Jilted lover ran over ex-partner twice after kiss was rejected



La Feria del Libro de Madrid ha recibido este viernes una visitante muy especial. La Reina Letizia ha sorprendido a los asistentes con una visita al emblemático evento cultural que cada año reúne a miles de lectores en el parque de El Retiro. Lejos del protocolo de los grandes actos institucionales y de los estilismos más formales que suele lucir en su agenda oficial, la monarca ha apostado por una imagen relajada, cercana y muy estival que no ha pasado desapercibida.
Entre casetas, libros y curiosos, Letizia ha protagonizado una de las imágenes más espontáneas de las últimas semanas. Una aparición inesperada que vuelve a poner de manifiesto su pasión por la lectura, pero también su capacidad para convertir las prendas más sencillas en una auténtica inspiración de estilo.
Para esta visita a la Feria del Libro, la Reina ha recurrido a una fórmula que nunca falla cuando suben las temperaturas: el blanco de pies a cabeza. Un color que, además de aportar frescura y luminosidad, se ha convertido en uno de los favoritos de su armario durante los meses más cálidos del año.
En esta ocasión ha combinado un top sin mangas de líneas limpias y cuello redondo con unos pantalones blancos de corte recto, creando un estilismo monocromático elegante y muy fácil de adaptar al día a día. Un conjunto que demuestra que no siempre hacen falta grandes tendencias o prendas llamativas para conseguir un resultado impecable.
Además, el blanco tiene la capacidad de resaltar el tono dorado de la piel durante los meses de verano, algo que se aprecia especialmente en esta aparición de la Reina, que ya luce un favorecedor bronceado propio de esta época del año.
Aunque el blanco es el gran protagonista del estilismo, hay un accesorio que consigue captar buena parte de las miradas. Se trata de un amplio bolso de piel en color cuero, una elección práctica y sofisticada que aporta contraste al conjunto.
Este tipo de bolsos se ha convertido en uno de los imprescindibles de la temporada gracias a su versatilidad y funcionalidad. Además de resultar cómodos para una jornada de paseo, aportan un aire relajado que encaja a la perfección con una visita cultural como la de este viernes.
La combinación de blanco y cuero es, de hecho, una de las más elegantes del verano y una de las fórmulas favoritas de las mujeres que buscan un estilo atemporal sin renunciar a la sofisticación.
Más allá del estilismo, la presencia de Letizia en la Feria del Libro ha despertado un enorme interés entre los asistentes. No es habitual verla en contextos tan cotidianos y precisamente por eso estas imágenes adquieren un valor especial.
La Reina ha recorrido algunas de las casetas instaladas en El Retiro en una edición que vuelve a convertir a Madrid en la capital de la literatura durante varias semanas. Un plan muy vinculado a una de sus grandes pasiones y que encaja perfectamente con su histórica implicación en la promoción de la lectura y la cultura.
A lo largo de los años, la Reina Letizia ha demostrado que domina tanto los códigos de la moda institucional como los estilismos más informales. Si en las grandes recepciones apuesta por vestidos de autor, joyas históricas o impecables trajes de chaqueta, en sus momentos más distendidos suele recurrir a prendas sencillas, colores neutros y accesorios funcionales.
Su visita a la Feria del Libro es un buen ejemplo de ello. Con un look cómodo, luminoso y muy favorecedor, la Reina ha vuelto a demostrar que la elegancia también puede encontrarse en la sencillez. Y que, a veces, un conjunto blanco bien construido es todo lo que hace falta para convertirse en la mejor inspiración de estilo del verano madrileño.


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Rocío Osorno vuelve a demostrar que tiene un radar infalible para detectar las prendas llamadas a triunfar. La diseñadora e influencer sevillana ha compartido con sus seguidores uno de sus últimos fichajes de Zara y, como suele ocurrir cada vez que enseña una novedad de la firma de Inditex, las redes no han tardado en reaccionar. En esta ocasión, la protagonista ha sido una falda midi estampada con cierre tipo pareo que reúne varias de las tendencias que dominan este verano 2026: siluetas fluidas, estampados artísticos y ese aire bohemio que cada año regresa con fuerza cuando llegan las altas temperaturas.
En el vídeo publicado en Instagram, Rocío aparece combinando la falda con un top negro de líneas sencillas, una fórmula que permite que toda la atención recaiga sobre la pieza estrella del conjunto. Y no es para menos. El diseño destaca por su estampado floral multicolor sobre fondo beige, una combinación que mezcla tonos coral, rojo, negro, verde y lila y que recuerda a los dibujos botánicos de inspiración oriental que tanto protagonismo están teniendo esta temporada.
La propia influencer reconocía en la publicación que le parecía una prenda especialmente bonita, y los comentarios de sus seguidores no han tardado en darle la razón.
Uno de los grandes aciertos de esta propuesta de Zara es su versatilidad. Aunque a simple vista pueda parecer una falda reservada para vacaciones o destinos de playa, lo cierto es que tiene muchas más posibilidades. El detalle de vivos negros en contraste aporta estructura al diseño y eleva visualmente la prenda, alejándola de la típica falda estampada veraniega.
Además, el cierre frontal tipo pareo consigue un efecto muy favorecedor porque estiliza la silueta y aporta movimiento al caminar. Se trata de una de esas prendas que funcionan especialmente bien en mujeres de diferentes edades y estilos, precisamente porque combinan comodidad y sofisticación en la misma fórmula.
Rocío Osorno ha apostado por una combinación minimalista con un top negro, pero la falda también encajaría perfectamente con una camisa blanca de lino, una blusa romántica de mangas abullonadas o incluso con un chaleco ligero de inspiración boho para las noches de verano.
Aunque las flores son un clásico indiscutible cuando llega el buen tiempo, esta propuesta de Zara tiene algo diferente. No recurre a los estampados románticos habituales ni a las pequeñas flores campestres que suelen inundar las colecciones estivales. En su lugar apuesta por motivos florales de gran tamaño y trazos más artísticos, creando una imagen mucho más sofisticada y contemporánea.
El resultado es una prenda con personalidad propia que consigue destacar sin necesidad de recurrir a colores excesivamente llamativos. De hecho, el equilibrio entre el fondo neutro y los tonos intensos del dibujo es precisamente una de las claves de su éxito.
Este tipo de estampados encaja especialmente bien con el regreso de la estética bohemia refinada que llevan meses impulsando firmas de lujo y que ya se ha trasladado a las colecciones de moda accesible.
La falda pertenece a la colección Zara Woman Collection y actualmente tiene un precio de 39,95 euros. Según la descripción de la firma, se trata de una falda midi de tiro medio con detalle de vivos a contraste y cierre frontal tipo pareo mediante botón y alamares.
Su precio la convierte en una de esas compras estratégicas capaces de transformar cualquier armario de verano. No necesita grandes accesorios ni estilismos complicados para funcionar, algo que explica por qué ha llamado la atención de Rocío Osorno nada más verla.
Con sandalias planas, cuñas de esparto, bailarinas de rejilla o incluso unas sencillas chanclas negras, la prenda mantiene intacto su atractivo. Y precisamente ahí reside su potencial: en convertirse en esa pieza especial que resuelve un look completo con muy poco esfuerzo.
Una vez más, Rocío Osorno ha puesto el foco sobre una novedad de Zara que reúne todas las papeletas para agotarse antes de que termine el verano. Una falda cómoda, favorecedora y con ese toque boho sofisticado que cada temporada vuelve para recordarnos que las prendas más sencillas suelen ser también las más deseadas.


