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Los planes de Mourinho en el Real Madrid: salidas y los tres fichajes que faltan

By: José · Aguado
12 June 2026 at 08:43

José Mourinho es el nombre de moda del fútbol, pese incluso al comienzo del Mundial. El portugués ya es entrenador del Real Madrid y ahora, el resto de clubes está pendiente de los movimientos que va a hacer el club blanco para reforzarse y para colocar jugadores. Bernardo Silva, a punto de llegar, es. tras Dumfries y Konaté, el tercer fichaje. Faltan más y también habrá salidas.

Mourinho aterriza en el banquillo blanco con el vestuario encima de la mesa desde el minuto uno. La plantilla hereda grietas del ciclo anterior y el técnico tendrá que tomar decisiones inmediatas sobre futbolistas con contrato en vigor, sobre rendimientos que han caído y sobre situaciones contractuales que no tienen solución fácil. Esperar no es una opción cuando el mercado corre y la pretemporada se acerca.

Según el periodista Sergio Valentín, Mourinho no tiene claro qué hacer con: Raúl Asencio, Fran García, Ceballos, Camavinga y Mastantuono. Son nombres que el club necesitaría colocar antes de que el calendario apriete. Cinco salidas que liberarían masa salarial y abrirían huecos en una plantilla que el portugués quiere moldear a su imagen.

Un tercer defensa

La defensa es otra de las urgencias. Las lesiones de Militao, Alaba han dejado esa línea en carne viva, y el club sabe que reforzarla es prioritario. Dumfries y Konaté ya han firmado, y Calafiori apunta a ser el siguiente en llegar para dar más músculo y más garantías a una zaga que ha sufrido demasiado en el último año. Además, también está sonando Gvardiol. Cuatro incorporaciones defensivas seguidas no son casualidad, responden a una necesidad real que Mourinho habrá detectado desde el primer análisis de la plantilla.

El mercado también tiene su propia lógica y el Madrid lo sabe. Cuanto más avance la competición internacional, más se encarecen las operaciones, y por eso el club tiene prisa por cerrar acuerdos antes de que los precios se disparen. Bernardo Silva es el siguiente en la lista, el tercer nombre después de Dumfries y Konaté, y su llegada parece cuestión de días. El centrocampista portugués llega para aportar calidad, experiencia y un perfil que encaja con la idea de juego que Mourinho quiere implantar.

Mateus Fernandez también está en el radar del técnico para reforzar el centro del campo. Su nombre ha aparecido en las últimas semanas en las conversaciones del club. Mourinho quiere un centrocampista creador, que cambien el juego de ataque y el centrocampista del West Ham es una buena opción.

Un proyecto claro

El proyecto que el portugués quiere construir en el Real Madrid tiene una base clara: orden táctico en el campo, jerarquía definida en el vestuario y una identidad de juego que cualquiera pueda reconocer después de tres partidos. Mourinho ha demostrado en todos sus equipos que sus plantillas saben exactamente lo que se les pide y que los roles están distribuidos sin ambigüedad. En el Madrid encontrará galácticos, egos y contratos millonarios, pero también encontrará futbolistas que llevan años queriendo ganar y que pueden encajar en ese esquema si les da estructura y confianza.

El Mundial acelera los tiempos y complica la planificación, pero también pone escaparates. Las decisiones que se tomen en las próximas semanas van a definir buena parte de lo que el Real Madrid sea la temporada que viene. El nombre de moda tiene trabajo por delante.

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Portuguese football manager Jose Mourinho

El primer fichaje de Mourinho para el Real Madrid ya tiene nombre y es de los buenos

By: José · Aguado
11 June 2026 at 21:19

Mourinho fue anunciado como entrenador del Real Madrid y el primer fichaje bueno e importante está a punto de caer. Empieza, pues, la reconstrucción del equipo blanco para la próximo temporada. Necesita fichajes que den un salto de calidad y de idea colectiva del fútbol, para poder volver a aspirar a los títulos que se han escapado este año. De momento, el nombre que suena es el de Bernardo Silva, y las conversaciones entre el club y el jugador han entrado en una fase tan avanzada que el acuerdo parece cuestión de días.

