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Las 10 joyas ocultas de Europa que recomiendan los expertos para viajar en 2026

13 June 2026 at 18:11
Seleccionar joyas ocultas en Europa permite explorar destinos auténticos fuera de los circuitos más concurridos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Seleccionar joyas ocultas en Europa supone explorar destinos auténticos fuera de los circuitos más concurridos. Especialistas y operadores locales consultados por Condé Nast Traveler han elaborado una lista que resalta urbes con fuerte vida local y atractivos ubicados en distintos países del continente.

Cada una ofrece una combinación de destinos europeos auténticos, patrimonio, paisajes y propuestas culinarias que permiten experimentar el ritmo real de su cultura, más allá de los focos turísticos habituales.

10. Guimarães (Portugal)

Guimarães, al norte de Portugal, es considerada la cuna nacional y conserva un marcado aire medieval (Municipalidad de Guimarães)

Al norte de Portugal, Guimarães es considerada la cuna nacional y destaca por su aire medieval. En el centro sobresalen el castillo, el palacio ducal y las calles que conducen a la plaza Largo da Oliveira, ideal para tomar café.

La Citânia de Briteiros ofrece exploración arqueológica. Por la noche, la Pousada do Mosteiro brinda cenas con vistas panorámicas. El Centro Internacional das Artes José de Guimarães es referencia en arte actual, mientras que el Museu de Alberto Sampaio muestra trabajos en oro y madera dorada.

Quienes buscan experiencias vinícolas pueden salir a la Quinta de Covela y, con reserva, acceder a degustaciones y clases de cocina. Condé Nast Traveler señala que Guimarães resulta ideal para quienes desean historia y autenticidad.

9. Ohrid (Macedonia del Norte)

Ohrid, en Macedonia del Norte, se ubica junto a uno de los lagos más antiguos y profundos de Europa, compartido con Albania (REUTERS/Ognen Teofilovski)

La ciudad de Ohrid, en Macedonia del Norte, está situada junto a uno de los lagos más antiguos y profundos de Europa, compartido con Albania. Apodada la “Galápagos europea” por su biodiversidad, es patrimonio de la UNESCO y reúne naturaleza y legado bizantino.

Las mañanas se disfrutan en playas como Potpesh o Kaneo, seguidas de paseos por el malecón y calles adoquinadas. Destacan la iglesia de San Juan en Kaneo, la fortaleza del zar Samuel y el antiguo teatro macedonio, con vistas sobre el lago.

La gastronomía brilla en locales y establecimientos frente al agua. Un paseo en barco hasta el monasterio de San Naum es recomendable si se dispone de tiempo. Según expertos consultados por Condé Nast Traveler, Ohrid combina vida lacustre, historia y autenticidad.

8. Tesalónica (Grecia)

Tesalónica es la segunda ciudad de Grecia y mantiene una identidad propia fuera de la sombra de Atenas

A orillas del mar Egeo, Tesalónica es la segunda ciudad de Grecia y mantiene una identidad propia, fuera de la sombra de Atenas. Destaca por su gastronomía, reconocida por la UNESCO en 2021, y una atmósfera juvenil y creativa.

El pasado se refleja en foros romanos conservados, frescos en la Rotonda y baños otomanos. Su legado multicultural, visible en la arquitectura, incluye la huella de la que fue la mayor comunidad judía de Europa en el siglo XX.

El ritmo relajado de Tesalónica es tan característico que los atenienses lo denominan “halara”. Condé Nast Traveler destaca que la ciudad es perfecta para quienes buscan gastronomía sobresaliente, historia y vida cotidiana genuina.

7. Innsbruck (Austria)

Innsbruck, en los Alpes austríacos, ofrece una propuesta turística variada que suele quedar opacada por Viena y Salzburgo (REUTERS/Leonhard Foeger)

En los Alpes austríacos, Innsbruck permanece a menudo eclipsada por Viena y Salzburgo, aunque su oferta es variada y atractiva. Es referencia para deportes de invierno, con el trampolín de saltos de esquí Bergisel, diseñado por Zaha Hadid, y rutas de senderismo en la Nordkette con vistas al valle.

A ello se suman hoteles destacados y visitas especiales en la factoría Swarovski. El ambiente cosmopolita lo completan museos y propuestas culturales. Según Condé Nast Traveler, Innsbruck sorprende tanto por sus actividades deportivas como por el arte y la relajación en plena montaña.