© @rocioosorno


© Zara

Eugenia Martínez de Irujo lleva años siendo una de las grandes referentes del estilo boho en España. Fiel a una forma de vestir relajada, personal y alejada de las tendencias más efímeras, la hija de la Duquesa de Alba ha vuelto a compartir uno de esos looks que resumen a la perfección su universo estético. En esta ocasión, lo ha hecho a través de sus redes sociales, donde ha mostrado cómo combina una de las prendas más especiales de la colección que ha diseñado junto a la firma Antik Batik.
La protagonista absoluta del estilismo es una espectacular falda bordada que forma parte de la colección ‘Felicitá’, una cápsula inspirada en el imaginario artístico y creativo de Eugenia. Una pieza cargada de detalles que demuestra que las prendas artesanales siguen teniendo un lugar privilegiado en los armarios más sofisticados del verano.
La colección creada junto a Antik Batik nació con una premisa muy especial: transformar las pinturas y el universo artístico de Eugenia Martínez de Irujo en prendas de moda. El resultado es una propuesta donde los bordados, los colores vibrantes y la artesanía tradicional se convierten en protagonistas.
La falda Rossi es probablemente una de las piezas más reconocibles de toda la colección. Se trata de un diseño largo de silueta evasé confeccionado en una ligera malla de algodón y completamente bordado a mano. Sobre el tejido se despliega un jardín de flores multicolor inspirado en las propias pinturas de Eugenia, creando una pieza con un marcado aire artesanal y romántico.
Los motivos florales recorren toda la falda en tonos rosas, morados, naranjas, verdes y azules, aportando movimiento y riqueza visual a una prenda que destaca por sí sola. No es casualidad que se haya convertido en uno de los diseños más comentados de la colección.
Cuando la colección salió a la venta, la firma presentó esta falda acompañada de una blusa confeccionada en el mismo tejido y con los mismos bordados. Sin embargo, Eugenia ha querido demostrar ahora que una pieza tan llamativa también puede funcionar perfectamente con básicos de armario.
Por eso ha optado por una sencilla blusa blanca de manga larga y cuello redondo. Un diseño minimalista que equilibra la riqueza visual de la falda y permite que toda la atención recaiga sobre los bordados.
La elección no es casual. El blanco aporta luminosidad, suaviza el conjunto y convierte una prenda muy especial en una opción mucho más fácil de llevar durante el día. Es una fórmula que funciona especialmente bien en verano y que muchas mujeres pueden adaptar a su propio estilo.
Como buena defensora de la estética bohemia, Eugenia ha completado el look con complementos que refuerzan ese espíritu relajado y artesanal. En los pies luce unas sandalias de plataforma de esparto, uno de los calzados imprescindibles de la temporada. Además de aportar altura de forma cómoda, encajan perfectamente con el aire mediterráneo del conjunto.
El bolso también merece una mención especial. Se trata de un diseño de inspiración artesanal en color granate con detalles bordados y aplicaciones decorativas que conectan visualmente con los motivos de la falda. Un accesorio que añade personalidad al estilismo sin restar protagonismo a la pieza principal. Como joyas, Eugenia apuesta por la discreción con un collar sencillo y pequeños detalles que acompañan sin sobrecargar el resultado final.
Si algo demuestra este look es que las prendas especiales no tienen por qué reservarse únicamente para grandes ocasiones. Eugenia Martínez de Irujo convierte una falda de autor, bordada a mano y con un importante trabajo artesanal detrás, en una propuesta perfectamente adaptable para una comida, una tarde de compras o una escapada de verano.
La combinación de una falda espectacular con una blusa blanca sencilla es una fórmula infalible que nunca falla. Permite equilibrar el estilismo, aporta frescura y consigue que una pieza muy llamativa resulte mucho más fácil de llevar.
Una vez más, la Duquesa de Montoro confirma por qué sigue siendo una de las mujeres mejor vestidas de nuestro país y una de las máximas representantes del estilo boho chic. Un look relajado, sofisticado y lleno de personalidad que resume a la perfección la esencia de su colección con Antik Batik y que ya se perfila como una de las inspiraciones más bonitas del verano 2026.


© EUROPAPRESS




© Antik Batik

Cada jueves, Nuria Roca convierte su participación en la tertulia de actualidad de El Hormiguero en una auténtica inspiración de estilo. La presentadora ha conseguido que sus apariciones semanales sean seguidas con atención no solo por quienes disfrutan del programa de Antena 3, sino también por las amantes de la moda que encuentran en ella una fuente constante de ideas para vestir con elegancia y personalidad.
Anoche volvió a hacerlo con un look que se alejaba de los vestidos fluidos, los trajes de chaqueta o los colores lisos que suele lucir en otras ocasiones. Esta vez apostó por un conjunto estampado compuesto por camisa y pantalón de la firma Anokhi x Simrane, una elección que resume a la perfección algunas de las tendencias que dominarán los próximos meses.
La valenciana apareció en plató junto a Tamara Falcó y Cristina Pardo luciendo un estilismo cómodo, favorecedor y muy versátil que confirma que los conjuntos coordinados siguen siendo una de las grandes inversiones de cualquier armario.
A simple vista, el look podría confundirse con un mono gracias a la continuidad del estampado y a la forma en la que ambas prendas se integran visualmente. Sin embargo, se trata de una camisa y un pantalón independientes pertenecientes a la colaboración entre Anokhi y Simrane. La propuesta combina un fondo oscuro con pequeños motivos ornamentales en tonos cálidos que aportan profundidad y riqueza visual sin resultar excesivos. Un estampado discreto pero con personalidad que consigue elevar instantáneamente el conjunto.
Precisamente ahí reside una de sus grandes virtudes. Aunque visualmente tiene la fuerza de una pieza protagonista, mantiene la versatilidad necesaria para poder reutilizar cada prenda por separado en múltiples combinaciones.
La propia cuenta especializada en moda que comparte habitualmente los estilismos de la presentadora destaca que ambas piezas pertenecen al inicio de temporada y pueden llevarse juntas o por separado, multiplicando así las posibilidades del armario.
Otro de los detalles más interesantes del estilismo es el cinturón de Momoni que Nuria incorpora a la cintura. La pieza rompe visualmente la continuidad del estampado y ayuda a definir la silueta, creando un efecto mucho más favorecedor. El tono cuero del cinturón introduce además un contraste cálido que aporta equilibrio al conjunto.
Este tipo de recursos estilísticos son precisamente los que suelen convertir un look bonito en un look memorable. El estampado ya tiene fuerza suficiente por sí mismo, pero la incorporación del cinturón consigue estructurar el resultado final y aportar una sensación más sofisticada.
Además, ayuda a estilizar la figura y a reforzar esa imagen relajada pero perfectamente construida que caracteriza habitualmente a Nuria Roca.
Como suele ocurrir en muchos de sus estilismos, la presentadora ha recurrido a accesorios que ya formaban parte de su armario. El collar dorado firmado por Paco Rabanne aporta luz al escote y se convierte en uno de los puntos focales del look. Lejos de apostar por joyas discretas, Nuria opta por una pieza con presencia que encaja perfectamente con la estética bohemia y sofisticada del conjunto.
A ello se suman unas sandalias de Yves Saint Laurent que, según ha trascendido, forman parte de su colección desde hace años. Una elección que vuelve a demostrar que las grandes compras de fondo de armario siguen siendo las más rentables.
Uno de los motivos por los que los estilismos de Nuria Roca generan tanto interés es porque resultan fácilmente trasladables a la vida real. Sus looks suelen combinar tendencia y funcionalidad en dosis equilibradas. Este conjunto estampado es un ejemplo perfecto. Puede llevarse en una jornada de trabajo, en una comida informal, durante una escapada de fin de semana o incluso en una cena relajada con amigas.
La camisa puede combinarse con unos vaqueros, mientras que el pantalón funcionaría perfectamente con una camiseta básica o un jersey de punto cuando bajen las temperaturas. Por eso no sorprende que su elección haya vuelto a captar todas las miradas en El Hormiguero. Nuria Roca demuestra una vez más que la clave para vestir bien no pasa por seguir cada tendencia al pie de la letra, sino por encontrar prendas especiales, atemporales y versátiles que permitan construir un estilo propio. Y este conjunto estampado reúne precisamente todas esas cualidades.