Un fichaje a punto

El camino hasta aquí tuvo sus vueltas. Bernardo Silva llegó primero a la mesa del Real Madrid, que lo descartó sin demasiado y entonces Barcelona y Atlético de Madrid entraron en la puja con interés real. Parecía que el centrocampista iba a aterrizar en alguno de esos dos destinos, pero la llegada de Mourinho al banquillo blanco lo cambió todo. El técnico portugués recalibró las prioridades del mercado y Bernardo Silva volvió a situarse en el primer plano de los planes madridistas, que esta vez sí fueron a por él con decisión y se llevaron el gato al agua.

El jugador cerró su ciclo en el Manchester City en mayo, tras nueve años en la Premier League, y tenía claro que quería dar el salto a España. Ese deseo chocaba con la realidad de un mercado caro, pero el Real Madrid tiene una fórmula bien ensayada para estas situaciones: contratar sin pagar traspaso. Así llegaron David Alaba y Antonio Rüdiger en su momento, y así llega ahora Bernardo Silva, libre de contrato y dispuesto a firmar con el club más grande del mundo. El modelo funciona y el club lo aplica con disciplina.

El tercer fichaje del Real Madrid

Bernardo Silva sería el tercer refuerzo del Real Madrid para la próxima temporada, después de Konaté y Dumfries, y su perfil encaja con lo que Mourinho necesita en el centro del campo. El portugués conoce bien al jugador de sus años en la élite europea y sabe lo que puede aportarle al equipo: calidad con el balón, intensidad sin él, y capacidad para entender el juego en espacios reducidos. Son las características que el Madrid echó en falta durante gran parte del curso que acaba de terminar, y Mourinho quiere tapar ese agujero antes de que empiece la pretemporada.

Los tiempos también aprietan por otro motivo. El Real Madrid quiere cerrar la incorporación antes de que Portugal debute en el Mundial, para que Bernardo Silva afronte el torneo con su futuro ya resuelto y pueda concentrarse exclusivamente en la selección. Las negociaciones van bien, el jugador tiene claro su destino y el club tiene claro su objetivo.

De Guardiola a Mourinho

Hay algo que vale la pena subrayar en la trayectoria de Bernardo Silva: salir del Manchester City para ir al Real Madrid de Mourinho es cambiar de planeta sin salir de la élite. Nueve años bajo la batuta de Pep Guardiola en uno de los proyectos más exigentes y meticulosos del fútbol mundial, y ahora directamente a las órdenes de Mourinho, un entrenador con una filosofía diferente pero con el mismo nivel de exigencia. Pocos futbolistas tienen el perfil técnico y mental para adaptarse a esos dos mundos, y Bernardo Silva es uno de ellos.

El Real Madrid necesitaba una señal de que la reconstrucción iba en serio, y Bernardo Silva puede ser esa señal. Konaté y Dumfries son incorporaciones sólidas, pero el nombre del centrocampista portugués tiene otro peso específico, otra categoría en el mercado europeo. Si el acuerdo se firma en los próximos días, Mourinho tendrá un argumento de peso para ilusionar a la afición antes de que llegue el verano y con él las grandes decisiones sobre el futuro del equipo.

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José Mourinho

Ya es oficial: Mourinho, entrenador del Real Madrid

By: José · Aguado
11 June 2026 at 19:14

Volvió. José Mourinho ya es el entrenador del Real Madrid y ya se pone a trabajar. Es un entrenador que dejó mucha nostalgia en algunos sectores del madridismo, que entonces eran jóvenes y ahora no lo son tanto. Vuelve con el reto de volver competitivo al equipo blanco y con la urgencia de ganar títulos. Es la gran esperanza.

Trece años después

Trece años han pasado desde que Mourinho abandonó el banquillo del Bernabéu, y la entidad blanca ha hecho oficial su regreso con un contrato de tres temporadas. Entre 2010 y 2013, el técnico portugués dejó una Liga, una Copa del Rey y tres semifinales europeas consecutivas Ahora Florentino Pérez ha cumplido lo que los rumores insinuaban desde hace años, y Mourinho desembarca en Madrid con el encargo de sacudir un equipo tras dos años sin grandes títulos.

