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Cómo detectar y cómo responder si tu hijo padece acoso escolar, según un experto: “El principal predictor de daño es el tiempo”

12 June 2026 at 09:21

Cómo detectar y cómo responder si tu hijo padece acoso escolar, según un experto: “El principal predictor de daño es el tiempo”

Enrique Pérez-Carrillo, presidente de la AEPAE, analiza los síntomas derivados de la somatización y la rendición, las dos fases críticas que marca la evolución de este tipo de maltrato

De la extorsión a las apuestas: un psicólogo explica por qué el TDAH multiplica los peligros digitales en la adolescencia

El acoso escolar no siempre se manifiesta de forma clara a través de moratones o libros rotos. Son mayoría los casos en los que solo una mirada atenta y una buena comunicación pueden percibirlo antes de que el daño sea demasiado profundo, todo un reto para las familias.

“El principal predictor de daño es el tiempo, es la detección temprana”, advierte Enrique Pérez-Carrillo, presidente de la Asociación Española para la Prevención del Acoso Escolar (AEPAE), que insiste en la importancia de actuar con rapidez. 

La primera señal de alerta suele ser un cambio brusco en la personalidad del menor derivada del punto de inflexión que el experto denomina “somatización”, un tipo de “ansiedad anticipatoria” que surge cuando el niño anticipa el maltrato y que suele generar reacciones físicas y conductuales claras.

Pérez-Carrillo pone como ejemplo un niño introvertido que se vuelva disruptivo o ansioso, o uno más hablador que comience a aislarse, además, “si antes iba al colegio de una forma natural y cómoda y, de pronto, pone excusas para no ir, sería otra señal importante”, añade.

Las primeras señales

El cuerpo, ante esa sensación de miedo o peligro constante, también somatiza y empieza a manifestar dolencias reales que reflejan ese estado de alarma, como cefaleas, problemas estomacales o pesadillas, incluye el experto.

Otro indicador fundamental es la caída del rendimiento académico. “Su foco está puesto más en la ansiedad y obviamente no se concentra”, explica el presidente de AEPAE, que explica que si el menor está poniendo toda su atención en el miedo, es normal que no sea capaz de estudiar.

También es frecuente que aparezcan ataques de ira, añade Pérez-Carrillo: “Puede ser que esté muy reactivo o reactiva y que pueda tener explosiones de ira, por esa frustración que está soportando todo el día y que descarga en casa, que es un espacio seguro, contra su padre, su madre o un hermano”.

La segunda fase de respuesta

Pasada la somatización, el experto alerta de una segunda fase más peligrosa: la rendición. En este punto, el menor siente que el maltrato es inevitable y que nadie puede ayudarlo. “Hablamos ya de señales más graves como el estrés postraumático, las autolesiones o los intentos de suicidio”, advierte Pérez-Carrillo, que insiste en la importancia de actuar con rapidez, basándose en la experiencia de la asociación con 9.000 víctimas severas.

Del mismo modo, el experto desmiente varias afirmaciones que suelen minimizar la situación: no es necesario demostrar intencionalidad ni un desequilibrio de poder visible para que exista acoso. “El daño va a estar siempre en proceso, aunque no sea visible”, explica, insistiendo en que el acoso es “sumatorio e incremental”, por lo que siempre irá a más si no se actúa.

A la hora de diferenciarlo de un episodio esporádico, Pérez-Carrillo es tajante en la definición: “El acoso escolar es un maltrato reiterado entre iguales que ocurre tres o más veces”. A diferencia del conflicto, que es mutuo, o de un maltrato puntual, el acoso es sistemático.

Qué pueden hacer los padres

Ante la más mínima sospecha, la mayor aliada de los padres es la comunicación. El presidente de la AEPAE recomienda propiciar conversaciones con los niños que no solo se ciñan a lo académico: “No dar importancia solo a qué hemos sacado en el examen de matemáticas, sino también interesarse por otros aspectos, preguntar cómo te ha ido hoy, quiénes son tus mejores amigos, has tenido algún conflicto en el colegio. O sea, darle también ese espacio para que pueda hablar de su día a día”.

Si aun así el menor no se abre, los padres disponen de herramientas como el test de incidencia gratuito y anónimo disponible en la web de la asociación, que ayuda a hacer un diagnóstico rápido sobre la gravedad de la situación, apunta Pérez-Carrillo.

Si se confirma la sospecha, el primer paso a seguir es “sentarse con el menor y redactar una cronología de los hechos que incluya qué le ocurre, quién o quiénes se lo hacen, en qué lugares y desde cuándo”, aclara el experto. Después se debe acudir al centro educativo, entregar una copia de ese escrito y solicitar la apertura del protocolo oficial y una reunión con la dirección.