© El Hormiguero

Hay prendas que consiguen resumir el espíritu de unas vacaciones en una sola imagen. Eso es precisamente lo que ha ocurrido con el último look compartido por Virginia Troconis desde Tarifa. La empresaria y creadora de contenido ha mostrado en sus redes sociales uno de esos vestidos que inmediatamente invitan a pensar en atardeceres frente al mar, cenas al aire libre y escapadas con amigas durante los meses de verano.
Alejada de los clásicos vestidos blancos que tradicionalmente asociamos a la moda ibicenca, Virginia ha apostado por una versión mucho más sofisticada y original. Un diseño negro decorado con bordados en rojo de Charo Ruiz que combina a la perfección la esencia artesanal de este tipo de prendas con una estética más elegante y contemporánea.
El resultado es un estilismo relajado pero muy cuidado que encaja a la perfección con el ambiente de Tarifa, uno de los destinos favoritos cada verano para quienes buscan playas infinitas, buena gastronomía y una moda que respira libertad.
Aunque cuando pensamos en moda ibicenca solemos imaginar vestidos blancos de algodón o lino, la tendencia ha evolucionado mucho en los últimos años. Las nuevas versiones mantienen el trabajo artesanal, los bordados y los tejidos ligeros, pero incorporan colores y diseños más sofisticados. El vestido elegido por Virginia Troconis es un claro ejemplo. Se trata del modelo Lorina de la firma Moi Fleur, una pieza confeccionada en lino bordado que destaca por sus llamativos motivos florales en rojo sobre fondo negro.
La combinación cromática aporta mucha personalidad al diseño y consigue que resulte igual de apropiado para un paseo junto al mar que para una cena especial durante las vacaciones. Además, los bordados recuerdan a las técnicas artesanales que han convertido este tipo de prendas en auténticos objetos de deseo cada verano.
Otro de los elementos que hacen especial este vestido es su escote corazón festoneado con finos tirantes. Un detalle que aporta feminidad y ayuda a estilizar la parte superior de la figura. La zona del cuerpo queda ligeramente entallada antes de abrirse hacia una falda fluida con movimiento, una silueta especialmente favorecedora porque marca la cintura sin resultar ajustada.
En las fotografías compartidas por Virginia se aprecia perfectamente cómo el diseño acompaña el movimiento y aporta esa sensación de ligereza tan buscada durante los meses más calurosos del año. La empresaria completa el estilismo con unas sencillas gafas de sol negras y un bolso de fibras naturales, dos accesorios imprescindibles en cualquier maleta de verano.
Si algo caracteriza a este diseño es su versatilidad. Es uno de esos vestidos que prácticamente resuelven cualquier plan veraniego sin necesidad de grandes complementos. Funciona para una comida frente al mar, para recorrer las calles de Tarifa, para una tarde de compras en una localidad costera o para una cena con amigas al caer el sol.
Precisamente esa capacidad para adaptarse a diferentes situaciones es la que convierte este tipo de prendas en las favoritas de muchas mujeres cuando preparan la maleta de vacaciones. Virginia Troconis ha demostrado una vez más que conoce perfectamente las claves del estilo relajado pero sofisticado que triunfa cada verano.
Lejos de las tendencias pasajeras, el vestido Lorina de Moi Fleur de Charo Ruiz pertenece a esa categoría de prendas especiales que permanecen en el armario durante años. Su confección en lino, los detalles bordados y su diseño atemporal hacen que pueda seguir utilizándose temporada tras temporada sin perder actualidad. Por eso no sorprende que Virginia lo haya elegido para una escapada con amigas. Es cómodo, elegante, fresco y tiene ese punto bohemio que encaja a la perfección con destinos como Tarifa, Ibiza o Formentera.
Una pieza que confirma que la moda de verano no siempre tiene que estar ligada al blanco y que demuestra que los bordados artesanales y las siluetas fluidas siguen siendo la mejor inversión cuando se trata de construir una maleta de vacaciones tan práctica como estilosa.


© Gtres


© Instagram @virtroconis


© Charo Ruiz.

Tamara Falcó ha vuelto a demostrar este jueves por qué sigue siendo una de las mujeres más observadas cuando hablamos de estilo. Fiel a su cita semanal en la tertulia de actualidad de El Hormiguero, la marquesa de Griñón ha aparecido en el plató con un look firmado por Mango que reúne varias de las tendencias más importantes de la temporada: el lino, los conjuntos coordinados y el azul eléctrico.
Lejos de los vestidos románticos o de las prendas estampadas que suele lucir en otras ocasiones, esta vez ha apostado por la sencillez bien entendida con un dos piezas que destaca precisamente por la fuerza de su color y por una silueta muy favorecedora. Un estilismo que demuestra que no hace falta complicarse demasiado para conseguir un resultado elegante y sofisticado.
El conjunto está compuesto por un top halter de lino y algodón y una falda midi a juego, ambas prendas disponibles en Mango. Una propuesta minimalista que encaja perfectamente con el estilo que Tamara ha ido construyendo en los últimos años: femenino, clásico, pero siempre con guiños a las tendencias del momento.
Si hay algo que llama la atención nada más verla es el intenso tono azul del conjunto. Un color vibrante que se aleja de los neutros habituales del verano y que aporta luz al rostro de forma inmediata. El azul eléctrico se ha convertido en uno de los colores protagonistas de 2026 y firmas de lujo y marcas de moda asequible llevan meses incorporándolo a sus colecciones. Su éxito se debe a que favorece prácticamente a todos los tonos de piel y transmite una imagen elegante, moderna y sofisticada.
En el caso de Tamara Falcó, el color funciona especialmente bien con su tono de cabello oscuro y con el maquillaje natural que suele lucir en televisión. El resultado es un estilismo muy limpio visualmente que consigue destacar sin necesidad de recurrir a excesos.
La pieza clave del conjunto es probablemente el top halter. Este tipo de escote vive uno de sus mejores momentos y cada vez son más las invitadas, influencers y celebridades que lo incorporan a sus armarios.
El diseño de Mango presenta una línea recta y depurada que deja los hombros al descubierto y alarga visualmente el cuello. Además, ayuda a definir la parte superior del cuerpo y aporta un aire muy elegante incluso en las propuestas más sencillas. Tamara lo combina sin apenas accesorios, dejando que el propio patrón de la prenda sea el protagonista. Una decisión acertada que refuerza el carácter minimalista del estilismo.
La segunda pieza del conjunto es una falda midi confeccionada también en mezcla de lino y algodón. Su diseño recto y la abertura lateral aportan movimiento y ligereza al conjunto. La abertura, además de resultar cómoda para caminar, crea un interesante efecto visual que estiliza las piernas y rompe la sobriedad de una falda aparentemente sencilla. Es uno de esos detalles discretos que marcan la diferencia.
La elección de una silueta recta contribuye igualmente a crear una imagen elegante y muy actual. Frente a las faldas voluminosas que dominaron temporadas anteriores, este verano ganan terreno las líneas limpias y los cortes depurados.
Otro de los grandes atractivos del look es su accesibilidad. El top tiene un precio de 29,99 euros y la falda cuesta 35,99 euros, una combinación que permite recrear el estilismo completo por menos de 70 euros. Se trata además de dos prendas muy versátiles. Juntas crean un efecto vestido muy sofisticado, pero también pueden utilizarse por separado para multiplicar las posibilidades del armario de verano.
Tamara Falcó vuelve así a confirmar que una de sus mayores virtudes estilísticas es saber combinar piezas asequibles con una imagen siempre impecable. Y este conjunto azul de Mango es un nuevo ejemplo de ello: fresco, favorecedor, elegante y perfectamente adaptable tanto a una cena de verano como a un evento informal o una jornada de trabajo.
Una apuesta sencilla sobre el papel, pero tremendamente efectiva frente a las cámaras. Porque a veces el mejor look es precisamente aquel que no necesita nada más que un buen color y un patrón impecable para funcionar.