6. Mostar (Bosnia y Herzegovina)

Mostar, en Bosnia y Herzegovina, destaca por la fusión de arquitectura austrohúngara y otomana (REUTERS/Amel Emric)

Mostar, en Bosnia y Herzegovina, fascina con su fusión arquitectónica austrohúngara y otomana. El puente Stari Most, su principal símbolo, une dos orillas cargadas de historia.

La gastronomía tradicional incluye dolma, sarma y pan fresco, servidos junto a la bebida nacional rakija. La vida transcurre tranquila a orillas del río.

En palabras recogidas por Condé Nast Traveler, la hospitalidad y el ambiente de Mostar invitan a prolongar la visita por su autenticidad y la serenidad a la orilla del Neretva.

5. Aalesund (Noruega)

Aalesund se alza sobre varias islas en la costa de Noruega, entre el Atlántico y montañas escarpadas

En la costa de Noruega, Aalesund se alza sobre varias islas, limitando con el Atlántico y montañas escarpadas. Tras el incendio de 1904, la reconstrucción impulsada por el emperador de Alemania otorgó a la ciudad un marcado estilo modernista.

El puerto y las calles venden pescado y mariscos frescos, impregnando el ambiente de aromas marinos. El contraste entre mar y montaña define su atractivo principal.

Condé Nast Traveler destaca que el tamaño compacto y la arquitectura de Aalesund la convierten en parada ideal para quienes buscan rutas alejadas de los grandes circuitos turísticos noruegos.

4. Gotemburgo (Suecia)

Gotemburgo está ubicada en la costa oeste de Suecia y es la segunda ciudad del país

Ubicada en la costa oeste de Suecia, Gotemburgo es la segunda ciudad del país y sobresale en calidad de vida. La oferta gastronómica va desde restaurantes reconocidos hasta cafés junto al muelle, con bocadillos de camarón como especialidad local.

Las propuestas culturales integran el parque de esculturas Pilane, festivales independientes y el museo World of Volvo. Quienes prefieren la naturaleza pueden tomar un ferri al archipiélago y explorar islas con casas de madera y baños en aguas frías.

Según Condé Nast Traveler, los safaris de algas ofrecen una experiencia culinaria original y enriquecen la visita para viajeros activos y curiosos.

3. Herceg Novi (Montenegro)

Herceg Novi se sitúa en la entrada de la Bahía de Kotor, en Montenegro

En Montenegro, Herceg Novi se sitúa en la entrada de la Bahía de Kotor y funciona como base apacible a diferencia del ajetreo de Dubrovnik, distante una hora. Entre sus atractivos figuran hoteles de lujo y bodegas cercanas.

La posición permite realizar excursiones de un día a Kotor y Perast, regresando a una localidad menos condicionada por la llegada de cruceros. Condé Nast Traveler subraya que la creciente inversión y el ritmo pausado de Herceg Novi facilitan explorar la región con comodidad.

2. Liubliana (Eslovenia)

Liubliana, capital de Eslovenia, se consolida como una base turística para recorrer el país (Crédito: Fernando Stankuns / Flickr)

Liubliana, capital de Eslovenia, se presenta manejable y agradable, con restaurantes junto al río y un castillo en lo alto. Desde la ciudad, es sencillo llegar a enclaves naturales como el lago Bled, Bohinj, las cuevas de Postojna o las cumbres de los Alpes Julianos.

La escena gastronómica excede las expectativas y las conexiones aéreas son eficaces. Condé Nast Traveler indica que Liubliana es idónea para estadías de tres o cuatro noches y actuar como centro de rutas por Eslovenia o países vecinos.

1. Verona (Italia)

Verona se destaca en el norte de Italia como un destino de contrastes para visitas cortas

En el norte de Italia, Verona destaca como destino de contrastes, perfecto para visitas cortas y quienes desean sumergirse en la vida local italiana. Es famosa por su arquitectura, el coliseo donde aún se celebran óperas y la tradición literaria ligada a Shakespeare.

La región vinícola de Amarone, cercana, permite completar la experiencia con excursiones rurales y catas de vino. Para los especialistas consultados por Condé Nast Traveler, Verona resulta una sorpresa gratificante para quienes valoran historia viva, cultura y viñedos próximos a la ciudad.