“El centro educativo tiene la guardia y custodia del menor desde que entra hasta que sale y es responsable de su seguridad”, señala Pérez-Carrillo, que, por último, aclara que los padres tienen derecho a ser informados del protocolo de forma ágil, “lo único confidencial son los datos de los menores”. 

El farmacéutico Fran Cuéllar analiza las bebidas con ácido hialurónico para la piel: “Los suplementos funcionan por acumulación”

11 June 2026 at 15:50

El farmacéutico Fran Cuéllar analiza las bebidas con ácido hialurónico para la piel: “Los suplementos funcionan por acumulación”

Baja biodisponibilidad, dosis insuficientes y el efecto ‘sabotaje’ del azúcar: el farmacéutico y biotecnólogo en redes Fran Cuéllar explica las razones por las que estas bebidas no logran el efecto rejuvenecedor que prometen

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El wellness está de moda en todos los ámbitos y el marketing lo sabe. Kylie Jenner presentaba hace tan solo un par de meses k2o by Sprinter, una mezcla de electrolitos, ácido hialurónico y colágeno, bajo el lema “hydrate beautifully” (hidrátate con belleza). Hailey Bieber ya lo hizo hace años con el Strawberry Glaze Skin Smoothie, un batido viral en colaboración con la tienda de productos orgánicos de Los Ángeles Erewhon Market, que prometía el cuidado de la piel desde el interior. También en color rosa, la española María Pombo ha presentado Yuzz, un refresco que incluye ácido hialurónico y vitamina C, de la mano de Mahou-San Miguel que definen como “una bebida por fuera y skincare por dentro”. ¿Son efectivas estas fórmulas de activos bebibles?

Para entender si un refresco puede mejorar el aspecto de nuestra piel, primero hay que comprender qué estamos ingiriendo exactamente. “El ácido hialurónico es un polisacárido complejo, es decir, un azúcar muy grande que está compuesto como por dos estructuras principalmente. Si nos lo imaginamos como un Lego, estaría compuesto por piezas azules y rojas exclusivamente, que se repiten muchísimas veces intercaladas, que son la nacetilglucosamina y el ácido glucurónico”, explica el farmacéutico, biotecnólogo y divulgador en redes Fran Cuéllar. El número de estas “piezas” determinará si el peso molecular es alto o bajo, un factor clave para su absorción.

“El cuerpo tiene que destruir el Lego para absorber las piezas y, dentro de nuestro organismo, volver a montarlo”, señala el experto, que apunta que el ácido hialurónico tiene una biodisponibilidad muy baja: “Solo se absorbe el 0,2% de lo que ingerimos”.

Por eso, el beneficio real no lo aporta la molécula en sí, sino de que nuestra microbiota fermente ese hialurónico produciendo oligosacáridos que indiquen a nuestras propias células que deben fabricar más hialurónico natural. 

Sin embargo, para que esa orden se llegue a ejecutar, Cuéllar advierte de que es necesario cumplir con unas cantidades mínimas de ingesta: “Se ha demostrado que una dosis entre 100 y 250 miligramos diarios durante un mínimo de ocho semanas es lo que realmente tiene un impacto en la hidratación y salud de la piel”. 

Así, si una bebida contiene cantidades insuficientes o está pensada para un consumo esporádico, su efecto será nulo. “Los suplementos funcionan por acumulación. Cuando incluyen cantidades demasiado bajas o en bebidas que no están hechas para tomar todos los días, esa bebida no es funcional”, aclara el farmacéutico.

Además, Cuéllar señala la gran contradicción de la mayoría de estos refrescos de belleza: el azúcar y los edulcorantes. “De nada sirve si quiero tener ese efecto saludable en la piel meter un alto volumen de azúcares, que aumentan la inflamación crónica y la oxidación”, defiende.

El exceso de azúcar provoca la glicación, explica el experto, un proceso en el que el azúcar se “pega” a las fibras de colágeno y las degrada. Por eso, es crítico con la mayoría de híbridos entre refresco y cosmético: “Me parece genial que una bebida hecha para disfrutar tenga azúcares, pero para mí es completamente contraproducente mezclar skincare con sustancias que no nos van a hacer nada bien”.

Más allá de las modas, Cuéllar recuerda que “la piel es un espejo de los hábitos que llevas” y apuesta por la denominada “nutrición inteligente” y la fotoprotección como pilares básicos de su cuidado. Además, recomienda optar por activos tópicos con respaldo científico como retinoides o antioxidantes como la vitamina C.

