Borja Iglesias: «No ser machista es un trabajo y hay que hacerlo»
A Borja Iglesias (Santiago de Compostela, 1993) le contagió la pasión por el fútbol su abuelo Argemiro. Era el que le llevaba y le iba a buscar a los entrenamientos. La pasión de Borja sigue intacta, pero su abuelo ya no está. Por eso siempre tiene un recuerdo para él.
¿Cómo está viviendo su primer Mundial?
Bien. Es que es una experiencia muy bonita. Recibo muchos mensajes de mis amigos en plan «estás en el Mundial, ¿qué tal estás?» y es verdad que muchas veces por cómo es la vida y por todas las cosas que pasan y por cómo las recibimos nosotros, no eres consciente de la magnitud de lo que está sucediendo a tu alrededor y está bien pararse, analizarlo y sentir un poco la emoción de algo tan especial como esto.
Aquí, en una burbuja, ¿a veces se pierde la conciencia de lo que está pasando?
Bueno, es cierto que para bien o para mal es algo que desde hace tiempo también lo vivo en mi vida, intento vivirlo con mi gente cercana, disfrutarlo, vivirlo con mis compañeros, con el cuerpo técnico y la verdad es que estoy muy feliz, me encuentro bien y estoy disfrutando el momento más que pensar en todo lo que puede estar sucediendo alrededor.
¿Se disfruta más después de haber vivido momentos complicados?
Sí, puedo entender que sí. Yo creo que todos los momentos en la vida son necesarios y hay que saborearlos. A veces estamos viviendo un momento malo y nos centramos en que todo va mal y una de las formas que creo que hay para salir de esos momentos es la de intentar ser consciente de la dificultad que tienen las cosas, de cuando las cosas no van bien, entender que eso va a ser crecimiento, que va a ser aprendizaje para que cuando lleguen [las cosa buenas] poder disfrutarlas de una manera más natural y sin presión. A veces las cosas van bien o mal y hay que entender que es así.
¿Le preocupa no haber marcado todavía con la selección?
No, la verdad es que no. He vivido etapas distintas en distintos equipos y en algunos he tardado más, he tardado menos... Me preocuparía si la selección no fuese bien y necesitase de mis goles, pero creo que puedo aportar muchas cosas aparte de goles. Obviamente, claro que quiero marcar y me apetece y creo que pasará y creo en ello cada día. Vivo con esa tranquilidad de que a través del trabajo puede llegar. Que no llega, intentaré que a través del trabajo lleguen goles de otros, porque esto es así.
Por el estilo de juego de la selección, ¿no es tan decisivo el delantero centro para el gol?
Depende, porque Mikel está jugando de delantero y está siendo muy decisivo, por ejemplo, y Ferran cuando lo ha hecho también, y creo que dentro del colectivo cada uno tenemos un rol y tenemos situaciones distintas, yo creo que los momentos llegan y hay que también ser pacientes y esperarlos.
Los delanteros grandes como Morata, como Samu o como usted dan otro tipo de cosas.
Sí, intentamos aportar cosas distintas y para eso estamos aquí, creo que Álvaro ha hecho muchísimos goles estando en la selección y ha aportado muchísimas más cosas que goles y Samu lo ha hecho y lo seguirá haciendo, porque tiene muchísimo talento y es un gran jugador también. Desde mi perfil, desde mi forma de entender el juego, tanto ofensivo como defensivo, intento sumar, intento aportar y también disfrutar de esos momentos.
¿Se siente una especie en extinción como delantero centro?
Lo comentaba Mikel [Oyarzabal] y yo no lo siento tanto, porque yo lo vivo a diario y convivo conmigo mismo, pero es cierto que es un perfil de delantero que en el fútbol actual igual ya no está tan presente como hace 15 o 20 años. Tampoco yo soy el perfil de delantero clásico al cien por cien. Todo es adaptación, todo es aprendizaje. Soy un híbrido así un poco extraño, no sé.
No es el típico tronco que solo remata de cabeza.
No, no soy un rematador al cien por cien. Tampoco soy un jugador plenamente asociativo. Intento manejarme en ese hilo de jugador delantero-centro. Obviamente, es lo que soy, pero también intentar ser asociativo y aportar cosas.
«Mi abuelo ha sido de las personas más importantes de mi vida. Estaría feliz y orgulloso»
Tiene un tatuaje que dice «Dispara, luego pregunta». ¿Es la vida del delantero centro?
