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Entre 'La Odisea' y 'Memento': ¿es este el libro más importante para el cine de Christopher Nolan?

13 June 2026 at 04:00

Un hombre herido vaga por un territorio hostil: las secuelas de su lesión le impiden formar nuevos recuerdos, con lo que su supervivencia depende de los mensajes que escribe para sí mismo, confiando en poder interpretarlos cuando su memoria se desvanezca. En torno a él se mueven personajes que le mienten, le manipulan y, en raras ocasiones, le ayudan. Algo muy arriesgado, porque se trata de una persona más peligrosa de lo que todos piensan, incluyendo él mismo.

Si te gusta el cine de Christopher Nolan, es probable que el párrafo anterior te haya sonado mucho. Pero aquí nada es lo que parece, y esa sinopsis menos aún: en realidad te hemos contado el argumento de Soldado de la niebla, una novela publicada en 1986 por el escritor Gene Wolfe que se reeditará próximamente en castellano... y que, para colmo, está ambientada en la Grecia clásica: ¿hablamos del eslabón perdido entre 'Memento' y 'La Odisea'?

¿Qué tienen en común Nolan y Gene Wolfe?

Ante una comparación como esta, ponerse al acecho en espera de que asome la palabra "plagio" es demasiado tentador. Ahora bien: garantizamos que eso no va a ocurrir aquí, porque las diferencias entre Memento, La Odisea y Soldado de la niebla son demasiado grandes... Al menos su mayoría: Gene Wolfe y Christopher Nolan coinciden en varias de sus grandes obsesiones, especialmente a lo que se refiere a la memoria, la identidad y el paso del tiempo.

Como el director inglés no necesita presentación, echemos unas líneas hablando del libro y de su autor. Un autor que, cuando Soldado de la niebla llegó a las librerías (y ganó el premio Locus a la mejor novela fantástica) no era ningún novato: Wolfe (1931-2019) ya había publicado entonces títulos magistrales como La quinta cabeza de Cerbero y, sobre todo, El libro del Sol Nuevo, aclamada como una de las mejores obras literarias del siglo XX por críticos de todo pelaje.

Aquellas novelas, sin embargo, se encuadraban en la ciencia ficción, mientras que Soldado de la niebla es fantasía inspirada en los mitos clásicos y tamizada por otra de las aficiones que Wolfe comparte con Christopher Nolan: convertir sus obras en laberintos. Unos laberintos cuya ruta de escape, tanto para los personajes como para el lector o espectador, requiere vista de lince y una cultura por encima de la media.

En el caso de Latro, el mercenario imaginado por Gene Wolfe, dicho laberinto es la Grecia del siglo V antes de Cristo, cuando la guerra contra los persas da sus últimos coletazos. Además de por su amnesia, el testimonio del protagonista resulta poco fiable debido a su poco conocimiento del idioma: las personas y los lugares aparecen en este relato con nombres que requieren de alguna deducción... o de cierta familiaridad con el griego clásico.

Olvido, terror y dioses crueles

Menos mal que el autor de la novela da algunas pistas para resolver estos acertijos. Por ejemplo, parte de la historia se vuelve más inteligible tras leer en el prólogo que "sparton" quiere decir "cuerda" en el idioma de Sócrates. El verdadero meollo del libro, sin embargo, es de índole sobrenatural, porque a los pocos párrafos descubrimos que la herida de Latro no solo le ha provocado amnesia: también le ha otorgado la habilidad de comunicarse con los dioses.

Sin embargo, tal y como aparecen en Soldado de la niebla, los habitantes del Olimpo tienen muy poco que ver con los de Furia de titanes. Mencionadas a base de eufemismos y epítetos, como corresponde al lugar y la época, las deidades que nos muestra Wolfe en su novela son tan crueles, inescrutables y caprichosas como las de la 'Odisea' de Homero. O puede que incluso más.

Con un ojo en los textos antiguos y otro en su historia profunda (esa que habla de conflictos culturales, ritos mistéricos y sacrificios de sangre), Soldado de la niebla nos muestra a Deméter, Apolo y otros habitantes del Olimpo como potencias que siguen sus propias agendas y con quienes los mortales no negocian: solo suplican. Una impresión mucho más cercana a la de un habitante de la Grecia antigua que a la de quienes solo las hemos conocido a través de los manuales de mitología.

Rodeado por potencias que escapan a su control, enfrentado a costumbres que no entiende y condenado a vivir en un presente eterno, Latro atraviesa una experiencia entre el relato de aventuras, la ficción histórica y el terror. La cual sirve, además, para recordarle al lector aquello de que el pasado es un país extranjero: allí las cosas se hacen de formas muy diferentes.

La odisea de un escritor imprescindible

¿Leyó Christopher Nolan Soldado de la niebla cuando era un adolescente, hace 40 años? ¿Decidió, tras empaparse de sus ideas, que aquella premisa daba para un noir posmoderno? Imposible saberlo, pero sí podemos considerarlo verosímil: tan aficionado a la mitología clásica como a la ciencia ficción, el cineasta era un buen candidato para interesarse por un libro como aquel cuando tenía 17 años.

