«El amor de Dios no conoce de fronteras ni hace distinciones». Con estas palabras de León XIV se podría resumir su paso ayer por el centro de acogida Las Raíces. En el camino Rodeo Alto, a solo siete kilómetros del aeropuerto Tenerife Norte, se esconde un refugio de la migración en Tenerife. Probablemente, uno de los lugares de la Isla en los que en vez de amanecer con el canto de un gallo o el sonido del despertador se hace con el rugir de los aviones. Aunque, por desgracia, quienes pasan la noche aquí no llegaron a Tenerife por este medio, sino en cayuco o patera.
Un cielo nublado, habitual en la zona del Aeropuerto Tenerife Norte-Los Rodeos, y un frío intenso que ha obligado a más de uno a sacar una segunda chaqueta. Con esta estampa iniciará su visita a Tenerife el papa León XIV, el evento más esperado por los isleños en los últimos meses.
Migrantes del Centro de Acogida de Las Raíces se dirigen al lugar donde se celebrará este viernes, 12 de junio, el encuentro con el papa León XIV, en el municipio de La Laguna (Tenerife).