© @elhormiguero


© Mango


© Mango

Bad Bunny encara ya la recta final de su histórica residencia en Madrid y cada una de sus noches en el Riyadh Air Metropolitano continúa reuniendo a miles de seguidores y a numerosos rostros conocidos. El artista puertorriqueño se ha convertido en el gran fenómeno musical del momento y sus conciertos son mucho más que un espectáculo musical: también son un escaparate de tendencias donde influencers, actrices y empresarias muestran sus mejores estilismos.
Entre las asistentes al octavo concierto celebrado este jueves se encontraba Amelia Bono, que disfrutó de la velada desde una ubicación privilegiada del estadio y compartió posteriormente varias imágenes en sus redes sociales. Unas fotografías que no solo reflejan el impresionante ambiente que se vivía en el recinto, sino que también permiten descubrir el look elegido por la empresaria para una de las citas musicales más comentadas del año.
Fiel a ese estilo relajado y natural que la caracteriza, Amelia Bono no recurrió a prendas excesivamente elaboradas ni a tendencias imposibles. Al contrario. Apostó por una combinación sencilla, cómoda y muy efectiva que demuestra que, en ocasiones, menos es más.
La empresaria eligió una camiseta negra de corte amplio, una de esas prendas básicas que funcionan en cualquier circunstancia y que se han convertido en un imprescindible del armario. Una elección especialmente acertada para una noche de concierto en pleno mes de junio, cuando las temperaturas siguen siendo elevadas incluso al caer el sol.
La combinó con unos shorts negros de acabado efecto piel que aportaban un punto más sofisticado y urbano al conjunto. Una mezcla equilibrada entre comodidad y tendencia que encaja perfectamente con el ambiente desenfadado de los conciertos de verano. Sin embargo, la auténtica protagonista del estilismo estaba en los pies.
Amelia Bono completó su look con unas llamativas botas cowboy en tonos blanco, negro y burdeos que captaron inmediatamente toda la atención. Un diseño de inspiración western que confirma que esta tendencia sigue siendo una de las favoritas temporada tras temporada.
Las botas cowboy llevan años ocupando un lugar privilegiado en el armario de las mujeres más estilosas, pero este verano viven un nuevo momento de esplendor. Se llevan con vestidos románticos, con vaqueros, con faldas boho y, como demuestra Amelia, también con shorts y camisetas básicas.
Precisamente ahí reside su éxito. Son capaces de transformar por completo cualquier estilismo sencillo y aportar personalidad incluso a las combinaciones más minimalistas. En el caso de Amelia Bono, las botas se convirtieron en el elemento diferenciador del look y consiguieron elevar un conjunto formado por prendas básicas hasta convertirlo en una propuesta perfectamente reconocible.
Más allá de las tendencias, el estilismo elegido por la empresaria también destaca por su funcionalidad. Los conciertos de Bad Bunny en Madrid se han convertido en auténticos maratones de música, baile y emociones donde la comodidad resulta fundamental. Por eso cada vez son más las asistentes que buscan fórmulas prácticas sin renunciar al estilo. Amelia encontró el equilibrio perfecto con un look cómodo, versátil y muy favorecedor.
Además, añadió un bolso negro de pequeño tamaño con cadena metálica, ideal para llevar únicamente lo imprescindible durante una noche de concierto. Un complemento discreto que encajaba perfectamente con el resto del conjunto y que reforzaba la estética urbana del estilismo.
No es la primera vez que Amelia Bono demuestra su capacidad para convertir prendas aparentemente sencillas en looks inspiradores. A lo largo de los años se ha consolidado como una de las mujeres mejor vestidas del panorama nacional gracias a una fórmula basada en la naturalidad, la comodidad y las tendencias bien entendidas.
Su presencia en el octavo concierto de Bad Bunny en Madrid vuelve a confirmar esa filosofía. Sin artificios, sin excesos y apostando por piezas fáciles de llevar, la empresaria ha firmado uno de esos estilismos que muchas mujeres guardarán como inspiración para sus próximos conciertos, festivales o escapadas estivales.
Porque si algo demuestra este look es que no hace falta un vestido espectacular ni un conjunto imposible para destacar. A veces basta con unos buenos básicos y unas botas cowboy con personalidad para conseguir uno de los estilismos más comentados de la noche.


© Instagram @ameliabono

Después de varios días de incertidumbre por la cancelación de varios conciertos en Florida, Rosalía ha regresado al escenario por la puerta grande. La artista catalana ha retomado el LUX Tour en Boston y lo ha hecho con una sorpresa que ha entusiasmado a sus seguidores: tres nuevos cambios de vestuario que elevan todavía más la dimensión estética de una gira que ya estaba siendo una de las más comentadas del año.
Fiel a su capacidad para convertir cada actuación en un espectáculo visual, Rosalía ha aprovechado esta nueva etapa de la gira para presentar tres propuestas completamente diferentes entre sí, pero unidas por un mismo hilo conductor: la moda como herramienta narrativa.
El gran protagonista del concierto ha sido, sin duda, el nuevo vestido negro firmado por Dior. Se trata de un diseño de silueta ajustada, cuello elevado y detalles ornamentales que recorren toda la pieza creando un efecto casi escultórico.
Combinado con botas altas y un llamativo tocado negro de gran volumen, el look aportaba una estética entre teatral y futurista que encaja a la perfección con el universo visual que Rosalía está construyendo para esta gira.
La elección no parece casual. Desde hace años, la cantante mantiene una estrecha relación con la maison francesa y este nuevo diseño vuelve a demostrar por qué es una de las artistas que mejor interpreta el lenguaje de la alta moda sobre el escenario.
Las imágenes del concierto muestran una Rosalía poderosa, sofisticada y muy alejada de cualquier convencionalismo, capaz de convertir un simple cambio de vestuario en uno de los momentos más comentados de la noche.
El segundo estreno llegó con una propuesta completamente diferente. Para uno de los actos más emotivos del concierto, la artista apareció con un vestido azul brillante cubierto de destellos que captaba la luz desde cualquier ángulo, también firmado pro Dior.
La pieza, de escote pronunciado y movimiento fluido, aportaba una imagen mucho más etérea y femenina. Combinada con un gran sombrero escultórico y un micrófono decorado con cristales, la propuesta parecía sacada de una película de fantasía.
Este look representa la cara más delicada y romántica del LUX Tour y demuestra la capacidad de Rosalía para transitar entre registros estéticos completamente distintos sin perder coherencia.
Pero si el vestido de Dior ha sido el más sofisticado, el tercer estreno ha sido probablemente el más espectacular. Rosalía apareció en la recta final del concierto con un conjunto blanco formado por un cuerpo estructurado tipo corsé, un minishort de volantes y una impresionante sobrefalda de plumas que envolvía toda la silueta.
La propuesta evocaba el glamour de las grandes estrellas de la música y aportaba una estética casi angelical que contrastaba con la oscuridad del look negro presentado anteriormente.
Las plumas, el movimiento de las capas y la escenografía en tonos blancos creaban una imagen impactante que parecía diseñada para cerrar el espectáculo con una de las fotografías más memorables de toda la gira.
Además de los nuevos estilismos, la cantante quiso dedicar unas palabras al público tras los días complicados que la llevaron a aplazar varios conciertos. Sin entrar en detalles sobre la situación familiar que provocó los cambios de agenda, agradeció el apoyo recibido y recordó que “los seres queridos deben ir primero”.
Sin embargo, más allá de la emoción del momento, Boston ha servido para confirmar algo que ya se intuía: Rosalía está viviendo una nueva evolución estética. Los tres looks estrenados durante esta actuación reflejan distintas facetas de su personalidad artística y convierten el vestuario en una parte esencial del relato del LUX Tour.
Del sofisticado vestido negro de Dior al brillo azul y el espectacular conjunto blanco de plumas, la cantante ha demostrado que su regreso no solo marca la continuidad de la gira, sino también el comienzo de uno de sus capítulos más ambiciosos en términos de moda.