“Englobaría todo en unos hábitos que nos hagan mantener un estilo de vida saludable, potenciando nuestros hábitos y nuestro metabolismo, que son los responsables últimos de nuestra calidad de vida”, concluye. 

De la distancia a la humedad: las claves de un oftalmólogo para evitar que el aire acondicionado nos haga daño a los ojos

10 June 2026 at 08:58

De la distancia a la humedad: las claves de un oftalmólogo para evitar que el aire acondicionado nos haga daño a los ojos

El doctor Vicente Miralles aporta medidas para evitar que la climatización provoque sequedad ocular

Un cardiólogo explica los efectos del café en el corazón: “La mala fama que tiene no está justificada”

Entre los efectos colaterales de exponerse al chorro del aire acondicionado o a las aspas del ventilador son típicas la molestias en la garganta, pero también puede provocar irritación y molestias en los ojos, debido al ambiente seco que propician. El síndrome de ojo seco, una patología que afecta a millones de personas, encuentra en estos aparatos contra las altas temperaturas aliados para proliferar. 

“Tanto el aire acondicionado como los ventiladores aumentan el movimiento de aire alrededor de la superficie ocular. Esto favorece la evaporación de la película lagrimal, especialmente si el ambiente es seco o la persona ya tiene algún grado de disfunción de las glándulas de Meibomio, que son una de las glándulas que tenemos en el borde de los párpados”, explica el oftalmólogo Vicente Miralles, adjunto del Hospital Universitario Henares, en Madrid. 

Esta estructura es la encargada de proteger y lubricar el globo ocular, pero cuando se desvanece más rápido de lo habitual, según el especialista, puede desencadenar una respuesta inflamatoria.

Paradójicamente, la sequedad ocular no siempre se manifiesta como una falta de humedad, uno de los síntomas que señala Miralles y que pueden parecer más desconcertantes es el lagrimeo excesivo: “El ojo produce lágrimas reflejas de mala calidad ante la irritación”. 

Otras señales de alerta más habituales que apunta el oftalmólogo son la sensación de arenilla o cuerpo extraño, el escozor, los ojos rojos o la fatiga visual. Incluso una “visión borrosa fluctuante que mejora al parpadear” puede ser indicativo de que la película lagrimal se está rompiendo. “Los síntomas suelen empeorar en oficinas climatizadas, durante viajes en avión, frente a ventiladores o tras varias horas delante de una pantalla”, advierte el especialista.

La solución no pasa por renunciar al aire acondicionado, sino por aprender a convivir con él y hacer un uso correcto. “No existe una distancia exacta validada científicamente, pero sí una recomendación ampliamente aceptada: evitar que el flujo de aire incida directamente sobre los ojos”, apunta Miralles, que sugiere algunas medidas sencillas para el día a día:

Reorientar la climatización

Además de no colocar ventiladores apuntando a la cara, ni sentarse justo bajo una salida de aire, el especialista recomienda “orientar las rejillas del aire acondicionado hacia el techo o hacia zonas alejadas del puesto de trabajo”.

El control de la humedad

No solo importa la temperatura, el oftalmólogo señala la importancia de “mantener una humedad ambiental moderada, aproximadamente entre el 40% y el 60% cuando sea posible”. Cuando el aire es excesivamente seco, puede controlarse mediante humidificadores. Mantener una hidratación adecuada también es clave. Miralles recomienda “utilizar lágrimas artificiales con ácido hialurónico y sin conservantes si aparecen síntomas”.

La regla 20-20-20

En entornos digitales, se aconseja hacer un descanso “cada 20 minutos, mirar durante 20 segundos a una distancia de unos seis metros”, recuerda el oculista, que también destaca la importancia de “fomentar el parpadeo consciente y con frecuencia”. 

En esa búsqueda de alivio, a menudo se cometen errores que pueden resultar contraproducentes, uno de los más extendidos, según el especialista, es sustituir las lágrimas artificiales por suero fisiológico. Aunque aporta alivio momentáneo, “no está diseñado para tratar el ojo seco, no contiene agentes lubricantes ni componentes que mejoren la estabilidad de la película lagrimal, por lo que su efecto suele ser muy breve e incluso puede favorecer una evaporación más rápida de la lágrima en algunos pacientes”, aclara.

Del mismo modo, Miralles señala el error de pensar que todas las gotas son lágrimas artificiales o utilizarlas de forma insuficiente. “Muchos pacientes utilizan colirios vasoconstrictores para ‘quitar el rojo’. Estos productos pueden mejorar temporalmente el aspecto del ojo, pero no tratan la causa del problema y pueden incluso empeorar los síntomas a largo plazo”, defiende. Para quienes necesitan una lubricación frecuente, “una única aplicación al día resulta insuficiente”, comenta el oftalmólogo que recomienda optar siempre por lágrimas artificiales con ácido hialurónico y sin conservantes.

