Paula Koops: «Sigo mirando lo que me gasto en todo»
A Paula Koops (Madrid, 1998) aún le da vértigo que la bauticen como «la nueva promesa de pop» al tiempo que se imagina cantando en Miami. Lo cierto es que vivir de la música es su sueño de niña y gracias a una canción en TikTok en pandemia, pasó de trabajar de contable a firmar por Universal Music. La cantante y compositora ha despedido su gira con «Los lugares donde no pudimos ir» mientras se reta imitando a muchos de sus ídolos en «Tu cara me suena 13» (Antena 3). En esta charla, mucha humildad, un apellido secreto y una práctica de la que no se desprende: seguir auditando sus cuentas, como cuando cantaba en redes.
Paula, ¿cómo se pasa de ser contable en 2020 a fichar por Universal Music en 2023?
Hice mi carrera de ADE y Marketing en Inglaterra y trabajaba de contable en Madrid. Con la pandemia, le regalé una canción a mi pareja, «Magia en caos», que empezó a ir bien, pero mientras yo había aplicado a un máster donde me habían becado, así que con lo que ganaba lo invertía en canciones. Así llegaron «Línea 7» y «Novio del año», que lo cambió todo. Entonces me vino la oferta de Universal. Ahora soy artista independiente y de momento puedo vivir de la música.
¿Prefiere ser independiente que estar en una gran discográfica?
Una discográfica tiene un equipo enorme, más visibilidad en radio y teles. Cuando eres independiente tienes que pagarte todo, pero no tienes tantas opiniones y puedes hacer lo que quieras.
¿Qué inspira sus canciones?
Me encanta escribir del desamor. Mis canciones, como eran de amores pasados, ya no me duelen tanto. Si me pilla una ruptura ahora sería un duelo tremendo.
¿Tiene estudios musicales?
Ninguno. Hice mi carrera de marketing y no sabía que podía escribir una canción. Ahora chapurreo acordes en el piano o en el ukelele. Di clases de canto con 12 años, así que cuando volví a la música toda la formación que pueda venir es bien venida. A veces siento que tengo el síndrome del impostor.
¿Se imagina triunfando fuera?
Me encantaría ir a Miami, vivir allí, es algo con lo que sueño. También me doy con un canto en los dientes, porque al final he cantado dos veces en La Riviera, que es una barbaridad. Eso sí, me encantaría llenar el Wizink Center o irme a Latinoamérica.
¿Cómo está afrontando el reto de «TCMS»?
Nunca me había enfrentado a un programa de televisión, no solo a imitar, a los diálogos, hasta la gala 6 no le pillé el tranquillo. Es un programa muy exigente.
¿Cómo lleva las críticas?
El duelo y la crítica me los hago antes de que el programa se emita. Es verdad que leer cosas tuyas feas en internet no hace gracia. Que digan «esta niña es tonta». Pero de cara a la imitación, soy consciente de las limitaciones que tengo.
Parece muy exigente…
Mucho. Y este programa me está ayudando a no serlo tanto. La actuación sale como sale y no se puede cambiar. Jamás me había enfrentado a una exposición tan grande, pero me valdrá para mi proyecto.
Cuando dice «mi proyecto», ¿en qué piensa?
Siento que esto es una preparación para cuando me critiquen por mi música. Cuando eso llegue, estaré mejor preparada.
Ha terminado su exitosa gira…
Sí. Nos despedimos en Valladolid, Oviedo y Almería. La gira grande fue con «Motel», mi otro disco. Con éste iremos por toda España el año que viene.
Ya hablan de «la nueva promesa del pop». ¿Se siente así?
Para nada. Me halaga que lo digan porque trabajo todos los días para vivir de la música.
¿Qué tiene en común con esa Generación Zeta a la que pertenece?
Yo las compras importantes no las hago desde el móvil, sino desde el ordenador. Incluso mi pareja, que es mayor que yo, las hace desde el móvil. En eso soy más milenial. Soy muy de la Generación Zeta en que damos mucha importancia a estar bien psicológicamente, bien en un trabajo, que nos guste lo que hacemos cada día. Porque somos muy trabajadores y nos desvivimos por las causas. Estamos viviendo pandemias, guerras... lo tenemos complicado y somos una generación muy fuerte.
Mantiene su vida privada en casi total secreto. Vamos, que no sabemos ni su apellido real…
Soy una persona con cero salseo. Te diré que me encanta pasar tiempo con mis perros. Y luego, me encanta mirar mis hojas Excel con mis pérdidas y ganancias. Soy la contable de mi carrera. Me encanta estar en todas las partes de mi proyecto, la creatividad del álbum, el vestuario… La parte que tengo más abandonada es la legal. Me cuesta leerme los contratos y tengo mi gestora para que lo revise todo. Pero estoy metida hasta en el merchandising. Sigo mirando lo que me gasto en todo.


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