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Donde hay humildad hay amor

13 June 2026 at 05:00

Pura gratuidad. Así nos describe el Papa León XIV en Canarias el modo en que Dios ama. En el contexto de su cercanía con la tremenda situación de los migrantes en las islas, ha querido poner ante nuestra mirada cómo ama Dios, en su homilía en vísperas de la fiesta del Sagrado Corazón. El amor no se basa ni en el cálculo ni “en el mero sentimiento, ni es reductible a simple filantropía, sino que invade todo nuestro ser: fuego para el alma, luz para la mente, impulso irresistible para la libertad, paz y al mismo tiempo tormento para el corazón, que late en sintonía con otros corazones, involucrando a toda la persona.”

No sólo trata de ayudarnos a sobrevivir, sino de hacernos alcanzar nuestra plenitud. El Corazón divino, siempre enamorado, nos enseña fidelidad aún ante la falta de correspondencia, el rechazo, el miedo, la tristeza o la resistencia humana, “anhela total y constantemente nuestro bien y nuestra felicidad plena”. Contemplándole comprendemos que “la mejor respuesta al amor de su Corazón es el amor a los hermanos” (Francisco).

Dos notas destaco de la homilía del Papa: el amor da esperanza porque más allá de asistir en la necesidad, ayuda a recuperar la confianza. ¿Cómo? Preparando y alentando “al que está herido para que se levante y vuelva a ponerse en marcha, para una vida libre y digna.” Así, el amor restaura la dignidad del otro.

Y segundo, Su Corazón es humilde, y para conocer y gustar su amor hay que bajar de los “pedestales de la arrogancia”, de “la presunción de saberlo todo, de no necesitar ni a Dios ni a los demás.” El egocentrismo que “aturde por los estruendos de un “yo” ampuloso, omnipresente y agitado”, nos priva del “silencio necesario para escuchar en sí y en los hermanos el palpitar escondido del amor.”

© EUROPAPRESS

Santa Misa presidida por el Papa León XIV en el puerto de Santa Cruz de Tenerife

"Dios nos sueña mejores"

12 June 2026 at 05:01

Tocar las heridas, la fragilidad, gestos de amor elocuentes que está multiplicando el Papa misionero, León XIV, en España como antes en Perú. En Barcelona ha querido acercarse con delicadeza, pero sin miedo, a la de la salud mental de los jóvenes.

Vivimos en una sociedad que nos enferma: “un sistema social que no pone a la persona en el centro y provoca situaciones de injusticia y de pobreza existenciales a diversos niveles”, por idolatrar “el afán de tener que producir siempre y ser vencedores, así como el culto a la propia imagen”; como también el profundo error de “cierta idea de crecimiento que somete a las personas a presiones, expectativas y tensiones que comprometen equilibrios fundamentales”, o las situaciones de egoísmo y violencia que “envenena la atmósfera” de las relaciones más cercanas.

Si bien “el Espíritu Santo actúa y trabaja silenciosamente en todas las situaciones”, nos aconseja el Papa a los creyentes que no espiritualicemos "el dolor, reconduciéndolo superficialmente a la “voluntad de Dios” o a algún misterioso proyecto suyo”. Debemos huir del riesgo de minimizarlo, silenciarlo y herir así a las personas. Es una actitud cómoda e irresponsable ante el mal. Dios no quiere el sufrimiento, lo lleva con nosotros y nos invita a confiar en Él de modo perseverante. Pero más que preguntarle a Él, debemos preguntarnos a nosotros mismos y nuestra responsabilidad personal.

“El dolor pone a prueba la fe y el sentido que le damos a la vida. Esto es cierto para todos”. “De algún modo Él se hace presente y está cerca aun cuando aparentemente calla. Pero pienso que no podemos hacerlo solos.” Y aconseja a los jóvenes que se abran a alguien que les ayude a expresar una oración sencilla, que les “acompañe con discreción sin la prisa de explicarnos ese dolor, que les tome de la mano y les haga salir de este grito.”

© EFE

El papa León XIV visita Canarias

España, tierra de santos

10 June 2026 at 05:01

León XIV nos ha invitado a alzar la mirada al ejemplo de los santos que han florecido en nuestra tierra. Desde Manuel González a Toribio de Mogrovejo, pasando por Ignacio de Loyola, Tomás de Villanueva o Juan de Ávila, pone ante nuestros ojos a la España creyente y magnánima que ellos representan, humildes y firmes en la fe, comprometidos fecundamente con su tiempo.

La mística española, apasionada por el misterio divino, es «una mística de ojos abiertos», que lleva al corazón de la realidad, a la raíz de las cuestiones, como la de santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz, figuras que, «desde hace cinco siglos, nutren la vida de la Iglesia y la búsqueda espiritual de muchos, incluso más allá de sus fronteras visibles», dijo en el discurso del Palacio Real.

Con San Juan de la Cruz y su tema de la noche, nuestras oscuridades pueden llegar a apreciarse como un «tiempo en que el alma se libera de lo que presumía conocer y poseer», porque las verdaderas certezas se alcanzan pasando por lo desconocido. Nos ha invitado a superar el miedo de dejar falsas seguridades, para intuir en la oscuridad, «casi el irrumpir de una verdad como luz que aún ciega, pero que si confiamos y encontramos paz nos llevará delicadamente hacia sí misma».

Con Santa Teresa nos invita a entrar dentro de nosotros, donde no estamos solos, porque «avanzando hacia el lugar más íntimo –el propio corazón, santuario de la verdad–, el espacio se amplía, la mente se abre, las tensiones se disuelven, los demás encuentran su lugar, el universo se convierte en hogar». En «la presencia escondida del Señor» eucarístico hallamos «aquella eterna fuente que está escondida», fuente que corre y apaga la sed, pero sin deslumbrar, «sin imponerse con poder exterior» (homilía Corpus).

© EUROPAPRESS

Homilía del Papa León XIV en la Catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia (Barcelona)
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