El 'internet natural' de la Tierra: encuentran una estructura subterránea clave contra el cambio climático
Un equipo internacional de investigadores ha logrado cartografiar una de las estructuras vivas más impresionantes y desconocidas de la Tierra. Se trata de una inmensa red subterránea formada por hongos microscópicos que conecta las raíces de millones de plantas y que desempeña un papel fundamental para la salud de los ecosistemas y la lucha contra el cambio climático.
El estudio, publicado en la revista científica Science, ha sido desarrollado por expertos de la Society for the Protection of Underground Networks y de la Vrije Universiteit Amsterdam, bajo la dirección de los investigadores Justin Stewart y Toby Kiers.
Lejos de tratarse de túneles, corrientes de agua o infraestructuras creadas por el ser humano, esta red está formada por hongos micorrícicos, organismos capaces de establecer conexiones con las raíces de las plantas. Según los cálculos de los científicos, la longitud total de esta estructura alcanzaría unos 110 billones de kilómetros, convirtiéndola en una de las redes biológicas más extensas conocidas.
La IA, clave para el descubrimiento
Para localizar y analizar estas conexiones, los investigadores utilizaron herramientas de inteligencia artificial y avanzados sistemas de procesamiento de datos. Gracias a estas tecnologías pudieron identificar las regiones donde la presencia de estos hongos es más abundante y, al mismo tiempo, detectar las zonas donde están desapareciendo con mayor rapidez debido a la actividad humana.
La función de esta red es esencial para el funcionamiento de los ecosistemas. A través de ella, las plantas pueden intercambiar agua, nutrientes y compuestos químicos, mejorando la fertilidad del suelo y aumentando su capacidad de adaptación a condiciones adversas. Además, estos hongos desempeñan un papel clave en el almacenamiento de carbono, contribuyendo a reducir la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera.
Los científicos alertan, sin embargo, de que la expansión de la agricultura intensiva está provocando una reducción significativa de estas redes subterráneas en numerosas regiones del planeta. Entre los principales puntos de concentración identificados por el estudio figuran los Everglades, los humedales del Sudd y la Meseta Tibetana.
Una importancia vital
La magnitud del fenómeno quedó reflejada en una de las declaraciones más llamativas del estudio. "Es difícil exagerar la importancia y la magnitud de estos hongos. Puede haber hasta 10 metros de red micorrízica en apenas una cucharadita de suelo", explicó Justin Stewart.
Por su parte, Toby Kiers lamentó que estos organismos hayan permanecido durante años fuera del foco de las políticas medioambientales. "Los hongos han sido ignorados en las políticas climáticas y de conservación por demasiado tiempo. Ahora es el momento de cambiar esa trayectoria", señaló.
El descubrimiento no solo amplía el conocimiento científico sobre el funcionamiento de los ecosistemas terrestres, sino que también pone de relieve la necesidad de proteger una red invisible para la mayoría de las personas, pero indispensable para mantener el equilibrio natural del planeta.


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