Asimismo, es de esperar que el estreno de La Odisea ayude al sello Zona Abisal a vender unos cuantos ejemplares más de Soldado de la niebla cuando su nueva traducción llegue a las tiendas en otoño, facilitando la publicación de sus secuelas Soldado de Areté y Soldado de Sidón. Y si esto ayuda a que el resto de la obra de Wolfe (vergonzosamente ausente de nuestras librerías desde hace demasiados años) reaparezca en España, pues tampoco nos vamos a quejar.

Con sus paradojas temporales, sus narradores poco fiables y su mirada pesimista a la humanidad, la conexión entre Christopher Nolan y Gene Wolfe va mucho más allá de lo que hemos expuesto en este artículo. Y, aunque el director inglés nunca ha hablado de ella abiertamente, esto ha provocado muchos debates en internet desde comienzos de este siglo. ¿Servirá el estreno de La Odisea para ponerla aún más de relieve? Haría falta una sibila para saberlo... pero todo es posible.

7 miniseries perfectas para ver sin salir de casa este fin de semana

5 June 2026 at 09:39

Este fin de semana la actualidad en España tiene dos protagonistas indiscutibles. Por un lado, la esperada visita del papa a nuestro país, que concentrará gran parte de la atención mediática y ciudadana, especialmente en Madrid y Barcelona. Por otro, el multitudinario concierto de Bad Bunny, llamado a reunir a miles de seguidores y a convertirse en uno de los grandes acontecimientos culturales de estos días.

Pero si prefieres mantenerte al margen de todo ese ruido mediático, siempre queda una alternativa infalible: acomodarte en el sofá y dejarte atrapar por alguna de estas siete miniseries perfectas para una maratón de fin de semana.

Por suerte, el catálogo de las plataformas no nos defrauda: durante estos días, tenemos a nuestro alcance un amplio surtido de miniseries lo bastante variado como para mantenernos a salvo hasta que al termómetro le dé por aflojar. De los thrillers made in Spain a las historias de superhéroes con Nicolas Cage, pasando por misterios surrealistas y adaptaciones literarias, estos programas te ayudarán a desconectar del alboroto con el que nos da la bienvenida junio.

'La nena' (Disney+, atresplayer, 8 capítulos)

Tras La novia gitana y La Red Púrpura, Nerea Barros vuelve a interpretar a la inspectora Elena Blanco en esta nueva adaptación de los bestsellers del colectivo Carmen Mola. Tras abandonar la Brigada de Investigación de Casos, la protagonista volverá a la acción para descubrir el paradero de su compañera Chesca (Lucía Martín Abello), desaparecida en extrañas circunstancias durante el Año Nuevo chino.

'Berlín y la dama del armiño' (Netflix, 8 capítulos)

El universo de La casa de papel vuelve a expandirse mediante esta nueva aventura de Pedro Alonso como ese ladrón egocéntrico e irresistible a partes iguales. Esta vez, Berlín y su banda se mudan a Sevilla por encargo de un aristócrata (Tristán Ulloa) ansioso por hacerse con una de las obras maestras de Leonardo Da Vinci, robo mediante: ¿cuál de los dos será el primero en traicionar a su presunto socio?

'Esto no es un misterioso asesinato' (Filmin, 6 episodios)

Si todo whodunit a la antigua tiene un punto surreal, ¿qué ocurre cuando encerramos a Salvador Dalí, Max Ernst, René Magritte y Man Ray en una mansión inglesa donde un asesino campa a sus anchas? Pues esta serie belga, que ofrece una variación desopilante sobre un tema clásico y en la que el artista de Figueres (interpretado por Iñaki Mur, el Oliver de Merlí) es el que más da el cante. ¡Faltaría más!

'Ravalear' (HBO Max, Movistar Plus+, 3 episodios)

Pol Rodríguez e Isaki Lacuesta, colaboradores habituales, se alían de nuevo para esta miniserie creada por el primero y que aborda un tema candente: la gentrificación de los centros urbanos. Con Sergi López y Enric Auquer en el reparto, y basada en una historia real, Ravalear expone las cuitas de un restaurante barcelonés que en peligro de desaparecer por culpa de un fondo de inversión y sus manejos.

'El señor de las moscas' (Movistar Plus+, 4 episodios)

Con la flama que está cayendo, ¿a que apetece pasar unos días en la playa? Pues ten cuidado con lo que deseas: esta adaptación de la novela de William Golding firmada por Jack Thorne (Adolescencia) te helará la sangre en las venas con su retrato de unos niños ingleses que naufragan en una isla tropical... y se deslizan de inmediato hacia el salvajismo y la ultraviolencia.

'Spider-Noir' (Prime Video, 8 episodios)

Por si no bastase con la historia de un 'Spidey' alternativo que trabaja de detective y tiene el rostro de Nicolas Cage, esta serie nos da la opción de ver a 'Nic' lanzando redes en color o en blanco y negro mientras vive una historia que combina el universo Marvel con el ambiente de clásicos del misterio como El halcón maltés. Está claro que, si Phil Lord y Chris Miller no existieran, tendríamos que inventarlos.

'The Hack' (Filmin, 7 episodios)

Tras el éxito de Adolescencia, Jack Thorne está que no para. En esta miniserie, el guionista y Lewis Arnold (Misfits) reúnen a los grandísimos David Tennant y Robert Carlyle para un híbrido de comedia satírica y drama criminal que recrea uno de los hechos más vergonzosos del periodismo británico: la trama de escuchas telefónicas que, tras ser destapado en 2009, llevó al cierre del tabloide News of the World.

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