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Shakira ha vuelto al escenario donde empezó una de las historias más importantes de su vida. La artista colombiana ha sido una de las grandes protagonistas de la ceremonia inaugural del Mundial 2026 celebrada en el Estadio Azteca de Ciudad de México, un lugar cargado de simbolismo para ella, ya que fue durante el Mundial de Sudáfrica 2010 cuando conoció a Gerard Piqué. Dieciséis años después, la cantante ha regresado al universo futbolístico convertida en una estrella global aún más poderosa y con un mensaje muy claro: sigue siendo la reina de los mundiales.
Antes del encuentro inaugural entre México y Sudáfrica, Shakira ha interpretado ‘Dai Dai’, el himno oficial del torneo junto a Burna Boy, en una actuación llena de energía, color y referencias a la cultura urbana contemporánea. Pero si algo ha captado la atención tanto como su actuación ha sido el espectacular look con el que ha saltado al terreno de juego.
Para una cita de semejante magnitud, Shakira ha apostado por uno de los colores más vibrantes de la temporada. La cantante ha lucido un body de rejilla en amarillo neón con aberturas geométricas y efecto segunda piel que resaltaba su característica imagen escénica.
El diseño, de inspiración futurista, incorporaba además mangas largas tipo guante confeccionadas en la misma malla, creando un efecto visual muy potente bajo la luz del estadio. Una elección que conectaba con la estética deportiva que ha marcado toda la ceremonia inaugural.
La artista ha completado el conjunto con unas gafas de sol de líneas rectas y aire tecnológico que reforzaban esa imagen de estrella pop global capaz de convertir cualquier escenario en una pasarela.
Uno de los detalles más originales del estilismo se encontraba en la parte inferior del look. Shakira ha sustituido los habituales pantalones o shorts de actuación por una minifalda de paneles plisados en tonos pastel confeccionada con tejidos inspirados en camisetas deportivas.
Los colores amarillo, blanco, lila y azul se combinaban creando movimiento en cada coreografía, mientras que los gráficos y detalles estampados evocaban el universo futbolístico que rodea a la competición.
La pieza conseguía unir dos mundos aparentemente opuestos: la moda urbana y la estética deportiva. Una mezcla que encaja perfectamente con la evolución estilística que la cantante ha desarrollado durante los últimos años.
En lugar de recurrir a botas o sandalias de escenario, la colombiana ha apostado por unas zapatillas de gran volumen en color blanco. El diseño, de suela XXL, no solo aportaba comodidad para una actuación cargada de coreografías, sino que reforzaba el carácter urbano del conjunto. Una tendencia que llevan varias temporadas defendiendo celebridades e influencers de todo el mundo y que Shakira ha adaptado a uno de los escenarios más vistos del planeta.
Su melena larga con ondas naturales, uno de sus grandes sellos de identidad, y un maquillaje luminoso completaban una propuesta visual pensada para transmitir fuerza, energía y modernidad.
Más allá de la moda, la actuación tenía una importante carga emocional. El Estadio Azteca ocupa un lugar especial en la historia de los mundiales y también en la trayectoria de la propia artista. La cantante vuelve a vincular su nombre a una Copa del Mundo después de haber protagonizado algunos de los himnos más recordados de la competición. Su presencia en la inauguración de 2026 confirma que sigue siendo una de las figuras más asociadas al fútbol a nivel internacional.
Con este espectacular estilismo amarillo neón, una puesta en escena de gran formato y una actuación seguida por millones de espectadores en todo el mundo, Shakira ha demostrado que sigue dominando como pocas el arte de convertir un evento deportivo en un auténtico espectáculo de moda y música. Porque si algo ha quedado claro en el inicio del Mundial 2026 es que, cuando Shakira pisa el césped, todas las miradas terminan dirigidas hacia ella.


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La literatura fue la gran protagonista de la noche, pero la moda también tuvo su espacio en la celebración del 75º aniversario del Premio Planeta. La cita, una de las más importantes del calendario cultural español y especialmente significativa para el Grupo Planeta, congregó a representantes de la política, la cultura y los medios de comunicación en una velada donde los estilismos no pasaron desapercibidos.
Entre todas las asistentes destacó Isabel Díaz Ayuso, que apostó por uno de los looks más sofisticados y favorecedores de la noche. Junto a ella, Sonsoles Ónega sorprendió demostrando que una prenda de Zara puede convertirse en la mejor aliada para una cita especial. Susanna Griso y Mariló Montero completaron una selección de estilismos impecables que combinaron elegancia, personalidad y tendencia.
Si hubo un look capaz de acaparar todas las miradas fue el de Isabel Díaz Ayuso. La presidenta de la Comunidad de Madrid eligió para la ocasión un espectacular vestido largo de satén rojo que destacaba por su elegante escote drapeado y su sugerente espalda descubierta.
La pieza, de inspiración clásica y con cierto aire al glamour de las grandes estrellas de Hollywood, dibujaba una silueta muy favorecedora gracias a su corte fluido y a la caída del tejido. El brillo satinado aportaba sofisticación sin resultar excesivo, mientras que el intenso color rojo se convertía en el mejor aliado para una noche tan especial.
Ayuso completó el conjunto con un recogido bajo ligeramente desenfadado, unos discretos pendientes brillantes y varias pulseras plateadas. Una apuesta sencilla en los complementos que permitía que el vestido se convirtiera en el auténtico protagonista.
Otra de las asistentes más comentadas fue Sonsoles Ónega, que volvió a demostrar su habilidad para combinar piezas accesibles con prendas de gran impacto visual. La periodista eligió un top de punto en color crudo de Zara con volantes arquitectónicos en hombros y cintura. La prenda, disponible por 25,95 euros, destacaba por su diseño escultural y por su capacidad para transformar un estilismo aparentemente sencillo en una propuesta sofisticada.
Lejos de apostar por una combinación básica, Sonsoles decidió acompañarlo con unos llamativos pantalones palazzo rojos de tiro alto, creando un contraste cromático tan elegante como favorecedor. El resultado fue un look moderno, original y perfecto para quienes buscan alternativas al clásico vestido de invitada.
La presentadora de televisión optó por una de esas fórmulas que rara vez fallan. Susanna Griso apareció con una blusa blanca sin mangas adornada con delicados volantes frontales y una espectacular falda midi azul marino de amplio vuelo.
El conjunto destacaba por su equilibrio entre sofisticación y sencillez. La combinación de blanco y azul marino sigue siendo una de las más elegantes del armario femenino y, en esta ocasión, resultó especialmente acertada para un evento de carácter cultural e institucional. Las sandalias negras de tiras finas completaban un estilismo sobrio, refinado y muy favorecedor que confirmaba una vez más el gusto de la periodista por las prendas atemporales.
Mariló Montero fue otra de las invitadas que más llamó la atención gracias a una propuesta donde la protagonista absoluta era la falda. La periodista combinó una camisa blanca de escote abierto con la espectacular falda Dolomita de la diseñadora Leyre Doueil. Se trata de una pieza confeccionada en tonos beige y dorados, completamente bordada con motivos florales y paisley, hilos metalizados y delicadas aplicaciones que aportan brillo y textura.
El diseño, de cintura alta y silueta recta, se convertía en una auténtica joya textil capaz de elevar por completo una prenda tan básica como una camisa blanca. El bolso de mano en tono marfil, las sandalias joya y las pulseras apiladas en diferentes colores terminaban de construir un estilismo sofisticado y con mucha personalidad.
La celebración del 75º aniversario del Premio Planeta dejó imágenes para el recuerdo tanto dentro como fuera del escenario. Mientras la literatura homenajeaba una trayectoria histórica, la alfombra azul se convertía en un escaparate de tendencias donde cada invitada mostró una forma diferente de entender la elegancia.
Desde el impactante vestido rojo de Isabel Díaz Ayuso hasta el top viral de Zara elegido por Sonsoles Ónega, pasando por la sofisticación clásica de Susanna Griso y la espectacular falda bordada de Mariló Montero, la noche confirmó que los grandes eventos culturales siguen siendo también una magnífica fuente de inspiración para quienes disfrutan de la moda.