El doctor recuerda que las gotas pueden aliviar los síntomas, pero no siempre tratan la causa subyacente. “A menudo es necesario complementar el tratamiento con higiene palpebral, calor local u otras medidas específicas”, añade Miralles, que recomienda consultar con un especialista, incluso antes de utilizar lágrimas artificiales, si las molestias o la sequedad persisten.

He estado un mes sin usar el móvil por la calle y esto es lo que he visto al levantar la cabeza

9 June 2026 at 20:41

He estado un mes sin usar el móvil por la calle y esto es lo que he visto al levantar la cabeza

La verdadera autonomía no te la da el último modelo de iPhone, sino el privilegio de poder desaparecer

Los jóvenes que fantasean con vivir como en los 2000: “Echamos de menos unas relaciones más humanas”

Mi amiga Mery se cruzó tres veces por la calle con su instructora de pilates pero iba tan absorta en la pantalla del móvil que no la vio, fue la profesora quien le hizo darse cuenta de lo que le sucedía. A la cuarta, le pudo la vergüenza y decidió guardar el teléfono en la mochila. “Fue un flash porque empecé a ver cosas a las que no le prestas atención en el día a día, cosas muy pequeñas”, comentaba Mery, a la que ese camino a casa le sirvió incluso para cruzar sonrisas con una señora que le hizo recordar a su abuela.

Días más tarde, una persona cercana me comentó que había tenido un episodio de ansiedad al salir a dar un paseo sin móvil por el campo. “Se me empezaron a ocurrir un montón de peligros y situaciones poco probables pero que podían pasar”, explicaba, culpando a su imaginación desbordante. Sin haber vivido nada igual, recordé momentos en los que me fui a casa antes de lo previsto al quedarme sin batería y en lo normalizada que tenemos la dependencia al que podríamos considerar ya nuestro tercer brazo y segundo cerebro.

Así, expectante por si me encontraba con el recuerdo de mi abuela o con un ataque de ansiedad, decidí probar a dejar de utilizar el móvil por la calle. Parecía muy sencillo porque no se trataba de dejar las redes sociales o encerrar mi teléfono bajo llave, solo tenía que dejar de mirarlo mientras caminaba. Por supuesto, no fue tan fácil, y no porque me generara ansiedad, sino porque los primeros días se me olvidaba. Humillante. Lo sacaba del bolso sin pensar, sin que sonara, como un acto reflejo o un mecanismo automatizado, aparecía en mi mano. 

No sé si se puede considerar adicción, pero darme cuenta de que hacía ese gesto decenas de veces sin haberlo decidido, me pareció frustrante. A mí, que me encanta poner el modo avión en el cine y estoy totalmente en contra del wifi en los vuelos. Empecé a dejar el móvil directamente en casa al salir a correr –sí, no necesitas una app que te cuente lo que acabas de hacer–, pasear o a hacer recados, para asegurarme de no acabar consultándolo. 

Los primeros días se me olvidaba. Humillante. Lo sacaba del bolso sin pensar, sin que sonara, como un acto reflejo o un mecanismo automatizado, aparecía en mi mano

El primer día no evité un atropello, ni hice ningún contacto visual transformador, pregunté la hora unas veinte veces y, acostumbrada a pagar con el móvil, salí sin cartera. Me fijé en todos los que iban con la mirada absorta en la pantalla e incluso en cómo gente de mi entorno me dedicaba una atención parcial, incapaces de dejar de teclear, como seguramente habré hecho yo alguna vez.

Al volver a casa, directa al móvil, llegaba el pico de dopamina: mensajes sin leer, correos por contestar y un montón de noticias urgentes de las que no me había enterado. Me transportó a aquella época de Tuenti en la que iniciar sesión eras premiado con un montón de estímulos en verde que te hacían sentir que alguien se había acordado de ti.

“Todas las plataformas que pertenecen a grandes tecnológicas están diseñadas para extraer valor de nuestros datos. Por eso fomentan que pasemos el máximo tiempo posible en ellas, porque cuanto más interacciones les demos, más beneficio económico podrán obtener, a través, por ejemplo, de venta publicitaria o entrenamiento de sistemas de IA”, me comenta Marta G. Franco, autora junto al ilustrador Luis Demano del libro Internet. Por unas vidas digitales más sanas (Litera, 2025). “Es importante recordar esto porque no es que seamos débiles o tengamos poca voluntad, es que se trata de interfaces que implementan sofisticados trucos psicológicos para engancharnos”, señala. 

