SIX, el musical que ha triunfado en Londres y Broadway llega por fin a la Gran Vía de Madrid el próximo 17 de septiembre. Las seis reinas de Enrique VIII tomarán el escenario para reescribir la historia a ritmo de pop, en el espectáculo más feminista, adictivo y totalmente pegadizo del año.
Hemos podido hablar con 5 de las 6 protagonistas sobre sus personajes, el feminismo y este nuevo musical que promete convertirse en uno de los más exitosos del año.
SIX se ha convertido en un antes y un después para estas reinas y les ha dado una vuelta muy importante en cuanto a cómo las ve el público.
El mensaje que queremos transmitir con SIX es que el público pueda identificarse y decir: 'Tengo mi voz, tengo que pelear por lo que creo, valorar mi opinión y seguir adelante
Siempre tendríamos que defender lo que creemos, y qué mejor manera de hacerlo que dándote a entender sin herir a los demás
Taylor Swift ha vuelto a dar una lección de estilo, esta vez en Nueva York. En la última gala del Salón de la Fama de los Compositores, la cantante se llevó todas las miradas al dejar a un lado la estética que suele lucir tanto en sus conciertos como en su día a día o sus apariciones públicas. Para la ocasión eligió un diseño de Givenchy que estiliza por completo su silueta, con un detalle que no pasó desapercido.
La cantante sumó este jueves un nuevo hito a su carrera al ingresar al Salón de la Fama de los Compositores, en una ceremonia celebrada en el hotel Marriott Marquis de Manhattan que puso el foco en algunos de los temas más representativos de su catálogo, como All Too Well (10 Minute Version) (Taylor's Version),Blank Space, Anti-Hero, Love Story y The Last Great American Dynasty. Con 36 años, se convierte en la segunda persona más joven en formar parte de esta institución, solo por detrás de Stevie Wonder, que recibió el honor a los 32, y su nombre pasa a compartir listado con artistas como Bob Dylan, Mariah Carey, Pharrell Williams y Paul Simon.
El galardón llega veinte años después de que debutara con Tim McGraw en 2006, y tras doce álbumes de estudio que culminan, por ahora, en The Life of a Showgirl, publicado en 2025. Más allá de su éxito comercial, Swift ha sido reconocida también por su faceta como compositora, con Speak Now —su tercer disco— como ejemplo más claro: un álbum cuyas letras escribió ella en su totalidad entre los 18 y los 20 años.
Taylor Swift rompe con todo en la música y la moda
Para celebrar esta distinción, Taylor Swift ha apostado por un look que se sale de la norma. La cantante llegó a la ceremonia con un diseño de Givenchy, y el detalle que más ha llamado la atención ha sido una abertura en la falda que acaparó todas las miradas. Una elección que demuestra que, incluso en una noche dedicada a su faceta como compositora, la artista no ha querido renunciar a dejar también su huella en el terreno de la moda.
La pieza elegida es un vestido largo de Givenchy hecho en especial para ella y basado en la colección primavera-verano 2026. Es de corte palabra de honor, en raso negro, que se convierte en lienzo de un bordado floral multicolor: rosas, flores silvestres y mariposas en tonos rojos, rosas, dorados y azules trepan por el corpiño y se extienden de forma asimétrica hacia la falda, rompiendo con contraste la base oscura del vestido, aportando un aire de jardín casi pictórico.
El gran protagonismo, sin embargo, se lo lleva la falda: una abertura lateral que llega prácticamente hasta la cadera y que deja la pierna al descubierto en toda su extensión, generando ese 'efecto de piernas infinitas' tan buscado en los grandes diseños. El drapeado asimétrico que cae a un lado refuerza ese juego de líneas verticales, alargando aún más la silueta y dando al conjunto un movimiento que contrasta con la rigidez del raso negro.
Para completar el estilismo, Swift apostó por unas sandalias de tacón en negro, con detalles bordados a juego con el vestido en la zona de la plataforma, además de pendientes dorados y un maquillaje de labios rojos que reforzaba el contraste con el negro del vestido. Un conjunto que demuestra que la Alta Costura puede convivir con un punto romántico y floral sin perder fuerza ni sofisticación.
Entre el bordado floral, la abertura imposible y el porte con el que lo ha llevado, Taylor Swift ha vuelto a dejar claro que su gala más solemne también puede ser su pasarela particular. Una noche para celebrar las canciones, sí, pero también para recordar por qué cada aparición suya se convierte automáticamente en noticia de moda.