Con 63 años, el Mourinho que aterriza en Valdebebas tiene más kilómetros y bastante más calma en los gestos, aunque su esencia sigue intacta. Llega desde el Benfica, donde firmó una temporada notable en Champions, y trae bajo el brazo las mismas exigencias de siempre para su plantilla: sacrificio, respeto a sus normas y valentía cuando el partido se pone feo.

Un paisaje distinto

El paisaje competitivo también ha cambiado desde su primera etapa. Ya no tiene enfrente a Pep Guardiola como rival directo en España, pero sí a Hansi Flick al frente del Barcelona, y sí a Lamine Yamal como el jugador más desequilibrante de la Laliga. El reto deportivo es enorme, y Mourinho lo asume con los ojos abiertos. Quiere refuerzos, ha pedido incorporaciones para construir un equipo a su medida, y la dirección deportiva tendrá que responder a esa demanda si quiere que el proyecto arranque con garantías reales.

La llegada de Mourinho se anunció horas después de que el club confirmara la salida de Álvaro Arbeloa del banquillo, cerrando así un ciclo y abriendo otro en cuestión de comunicados. Y el nuevo técnico ya ha dejado claro que quiere refuerzos para construir un equipo a su medida. Ibrahima Konaté y Denzel Dumfries ya tienen el traspaso encarrilado, pero el gran movimiento del mercado lo protagonizó Florentino cuando puso 150 millones de euros encima de la mesa del Atlético de Madrid para intentar llevarse a Julián Álvarez.

¿Con Julián Álvarez?

El Atlético cogió el cheque, lo agradeció y lo devolvió. La respuesta del Metropolitano fue directa: la cláusula de rescisión del delantero argentino está fijada en 500 millones y ahí es donde hay que ir si se quiere hablar en serio. La diferencia entre lo ofrecido y lo exigido es tan abismal que la operación parece ahora mismo un imposible, y más teniendo en cuenta que Álvarez es una pieza sobre la que Simeone ha construido buena parte de su plan. El Atlético vive además su primer verano con nueva propiedad, lo que añade una capa más de incertidumbre sobre hasta dónde están dispuestos a aguantar la presión o hasta dónde están dispuestos a ceder.

Con Julián o sin él, Mourinho tiene por delante lo que no lograron en los últimos tiempos ni Carlo Ancelotti en su segunda etapa, ni Xabi Alonso, ni el propio Arbeloa: devolver al Real Madrid a lo más alto de Europa y de España de forma sostenida, con una identidad reconocible y resultados que hablen por sí solos. El madridismo le espera con los brazos abiertos y con la memoria bien cargada. Ahora empieza todo.

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José Mourinho

Los rivales de España: Bielsa con Uruguay; el estreno de Cabo Verde y la confusión de Arabia Saudí

By: José · Aguado
11 June 2026 at 01:00

Uruguay es un país muy especial en el mundo del fútbol, pero puede que no sea tan especial como el entrenador que les dirige en este Mundial. Marcelo Bielsa ya tiene 70 años, pero sigue siendo ese tipo tan impredecible que no se sabe por dónde va a salir en las conferencias de prensa ni si su presencia va a multiplicar el rendimiento de su equipo o, al revés, va a disminuirlo por la incomprensión mutua entre plantilla y entrenador. Las dos cosas ha vivido Uruguay.

El país sudamericano es una nación de tres millones de personas que presume de un palmarés desproporcionado respecto a su tamaño: dos oros olímpicos en los años veinte, un Mundial inaugural en 1930 y, sobre todo, el Maracanazo de 1950, cuando aquella celeste diminuta derrotó a Brasil en su propio estadio y ante doscientas mil almas que ya estaban de celebración anticipada. El fútbol ha seguido, también la vida, pero a veces da la impresión de que se detuvo ahí.

Sin embargo, pocas veces, en toda esa historia futbolística, habrá llegado al banquillo un personaje tan singular como Bielsa. El técnico argentino acumula dos experiencias mundialistas que resumen perfectamente su figura: con Argentina en Corea-Japón 2002, cuando la Albiceleste cayó eliminada en la fase de grupos en uno de los mayores batacazos de su historia, y con Chile en Sudáfrica 2010, adonde llegó después de doce años de ausencia de la Roja en una Copa del Mundo y a la que condujo hasta octavos de final, donde hizo sufrir muchísimo a España.

