Barcelona a sus pies
Entrando por la Diagonal o la Meridiana. Desde Collserola o Montjuïc. Desde las azoteas y muchos balcones de Sarrià, el Eixample y hasta el Besòs, emerge la Sagrada Família. Su imponente torre central y la cruz que la corona definen ahora el horizonte. La obra magna de Gaudí ha superado en algo más de diez metros la que desde 1889 tenía más altura: la iglesia mayor de Ulm, en Alemania. Los brazos de la cruz señalan los cuatro puntos cardinales. Con ella, la basílica alcanza los 172,5 metros de altura. Son 18,5 metros más que la torre Mapfre y el hotel Arts, hasta ahora los más altos de Barcelona. Y, a partir del 10 de junio, cuando se cumplen exactamente cien años de la muerte de Gaudí, la cruz se iluminará cada noche por dentro; a la vez, de cada uno de los brazos brotará un rayo de luz por encima de la ciudad. Gaudí lo imaginó así, como un faro en el más amplio de los sentidos.