Rosalía ha vuelto al escenario pisando fuerte. La cantante tuvo que parar el Lux Tour por una emergencia de alguien de su entorno más cercano, pero anoche reapareció en Boston por todo lo alto y con una sorpresa que nadie esperaba: la Alta Costura en pleno concierto. La artista estrenó un diseño de Dior que ya es viral en redes, dando un salto de nivel a su puesta en escena. Sofisticación y fuerza a partes iguales, dejando claro que lo mejor de su vestuario lo tenía guardado para Estados Unidos.
La pausa había generado preocupación entre los seguidores, que durante días estuvieron pendientes de cualquier novedad sobre el estado de la artista y sobre si el resto de fechas del Lux Tour seguirían adelante. Finalmente, la propia Rosalía confirmó que retomaba la gira, y lo hizo sin bajar el ritmo: Boston marcaba el regreso y, con él, el desembarco oficial en suelo estadounidense.
Las expectativas para esta etapa de la gira ya eran altas, pero el reencuentro ha llegado con un golpe de efecto extra. Aunque con Lux la cantante ya había dejado atrás la estética más urbana de Motomami y El mal querer, y su vínculo con Dior no es nuevo —la maison la ha tenido como imagen en distintas ocasiones y la ha invitado al front row de sus desfiles—, lo de Estados Unidos ha llevado esa conexión a otro nivel, llevando la Alta Costura directamente al escenario.
Los nuevos looks de Alta Costura en el Lux Tour
Jonathan Anderson, director creativo de Dior, ha sido el encargado de diseñar este nuevo vestido para la artista, basado en la colección primavera-verano 2026.
La pieza central es un vestido largo monocromático en negro firmado por Dior Alta Costura, que juega con los contrastes de textura: las mangas largas y la parte baja de la falda llevan un acabado liso y compacto que aporta sobriedad, mientras el torso se convierte en el gran protagonista, con relieves, bordados geométricos y calados que se ciñen al cuerpo como una segunda piel escultórica. Ese juego de opacidades rompe la monotonía del negro y suma profundidad al conjunto.
El tocado es el gran giro del look: una pieza XXL, envolvente y drapeada, a medio camino entre una capucha couture y un turbante, que dispara el volumen en la parte superior y crea una silueta deliberadamente desproporcionada, con todo el dramatismo de una pasarela. Para no competir con tanto protagonismo, Rosalía remata el estilismo con botas altas de caña ajustada y punta fina, en la misma tonalidad, que estilizan la figura y aportan la actitud necesaria para sostener semejante despliegue.
Otro de los looks que debutó anoche fue una nueva falda para el momento que se pone a bailar ballet, cambiando el diseño plano de plato por otro más largo, fluido y romántico, con el bajo asimétrico. La prenda estaba decorada con bordados, al igual que el nuevo top, con escote barco y manga casquillo. Lo único que seguía presente era el fajín, en negro y algo más ancho que el anterior.
Hay mujeres que da igual lo que se pongan, todo les queda bien y una de ellas es Mar Saura. La modelo nos tiene siempre pendientes a su cuenta de Instagram, donde lejos de las cámaras, los focos y las pasarelas, nos comprarte sus mejores looks para el día a día, que no dudamos en copiarle en cuanto tenemos ocasión.
Podríamos definir el look de Mar como minimalista mediterráneo, con algunos toques de tendencia con los que pasa de un estilismo básico a uno del que no puedes apartar la mirada. Uno de sus trucos para conseguir esto es usar accesorios, ya sea un sombrero, unos guantes, un cuello y, por supuesto, las joyas. Estas se han convertido en un imprescindible en todos sus conjuntos. Como modelo, es totalmente consciente del poder de un collar bien colocado, el largo y color de los pendientes e incluso dónde poner los anillos, porque sí, su colocación es importante.
Si ya lleva joyería en sus looks de diario, por supuesto que también recurre a ella cuando va a una alfombra roja, llevando piezas con las que solo podemos soñar. Ejemplo de ello es el collar vintage de Joyas Jardinero que combinaba a la perfección con el vestido de encaje firmado por AADNEVIK que llevo a la premier de Madrid de El diablo viste de Prada 2 y, anoche, lo volvió a hacer.