6 playas del mundo que sorprenden por su arena de colores poco comunes

8 June 2026 at 10:28
National Geographic destacó que las playas de colores fascinan tanto a viajeros como a científicos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las playas de colores son uno de los espectáculos naturales más inusuales y llamativos del mundo. Existen sitios donde la arena adquiere tonalidades rosas, verdes, negras, púrpuras, rojas o blancas, generando paisajes que fascinan tanto a viajeros como a científicos, según National Geographic.

Entre las playas más espectaculares del planeta se encuentran seis destinos únicos, donde la arena adquiere colores extraordinarios debido a la presencia de minerales, microorganismos marinos o procesos volcánicos.

1. Playa rosa en la Isla Komodo: la joya de Indonesia

Pantai Merah se ubica en el este de la isla de Komodo, dentro del Parque Nacional de Komodo (Wikimedia Commons)

En el este de la Isla de Komodo, dentro de su parque nacional, se ubica Pantai Merah. En este lugar, la arena rosa es el resultado de la unión de arena blanca y diminutos organismos marinos llamados foraminíferos, que producen un pigmento rojizo en los arrecifes de coral.

Según National Geographic, Pantai Merah ofrece una experiencia sensorial única. Solo existen otras siete playas con estas características en todo el planeta, lo cual la convierte en un destino exclusivo y aislado, rodeado por el Mar de Flores.

Recorrer este paraje significa navegar hacia un entorno natural envolvente. La singularidad de la arena y la sensación de tranquilidad lo distinguen como uno de los grandes tesoros cromáticos del mundo.

2. El misterio de la playa verde de Papakolea

Papakolea, en el extremo sur de Hawái, exige una caminata de alrededor de cinco kilómetros para llegar a la playa (REUTERS)

Papakolea, en el extremo sur de Hawái, exige una caminata de alrededor de cinco kilómetros atravesando campos de lava solidificada y finaliza en el cono volcánico de Pu’u Mahana.

El secreto de su arena verde radica en los olivinos, pequeños cristales semipreciosos formados por la actividad volcánica a lo largo del tiempo. Esta concentración mineral otorga a Papakolea un color sorprendente, integrado en el entorno natural.

Según National Geographic, acceder a esta playa no es sencillo, pero el esfuerzo se recompensa con la vista y la experiencia de bañarse en un enclave singular. Es una opción para quienes buscan paisajes alejados de los circuitos convencionales.

3. Reynisfjara: la playa negra entre volcanes y leyendas

Reynisfjara se ubica en el sur de Islandia, junto al pueblo de Vik í Mýrdal (Foto: The Grosby Group)

En el sur de Islandia, junto al pueblo de Vik í Mýrdal, se encuentra Reynisfjara, célebre por su arena negra producida por el basalto procedente de erupciones volcánicas.

El litoral está adornado con columnas hexagonales de basalto y formaciones rocosas conocidas como Reynisdrangar, protagonistas de leyendas sobre trolls autóctonos. Las piedras pulidas de color azabache y el contraste con la espuma blanca del mar dotan de dramatismo visual al lugar.

National Geographic destaca que se trata de una playa fácilmente accesible, con un fuerte impacto escénico y gran atractivo para turistas y amantes de la naturaleza.

4. Pfeiffer Beach: el secreto púrpura de California

La playa de Pfeiffer, en Big Sur, California, es reconocida por su arena púrpura

En la región central de California, la playa de Pfeiffer, en Big Sur, es reconocida por su arena púrpura, visible especialmente entre septiembre y noviembre, la mejor época del año para apreciarla.

El tono surge por el granate de manganeso, un mineral que llega desde los acantilados próximos y se deposita sobre la arena. Durante los meses lluviosos, el efecto cromático se intensifica y acaricia la superficie de manera sinuosa.

National Geographic describe el lugar como un entorno de cuento de hadas, rodeado de acantilados, vegetación y oleaje intenso, recomendado para quienes desean descubrir paisajes insólitos en la costa estadounidense.

5. Santorini y su sorprendente playa roja

La Playa Roja de Santorini se ubica en las islas Cícladas de Grecia

En las islas Cícladas de Grecia, la Playa Roja de Santorini, o Kokkini Paralia, destaca por su arena rojiza resultante de las formaciones volcánicas ricas en hierro.