Si hay equipos de ingenieros superinteligentes trabajando diariamente en empresas multimillonarias para que no soltemos el móvil, ¿cómo no me voy a sentir insegura cuando lo dejo en casa? ¿Es posible vivir en 2026 sin un dispositivo en la mano? ¿Realmente queremos? En el libro, Marta G. Franco aporta pequeños trucos para habitar internet de manera más sana, como ajustar los permisos de notificaciones o evitar tener conversaciones por Instagram o apps en las que todo lo que vemos está seleccionado por un algoritmo.

“Como ya casi todo el mundo sabe, estos algoritmos seleccionan contenidos muy emocionales, estridentes o enervantes, para captar nuestra atención y que sintamos el impulso de seguir viéndolos”, destaca Franco, que propone optar por leer newsletters, reportajes o la Wikipedia si queremos mantenernos al margen de ese ritmo frenético.  

No es que seamos débiles o tengamos poca voluntad, es que se trata de interfaces que implementan sofisticados trucos psicológicos para engancharnos

Marta G. Franco periodista y coautora de 'Internet. Por unas vidas digitales más sanas'

Pero más allá de la dependencia psicológica, nos enfrentamos a una dependencia estructural. El móvil también es cartera, GPS, cámara de fotos, periódico, radio, la carta de un bar o incluso algo similar a una enciclopedia. El internet que prometía libertad y creatividad ilimitadas cuando solo existía dentro de un ordenador de mesa, se vuelve asfixiante, todo el día en la mano, al convertirse cada vez más en un requisito básico.

Rompí el reto por primera vez para llevarme el móvil a la playa y terminar de enviar unos mensajes que habrían supuesto pasar cerca de una hora más en casa. Pensé que tener esa opción era un privilegio del progreso tecnológico, pero también un arma de doble filo para quienes, atrapados en una disponibilidad obligatoria, nunca pueden desconectar. Si tuviera hijos, una persona dependiente a mi cargo o un trabajo que me exigiera estar operativa, seguramente, no podría plantearme un reto de este tipo. 

En un mundo en el que más del 70% de la población utiliza un smartphone, según el informe The Mobile Economy 2026, el privilegio, por oposición, es estar offline. “Los móviles son (en esencia) las nuevas hamburguesas de 1€”, escribía Mariang Maturana, de La pija y la quinqui, en Substack –sí, otra red social–. Mencionaba el hecho de que en Silicon Valley triunfe la educación sin pantallas, mientras que en los colegios públicos, a los que las pizarras electrónicas ya llegaron tarde, continúen utilizando tabletas y sistemas operativos obsoletos. 

Pensé que tener esa opción era un privilegio del progreso tecnológico, pero también un arma de doble filo para quienes, atrapados en una disponibilidad obligatoria, nunca pueden desconectar

Un retiro en la montaña o un resort wellness sin wifi se venden como experiencias de lujo, porque la desconexión se parece ya a otros bienes aspiracionales como el tiempo, el espacio o el silencio. ¿Quién se puede permitir ‘desaparecer’? José Sacristán ha declarado públicamente en más de una ocasión no tener móvil, a sus 88 años, “todavía es la cola de esa sociedad patriarcal”, apuntaba María Galiana en una entrevista en la Cadena SER, en la que ponía el foco sobre el privilegio del actor que, como muchos otros, no se dedica a las tareas domésticas y tiene una mujer que es como su mánager. “Vive en el mejor de los mundos, yo lo envidio muchísimo”, resumía la actriz.  

Un mes después, con los correos sin leer saturándome la bandeja de entrada y un montón de episodios atrasados de mis podcast favoritos, no me he vuelto una ermitaña neoludita, de hecho, he incumplido varias veces el reto, quizás no soy lo suficientemente privilegiada. Pero creo que la clave reside en el concepto de culpa: ni hay que optimizar de forma productiva cada minuto del día en una multitarea constante, ni obligarse a estar dos horas mirando el suelo del autobús. Ya bastante complicado es todo, como para no poder darnos un paseo por el planeta reels de vez en cuando.

De la extorsión a las apuestas: un psicólogo explica por qué el TDAH multiplica los peligros digitales en la adolescencia

9 June 2026 at 15:33

De la extorsión a las apuestas: un psicólogo explica por qué el TDAH multiplica los peligros digitales en la adolescencia

Un estudio reciente revela que el 25,8% de los menores con este trastorno hace un uso problemático de la red

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Los adolescentes con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) presentan tasas de uso problemático de Internet significativamente más altas, de un 25,8%, que sus iguales que no padecen el trastorno, que se sitúan en el 18%. Así lo publica un estudio en la revista Psicothema, que analizó a más de 4.300 jóvenes españoles y pone en cifras una realidad que muchas familias viven en casa. 