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Tamara Falcó vuelve a demostrar que conoce a la perfección las claves del armario femenino con una de las piezas más llamativas de su nueva colección cápsula para Pedro del Hierro. Bajo el nombre de Luz de Sal, la propuesta se inspira en los paisajes mediterráneos, los bordados artesanales y una paleta de colores que evoca la costa española. Entre todas las prendas que forman la colección, hay un vestido que ya se perfila como uno de los favoritos del verano 2026.
La socialité y diseñadora ha posado con un espectacular vestido negro de largo midi que combina elegancia, artesanía y un diseño muy favorecedor. Una apuesta perfecta tanto para una boda de noche como para una cena especial frente al mar o una celebración al aire libre.
Aunque el negro suele asociarse a los meses más fríos, cada vez son más las firmas que reivindican este color durante el verano. Tamara Falcó lo hace con una versión sofisticada y muy mediterránea que se aleja de los diseños básicos para incorporar detalles artesanales que marcan la diferencia.
Se trata de un vestido confeccionado en popelín de algodón negro con escote halter cruzado y tirantes bordados en contraste. El diseño destaca especialmente por la gran aplicación floral situada en el delantero, una pieza bordada en blanco y negro que aporta volumen, textura y un efecto joya sin necesidad de recurrir a accesorios llamativos.
La silueta resulta especialmente favorecedora gracias a la cintura marcada y a la falda de caída fluida, que estiliza visualmente la figura. Además, incorpora bolsillos laterales, un detalle práctico que cada vez gana más protagonismo en los vestidos de invitada y que aporta un aire relajado sin perder sofisticación.
La colección Luz de Sal nace con la intención de rendir homenaje a los paisajes costeros, a la tradición artesanal y a la belleza de los materiales naturales. Los bordados son precisamente uno de los elementos protagonistas de esta propuesta.
En el caso de este vestido, los detalles bordados recorren el escote, la cintura y el bajo de la falda, creando un contraste gráfico que recuerda a los trabajos artesanales tradicionales reinterpretados desde una óptica contemporánea.
La gran flor central se convierte en el foco absoluto del diseño y aporta personalidad a una prenda que, sin ese elemento, sería mucho más minimalista. Es precisamente ese equilibrio entre sencillez y espectacularidad lo que convierte a este vestido en una de las piezas más especiales de la colección.
Uno de los mayores aciertos de este vestido es su versatilidad. Aunque tiene la presencia suficiente para funcionar como look de invitada, también puede adaptarse a otros contextos con facilidad.
Combinado con sandalias de tacón fino y pendientes discretos resulta perfecto para una boda de verano o una celebración nocturna. Con sandalias planas minimalistas, como las que luce la propia Tamara Falcó en las imágenes de campaña, adquiere un aire más relajado ideal para una cena junto al mar o una escapada mediterránea.
Además, el negro sigue siendo uno de los colores más elegantes y atemporales del armario femenino, por lo que se trata de una inversión que puede utilizarse durante varias temporadas sin perder actualidad.
El diseño forma parte de la colección TFP by Tamara Falcó para Pedro del Hierro y actualmente se encuentra rebajado. Su precio original era de 269 euros, pero ahora puede adquirirse por 188 euros.
Una rebaja considerable para una de las piezas más llamativas de la colección y para un vestido que reúne varias de las tendencias que más están triunfando este verano: el escote halter, los bordados artesanales, las aplicaciones florales en relieve y las siluetas fluidas de inspiración mediterránea.
Con esta propuesta, Tamara Falcó vuelve a apostar por una moda femenina, elegante y fácil de llevar, demostrando que los detalles artesanales siguen siendo la mejor fórmula para elevar incluso los diseños más sencillos. Un vestido negro diferente, sofisticado y con personalidad propia que promete convertirse en uno de los grandes protagonistas de la temporada.


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Rocío Osorno está disfrutando de unos días de vacaciones en Grecia y, como suele ocurrir cada verano, sus looks se han convertido en una auténtica fuente de inspiración. Entre playas de aguas cristalinas, casas encaladas y paisajes que parecen sacados de una postal, la diseñadora e influencer ha encontrado el vestido perfecto para integrarse en ese escenario mediterráneo que tanto fascina cada temporada.
A través de sus historias de Instagram, Rocío ha compartido una imagen de uno de sus estilismos favoritos del viaje acompañada de un mensaje muy revelador: “Es que no puede ser más griego este vestido”. Y lo cierto es que resulta difícil llevarle la contraria.
La prenda en cuestión pertenece a Parfois y tiene todo lo necesario para convertirse en un éxito de ventas. Se trata de un vestido largo azul con finas rayas blancas, escote en pico y un favorecedor cuerpo fruncido que se adapta a la silueta.
El diseño incorpora además un original sistema de lazadas frontales que aporta un aire artesanal y relajado, mientras que la falda de corte amplio añade movimiento y frescura. Una combinación que recuerda inevitablemente a los paisajes de Santorini, Mykonos o Paros, donde el azul intenso del mar y el blanco de las fachadas forman parte de la identidad visual de las islas.
Lo mejor es su precio. El modelo está disponible por 39 euros, demostrando que no hace falta realizar una gran inversión para conseguir un vestido con apariencia de firma premium.
Cada verano regresan los mismos colores asociados a las vacaciones junto al mar, pero pocos funcionan tan bien como el binomio azul y blanco. Una combinación que transmite frescura, luminosidad y elegancia incluso en los días más calurosos. Rocío Osorno ha sabido interpretar a la perfección esta estética mediterránea que nunca desaparece del todo y que este año vuelve a ocupar un lugar protagonista en las colecciones de numerosas marcas.
Las rayas, además, son uno de los estampados estrella de la temporada. Lejos de limitarse al clásico estilo marinero, evolucionan hacia versiones más sofisticadas y femeninas como la de este vestido, donde ayudan a estilizar visualmente la figura.
La influencer ha completado el estilismo con un bolso de rafia en tonos naturales y detalles azules que encaja a la perfección con el espíritu del vestido. Un accesorio que refuerza la estética artesanal y vacacional del conjunto.
También ha apostado por joyas discretas y tonos neutros que permiten que el vestido se convierta en el auténtico protagonista. Una fórmula sencilla pero muy efectiva que cualquier mujer puede replicar durante los próximos meses.
Aunque las imágenes invitan a pensar inmediatamente en una escapada a Grecia, lo cierto es que este diseño tiene recorrido mucho más allá del destino turístico. Puede funcionar perfectamente para una cena de verano, una celebración informal, un paseo al atardecer o incluso para eventos relajados al aire libre.
Esa versatilidad es precisamente una de las razones por las que prendas como esta terminan convirtiéndose en auténticos éxitos de temporada. Son cómodas, favorecedoras, fáciles de combinar y transmiten esa sensación de verano eterno que todas buscamos cuando llega el buen tiempo.
Con este vestido de Parfois, Rocío Osorno vuelve a demostrar que algunas de las mejores compras del verano no siempre están en las firmas más exclusivas. A veces basta con una buena combinación de color, un diseño favorecedor y un escenario tan inspirador como Grecia para crear uno de esos looks que apetece guardar inmediatamente en la carpeta de favoritos.


