Mater amantísima
¡Menuda folie pontificia! Miércoles. Nos dirigimos hacia un evento y, de repente, el autobús, el H12, se detiene en seco con la terquedad de una mula. Cinco minutos parados, diez, un cuarto de hora largo. Tensión. Algún pasajero pide que se abran las puertas. También los bomberos resolvemos apearnos del vehículo, resignados a encaminarnos hacia el Raval a pata apresurada, cuando —¡oh, casualidad!— la comitiva del papa León XIV atraviesa la calle Pau Claris en sentido contrario, de mar a montaña, de camino hacia la Sagrada Família. Total, que entre pitos y flautas seráficas aterrizamos tarde, tardísimo en la presentación de Manuel Jabois en La Central. Llegamos a misses dites, como se dice en catalán, y justo cuando el autor gallego está desgranando una escena de alto voltaje sexual.