Lo llevo hace años. Es así un poco, y también por momentos de mi vida en los que he sido demasiado conservador en alguna cosa y un poco precavido. Es una forma también de animarme a mí mismo a soltarme y a disfrutar el momento, evadirme un poquito de la presión que pueda tener o de la responsabilidad muchas veces, y simplemente vivir, que creo que es importante.
¿Se acuerda mucho de su abuelo en este momento?
Sí, sin duda. Es de las personas más importantes de mi vida y me da pena que no esté, pero siento que siempre ha estado conmigo y lo va a estar. Estoy seguro de que estaría muy feliz y muy orgulloso.
«El Mundial es un premio a mi trayectoria y a ser honesto conmigo mismo»
¿Fue muy difícil irse de casa con 14 años?
La realidad es que irme no fue muy difícil, porque me envalentoné y fui para adelante. Luego, a los meses, me di cuenta de que era más difícil de lo que yo creía en ese momento. Pero con 14 años, y con la ilusión de jugar al fútbol para un equipo como el Valencia, fue algo especial, fue bonito. Fui prácticamente sin pensarlo, pero la realidad es que fue un camino duro que me ha convertido también en lo que soy hoy.
¿Este Mundial es un poco la revancha del pasado? Aunque todos le han dado algo, porque conoció a tu chica por no ir al anterior.
Sí, he vivido como aficionado todos los Mundiales con mucha ilusión, con ganas de ver disfrutar a mi selección y disfrutarla. Pero, claro, esto es distinto. Esto es un reto grupal, también personal. Creo que es un premio a mi trayectoria también, a ser honesto conmigo mismo muchas veces y en muchos momentos. Estoy muy feliz de estar aquí.
«Los jóvenes me enseñan muchas cosas, a evadir la presión disfrutando»
¿Cómo lleva ser el mayor del grupo?
Pues bien, bien. Lo comento mucho con Aymeric [Laporte], que es el que me persigue, y le hace mucha gracia. Lo vivo con tranquilidad, también con una perspectiva de mi vida muy bonita y con ganas de disfrutar, aportar en lo que pueda y aprender mucho también. Porque los jóvenes me enseñan mucho.
¿Qué aprende de ellos?
Muchas veces evadir un poco esa responsabilidad, esa presión que se pueda tener, que ellos de manera natural la evitan disfrutando. Y creo que es un aprendizaje muy bonito para nosotros. Y luego, muchas cosas. Viven una sociedad distinta a la mía. Veo cómo entienden la vida de otra manera, cómo entienden la música de otra manera, cómo entienden el ocio mismo. Me gusta empaparme de todo eso, intentar aprender. Hay cosas que replico en mi vida y otras que no, pero me ayuda mucho a abrir mi mente y a entender que a veces queremos cambiar muchas cosas de los jóvenes o de los mayores y simplemente es que vivimos contextos distintos y creo que son todos disfrutables.
¿Es muy difícil no ser machista en el fútbol?
Creo que es un trabajo. Hay que hacerlo y hay que ser consciente de lo que está sucediendo, del camino que está tomando todo y creo que poco a poco va mejorando. De manera natural puede ser que hay ciertas cosas preestablecidas que te llevan hacia un pensamiento machista, pero somos suficientemente inteligentes como para entenderlo y deconstruirnos un poco y creo que es necesario hacerlo.
Ha hablado de lo que sufre su novia a veces. Es la otra parte no tan bonita de ser mujer de futbolista.
Sí, es cierto que a veces el concepto de ser mujer de futbolista es difícil de entender porque simplemente es una mujer y acompaña a su pareja como yo la acompaño a ella. Yo estoy muy orgulloso de ser pareja de María y me gustaría que María también lo esté de ser mi pareja, independientemente de que se viven momentos complicados y difíciles. Tengo suerte de que María es una chica con muchísimo talento, con mucho trabajo y con muchísima personalidad como para acometerlo y entender que hay cosas que no manejamos y hay que intentar limpiarlas.
¿Le dolió mucho el despido de Xabi Alonso en el Real Madrid?
Me dolió por el cariño que a nivel personal tengo con él. Obviamente, cada situación es una y seguro que él la ha vivido con la importancia que tiene en su carrera, pero seguro que le aporta mucho para el futuro. Siempre he dicho que es uno de los grandes entrenadores que ha tenido y estaré muy feliz siempre que le vaya muy bien porque se lo merece.


© Ángel Martínez / RFEF