El contraste entre los tonos rojos de la arena y el azul intenso del mar Egeo crea una imagen memorable, singular incluso en el conocido litoral de Santorini. La presencia de minerales otorga al enclave su peculiaridad y valor distintivo.

National Geographic resalta que es una joya oculta del archipiélago y que merece una visita para quien desee experimentar colores poco habituales en un paisaje mediterráneo.

6. Hyams Beach: el paraíso blanco de Australia

La playa de Hyams, en Australia, se reconoce por tener la arena más blanca del mundo (REUTERS/Alkis Konstantinidis)

En Australia, la playa de Hyams se reconoce por la arena más blanca del mundo. Este fenómeno, certificado por el récord Guinness, se atribuye a la enorme cantidad de granito de magnesio transportado por los corales desde la Bahía Jervis.

Situada a dos horas de Sídney, Hyams Beach está rodeada por tres parques nacionales y brinda acceso a una gran variedad de actividades al aire libre, desde surf y snorkel hasta senderismo y ciclismo. Es un destino protegido y muy valorado por fotógrafos y naturalistas.

National Geographic indica que la pureza de la arena, junto a las aguas cristalinas y la biodiversidad, contribuyen a que Hyams conserve su estatus como uno de los destinos más sobresalientes para quienes buscan paisajes blancos y únicos.

De récord Guinness a fenómeno viral: cómo una familia que quería privacidad creó la isla más famosa y menos accesible del mundo

5 June 2026 at 21:26
Just Room Enough es la isla habitada más pequeña del mundo según Guinness World Records, con apenas espacio suficiente para una casa

Aunque pueda sonar extraño, la isla habitada más pequeña del mundo apenas ofrece espacio para una sola vivienda. Se trata de Just Room Enough, reconocida en 1982 por Guinness World Records y ubicada en el centro del río San Lorenzo, en la frontera entre Estados Unidos y Canadá. Su singularidad, su historia y el acceso restringido han convertido a este minúsculo enclave en un imán para la curiosidad internacional, como apunta Condé Nast Traveler.

Just Room Enough es una isla privada situada en el archipiélago de las Mil Islas. Con una superficie de solo 307 metros cuadrados, alberga una modesta cabaña y un árbol, rodeados de vistas privilegiadas al río. Adquirida en los años 50 por una familia que buscaba un refugio diferente, la isla se hizo célebre tras el reconocimiento oficial de Guinness, atrayendo desde entonces la atención de turistas y aficionados a los récords geográficos.

Cómo es Just Room Enough y dónde se encuentra

La isla se sitúa en Alexandria Bay, Nueva York, dentro del archipiélago de las Mil Islas, compuesto por 1.864 islas a lo largo del río San Lorenzo. Para ser considerada isla en este grupo, es necesario que el terreno permanezca por encima del agua durante todo el año, tenga al menos un árbol y una superficie mayor a un pie cuadrado.

Just Room Enough cumple estas condiciones por un margen estrecho, ya que su extensión real es apenas superior a la de una pista de tenis. Su singular estatus fue consolidado en 1982, cuando Guinness World Records la declaró la isla habitada más pequeña del mundo, un dato que destaca Condé Nast Traveler.

La isla Just Room Enough se encuentra en Alexandria Bay, Nueva York, dentro del archipiélago de las Mil Islas del río San Lorenzo

El acceso al islote está prohibido por ser propiedad privada. Sin embargo, es posible observar su silueta desde las excursiones en barco que navegan por la zona, lo que ha hecho de ella una de las imágenes más fotografiadas y compartidas de la región.

Un refugio familiar convertido en leyenda

La historia de Just Room Enough empezó en la década de 1950, cuando la familia Sizeland adquirió el terreno y le confirió su actual nombre. Los Sizeland construyeron una pequeña casa de campo y plantaron el árbol que permanece hoy, cumpliendo con los requisitos del archipiélago para ser considerada oficialmente una isla.

La intención original era disponer de un refugio privado para fines de semana, al abrigo del ruido urbano y rodeados de agua y tranquilidad. No obstante, como detalla Condé Nast Traveler, el proyecto familiar pronto despertó el interés de curiosos y navegantes. La isla, lejos de preservar el anonimato, multiplicó su notoriedad hasta convertirse en fenómeno tanto a nivel local como en internet, alimentando la fascinación por espacios únicos y exclusivos.