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Sassa de Osma vuelve a convertirse en una de las mejores embajadoras del estilo relajado y sofisticado que tantas mujeres buscan cuando llegan los meses de calor. La peruana ha compartido en sus redes sociales un nuevo look firmado por Sézane que demuestra que el verano no siempre gira en torno a vestidos vaporosos, sandalias o prendas de lino ultraligeras.
Con el mensaje “Una de esas mañanas fresquitas de verano”, la esposa del príncipe Christian de Hannover ha mostrado un conjunto en color crudo que reúne elegancia, comodidad y ese aire parisino tan característico de la firma francesa. Una propuesta perfecta para los días en los que las temperaturas todavía invitan a llevar manga larga a primera hora.
En esta ocasión, Sassa de Osma ha apostado por un conjunto coordinado compuesto por chaqueta y pantalón de pernera amplia en tono beige claro. La clave del diseño está en los delicados bordados troquelados distribuidos por toda la prenda, creando dibujos geométricos y florales que aportan textura y sofisticación sin necesidad de estampados llamativos.
La chaqueta, de inspiración utilitaria, incorpora bolsillos frontales y botonadura central, mientras que el pantalón de corte recto y ligeramente amplio estiliza la silueta y aporta movimiento al conjunto. Se trata de una de esas propuestas que encajan perfectamente en el concepto de armario inteligente: prendas fáciles de combinar entre sí, atemporales y capaces de adaptarse a diferentes ocasiones simplemente cambiando los complementos.
Mientras muchas celebridades recurren a vestidos bohemios o conjuntos de lino, Sassa demuestra que existen otras opciones igual de frescas y elegantes. Este tipo de conjuntos coordinados se han convertido en una de las grandes tendencias de las últimas temporadas porque ofrecen la misma comodidad que un vestido, pero con una versatilidad mucho mayor.
Además, el color crudo refuerza la sensación de luminosidad y combina prácticamente con cualquier accesorio. Una elección especialmente acertada para el verano, cuando los tonos neutros vuelven a convertirse en protagonistas de los armarios más elegantes.
Lejos de las tendencias efímeras, la aristócrata vuelve a apostar por piezas que pueden seguir funcionando temporada tras temporada, una de las señas de identidad de su estilo personal.
Para rematar el estilismo, Sassa de Osma ha elegido un bolso tipo capazo en rafia con detalles en piel marrón, uno de los accesorios imprescindibles de cada verano. Un diseño que aporta un toque artesanal y mediterráneo al conjunto.
También ha sumado unas sandalias oscuras de líneas sencillas que ayudan a equilibrar visualmente el look y refuerzan esa estética relajada que transmite todo el estilismo. El resultado final es una propuesta que funciona tanto para una jornada de trabajo informal como para una mañana de compras, una comida al aire libre o un paseo por la ciudad.
Una vez más, Sassa de Osma demuestra que la elegancia no siempre necesita grandes artificios. A veces basta con un buen conjunto en tonos neutros, tejidos de calidad y accesorios atemporales para conseguir uno de esos looks que inspiran durante todo el verano.


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Amelia Bono vuelve a demostrar que tiene un radar infalible para detectar las prendas que terminan convirtiéndose en objeto de deseo. La empresaria ha compartido en sus redes sociales uno de los vestidos que acaba de incorporar a su armario y que reúne todos los ingredientes para convertirse en uno de los más buscados del verano: crochet, flecos, detalles artesanales y un aire bohemio que transporta directamente a Ibiza.
En un reel publicado en Instagram, Amelia ha mostrado varios de sus nuevos fichajes de temporada, pero ha sido un vestido corto en color crudo el que ha captado todas las miradas. Un diseño fresco, ligero y muy favorecedor que encaja a la perfección con esa estética relajada y sofisticada que cada verano vuelve a conquistar las costas mediterráneas.
La pieza pertenece a Zara y está confeccionada en punto crochet, uno de los tejidos estrella de la temporada. Se trata del modelo Vestido Punto Espejos Flecos, disponible por 45 euros, que destaca por sus delicados motivos geométricos, sus finos tirantes y los pequeños espejos integrados en el tejido que aportan luz y reflejos al diseño.
Como detalle diferencial, el vestido incorpora un bajo rematado con flecos que aporta movimiento y refuerza ese espíritu boho tan asociado a la isla pitiusa. Una combinación de elementos que recuerda a las prendas artesanales que se encuentran en los mercadillos más famosos de Ibiza y que cada verano inspiran las colecciones de numerosas firmas.
El resultado es una propuesta que funciona tanto como vestido para una comida frente al mar como para una tarde de paseo o incluso una cena informal en vacaciones. Una de esas prendas versátiles que apenas necesita complementos para convertirse en protagonista absoluta.
El éxito de este vestido no es casual. Reúne tres de las tendencias que están marcando la moda estival de 2026. Por un lado, el crochet sigue consolidándose como el tejido favorito cuando suben las temperaturas. Su acabado artesanal y su capacidad para aportar textura lo convierten en un imprescindible cada temporada.
A ello se suman los detalles espejo, inspirados en la artesanía tradicional y muy presentes este año en vestidos, bolsos y accesorios. Pequeños destellos que elevan cualquier diseño sencillo y aportan un toque especial sin necesidad de recurrir a grandes adornos.
Por último, los flecos vuelven a ocupar un lugar protagonista. Lejos de limitarse al universo western, esta temporada aparecen en vestidos, faldas y tops con una estética mucho más mediterránea y relajada.
Más allá de la prenda en sí, Amelia Bono ha vuelto a demostrar que domina como pocas el arte de llevar tendencias sin perder naturalidad. La empresaria ha combinado el vestido con unas sencillas sandalias planas y ha apostado por una imagen desenfadada, con el cabello suelto y accesorios mínimos.
Una fórmula que encaja perfectamente con su estilo habitual, basado en prendas cómodas, favorecedoras y fáciles de adaptar al día a día. Precisamente por eso, cada una de sus recomendaciones suele generar un gran interés entre sus seguidoras.
En esta ocasión, el flechazo tiene todos los ingredientes para convertirse en uno de los éxitos de Zara durante las próximas semanas. Porque si hay una prenda capaz de resumir el verano en una sola imagen, probablemente sea este vestido de crochet con espejos y flecos que Amelia Bono ya ha incorporado a su armario y que invita a imaginar una escapada inmediata a Ibiza.


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Carmen Lomana ha vuelto a demostrar que la verdadera elegancia no entiende de tendencias pasajeras. La empresaria y coleccionista de moda ha viajado hasta República Dominicana para participar en una velada organizada por Ritmo Platinum dedicada al legado de Valentino y lo ha hecho apostando por una pieza cargada de historia personal: el vestido que ella misma definió hace años como el más querido de su armario.
La cita ha tenido lugar en Casa de Italia, en pleno corazón de la Ciudad Colonial de Santo Domingo, donde Carmen Lomana ha protagonizado un conversatorio sobre moda y lujo en torno a la figura del legendario diseñador italiano. Una ocasión perfecta para rendir homenaje a Valentino no solo con sus palabras, sino también a través de su estilismo.
Y es que la socialité no ha elegido cualquier vestido para la ocasión. Ha recuperado una espectacular creación roja de la maison italiana que la acompaña desde hace años y que ocupa un lugar privilegiado dentro de su impresionante colección de moda.
A simple vista, el diseño ya destaca por sí solo. Se trata de un vestido largo en un intenso tono rojo, uno de los colores más emblemáticos de Valentino, con escote palabra de honor estructurado y una característica abertura central que aporta modernidad a una silueta de inspiración clásica.
El tejido cae de forma fluida desde el busto creando un elegante efecto drapeado que estiliza la figura y aporta movimiento al caminar. Además, la abertura frontal deja entrever la pierna de forma sutil, consiguiendo un resultado sofisticado y muy favorecedor.
Para completar el conjunto, Carmen Lomana ha apostado por unas sandalias negras de tacón, un pequeño bolso joya en el mismo tono rojo del vestido y unos pendientes de gran tamaño que aportan luz al rostro sin restar protagonismo a la pieza principal.
Sin embargo, lo que convierte este look en algo realmente especial no es únicamente su diseño, sino la historia que esconde detrás.
La propia Carmen Lomana reveló hace años la importancia de este vestido dentro de su colección personal. En 2018, cuando se celebró la exposición El Armario de Carmen Lomana en el Museo del Traje de Madrid, la socialité compartió una imagen de esta creación junto a un mensaje muy significativo.
“Mi vestido más querido de Valentino”, escribió entonces en sus redes sociales al referirse a esta pieza que formó parte de la muestra dedicada a algunas de las prendas más destacadas de su guardarropa.
Por ello, la elección para este evento en República Dominicana adquiere un significado especial. No se trata únicamente de un vestido rojo espectacular, sino de una de las prendas más importantes de su colección, una pieza con valor sentimental y también histórico dentro de su trayectoria como coleccionista de moda.
La elección resulta todavía más acertada si se tiene en cuenta el contexto del evento. La velada organizada por Ritmo Platinum giraba precisamente en torno al legado de Valentino y a la influencia que el diseñador italiano ha ejercido sobre varias generaciones de mujeres elegantes.
Mientras muchas invitadas apostaron por el rojo como guiño a la firma, Carmen Lomana fue un paso más allá al rescatar una auténtica creación de la maison que lleva años formando parte de su historia personal.
El famoso “Rojo Valentino” se convirtió en uno de los grandes protagonistas de la noche y volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los colores más poderosos de la historia de la moda.
Carmen Lomana continúa defendiendo una forma de vestir basada en la calidad, la artesanía y la permanencia de las grandes piezas. Frente al consumo rápido y las tendencias efímeras, la empresaria apuesta por prendas capaces de seguir emocionando con el paso del tiempo.
Su aparición en República Dominicana con este vestido confirma precisamente esa filosofía. Porque algunas creaciones trascienden temporadas, modas y décadas. Y pocas lo demuestran mejor que este Valentino rojo que Carmen Lomana considera, todavía hoy, el más querido de todo su armario.