El millonario estilismo de Mar Saura vale su peso en joyas
Mar Saura estaba espectacular con un impresionante diseño de Nué Studio, el modelo Diana, que pertenece a la colección primavera-verano 2026 de la firma. Su corte midi asimétrico con fruncidos en el lateral da ese efecto 'tipazo' que nos encanta, mientras que el escote con sujetador de cristal artesanal a contraste le dan el factor lujo a la prenda, que podemos encontrar por 1.290 euros.
Si bien el vestido ya hablaba por sí solo, lo más increíble de todo el estilismo eran las joyas: 5 piezas que juntas sumaban 2 millones de euros. Este conjunto millonario estaba creado a base de oro amarillo, diamantes y esmeraldas, que pusieron el toque de color al conjunto tan sobrio.
Las joyas que llevó anoche sumaban esmeraldas, diamantes talla baguette y un solitario en talla corazón. Collar, dos anillos, pendientes y pulsera rígida —todos en oro, amarillo o blanco según la pieza— conformaban un universo joyero de una coherencia difícil de obviar. La esmeralda de 1,70 quilates del anillo central era, sin duda, la protagonista de todo el look.
De nuevo, Mar Saura demuestra la importancia de un buen accesorio —en este caso, de unas buenas joyas— para elevar cualquier estilismo. En este caso, la joyería fue el elemento principal de todo, ya que las llevó al 140º aniversario de Durán Joyeros, en el hotel Ritz de Madrid, donde nadie se fijaba si llevabas Chanel, Isabel Sanchís o Prada, sino de los quilates de los diamantes o el tamaño de los zafiros o esmeraldas. Una noche homenaje a la alta joyería con la que la modelo paralizó la capital.
Bad Gyal lleva años construyendo una carrera donde la estética y el activismo van de la mano. Las letras claramente feministas de Zorra, Pussy y Aprendiendo el sexo, en las que se reapropia de insultos machistas y habla de la sexualidad femenina desde el orgullo, la convirtieron en un icono desde el comienzo de su carrera, posicionándose como una artista que no tiene miedo a posicionarse y compartir sus ideales.
Sin embargo, su compromiso no se queda en las canciones. La artista lo lleva por bandera en su día a día: usa sus redes para alzar la voz —como cuando se posicionó abiertamente contra la privatización del agua en sus stories— y también salta a la calle, como hizo al sumarse a las protestas del Sindicat de Llogaters para frenar el desahucio del bloque Hospital 99, en el Raval, junto a Tribade y Santa Salut.
Peo si hay algo que también le toca muy de cerca es la lucha antirracista. Alba ya ha contado en muchas entrevistas que tiene muchos amigos de fuera y sabe lo mal que lo pasan al estar aquí y no poder trabajar, la inseguridad y la frustración que han sufrido muchas personas a las que quiere. Este tipo de situaciones le ha llevado a acercarse al sindicato de manteros y, con ello, a Top Manta.
Bad Gyal se une a la lucha antirracista a través de la moda
En la cuenta de Instagram de la firma nos hemos encontrado con una imagen que no esperábamos: Bad Gyal con la camiseta Agua Running Club, de la Segunda carrera antirracista, que está diseñada por Top Manta.
Se trata de la camiseta de running oficial de la Segunda Carrera Antirracista de Barcelona. De estilo blokecore (o futbolero) y hecha con un tejido técnico en el taller social de Top Manta por personas migradas en situación de vulnerabilidad, cuenta con un estampado étnico en los colores verde, naranja, amarillo y negro. Su nombre, Agua, es el grito que usaban para avisar a los demás manteros de la llegada de la policía. El pistoletazo de salida para empezar a correr y escapar del racismo institucional.
Top Manta es una iniciativa impulsada por vendedores ambulantes de Barcelona que nació tras la trágica muerte de un mantero en 2015. Un grupo de doscientos vendedores, en su mayoría procedentes de Senegal, se unió bajo el Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes para tener voz propia y defender sus derechos. Dos años después crearon Top Manta, una cooperativa social y solidaria con el objetivo de mejorar las condiciones de vida del colectivo.
Lo que empezó en las aceras se ha convertido hoy en una marca registrada de prestigio que fabrica ropa propia y ha recibido encargos de empresas como Puma o del propio Ayuntamiento de Barcelona. Desde entonces, más de 200 personas han podido dejar la manta, regularizar su situación y comenzar una vida con derechos.
La prenda tiene un precio de 55 euros y está disponible desde la XS a la XXL. Esta camiseta también se puede comprar junto con la inscripción a la Segunda Carrera Antirracista de Barcelona y es una edición limitada, con tan solo 1.000 unidades.