El reconocimiento de Guinness World Records en 1982 reforzó la condición excepcional de la isla y atrajo la atención de visitantes de todo el mundo, que buscan capturar una imagen de este enclave desde los barcos, ya que el acceso directo está restringido.

Una isla privada que despierta curiosidad mundial

La isla Just Room Enough atrae a turistas por su singularidad y su reducido tamaño, convirtiéndose en un icono entre las Islas Mil

La popularidad de Just Room Enough se vio potenciada por la difusión de fotografías y relatos en redes sociales y por el flujo constante de turistas ávidos de experiencias singulares. Aunque nadie puede desembarcar en la isla, su proximidad a otras localizaciones emblemáticas del archipiélago añade atractivo a la visita.

A tan solo 150 metros, destaca Boldt Castle, una mansión monumental levantada por el empresario hotelero George Boldt. Muy cerca también se sitúa Calumet Island, recordada por el castillo que en su día fue propiedad de Charles G. Emery, magnate del tabaco. Deer Island, por su parte, tiene fama de albergar la sociedad secreta ‘Skull and Bones’, añadiendo un matiz misterioso a la zona.

La exclusividad, el reducido tamaño y el aire de fragilidad de Just Room Enough la mantienen como objeto de admiración y misterio, a pesar de la competencia con otras islas cercanas repletas de historias y leyendas.

Otros ejemplos de islas diminutas y su atractivo único

Antes del reconocimiento a Just Room Enough, el récord de isla habitada más pequeña correspondía a Bishop Rock, un islote británico en las Islas Sorlingas coronado por un faro automatizado. Esta condición impidió que, tras ser automatizada en 1982, siguiese siendo catalogada como habitada, según narra Condé Nast Traveler. El repertorio global de islas insólitas incluye Fadiouth, en Senegal, una auténtica isla de conchas unida al continente por un puente de madera y frecuentada tanto por habitantes locales como por turistas.

Al otro extremo del planeta, Monuriki, situada en el archipiélago Mamanuca de Fiyi, es famosa por haber servido de escenario natural a la película Náufrago, con Tom Hanks. Su superficie apenas supera un kilómetro cuadrado y se caracteriza por volcanes y playas de arena blanca, lo que la convierte en destino predilecto para viajeros en busca de paisajes remotos.

Acantilados oscuros, casas en laderas y un bosque nuboso: así es la isla Saba, una joya volcánica de 13 kilómetros cuadrados

4 June 2026 at 23:44
Saba, la isla volcánica del Caribe neerlandés, destaca por su tranquilidad y ausencia de semáforos y masificaciones

En el corazón del Caribe, una isla volcánica ofrece una experiencia auténtica y tranquila, sin semáforos, masificaciones ni prisa. Saba, con apenas 13 km², destaca por su ambiente apacible, un solo camino principal y una vida marcada por la naturaleza y la hospitalidad local, según Travel + Leisure.

Conocida como “la reina virgen del Caribe” por su aspecto, Saba atrae a quienes buscan naturaleza, aventura y cultura tradicional. La isla carece de playas permanentes, pero cautiva con su paisaje volcánico único, biodiversidad marina y tradiciones como el encaje, brindando una experiencia exclusiva en el Caribe neerlandés.

El visitante encuentra abruptos acantilados y un litoral donde las olas golpean rocas oscuras en lugar de arenas doradas. Las casas de colores brillantes se distribuyen por las laderas, y el saludo habitual de sus habitantes es una sonrisa o un gesto cordial.

La isla de Saba ofrece una experiencia auténtica caribeña, donde la naturaleza y la hospitalidad local protagonizan cada visita

Glenn Holm, responsable del Harry L. Johnson Museum, lo describe con claridad: “Caminar por Saba es lo común”. La seguridad y la amabilidad son parte esencial del día a día. Incluso al hacer autostop, es frecuente recibir no solo un trayecto, sino también alguna anécdota, señaló Holm a Travel + Leisure.