No se trata de una cuestión de falta de voluntad, para un joven con TDAH, la pantalla va más allá de una herramienta de ocio o comunicación, según el estudio, es todo un entorno que interactúa con su neurodivergencia y ofrece recompensas y estímulos constantes que su cerebro tiene dificultades para gestionar.

Que el juego online, el consumo de pornografía, el contacto con extraños o la extorsión sexual afecten más a adolescentes con TDAH puede deberse a “posibles déficits en las funciones ejecutivas, como problemas de control atencional, problemas de regulación conductual, problemas de regulación emocional, de memoria de trabajo, de flexibilidad cognitiva, de planificación y organización de tareas, y de procesamiento temporal”, señala Antonio Labanda, psicólogo educativo y general sanitario.

“Especialmente las áreas que más repercuten negativamente y, por lo tanto, más afectan a los TDAH son la flexibilidad cognitiva, que implica poder cambiar de tarea cuando una situación no es agradable o no encuentras solución, y los problemas de planificación, regulación emocional y control inhibitorio”, apunta el psicólogo.

Esta falta de equilibrio puede ser problemática sumada a los mecanismos de refuerzo que utilizan las plataformas digitales: “Los juegos dan refuerzo positivo al jugador, por ejemplo, premios, que hacen que pueda dejar la tarea”. Si ya de por sí resulta difícil desengancharse de un tipo de tecnología que ofrece “premios” infinitos, el problema se agranda en el caso de aquellos que necesitan estímulos externos para regularse.

Pero la investigación recogida en Psicothema no solo alerta sobre el tiempo de conexión, sino sobre el tipo de conductas online. Los menores con TDAH muestran mayor implicación en prácticas ya mencionadas como el consumo de pornografía, la sextorsión o los juegos de azar.

El estudio también presenta matices por sexos, lo que sugiere que la atención, por parte de los padres o de profesionales en caso de que fuera necesario, debe considerar las particularidades de cada joven. El riesgo, comenta el psicólogo, está en que la tecnología se convierta en el centro de gravedad del adolescente: “Cuando tú ya no dominas cualquier tarea, sino que la tarea te domina a ti, estamos ya en una adicción”.

Ante esta situación, la tendencia de muchas familias es apoyarse en la prohibición o el castigo, una estrategia que suele ser ineficaz con adolescentes. Labanda propone apostar por un modelo que denomina “TER: de tolerancia, empatía y respeto”.

Para el psicólogo no se trata de apagar el router sino de construir “un contexto autorregulador” en el hogar, lo que incluye dar ejemplo con el propio uso de la tecnología o fomentar hábitos saludables como el deporte o las comidas sin pantallas.

“Una comunicación clara, asertiva y respetuosa es fundamental. Por ejemplo, aprender a expresar desacuerdo sin juzgar o imponer el punto de vista propio es un camino que conduce a la resolución de conflictos”, subraya Labanda.

La presentación de la nueva revista de elDiario.es sobre ‘El sueño de la vida eterna’ reivindica la salud social: “La soledad no deseada envejece”

26 March 2026 at 21:32

Frente a prácticas que parecen ciencia ficción y las terapias de lujo, la conversación destacó la importancia de la sanidad pública y el tejido social como herramientas para la longevidad

El vídeo de la presentación ya está disponible - Ver ahora

La redacción de elDiario.es exploró el pasado jueves, 19 de marzo, la última frontera humana: ‘El sueño de la vida eterna’, una fantasía que da título y vertebra el nuevo número de la revista. Una conversación informal grabada entre Putin y Xi Jinping sobre el aumento de la esperanza de vida, trasplantes e incluso inmortalidad, fue la chispa que prendió la mecha de este monográfico, confesó su director, Gumersindo Lafuente, al inicio de la presentación. Para desentrañar si esa anécdota política hablaba de ciencia o se trataba más bien de un disparate, Lafuente se rodeó de periodistas y expertos y en el acto contó con la doctora Esther Samper, experta en ingeniería de tejidos y comunicadora, y el periodista de ciencia Antonio Martínez Ron.

La doctora Samper fue la encargada de poner los pies en la tierra desde el inicio. La científica recordó que el récord de longevidad ronda los 120 años y que, aunque técnicas como la edición genética o la reprogramación celular abren puertas que hace décadas eran impensables, “por ahora es imposible que seamos inmortales y que podamos vivir como han dicho algunas personas, 150 años o mil años”.