Parece que el tiempo no pasa por Marta Sánchez. La cantante, a sus 60 años de edad, sigue presumiendo de una silueta espectacular y ahora que la temporada de verano acaba de comenzar (porque a estas alturas da igual lo que diga el calendario), la madrileña está aprovechando los primeros días de junio para empezar sus vacaciones en la playa, tal y como ha mostrado en su perfil de Instagram.
En esta misma red social, la cantante y compositora ha compartido un posado con el que ha inaugurado la temporada estival, como ella misma confiesa en su post. En la imagen vemos a Marta Sánchez posando con un bañador negro que acaba de estrenar y que pertenece a una firma española que adoran las mujeres que mejor visten.
La cantante sabe que este tipo de trajes de baño son un verdadero 'fondo de armario' de beachwear, ya que se trata de un bañador que además de sentar bien a todo tipo de cuerpos y ser apto para mujeres de todas las edades, jamás pasa de moda.
Marta Sánchez tiene el bañador del verano
Se trata deun traje de baño con un corte que alarga el talle visualmentey, por tanto,crea una figura estilizada y elegante. Sin embargo, una de las cosas por la que llama mucho la atención son las transparencias que tiene en el cuerpo, pasando de un look básico a uno atrevido y explosivo.
Marta lo ha llevado con su melena rubia y ondulada suelta y gafas de sol redondas. El diseño, además, puede utilizarse a modo debody y cuenta con un escote en la espalda que aporta ligereza y mucha libertad de movimiento, porque lo más importante de todo a la hora de elegir una prenda de baño es que estemos cómodas.
Este bañador pertenece a la firma española Guillermina Baeza. En concreto, se trata del modelo 'Talía', tiene un precio rebajado a 144 euros y, sin duda, se ha convertido en una buena inversión porque al ser un diseño básico seguirá estando de moda verano tras verano.
Ester Expósito está triunfando en los dos lados del charco. Mientras que en España nos tiene enamorados con El talento, la actriz ha conquistado Estados Unidos con Dante, su nueva película junto a Chino Darín, un thriller psicológico que se aleja de los papeles que ha interpretado la madrileña hasta ahora. En esta ocasión se mete en la piel de Mak, una "macarra" con corazón que jugará un papel fundamental en la pesadilla que vive el protagonista (Darín) un técnico de emergencias que, tras acudir a una llamada en la noche, se verá obligado a luchar por su propia vida.
La cinta ha hecho su preestreno en el Festival de Tribeca —en Nueva York— y hasta allí se ha desplazado Ester Expósito. Aunque esta no es la primera vez que la vemos en la Gran Manzana, sí que se estrena en uno de los eventos cinematográficos más importantes de la ciudad, donde además de hacer promoción de este proyecto, también ha aprovechado para demostrar por qué es uno de los grandes iconos de estilo españoles.
No es de extrañar que firmas como Desigual y Dolce & Gabbana la hayan convertido en una de sus musas. Cada vez que sale a la calle, sus looks son analizados y replicados al detalle y esta ocasión no ha sido una excepción. Durante estos días ya nos ha sorprendido con dos conjuntos diferentes que encarnan el estilo norteamericano haciendo un homenaje a dos de sus grandes iconos: Barbie y Carrie Bradshaw.
Los dos looks con los que ha conquistado Nueva York
Para la alfombra roja del festival, Ester Expósito se convirtió en la versión Y2K de la famosa muñeca, con un estilismo que ha obsesionado muchos. La actriz llegó con su melena rubia recogida en una coleta y un vestido rosa chicle de Tory Burch, de la colección primavera-verano 2026 con el que el diseñador juega con los diseños de la ropa deportiva con toques de romanticismo, sentimentalismo y artesanía.
Confeccionado en jersey de viscosa mate de los que tienen buena caída, este diseño plisado bebe de la danza moderna para construir una silueta que se mueve con naturalidad y queda bien sin esfuerzo. Los pespuntes en zigzag a tono aportan textura sin estridencias, y su ligereza junto a la resistencia a las arrugas lo hacen igual de útil un martes por la mañana que un viernes por la noche. Todavía sigue disponible en la web, a un precio de 1.095 euros.
