Primeras imágenes del Trooping the Colour: de la mirada cómplice de Carlos III a Kate a los sombreros voladores
La primera gran imagen del Trooping the Colour 2026 ha sido la sonrisa con la que Carlos III ha recibido a la princesa Kate Middleton al tomar asiento en Horse Guards Parade. Una mirada breve, afectuosa y cargada de complicidad entre dos personas unidas por una experiencia que pocos comparten. Ambos continúan recuperándose del cáncer mientras vuelven a ocupar el lugar central de la monarquía británica.
Ese instante ha marcado el inicio emocional de la ceremonia con la que el Reino Unido celebra el cumpleaños oficial del soberano desde hace más de 260 años. Se trata ya del cuarto Trooping del reinado de Carlos III, una cita donde el protocolo cede el protagonismo a los pequeños detalles familiares que cada año acaparan tanta atención como el propio desfile militar.
La Familia Real ha abandonado el Palacio de Buckingham poco antes del mediodía para recorrer The Mall en dirección a Horse Guards Parade. Como ya ocurrió el año pasado, el rey ha viajado en carruaje junto a la reina Camila, mientras el príncipe Guillermo, la princesa Ana y el duque de Edimburgo han realizado el trayecto a caballo, luciendo sus respectivos uniformes militares.
En otro de los carruajes viajaban la princesa de Gales junto a sus tres hijos, George, Charlotte y Louis, una de las imágenes más esperadas de la jornada. En esta ocasión ha sido el pequeño Louis quien ha ocupado el asiento junto a su madre, un privilegio que el año pasado correspondió a la princesa Charlotte.
La princesa Kate, de azul cielo
Kate Middleton ha vuelto a convertirse en uno de los grandes centros de atención gracias a un elegante conjunto azul cielo firmado por Catherine Walker, una de sus diseñadoras de cabecera, rematado con un espectacular tocado de Philip Treacy. Como coronel de la Guardia Irlandesa, ha lucido además, por tercer año consecutivo, el broche del regimiento, un guiño que ya forma parte de sus apariciones en este desfile.
La coordinación cromática con sus hijos tampoco ha pasado desapercibida. La corbata azul celeste del príncipe George, la del pequeño Louis y los delicados detalles azules del vestido blanco de la princesa Charlotte componían una imagen perfectamente armonizada, una de esas fotografías cuidadosamente estudiadas que la Casa Real británica domina como pocas instituciones.
Durante todo el recorrido, George y Charlotte no dejaron de conversar y sonreír mientras avanzaban hacia Horse Guards Parade, confirmando la estrecha complicidad que mantienen. George, cada vez más consciente de su condición de heredero, aparecía especialmente sereno, mientras Charlotte ejercía, una vez más, de discreto apoyo para sus dos hermanos.
Como coronel de la Guardia Galesa, el príncipe Guillermo ha desfilado a lomos de Darby, luciendo la banda de la Orden de la Jarretera, las medallas conmemorativas de los jubileos de Isabel II y la Medalla de la Coronación, además del uniforme de gala completo del regimiento.
Carlos III, por su parte, ha vestido el uniforme de la Guardia de Granaderos, el regimiento encargado este año de portar los colores durante el desfile, mientras que Camila ha querido rendir homenaje a la misma unidad con un vestido rojo de Fiona Clare, un sombrero negro de Philip Treacy adornado con una pluma blanca y un broche de los Grenadier Guards.
El rojo elegido por los Reyes contrastaba con el blanco impecable de la duquesa de Edimburgo, que compartía carruaje con sir Timothy Laurence mientras sus respectivos esposos participaban en el desfile a caballo. También los duques de Gloucester han despertado comentarios gracias al elegante vestido de lunares escogido por la duquesa para la ocasión.
Antes incluso de que comenzara la procesión, el ambiente en Londres ya anticipaba una gran jornada. Miles de personas se congregaban desde primera hora a lo largo de The Mall aprovechando un día soleado, aunque muy ventoso, obligando a muchas asistentes a sujetar sus sombreros para evitar que el aire se los arrebatara.
Entre la multitud también ha aparecido un pequeño grupo de manifestantes con pancartas críticas contra la monarquía, algunas de ellas con fotografías del expríncipe Andrés y Jeffrey Epstein y lemas como "Down with the Crown" ("Abajo la Corona"). Su presencia apenas ha alterado el desarrollo de una ceremonia que continúa siendo uno de los grandes símbolos de estabilidad institucional del Reino Unido.
Entre los asistentes se encontraba el primer ministro, Keir Starmer, acompañado por su esposa, que ha ocupado su lugar en Horse Guards Parade para seguir el desfile.


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