Duda con Marcelo Bielsa

Con Uruguay, el arranque de Bielsa fue esperanzador. Los primeros compases de su mandato generaron entusiasmo, buenos números en la clasificación y una corriente de confianza que el aficionado charrúa abrazó con ganas, como si hubiese llegado el momento de volver a ser grande. Pero esa ilusión se fue enfriando progresivamente hasta que llegó el golpe que aún escuece: una derrota por 5-1 ante Estados Unidos el pasado noviembre, que prendió todas las alarmas y obligó a replantearse si Bielsa y Uruguay eran realmente compatibles.

Se va a ver ahora. Ambos llegan al Mundial con la herida fresca, con Fede Valverde, jugador del Real Madrid, como máxima referencia del grupo y con una carencia que les puede penalizar demasiado en el campeonato: Uruguay ha visto retirarse en los últimos años a sus tres grandes referentes ofensivos, Edinson Cavani, Diego Forlán y Luis Suárez, tres delanteros de postín que sostuvieron durante décadas el ataque charrúa. Darwin Núñez, por ahora, no ha estado a su altura.

Cabo Verde

Medio millón de habitantes, un archipiélago perdido en el Atlántico y bastantes jugadores que no jugaban con su selección nacional. Eso era Cabo Verde en el fútbol internacional durante mucho tiempo, un país que veía cómo sus mejores jugadores elegían representar a otras naciones antes que vestir la camiseta azul y blanca. Hoy ese relato ha dado un giro completo y los «Tiburones Azules» van a disputar su primer Mundial.

Cabo Verde fue territorio portugués hasta julio de 1975 y muchos años más tarde la federación caboverdiana diseñó una estrategia sistemática para rastrear a los hijos de la diáspora, a todos aquellos descendientes de caboverdianos repartidos por Europa que todavía no habían comprometido su elegibilidad con ninguna selección absoluta.

Esa apuesta ha generado un bloque con una solidez que no suele verse en selecciones de países con tan poca masa poblacional. El equipo lleva cerca de cinco años jugando conjuntamente, con un núcleo estable que ha construido automatismos y entendimientos que se notan sobre el césped. En la fase de clasificación africana, Cabo Verde ganó su grupo por encima de Camerún, una selección de peso en el continente con más tradición. Otra cosa es que tenga alguna opción en el Mundial.

Arabia Saudí

La Federación Saudí decidió prescindir de Hervé Renard a dos meses del inicio del Mundial en un movimiento desesperado por dar otro tono al equipo. El alemán Georgios Donis asumió el cargo con el tiempo justo para conocer a un grupo que clasificó con apuros y que llega a Estados Unidos con más dudas que certezas, pero también con la lección aprendida de que en un Mundial cualquier cosa es posible.

La salida de Renard cerró un ciclo con claroscuros, pero donde los claros fueron muy claros: bajo su dirección, Arabia Saudita se clasificó para Qatar 2022 y protagonizó allí una de las tardes más inesperadas en la historia del torneo. El 2-1 ante Argentina en la fase de grupos sacudió al mundo entero, un resultado que nadie vio venir. Lo que sucedió durante el descanso de aquel partido quedó grabado en la memoria del fútbol: Arabia perdía 1-0 y Renard pronunció en el vestuario un discurso que encendió a sus jugadores. La remontada llegó en la segunda parte y el nombre de Renard viajó a todos los rincones del planeta.

El pasado pesa más que el futuro. Y esa gesta contrasta con el tortuoso camino hacia el próximo Mundial. Arabia Saudí quería seguir creciendo, porque, además, organiza el Mundial de 2034, pero los planes no salieron como se esperaba. Llega, pues, sin muchas esperanzas de repetir hito.

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Bielsa destaca a Valverde y dice que "es un jugador verificado en tres posiciones"

Esta es la cláusula de Julián Álvarez, que el Atlético le ha pedido al Real Madrid

By: José · Aguado
9 June 2026 at 19:24

Florentino Pérez ha cumplido la promesa que hizo en la campaña electoral y el Real Madrid ha anunciado que ha ofrecido 150 millones de euros al Atlético por Julián Álvarez. Pero la entidad rojiblanca le ha remitido a su cláusula.

