"La humillación más grande que he sentido en mi vida". Así describe José Joaquín Cerdá el incidente que vivió este miércoles cuando aguardaba su turno para someterse al examen práctico del carné de conducir en Xàtiva. José, de 40 años de edad, está inmerso en un proceso de adecuación de su identidad de género. Aunque en su DNI todavía aparece registrado como Tatiana, todo el mundo le conoce por su nombre masculino, que sí viene reflejado ya en su tarjeta sanitaria y en diversa documentación personal y bancaria. A pesar de ello, ninguna de estas alternativas fueron suficientes para disipar las dudas sobre su identidad que esgrimió su examinadora para negarse inicialmente a practicarle la prueba de conducción.