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Con la cuenta atrás para las vacaciones oficialmente activada, Zara ya ha empezado a llenar sus novedades de propuestas que invitan a pensar en días de playa, puestas de sol frente al mar y escapadas improvisadas a la costa. La firma gallega ha lanzado varios bikinis y bañadores que reúnen algunas de las tendencias más potentes del verano 2026: colores pastel, detalles artesanales, acabados románticos y siluetas minimalistas que favorecen a todo tipo de cuerpos.
Entre las nuevas incorporaciones destacan diseños que parecen sacados de una postal mediterránea y otros que recuerdan a la estética noventera que sigue dominando las tendencias de baño. Además, los precios, entre 19 y 35 euros, los convierten en opciones especialmente atractivas para renovar el armario estival sin hacer una gran inversión.
Uno de los diseños más llamativos de la colección es el bañador celeste con vivos en rosa empolvado. Su escote redondo, los tirantes finos ajustables y la combinación de colores evocan la estética deportiva y desenfadada que triunfó en los años noventa.
Además de resultar especialmente favorecedor, es una pieza muy versátil que puede funcionar tanto para la playa como para combinar con unos shorts vaqueros y convertirlo en un body para los planes de tarde. Su precio es de 29,95 euros.
Las amantes de los básicos atemporales encontrarán en el bikini bicolor una apuesta segura. El contraste entre el blanco crudo y las tiras negras aporta sofisticación y consigue un efecto elegante que funciona temporada tras temporada.
El top con pliegues y detalle metálico central estiliza visualmente el escote, mientras que la braguita a juego mantiene la misma combinación cromática. Un diseño perfecto para quienes buscan invertir en un bikini que seguirá siendo tendencia dentro de varios veranos.
La influencia boho sigue muy presente en las colecciones estivales y Zara la interpreta con un bikini amarillo mantequilla adornado con tiras dobles de crochet a contraste.
El detalle artesanal marca la diferencia y aporta ese aire relajado que recuerda a destinos como Ibiza o Formentera. Además, el amarillo suave se ha convertido en uno de los colores estrella de la temporada, desbancando incluso a algunos de los tonos neutros tradicionales.
Otra de las novedades que promete convertirse en éxito de ventas es el bikini de color marrón chocolate con tejido drapeado. Durante los últimos meses, este tono se ha consolidado como una de las grandes alternativas al negro gracias a su capacidad para realzar el bronceado y aportar sofisticación.
El diseño incorpora tirantes anchos y una estructura ligeramente moldeadora que ayuda a estilizar la silueta. Una propuesta sencilla, elegante y muy fácil de combinar con pareos o camisas de lino.
Entre todas las novedades destaca especialmente un bañador en tono crudo decorado con flores bordadas en colores vivos y remates ondulados. La pieza combina varias tendencias en un mismo diseño: bordados artesanales, inspiración folk y detalles hechos a mano. El resultado recuerda a esos tesoros que suelen encontrarse en pequeños mercados de verano junto al mar y tiene todo para convertirse en uno de los bañadores más fotografiados de la temporada.
Su precio, 35,95 euros, lo sitúa como una de las piezas más especiales de la colección.
Más allá de las tendencias concretas, estas novedades de Zara tienen algo en común: transmiten esa sensación de verano inminente que empieza mucho antes de llegar a la playa. Los colores suaves, los tejidos con textura y los detalles artesanales construyen una colección pensada para acompañar desde un fin de semana en la costa hasta unas vacaciones completas junto al mar.
Porque si algo demuestra Zara con estos nuevos bikinis y bañadores es que la temporada de baño ya ha comenzado. Y, viendo las novedades que acaban de aterrizar en tienda, cuesta resistirse a empezar a preparar la maleta.


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Malú ha regresado este miércoles a El Hormiguero para presentar Quince, su nuevo trabajo discográfico, y lo ha hecho con un look que refleja a la perfección el momento personal y profesional que atraviesa. Alejada de excesos y apostando por una elegancia serena, la artista ha elegido un traje gris de inspiración masculina que se ha convertido en uno de los grandes protagonistas de la noche.
La cantante, que vive una nueva etapa musical marcada por la madurez y la reflexión, ha encontrado en la sastrería relajada el mejor aliado para proyectar esa imagen sofisticada y segura que lleva años construyendo. Un estilismo que encaja además con una de las grandes tendencias de la temporada: los trajes amplios, cómodos y con cierto aire masculino.
Para su visita al programa de Pablo Motos, Malú ha apostado por un conjunto formado por una americana oversize en tono gris claro y un pantalón a juego de corte amplio. Una propuesta que se aleja de los clásicos trajes ajustados para abrazar una silueta mucho más actual.
La chaqueta, de hombros estructurados y líneas limpias, aporta fuerza al conjunto sin resultar rígida. Bajo ella, la cantante ha optado por una camiseta básica blanca que suaviza el resultado final y aporta luminosidad al rostro.
La combinación de gris y blanco vuelve a demostrar por qué sigue siendo una de las fórmulas favoritas de las mujeres que buscan un estilo elegante, versátil y atemporal. Una apuesta sencilla que funciona tanto en televisión como en reuniones de trabajo, eventos profesionales o incluso ocasiones más especiales.
Si hace unos años el traje se asociaba principalmente al entorno laboral, hoy se ha convertido en una de las piezas imprescindibles del armario femenino. Firmas de lujo, marcas de tendencia e influencers han impulsado el regreso de la sastrería, pero desde una perspectiva mucho más cómoda y moderna.
El look elegido por Malú es un buen ejemplo de esta evolución. El patrón amplio, la ausencia de elementos recargados y la sencillez de las prendas permiten construir una imagen sofisticada sin renunciar a la comodidad. Además, el gris se ha consolidado como uno de los colores estrella de 2026. Más suave que el negro y más elegante que otros tonos neutros, aporta un aire refinado que favorece especialmente en televisión y fotografía.
Aunque el traje es el gran protagonista, Malú ha incorporado algunos detalles que ayudan a elevar el conjunto. Entre ellos destacan unos pendientes largos con volumen que aportan brillo y sofisticación al rostro. La artista también ha apostado por una melena suelta con raya central y un maquillaje en tonos naturales que potencia sus rasgos sin restar protagonismo al estilismo. Una elección coherente con la filosofía general del look: menos artificios y más elegancia.
El resultado es una imagen muy equilibrada que transmite seguridad, madurez y confianza. Justo el mensaje que parece acompañar esta nueva etapa musical.
Más allá de las tendencias, el estilismo elegido por Malú para presentar Quince parece reflejar perfectamente el momento que atraviesa la cantante. Lejos de los excesos escénicos y de los looks más llamativos de otras etapas, la artista apuesta ahora por una elegancia tranquila y muy personal.
Su aparición en El Hormiguero confirma que los trajes de inspiración masculina seguirán siendo una de las grandes apuestas de la temporada y demuestra que, en ocasiones, las propuestas más sencillas son también las más efectivas.
Con este conjunto gris impecable, Malú no solo ha presentado su nuevo disco. También ha dejado una de las lecciones de estilo más interesantes de la semana: la elegancia no siempre necesita llamar la atención para convertirse en protagonista.


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