La conversación se movió entre el optimismo biotecnológico y la prudencia ética. Sin embargo, los ponentes coincidieron en que la meta real no es vivir mil años, sino lograr que el declive de la vejez no sea una caída larga y penosa, sino una línea recta de salud hasta el final, como ya ocurre con algunos centenarios.

Uno de los momentos álgidos de la presentación fue el relato de Antonio Martínez Ron sobre las “fiestas de millonarios” en Silicon Valley. El periodista contó cómo titanes de la tecnología, como Zuckerberg o los fundadores de Google, se obsesionaron con la longevidad, tratándola como un “problema informático” que se puede parchear. Mencionó con preocupación a Altos Labs, una empresa financiada por multimillonarios que ha fichado a científicos españoles de élite bajo “una política de comunicación absolutamente pretoriana”, que les impide hablar con la prensa sobre sus avances, financiados indirectamente por fortunas tecnológicas.

El debate se adentró en terrenos que simulan la ciencia ficción pero son reales al hablar de los xenotrasplantes, el traspaso de órganos de cerdo a pacientes humanos, y de la creación de animales quimeras, modificados mediante ingeniería genética para humanizados y hacer esos trasplantes más compatibles. Mientras que en España estas prácticas están prohibidas, en Japón la legislación ya permite teóricamente desarrollar estos embriones debido a su crisis demográfica y la falta de cuidadores.

Los ponentes enfatizaron en las profundas limitaciones éticas de llevar estos experimentos al extremo y Martínez Ron puso como ejemplo el caso del polémico neurocirujano italiano Sergio Canavero y su inquietante propuesta de los trasplantes de cabeza. “Como ve que no engañaba a nadie, ya no quiere trasplantar cabezas, ahora quiere generar ‘cuerpos granja’ para que tengas un clon con órganos compatibles contigo. No necesitas un cerdo, tendrías un humano sin cabeza en un frigorífico del que poder servirte órganos a lo largo de tu vida”, explicó el periodista, aclarando la poca seriedad de este científico.

Esther Samper y Antonio Martínez Ron, dos de los autores del número 51 de la revista de elDiario.es, 'El suelo de la vida eterna'
Esther Samper y Antonio Martínez Ron, dos de los autores del número 51 de la revista de elDiario.es, 'El suelo de la vida eterna'

Ante tales locuras, los ponentes reivindicaron la ciencia seria, citando los ensayos con rapamicina en perros para extender su vida sana o la investigación para encontrar formas de “limpiar” el organismo mediante la autofagia. También se pronunciaron otros nombres propios de personajes extravagantes, como el multimillonario Bryan Johnson, que se realiza electroshocks y transfusiones de sangre de su propio hijo en un intento desesperado por no envejecer, para desmitificar este tipo de “recetas milagrosas”.

Pero Samper aterrizó la realidad al reivindicar la “sopa de ajo” de la longevidad: “No comer entre horas, dormir bien, evitar la vida sedentaria, fomentar las relaciones interpersonales y huir del estrés”. Una receta a priori mucho más sencilla y, a la vez, difícil de sostener en el mundo actual. 

Martínez Ron apuntó a “un factor invisible que solo alguno se ha atrevido a mencionar en la revista y que es como si fuera totalmente imposible de ver para muchos”: el sistema de salud pública. “Tener un médico de cabecera que no te da cita a las tres semanas hace que vivas mejor y más tiempo, porque hay alguien más o menos monitorizando lo que te va pasando a lo largo de la vida”, justificó el periodista. “Eso nos lo estamos cargando mientras soñamos con regenerar órganos”, apostilló. 

La presentación no terminó sin que los socios de elDiario.es tomaran la palabra para hacer llegar sus preguntas. Entre las inquietudes de los asistentes, surgió la duda técnica sobre si las células cerebrales podrían resistir una longevidad tan extendida, a lo que la doctora Samper respondió con cautela que el cerebro es el órgano con menor capacidad de regeneración y, por tanto, uno de los mayores límites biológicos. El diálogo también abordó el discurso alarmista sobre las pensiones que, como explicó Lafuente, suele estar impulsado por intereses financieros para promover planes privados. 

Como última reflexión, Samper puso el foco en la soledad no deseada, que puede acortar “bastantes años” la vida, según la científica: “Se ha visto que es algo que impacta en multitud de ámbitos de la vida, como en salud mental y en la salud física, porque una persona que no tiene apenas red social de apoyo se ve impactada por circunstancias estresantes de la vida y también suele tener hábitos saludables mucho peores”.