Senderismo y naturaleza en Saba

Quienes disfrutan del senderismo encuentran en Saba uno de sus mayores atractivos: el ascenso al Mount Scenery, la cumbre más alta del Reino de los Países Bajos. El recorrido atraviesa un bosque nuboso, repleto de plantas de hojas gigantes y senderos angostos, y supera más de 1.000 escalones hasta alcanzar una panorámica impresionante.

La isla cuenta con más de 20 caminos bien acondicionados, ideales para explorar su entorno volcánico. Los guías locales recomiendan sus servicios para sacar el máximo provecho al recorrido y mantenerse seguros, ya que las excursiones pueden durar entre dos horas y media y tres horas.

Las condiciones cambiantes de humedad y clima añaden dificultad, por lo que se sugiere llevar hojas grandes de plantas, útiles ante lluvias repentinas. “Saba es ideal para viajeros aventureros”, enfatiza Holm, citado por Travel + Leisure.

Los guías locales de Saba recomiendan contratar sus servicios para asegurar la seguridad y aprovechar al máximo la experiencia de senderismo

Además del senderismo, la ubicación de Saba facilita la conexión con otras islas como Sint Maarten, Sint Eustatius, Anguila y St. Barts, permitiendo excursiones de un día y ampliando la sensación de exploración auténtica en el Caribe.

Vida marina y parques naturales

Rodeando completamente la isla, el parque marino nacional de Saba es un referente internacional. Sus formaciones volcánicas sumergidas, arrecifes abundantes y aguas cristalinas lo han convertido en uno de los destinos más valorados para el buceo y el esnórquel.

En estas aguas es común avistar tiburones de arrecife y nodriza, así como tortugas carey en las zonas menos profundas, especialmente en Well’s Bay. Esta playa de arena estacional aparece solo en verano y ofrece casi el único punto para recostarse al sol en la isla.

El parque marino nacional está disponible tanto para buzos experimentados como para principiantes. El acceso a los puntos de inmersión y esnórquel es sencillo, y la visibilidad del agua permite observar la biodiversidad submarina casi todo el año, detalló Travel + Leisure.

De pueblo en pueblo: Windwardside, The Bottom y Zion’s Hill

El pueblo de The Bottom, con sus 500 residentes, está ubicado en un valle rodeado de montañas y conserva una atmósfera tranquila y residencial

La vida cotidiana se reparte en pueblos. Windwardside actúa como centro para el turismo, el alojamiento y los museos, sin perder su carácter sereno. Las temperaturas frescas y el entorno verde hacen que cada paseo sea agradable, mientras las casas coloridas y calles sinuosas le dan un aire pintoresco.

En The Bottom, capital de la isla, unos 500 habitantes residen en un valle rodeado de montañas. Mantiene un ambiente tranquilo y residencial, lejos de las aglomeraciones. Aquí se pueden recorrer senderos históricos como Ladder Trail, con sus 800 escalones hacia la costa, o participar en talleres de vidrio.

Por su parte, Zion’s Hill es la entrada principal a la isla para viajeros que llegan por aire. Las caminatas al amanecer permiten disfrutar de vistas sobre las islas cercanas y un ambiente apacible. Johnson recomienda observar la salida del sol desde este mirador natural, según explicó a Travel + Leisure.

Consejos prácticos para visitar Saba

Desplazarse por Saba resulta sencillo y seguro: caminar es la norma para locales y turistas. El camino principal conecta todos los pueblos y facilita la exploración. El autostop también es común, gracias a la hospitalidad de la población.

En Saba, desplazarse a pie es la forma preferida tanto por locales como por turistas en todos los pueblos de la isla (OLYMPUS DIGITAL CAMERA)

La isla carece de playas arenosas permanentes, pero su verdadero atractivo radica en su paisaje volcánico, su biodiversidad y su clima agradable, que invita a practicar senderismo y observar la naturaleza. Es un destino ideal para quienes desean evitar multitudes y convivir auténticamente con la comunidad.

El trato cercano y la hospitalidad local garantizan una estancia relajada, como resaltan los testimonios recogidos por Travel + Leisure. Fiestas, talleres y actividades culturales permiten conocer a los habitantes y comprender la identidad singular de la isla.

En Saba, las distancias son cortas y la acogida llega a todos. Los visitantes no solo se integran al ritmo local, sino que se llevan historias compartidas y el recuerdo verdadero de la calidez caribeña.

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