Los últimos meses para el Institut d’Estudis Fotogràfics de Cataluya (IEFC) no han sido fáciles, pero estos días, su director, Josep Maria de Llobet, respira algo más aliviado. El IEFC, la escuela de fotografía más antigua de España, debe abandonar en un futuro su actual emplazamiento - en la Escola Industrial del Eixample- por las obras que se tienen que hacer en el antiguo recinto fabril en el marco del proyecto de la Diputació de Barcelona para convertirlo en un polo de innovación de lo público.