Sindo Lafuente despidió el acto dejando en el aire la certeza de que la ciencia avanza a pasos de gigante en lo más cotidiano y necesario, mientras los más poderosos siguen persiguiendo fantasmas en sus laboratorios privados. Al final, el sueño de la vida eterna parece depender menos de una pastilla milagrosa y mucho más de cómo cuidamos el mundo y a las personas que nos rodean.

Un veterinario, sobre los perros que se rascan sin parar: “El 80% presentan picor por alergia ambiental o alimentaria”

8 June 2026 at 08:52

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Al ver a un perro rascarse insistentemente, la primera sospecha suelen ser las pulgas o parásitos, pero en realidad el origen de los picores es, habitualmente, más complejo. 

“Normalmente, el 80% de los perros presentan picor o prurito secundario por alergia ambiental y/o alergia alimentaria”, destaca el Dr. Xavier Serra, director clínico y dermatólogo veterinario del Institut Veterinari Dermatològic NewVet de Barcelona. “El otro 20% puede ser debido a afecciones como que se haya pinchado, traumatismos, infecciones, erosiones, quemaduras o incluso algún tipo de parásito, por ejemplo, la sarna”, añade.

Uno de los mayores retos es lograr identificar con precisión la causa de este tipo de reacciones en perros. La clave, según Serra, reside en la observación de los síntomas adicionales y la estacionalidad.

La alergia alimentaria suele manifestarse con signos digestivos. “Si el perrito o el gatito tiene una sintomatología más allá de los picores y padece de malas digestiones, vómitos, diarreas, heces blandas o discontinuas o signos de gastritis, el diagnóstico que podría estar más enfocado hacia una hacia un problema alimentario”, señala el veterinario.

Si no se presentan este tipo de síntomas y se distingue una “estacionalidad más marcada”, empeorando en épocas específicas del año como primavera o invierno, Serra se decantaría hacia una alergia ambiental.

Cuando los síntomas no son claros, el primer paso de los expertos suele ser recurrir a una dieta hipoalergénica estricta durante dos o tres meses. “Si en ese tiempo el animal no se rasca o no tiene ninguna lesión o infección secundaria, podemos confirmar que es una intolerancia o alergia alimentaria”, aclara Serra. “Si el animal no mejora y sigue rascándose, es un paciente alérgico ambiental”, apunta.

Las pruebas para detectar la causa de alergia en perros

A la hora de investigar las causas ambientales que provocan la alergia, el experto describe dos tipos de pruebas: el “skin test”, que consiste en realizar inyecciones intradérmicas con alérgenos atenuados bajo sedación para observar la reacción cutánea, igual que se hace en el caso de humanos; y la prueba serológica, un análisis de sangre realizado preferiblemente durante un brote, que se envía a un laboratorio externo para determinar el panel de alergias.

“Los más típicos, sobre todo en ciudades, son los ácaros, al igual que pasa en humanos”, comenta el dermatólogo veterinario, que explica que el modo de tratar estas alergias también es similar al de los humanos. Lo que para nosotros se trata con antihistamínicos, en su caso se hace con inmunomoduladores, “comprimidos o inyecciones que se utilizan diaria o mensualmente para controlar esos síntomas, el picor, la otitis, los granitos”, detalla Serra. 

También existe la opción de llevar a cabo la inmunoterapia alergeno-específica o “vacuna de la alergia”. Según el experto, se trata del único fármaco que recomienda la OMS para controlar la enfermedad, ya que los otros actúan como un mero alivio sintomático.

“Esta vacuna, con los alérgenos más típicos que puedan afectar al paciente, se administra una vez al mes e intenta transformar esa alergia activa a una alergia inactiva”, cuenta el veterinario, que asegura que “tras unos cuatro años de tratamiento, algunos animales quedan totalmente curados y sin necesidad de medicación adicional”.

Para Serra, un error frecuente es preocuparse por tratar únicamente los síntomas, como unos granitos o un rascado, y no la causa primaria. “Si tratas solamente esa parte pequeñita, no llegarás nunca al control de la enfermedad”, afirma. 

Como medida preventiva y de apoyo el experto recomienda una buena alimentación rica en Omega 3 y 6 y la utilización de la terapia con champú, “que consiste en bañar más frecuentemente al perro o al gatito con un tratamiento muy hidratante que restaura la barrera cutánea y controla las infecciones secundarias y alérgenos”, aclara el experto, que la valora como la forma más adecuada de hidratar su piel dañada debido a la cantidad de pelo.

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