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"Cuando las palabras y los hechos no encajan, cree en lo que ves y no en lo que oyes"

8 June 2026 at 17:00

Dicen que una imagen vale más que mil palabras, algo que lo extrapolamos a las acciones, que perfectamente se puede. Tal y como menciona Iciar Navarro Montilla, psicóloga general sanitaria, en un vídeo publicado en sus redes sociales, "cuando las palabras y los hechos no encajan, cree en lo que ves y no en lo que oyes". Lo cataloga como una regla general que intenta "seguir a menudo" en su faceta como especialista en Psicología.

La experta en psicología expone en el resto del vídeo lo que quiere decir dicha regla general, que se resume en un consejo clave que puede ayudar a cambiar nuestra perspectiva de la vida en diferentes situaciones: una acción tiene la capacidad de transmitir más que unas palabras.

Iciar, psicóloga: "Las palabras nos pueden confundir"

"¿Cuántas veces te has visto en una situación donde alguien te dice que va a hacer algo o siente algo, pero luego sus actos no se corresponden?", comienza su explicación la experta.

"Cuando esto pasa, no necesitas más explicaciones, porque su comportamiento ya te lo está diciendo todo. Y es que las palabras, a veces, nos pueden confundir, pero los hechos, las acciones, siempre nos van a decir la verdad", subraya Navarro Montilla en el vídeo.

Ante esta clase de situaciones, la experta recomienda lo siguiente: "No te pares a preguntarte y analizar lo que te han dicho. Quédate con lo que te están demostrando".

Cómo decidir cuándo debo enfadarme y cuándo no

En un vídeo publicado en su cuenta de TikTok, la también experta en Psicología Elizabeth Clapés, expone que cree que "es super importante decir: por esto decido no enfadarme (...) Yo cada vez que me enfado me genero un malestar a mí misma, me enveneno por dentro, porque todas esas emociones que van de la mano del enfado como el estrés, la tristeza o la ira, tienen una respuesta negativa en mi salud".

"Hay un ejercicio que me funciona super bien que es el decir "yo por esta persona no me voy a intoxicar por dentro", recomienda Clapés, continuando diciendo que "muchas veces el grado de malestar que nos genera por dentro una discusión o una persona es superior a lo que podemos obtener discutiendo con ella", llegando a provocar efectos negativos en nuestro estado físico, como la falta de sueño.

No son solo las hormonas: un experto desvela lo que hay detrás del síndrome premenstrual

5 June 2026 at 17:00

Durante décadas, el síndrome premenstrual se ha explicado como un desajuste entre estrógenos y progesterona. Pero esta visión reduccionista deja fuera una parte esencial de la historia y es que el cuerpo no funciona por compartimentos estancos. La ciencia actual, y en especial la psiconeuroinmunología, apunta a una mirada más amplia sobre lo que ocurre en esos días previos a la regla.

El especialista en Psiconeuroinmunología Clínica, Xavi Cañellas, explica al respecto que: "La menstruación es el resultado de cómo dialogan el sistema nervioso, el sistema inmune, el intestino y el hígado". Y cuando alguno de estos sistemas se desequilibra, por estrés, inflamación, sobrecarga o fatiga, el síndrome premenstrual se intensifica. No es casualidad que los síntomas empeoren en épocas de más exigencia mental o peor descanso.

El síndrome premenstrual como espejo del estado global del organismo

La visión clásica del SPM se centraba únicamente en las hormonas, pero la evidencia actual apunta a un enfoque más amplio. Cañellas insiste en que "el cuerpo no funciona por partes", y que reducirlo todo a estrógenos y progesterona es quedarse en la superficie. El síndrome premenstrual puede ser un indicador temprano de que el organismo está gestionando más carga de la que puede sostener.

Cuando el estrés se vuelve crónico, cuando la inflamación de bajo grado se mantiene o cuando el descanso es insuficiente, la comunicación entre sistemas se altera. El cuerpo prioriza la supervivencia frente a funciones como la reproducción, y eso se traduce en irritabilidad, hinchazón, fatiga o cambios de humor. Esa es la razón de que el SPM se intensifique en momentos de sobrecarga mental o emocional.

El hígado, el gran olvidado de la gestión hormonal

El hígado es uno de los órganos más importantes en la metabolización de hormonas, pero rara vez aparece en la conversación sobre el síndrome premenstrual. Según Cañellas, un hígado sobrecargado, por estrés, tóxicos, mala alimentación o falta de descanso, puede dificultar la correcta eliminación de metabolitos hormonales. Cuando el hígado no depura bien, los síntomas premenstruales se vuelven más intensos y persistentes.

Esto explica por qué algunas mujeres experimentan más retención de líquidos, digestiones pesadas o sensación de "cuerpo inflamado" en la fase lútea. El hígado actúa como un filtro que, si se satura, altera todo el equilibrio hormonal. Cuidar este órgano es una de las claves más olvidadas del bienestar menstrual, aunque pocas veces se mencione en el discurso popular.

Intestino y microbiota en el equilibrio hormonal

La microbiota intestinal participa en la metabolización de estrógenos a través del llamado estroboloma. Cuando esta comunidad bacteriana se altera, por estrés, antibióticos, mala alimentación o falta de fibra, la regulación hormonal se vuelve menos eficiente. Una microbiota alterada puede traducirse en más antojos, hinchazón, cambios de humor y digestiones pesadas en los días previos a la regla.

Además, el intestino mantiene un diálogo constante con el sistema nervioso y el sistema inmune. Si hay inflamación de bajo grado, el cuerpo interpreta que existe una amenaza y ajusta su respuesta hormonal en consecuencia. Por eso el intestino es uno de los grandes moduladores del síndrome premenstrual, aunque casi nunca se hable de él en el ámbito del bienestar femenino.

El sistema nervioso: el 'director de orquesta' que decide qué funciones se priorizan

Cañellas apunta que el sistema nervioso actúa como un auténtico director de orquesta. Es quien decide qué funciones se priorizan y cuáles se posponen. Cuando vivimos en alerta constante, el cuerpo activa mecanismos de supervivencia que afectan directamente al equilibrio hormonal. El estrés sostenido es uno de los mayores amplificadores del síndrome premenstrual.

En este contexto, el SPM deja de verse como un fallo del cuerpo y empieza a entenderse como un mensaje, un aviso o una señal de que algo en el sistema global necesita atención. "El síndrome premenstrual, más que un problema aislado, es un indicador del estado general del organismo", recuerda el experto. La regla no es el problema, es el mensaje que nos invita a escuchar lo que ocurre dentro.

El síndrome premenstrual no es un castigo biológico ni un misterio hormonal. Es una conversación interna entre sistemas que trabajan juntos. Escuchar esos síntomas también es una forma de autocuidado, no de resignación periódica. Entender el SPM desde esta perspectiva abre la puerta a un bienestar más completo de la mujer, mucho más informado y, sobre todo, más compasivo con nuestro cuerpo.

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