Una pequeña tienda de comestibles británica se ha hecho viral en redes con motivo de la respuesta que han dado a la petición de una influencer gastronómica que les ofreció una colaboración pagada.
Según un tuit difundido este sábado, la influencer de 20 años de edad se dirigió a la tienda Somerset Farmhouse, situada en la localidad de Williton, en el sudoeste de Inglaterra.
Tal y como recoge este relato, la creadora de contenido pedía a la tienda 2.000 libras (unos 2.300 euros) a cambio de un vídeo en el que la influencer comiera alguno de los productos del comercio.
La respuesta de la tienda ha sido muy original: tras rechazar la oferta de la influencer, la propietaria, Sally Payton, se ha grabado a sí misma comiéndose un rollito de salchicha de los que venden en el comercio.
"Hagamos famosa a Sally a Somerset Farmhouse", dice el tuit. Y lleva camino de conseguirlo: en unas 30 horas desde que fue publicado, se acerca a las 500.000 visualizaciones, con más de 45.000 'me gusta'.
Además, muchos tuiteros, al ver el divertido vídeo, se han interesado por la ubicación exacta del negocio de Sally, con la promesa de visitarlo.
Pedir una tarta personalizada puede convertirse en todo un reto tanto para los pasteleros como para los clientes. Porque, a pesar de contar con un diseño claro, en ocasiones los resultados no siempre son lo que se podría esperar. Sin embargo, en el caso de una repostera de Argentina, la tarta que entregó se convirtió en el centro de todas las miradas por la gran mejora que hizo.
"Mi mamá es pastelera y le pidieron una tarta de una biblia", comenzó a explicar a través de X Male. Como compartió en su perfil, la joven enseñó la conversación que una clienta tuvo con su madre y cómo, en apenas un día, su progenitora convirtió la idea en realidad. "La que le pidieron y la que ella hizo", destacó como comparativa.
La captura de pantalla de los mensajes de WhatsApp era corta pero concisa. "Para el 30 de mayo necesito una tarta de comunión", pidió la persona. Y es que tenía muy claro qué era lo que quería: "Decino torta biblia abierta". Así, para darle una idea, le envió una imagen de otra tarta parecida, con un diseño sencillo pero poco realista.
Sin embargo, lo que la madre de Male entregó no solo elevó la idea, sino que parecía una biblia real. En lugar de decorar con letras en relieve hechas a mano y tinta amarilla, consiguió una imagen real de una biblia y pintura comestible de color dorado. En una página se podía leer un versículo y, en la otra, se veía la fecha de la comunión y una imagen de Jesucristo.
"Señor, haz que la Luz y la Gracia de tu Amor permanezcan en mí para toda la vida", rezaba la tarta. La publicación recibió casi 8 millones de visualizaciones y no fueron pocos los comentarios aplaudiendo la tarta que recibió. "Qué belleza de tarta", "amiga, tu mamá es una verdadera artista", "es tan bonita que me daría pena comerla" o "está tremenda" fueron algunos de los mensajes más destacados.
Los velatorios son el último momento para estar reunido con los seres queridos que ya no están. Estos actos suelen ser solemnes y el momento perfecto para recordar los buenos momentos vividos. Sin embargo, en el caso de una familia de Nueva York, la despedida del patriarca se convirtió en un amargo momento por culpa del tanatorio.
Y es que, cuando los hijos de José Daniel Díaz Felipe, un hombre de 84 años, se acercaron a su ataúd, descubrieron que quien estaba allí no era su padre. Con gran sorpresa y sin saber lo que había sucedido, los familiares no podrían creerse lo que estaba sucediendo. Porque, según destacaron, aquella persona no se parecía en absoluto a Danielito, como le decían cariñosamente a su progenitor.
De acuerdo a José Luis Díaz, hijo del fallecido, el hombre que yacía en el féretro era de contextura grande y con una cantidad de pelo, mientras que su padre era de estatura baja y calvo. "Abrimos el ataúd y encontramos a otro hombre", explicó a la medio latinoamericano Univisión.
Sin embargo, lo más llamativo es que los trabajadores, lejos de aceptar su error, les intentaron convencer de que era la misma persona: "Estuvieron horas intentando convencernos de que era nuestro padre". Como destacaron al medio local Univisión, los familiares exigieron explicaciones y, tras presionar, acabaron desvelando el problema. Según los empleados, esa misma semana había llegado otra persona con nombre similar y les habían confundido.
El problema llegó al descubrir que la otra familia había cremado al hombre y sus restos ya se encontraban en otra sede, por lo que no sabían si las cenizas que les entregaron eran o no las suyas. "Dicen que esa misma semana recibieron a otra persona con un nombre similar. No sabemos dónde está nuestro padre en este momento", lamentó José Luis, "dicen que lo incineraron, pero no sabemos con certeza si realmente se trata de nuestro padre".
Así, con gran impotencia, los familiares piden justicia por su padre y que respeten su duelo. Porque, como se quejó Jacinta Díaz, hija de Danielito, no solo sufrieron por su pérdida, sino por el mal trato que sufrieron en la empresa. "Me hicieron mirar el cuerpo una y otra vez. No era mi papá y no pude dormir", confesó.
Por el momento, la familia ha pedido una prueba de ADN para confirmar la identidad de los restos y se plantea emprender acciones legales. Y es que esta no sería la primera vez que la funeraria R. G Funeral Home habría recibido una denuncia así. Solo en 2024 la empresa tuvo que indemnizar a otras familias con 600.000 dólares por problemas en las entregas de los restos de los familiares y tergiversaciones en los cobros.