Pero ahí no quedó la cosa. Ester también ha aprovechado para hacer un poco de turismo y visitar los lugares más emblemáticos de Nueva York. Por supuesto, como toda amante de la moda, hizo una parada obligatoria en el 64/66 de Perry Street del West Village, la casa de Carrie Bradshaw.
La actriz apostó por una de las tendencias que más pegó hace un par de años y que todavía sigue entre nosotros: el cottagecore. Expósito lo llevó en un conjunto de dos piezas formado por una camisa de corte globo por encima del ombligo y una falda larga de tiro medio. Ambas prendas compartían el mismo estampado: cuadro vichy en blanco y crema con pequeños ramos de flores desperdigados por toda la prenda.
Combinó el estilismo con unos salones destalonados en blanco y un bolso Lady Dior plateado, cuyo precio es a partir de los 5.900 euros. En esta ocasión apostó por una coleta baja más informal y chic, demostrando que es un icono de moda que transciende nacionalidades.
Muchos conocen a Laia Castel por su pódcast, Ático Primera; otros, por sus redes sociales completamente aspiracionales y, ahora, la conocerán por su primera novela, Afterwork, donde en lugar de escribir una historia romántica que triunfe fácil y rápido, nos trae un análisis visceral —y con toques de comedia amarga— sobre una generación que lo cuestiona todo y vive en la precariedad, pero siempre con el mejor salvavidas: el amor de sus amigas.
En esta historia conocemos a Alicia, una española en Londres que lleva siete años llamándose Liz porque es más fácil de pronunciar, escribiendo textos para una start up cuando lo que quería era ser escritora y empujando su rutina como Sísifo empuja su roca: sin saber muy bien para qué, pero sin poder parar.
Aunque vive en Barcelona, Laia bajó hasta Madrid para acudir a su primera firma en la Feria del Libro, donde pudimos hablar con ella a la sombra de unos árboles de El Retiro sobre la precariedad de las nuevas generaciones, la crisis de recompensa de los millennials, las expectativas, el ser escritora e influencer y, por supuesto, de las amigas.
Tener tantas opciones y ver de forma constante lo que podrías estar haciendo te empuja a pensar que no estás haciendo nada bien
En cada momento, uno hace lo mejor que puede con lo que tiene
Si permitía que el miedo a quién soy me impidiera escribir, les estaba dejando ganar el juego
Esta última semana la actualidad española ha estado marcada por dos eventos: el concierto de Bad Bunny y la visita del papa León XIV. Ambos acontecimientos, que han coincidido en el tiempo, han colapsado Madrid, con el centro a rebosar de devotos que no querían perderse ninguno de los actos organizados, como la vigilia con jóvenes y la misa del Corpus Christi que tuvo lugar el domingo por la mañana.
Sin embargo, quien también ha arrasado en la capital ha sido Bad Bunny, cuyos conciertos —que podríamos calificar ya como una residencia— han atraído a personas de todo el mundo para disfrutar de PR en Europa. Algunos han aprovechado la confluencia para ir a los dos, como la princesa Leonor y la infanta Sofía, que esta semana no han querido perderse nada.
A las 10 de la mañana ya estaban todos listos en la plaza de Cibeles, tanto Leonor y Sofía como sus padres, el rey Felipe VI y la reina Letizia, donde también aprovecharon para sorprendernos con su vestuario. Mientras que la reina aprovechó su privilegio del blanco, la princesa y la infanta se decantaron por dos looks juveniles: la princesa con un vestido azul cielo sencillo y un volante a tono sobre los hombros y la infanta Sofia con un traje en color menta.
Los looks que nunca vimos antes de la princesa y la infanta
Pero la gran sorpresa llegaba por la tarde, cuando pillaron a las dos hermanas royal en uno de los palcos del Metropolitano, aprovechando que las dos estaban en Madrid para poder asistir a uno de los conciertos de Bad Bunny.
Si bien estamos acostumbrados a ver a la princesa y a la infanta con looks más sobrios —incluso mucha gente las critica no vestir de manera acorde a su edad y parecer mayores—, en las imágenes que han aparecido en redes sociales vemos a Leonor y a Sofía con conjuntos muy frescos que, desde luego, nadie se esperaba.
A quien vimos primero fue a Leonor que, pese a los esfuerzos de su amiga por intentar ocultarla, no pasó desapercibida. Si por la mañana apostó por un vestido midi por debajo de la rodilla firmado por Hannibal Laguna White, para el concierto eligió una minifalda vaquera y un top sin mangas en rojo y amarillo. Un estilo muy tropical que coronó con un bolso rojo a juego y un brazalete dorado.
