La semana del Papa refuerza el auge de Madrid y reactiva a la izquierda
La semana en la que Madrid celebra el éxito de la visita del Papa termina con otra bronca política. La presidenta de la Comunidad y el alcalde resaltaban el calor de los madrileños a León XIV y la izquierda pretendía enfriar su satisfacción con otra batalla: las altas temperaturas en las aulas. Más Madrid denunció esta situación antes del fervor en las calles y ha redoblado sus críticas tras la tregua papal.
La Asamblea ha recuperado el tono de confrontación y las acusaciones cruzadas al calor de los penúltimos detalles de las investigaciones que se suceden en el PSOE y el entorno de Pedro Sánchez. El paréntesis institucional que había acompañado al Pontífice apenas sobrevivió a su marcha.
Las referencias a León XIV han sido constantes en el discurso y en los balances. Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida reconocieron que Madrid ha superado el examen más exigente de cuantos ha afrontado la capital. No solo por la dimensión religiosa del acontecimiento, también por la magnitud logística de una visita que obligó a coordinar administraciones, dispositivos de seguridad, movilidad, transporte y atención a cientos de miles de personas.
El alcalde ha agradecido el calor, el fervor y la alegría demostrada al Santo Padre. «Gracias de corazón a todos los madrileños y servidores públicos por unas jornadas inolvidables», afirmó al hacer recuento de los días que han colocado a la capital en el centro de la actualidad internacional. La felicitación, como la que lanzó también Díaz Ayuso, lleva implícita un reconocimiento institucional: la capacidad de la capital para albergar eventos de envergadura.
El éxito del viaje del Santo Padre viene a constatar el resultado del trabajo que la presidenta y el alcalde llevan años desarrollando: la construcción de una región y una ciudad preparada para competir con las grandes ciudades europeas. La semana del Papa se ha convertido en una pieza más del discurso de ambos, que enlaza turismo, inversión y actividad económica con grandes acontecimientos.
La vicealcaldesa, Inma Sanz, no ha querido dejar pasar la resaca apostólica para anunciar que el próximo gran escaparate internacional de la ciudad será la Fórmula 1, un acontecimiento que «va a ser también histórico». Pero este no es el único que aparece en el horizonte madrileño. Este mismo fin de semana la capital acoge una nueva edición del festival Ñam Ñam, una mezcla de gastronomía, música y actividades culturales que aspira a consolidarse dentro del calendario de grandes eventos urbanos. Una cita modesta en el contexto internacional, pero de gran importancia en el sector. En noviembre regresará a IFEMA el Madrid Horse Week, una de las citas ecuestres más importantes de Europa, con pruebas internacionales, exhibiciones y miles de visitantes de distintos países. Su magnitud no alcanza la vivida estos días, pero demuestra la vitalidad de Madrid y su capacidad de atracción.
En este contexto, Isabel Díaz Ayuso ha destacado los últimos datos de crecimiento para reivindicar la buena marcha de la región. La economía madrileña creció un 3 por ciento el primer trimestre de este año, tres décimas por encima de la media nacional y casi cuatro veces más que la zona euro. «Volvemos a crecer más que la media nacional gracias a la inversión y al consumo interior. No lo hacemos a través del gasto y con más presión sobre las familias madrileñas que no se endeudan como el resto de las españolas por el acoso fiscal y la persecución a las clases medias que estamos soportando», ha subrayado Ayuso en clara alusión a las políticas aplicadas desde Moncloa.
La oposición, sin embargo, ha tratado de llevar la discusión a otro terreno para monopolizar el debate de la semana. A menos de un año para las elecciones autonómicas y municipales, la izquierda pisa el acelerador para desacreditar las políticas de los populares. La portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot, aprovechó el pleno en la Asamblea para retar a Ayuso a dirigirse a las familias «desesperadas» que llevan ventiladores a los centros y decirles que «cuando hace calor, hace calor».
En el Ayuntamiento, la portavoz de la misma formación, Rita Maestre, trasladó igual crítica. Desde Más Madrid insisten en contraponer la inversión asociada a grandes proyectos con las carencias que denuncian en las aulas. La comparación entre la Fórmula 1 y la climatización en los colegios ha sido el mantra con el que atacar a los populares.
La portavoz socialista Mar Espinar siguió un camino parecido pero la situación «terminal» en su partido y los sucesivos escándalos e investigaciones que asolan las siglas y al Gobierno de Pedro Sánchez no le dan tregua. Por eso, Ayuso convirtió sus críticas en una enmienda a la situación política nacional. «Esto se trata de, o Sánchez o democracia», afirmó durante uno de los intercambios con la representante socialista y con Más Madrid por ser parte de los partidos que sustentan al Ejecutivo de Sánchez.
La líder popular desplegó un repertorio de ironías, apodos y referencias que marcaron la semana. Al referirse a Leire Díez, la hasta ahora llamada «fontanera» del PSOE, Ayuso aseguró que detrás del partido está «la que sería Mata Hari o más bien la Mata Chari del PSOE». La presidenta ironizó sobre la que, según denunció, va «trasladando los mensajes de institución en institución» y reuniéndose con altas instancias del Estado.
También se burló de las siglas «PS» aparecidas en sus anotaciones. «¿Qué hacemos con Patrick Swayze?», preguntó desde la tribuna. «¿Quién es PS? ¿Quién es ZP?». La presidenta elevó el tono y cambió el rumbo del debate, centrándolo en el perímetro nacional mientras la izquierda azuzaba el clima de confrontación sin entrar en el incendio que asola a la líder de Más Madrid y ministra de Sanidad, Mónica García.
La quinta semana de huelga médica en Madrid contra el Estatuto Marco impulsado por la ministra no forma parte del guion de la formación para defender a los sectores que consideran necesitados de su apoyo. La ministra rechaza negociar con los facultativos sus condiciones laborales, diferentes a las del resto del personal sanitario, y clave en el sostenimiento del Sistema Nacional de Salud, como ha venido informando este periódico. Sin embargo, la convocatoria de huelga que arrancará este lunes como continuación de las anteriores no ocupó espacio en la agenda de Más Madrid.
Su líderesa ha ignorado a los médicos y el partido, el debate.


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