y el posterior fallecimiento de su hija Xana, Kepa se convirtió en el portero de Robert Moreno. Pero Unai Simón recuperó el puesto cuando regresó Luis Enrique.
Kepa volvió a ser titular en los dos primeros partidos de De la Fuente como seleccionador, contra Noruega y contra Escocia. Miguel Ángel España lo conocía bien de su paso por la sub’21, pero la titularidad del entonces portero del Chelsea y ahora suplente de David Raya en el Arsenal se debió solo a la lesión de Unai, que recuperó la portería en la siguiente convocatoria.
El actual entrenador del PSG insistió mucho en que mejorara su juego con el pie para sacar la pelota jugada desde atrás y se enfadaba cuando el portero daba un pelotazo. Y en eso sigue trabajando con De la Fuente, que lo integra en los rondos como uno más para que coja soltura con los pies.
El seleccionador valora la seguridad que le ofrece dentro y fuera del campo. Unai es ya el segundo capitán de la selección, promocionado por las ausencias de Morata y de Carvajal, al que ya adelantó en internacionalidades hace unos meses. Destaca su importancia para el grupo. En marzo, cuando Joan García fue convocado por primera vez, Unai lo situó como el segundo mejor portero de la Liga, solo por detrás de Thibaut Courtois. «Eso me dice de Unai que es una persona excepcional, con humanidad, con generosidad, con un señorío… ejerciendo de capitán, acogiendo y recogiendo a un futbolista que tiene un futuro fantástico, igual que tiene Unai Simón», aseguraba entonces el seleccionador.
Unai, que cumplió 29 años el pasado jueves, el mismo día en que comenzaba el Mundial, es ya el cuarto portero con más partidos en la selección. Únicamente lo superan Iker Casillas, Andoni Zubizarreta –dos de los futbolistas centenarios con la Roja– y Luis Arconada. Por detrás quedan ya símbolos como Iribar, el ejemplo para todos los porteros criados en Lezama, y David de Gea, el hombre del que heredó la portería de la Roja.
Luis Enrique, el hombre que le hizo debutar en la selección en un amistoso contra Países Bajos, sigue teniéndolo en gran consideración, como demostró después del partido que enfrentó esta temporada al Athletic y al PSG en la Liga de Campeones. El encuentro acabó sin goles gracias fundamentalmente a la gran actuación del portero español, que fue elegido el mejor jugador del partido. «Le he dicho que no vuelve a venir convocado conmigo», bromeaba Luis Enrique después del empate. «Me alegro mucho por él, es un portero indiscutible, el mejor portero para mí sin ninguna duda del campeonato», añadía. El cariño es mutuo. «Me alegré mucho por Luis Enrique. Fue un entrenador que me marcó mucho, cuando me hizo debutar en la selección», aseguraba el portero antes de viajar a Estados Unidos durante uno de los actos publicitarios de la selección en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas.
Unai, ajeno a las modas de los tatuajes y las redes sociales, es un portero tradicional, de los que echan de menos el barro en los campos. Le gustaba la sensación de caer en blando y de que cada parada dejara una marca en la camiseta. Y a De la Fuente, que fue compañero de Zubizarreta en el Athletic que ganó dos Ligas y una Copa con Clemente en el banquillo en los 80, también le gusta que sea así.
Joan García jugó el primero de los amistosos antes de viajar a Estados Unidos, contra Irak. Dejó un gol que podía haber evitado en un partido lleno de suplentes, con once cambios y con nueve jugadores que no están en el Mundial. Unai ocupó la portería contra Perú en Puebla y rodeado de titulares. Es el portero del seleccionador.


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