Por su parte, el look de Sofía fue más discreto, con unos pantalones vaqueros y un top en blanco roto de un tejido fluido y las gafas de sol en la cabeza.
Lo que estas imágenes dejan claro es que Leonor y Sofía tienen criterio propio cuando nadie les marca el paso. El concierto de Bad Bunny funcionó como una suerte de declaración de intenciones: fuera del foco institucional, las dos apuestan por un estilo joven, desenfadado y, sobre todo, muy ligado a su generación.
Este fin de semana el mundo de la moda ha vivido dos acontecimientos importantes: la boda de 3 días de Dua Lipay la pasarela Adlib en Ibiza. Mientras que el evento de la cantante, pese a haber invitado a más de 300 personas, ha sido bastante privado y ha trascendido poco, la Semana de la Moda ibicenca nos ha dado todo lo que esperábamos: los looks delicados de Vintage Ibiza, los conjuntos más arriesgados de Tony Bonet y la modernidad de Ivanna Mestres, entre otras grandes firmas de la isla.
Como cada año, esta pasarela nos da las grandes tendencias que no vamos a parar de ver tanto en las Islas Baleares como en las playas de la península, todo ello presentado por un referente en la moda española. Si en la anterior edición fue Nieves Álvarez la encargada de introducirnos las nuevas tendencias, este 2026 ha sido Isabel Jiménez la maestra de ceremonias.
Los intereses de la presentadora de informativos van mucho más allá del periodismo y las noticias de actualidad, y es que en los últimos años se ha convertido en toda una prescriptora de moda. Con un estilo muy parecido al de Sara Carbonero, su gran amiga, Jiménez ha convertido su cuenta de Instagram en un catálogo de inspiración tanto para nuestros looks para ir a la oficina como para nuestro verdadero día a día, con conjuntos ideales para salir a tomar algo con amigas o para una cita especial.
Encaje con transparencias: la tendencia nupcial de verano
Para este momento tan esperado, Isabel Jiménez se ha decantado por un look 100 % ibicenco que esconde una gran sorpresa, ya que nos recuerda a uno de los vestidos de novia que no se han visto de Dua Lipa, apostando las dos por el encaje más romántico y el diseño más atrevido.
La presentadora posaba en el photocall de Adlib Ibiza con un impresionante vestido de Ibimoda, de la colección BridalSS26, pensada para las novias boho que no les importa arriesgar (y mucho) con su look. Se trata de un diseño semitransparente con bordado de flores blancas, cuello halter y un gran escote lágrima que baja por su torso hasta mostrar casi el ombligo.
Un estilismo que por supuesto no pasó desapercibido y que favorecía a Isabel, ya que complementaba su parte más clásica con las grandes tendencias del momento. Completó el estilismo con unas alpargatas blancas y joyería plateada.
No obstante, este estilismo de Isabel Jiménez tenía bastante parecido con el otro gran evento, la boda de Dua Lipa. Aunque como adelantábamos antes, lo que ha trascendido más allá de la fiesta en una plaza publica ha sido muy poco, algún invitado ha filtrado uno de los vestidos de novia de la cantante.
Esta madrugada han aparecido en redes sociales las primeras imágenes de la fiesta dentro de la Villa Valguarnera en Sicilia que alquiló la pareja. En ella vemos a la artista con un vestido de encaje blanco que utilizó durante un brunch posterior a la boda, de manga larga con puños extragrandes y de volantes. Al ser totalmente transparente, vemos que lo combinó con lo que parece o bien un conjunto de ropa interior a tono o bien un bikini.
Aunque no sabemos a quién pertenece el diseño, podemos intuir que se trata de uno de los 26 vestidos que le habría hecho Donatella Versace a Dua Lipa para estos días de celebración. Lo que sí sabemos es que la cantante lo combinó con un bolso en forma de cisne de Chloé muy original, hecho en cuero, detalles pintados en acuarela y con un precio de 4.500 euros.
Al final, lo que este fin de semana nos ha dejado no es solo la imagen de una boda blindada ni el photocall de una pasarela. Es la confirmación de que el encaje blanco es el tejido del verano. Isabel Jiménez lo llevó a Adlib, Dua Lipa lo llevó a su fiesta en Sicilia, y ninguna de las dos necesitó más explicación. Cuando una tendencia se instala así, sin avisar, ya no hay vuelta atrás.