El precio que pone el Atlético

El presidente blanco había reservado durante semanas la identidad del jugador al que destinaba esa cifra, y las quinielas corrieron libres. Michael Olise sonó con fuerza, también centrocampistas de primer nivel europeo, y Florentino descartó públicamente a Erling Haaland. Al final, el nombre fue Julián Álvarez, y la oferta formal llegó al Atlético de Madrid con 150 millones encima de la mesa. La respuesta colchonera fue educada en las formas y rotunda en el fondo: el jugador tiene una cláusula de rescisión de 500 millones y por ahí pasa cualquier conversación real.

Esta postura convierte la operación en uno de los frentes más espinosos del mercado estival. Julián Álvarez es pieza esencial en el proyecto de Simeone, vive el mejor momento de su carrera y su rendimiento lo sitúa entre los atacantes más cotizados del planeta, lo que encaja a la perfección con la reconstrucción deportiva que José Mourinho quiere levantar en el Bernabéu tras dos temporadas en las que el Real Madrid quedó por debajo de sus propias exigencias. Que el Atlético lo blinde con esa cláusula no cierra toda negociación futura, pero deja meridianamente claro que las cifras deberían multiplicarse para abrir cualquier diálogo.

El Barcelona, interesado

Lo que complica aún más el escenario es que el Real Madrid llega tarde a una carrera que el Barcelona lleva semanas disputando. El club culé ha cortejado al delantero argentino con insistencia, y Álvarez no ha salido a desmentir ese interés con la contundencia que lo habría zanjado. La irrupción madridista con 150 millones obliga ahora al Barcelona a revisar sus números si quiere mantenerse como opción competitiva. Hace mucho tiempo que los dos grandes del fútbol español no convergían con tanta claridad en la disputa por un mismo jugador, y eso eleva el morbo y la trascendencia de esta operación a otro nivel.

El Atlético de Madrid, por su parte, afronta el dilema con una firmeza que ya mostró antes. Respondió al Barcelona con mensajes demoledores en redes sociales, y ahora ha plantado cara a la propuesta económica del Madrid con igual determinación. La razón de fondo es comprensible: traspasar a Julián Álvarez dejaría al equipo sin ninguna referencia ofensiva de primer orden, porque Antoine Griezmann tampoco seguirá. Perder a los dos grandes puntales del ataque en el mismo verano, después de una temporada en que el éxito estuvo al alcance de la mano sin terminar de llegar, sería un golpe difícil de encajar para la afición rojiblanca. A eso se suma que este es el primer mercado bajo la nueva propiedad del club, y la dirección que tomará su política de fichajes y ventas todavía no está del todo definida, lo que añade una capa extra de incertidumbre a cada movimiento.

El Real Madrid, con otros refuerzos

En la orilla blanca, Mourinho aguarda refuerzos con nombre y apellido. Ibrahima Konaté y Denzel Dumfries tienen sus incorporaciones prácticamente encarriladas y el anuncio oficial es cuestión de horas. Son movimientos que ya estaban avanzados antes de que Florentino lanzara el gran órdago del verano, y sirven para entender que el Madrid llega a este mercado con intención de construir un proyecto serio, con varios frentes abiertos al mismo tiempo. La oferta por Álvarez es el primer gran gesto declarado del presidente, aunque el camino entre el primer movimiento y el fichaje cerrado es todavía muy largo.

El verano tiene margen suficiente para que la situación evolucione de formas que hoy resultan difíciles de prever, y el fútbol ha demostrado en demasiadas ocasiones que los traspasos imposibles del mes de junio se firman en agosto. Lo que parece fuera de duda es que la continuidad o la marcha de Julián Álvarez del Atlético de Madrid marcará el ritmo y el tono de todo este mercado estival, y que los tres grandes clubes implicados tendrán que tomar decisiones que definirán sus próximas temporadas.

© EUROPAPRESS

MADRID.-Julián Álvarez: "La historia la queremos escribir nosotros"
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