Les dije que esta Copa del Mundo, como todas sus precedentes, van a volver locos a los clubs, a los directores deportivos, a los representantes y, por supuesto, a las aficiones. Locos porque, a lo largo de las jornadas y solo llevamos un par de días de competición, van a ir apareciendo joyas futbolísticas que solo los más sabios y expertos conocen.
La Copa del Mundo, más que ninguna otra competición es, entre otras cosas, además de un negocio y un gran espectáculo, LA competición que crea mitos, descubre estrellas y convierte a muchachos y no tan muchachos, como es el caso de Julián Quiñones (29 años, Magüí Payán, Nariño, Sur de Colombia), en auténticos héroes que, en cuestión de horas, aparecen en millones de informativos y noticias.