El monasterio medieval de Oña estará rehabilitado en 2029 tras 11 millones de inversión
El monasterio de San Salvador de Oña (Burgos), cenobio medieval que aspira a convertirse en un centro de interpretación en torno al castellano y los orígenes de Castilla, se abrirá al público en su totalidad entre 2028 y 2029, una vez concluya el proyecto de rehabilitación integral que acomete la Diputación Provincial, con una inversión que supera los 11 millones de euros.
El presidente de la institución burgalesa, Borja Suárez, ha explicado en rueda de prensa que para entonces esperan que estén concluidas las tres fases pendientes: una en ejecución, otra a la espera de una ayuda del Ministerio de Cultura y al tercera, recién adjudicada por 3,2 millones de euros.
Ha recordado que el proyecto de intervención arrancó entre 2022 y 2023, con una primera fase par mantener el monasterio, que se centró en intervenir en los más de 9.000 metros cuadrados de cubierta, en un inmueble que cuenta con 34.000 metros cuadrados hábiles, y que corría el riesgo de venirse abajo.
La segunda fase se centró en los jardines benedictinos, el exterior de monasterio y en recuperar el antiguo costurero, que se ha cedido al Ayuntamiento de Oña, lo que ha permitido diseñar una visita cultural y patrimonial entre los claustros ya rehabilitados, la iglesia abacial y su panteón condal.
Ahora, la Diputación ha adjudicado la tercera fase de las obras, que se centrará en el Patio de San Íñigo, que tiene un plazo de ejecución de 18 meses y estará concluida para 2028, ha indicado Suárez, quien ha recordado que en esta fase también cuentan con apoyo del Ministerio a través del 2 % Cultural.
La intervención supondrá derribar el pabellón de cuatro plantas que se construyó en 1970, para recuperar las dimensiones originales del patio; restaurar la fachada hacia la plaza del Convento; y adecuar la sala de acceso a la torre de Sansón para uso expositivo.
Colaboración público-privada para llenarlo de contenido
El presidente ha indicado que el proyecto tiene pendiente una cuarta fase, con 2,5 millones de inversión, para la que han vuelto a pedir ayuda a Cultura, y que se centrará en la sala de los monjes, el refectorio y la biblioteca, lo que supondrá que todo el espacio del monasterio esté ya recuperado, sea accesible y pueda acoger actividades.
A esto se suma una quinta fase, en ejecución, con la demolición del edificio de La Florida -ya acometida- y la transformación del antiguo noviciado en un albergue juvenil, proyecto que acomete la Junta de Castilla y León a través de la Fundación Patrimonio Natural y que estará concluido en 2027.
De este modo, Borja Suárez confía en que para 2028 o 2029 se pueda reabrir en su totalidad el Monasterio de San Salvador, tras una inversión de 11 millones de euros, con el espíritu de convertirlo en un centro cultural en torno al castellano - conectando con Valpuesta- y el origen de Castilla.
Para ello buscarán también la colaboración público-privada, y han iniciado contactos con la Fundación 'La Caixa', para que haga una auditoría cultural. Suárez ha explicado que, si bien la Diputación trabajará en la musealización del cenobio, no quieren que se sostenga solo con fondos públicos.E


© Ricardo Ordóñez/Ical



