El juez imputa a Zapatero por delito fiscal y contrabando e investiga el origen "no justificado" de sus joyas
El juez José Luis Calama ha abierto una pieza separada para investigar el origen de las joyas halladas por la UDEF en una caja fuerte del despacho de José Luis Rodríguez Zapatero. En esta pieza secreta, el instructor de la Audiencia Nacional ha imputado al expresidente del Gobierno por delito fiscal y de contrabando. En un auto, el magistrado recalca que "en estos momentos no está justificado" el origen de estas joyas.
El escrito del instructor da cuenta del resultado de la tasación preliminar de las joyas del expresidente, valoradas en 1.323.915 euros. Calama considera que la "ausencia de trazabilidad fiscal" de estos "bienes de lujo de elevado valor" constituye "un indicio objetivo y racional de la posible existencia de una defraudación tributaria relevante".
Expone que Zapatero se habría beneficiado de una "ganancia patrimonial no justificada en el IRPF", y añade que el "tipo marginal aplicable" rondaría el 46% del valor de estas joyas que guardaba en una caja fuerte. De modo que la "cuota defraudada" superaría "el umbral típico, que se sitúa en 120.000 euros". En conclusión, el fraude presuntamente cometido por Zapatero al no declarar la posesión de su ajuar entra en el ámbito del delito penal.
A su vez, José Luis Calama imputa al expresidente un delito de contrabando por la "introducción, tenencia o circulación en territorio nacional de joyas cuyo valor global asciende a aproximadamente 1.323.915 euros". "Tales bienes pudieron haber accedido al territorio aduanero de la Unión Europea eludiendo los controles y obligaciones fiscales exigibles", dice el auto.
A juicio del magistrado, el expresidente del Gobierno podría haber importado este ajuar de forma "clandestina", lo cual resulta "incompatible con el cumplimiento de las obligaciones de control y tributación inherentes al comercio exterior". El titular del Juzgado de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional ha decidido abrir una pieza separada y mantenerla secreta, porque se trata de unos hechos "autónomos y diferenciados" de la pieza principal sobre el rescate de Plus Ultra y el presunto uso de ese préstamo en beneficio de una red internacional de blanqueo de dinero.
Declarará la semana que viene
El juez José Luis Calama este viernes, días antes de la declaración de el exlíder socialista. Está previsto que Zapatero comparezca ante el magistrado el miércoles y el jueves que viene. Será la primera vez que un expresidente del Gobierno declara como investigado.
Y lo hará también sobre este asunto, dado que el juez ha acordado "señalar la práctica de su declaración en calidad de investigado por estos hechos el mismo día indicado para su declaración en la causa principal". En todo caso, en su posición procesal a Zapatero le asiste el derecho a no declarar en sede judicial, aunque sea parcialmente. De modo que podría contestar a las cuestiones sobre su presunta influencia en el rescate de Plus Ultra y, al mismo tiempo, negarse a hacerlo cuando le pregunten por el origen de sus joyas.
El auto dictado este viernes por Calama complica aún más el futuro judicial de José Luis Rodríguez Zapatero, a quien se imputa también un presunto tráfico de influencias en la concesión del rescate de 53 millones de euros a la aerolínea Plus Ultra. La causa principal, tal y como expone el magistrado en su escrito, se sigue por "tráfico de influencias, blanqueo de capitales, falsedad documental y organización criminal, entre otros". A ellos se suman ahora un delito fiscal y otro de contrabando.
El delito contra la Hacienda Pública que presuntamente habría cometido el expresidente está penado con hasta cinco años de cárcel. El Código Penal establece que las penas pueden llegar a los seis años de prisión en caso de que se aplicara el tipo agravado, contemplado cuando "la cuantía de la cuota defraudada exceda de 600.000 euros" o cuando "la defraudación se haya cometido en el seno de una organización o de un grupo criminal".
El delito de contrabando, regulado en la ley de Represión del Contrabando, se pena con entre uno y cinco años de prisión, si bien las penas se imponen en su mitad inferior en los supuestos más leves.












