Presidente da APA recusa falar de guarda-sóis e concessões

© LUÍS FORRA/LUSA

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Kate Middleton ha vuelto a convertirse en una de las grandes protagonistas del Trooping the Colour, la tradicional parada militar con la que Reino Unido celebra el cumpleaños oficial del rey Carlos III. Para esta cita clave del calendario royal británico, la Princesa de Gales ha elegido un look que combina protocolo, elegancia y una de las tonalidades más favorecedoras del verano: el azul bebé.
El color no podía ser más acertado. Luminoso, delicado y mucho menos previsible que el blanco o el beige, el azul bebé se ha consolidado como uno de los tonos más elegantes de la temporada. Kate lo ha llevado en formato vestido-abrigo, una de las siluetas más habituales de su armario institucional.
Para la ocasión, Kate Middleton ha apostado por un diseño firmado por Catherine Walker, una de las casas más ligadas históricamente al vestidor de la familia real británica. Se trata de un vestido tipo abrigo de silueta estructurada, hombros marcados, botonadura doble y largo midi, con ribetes blancos en las solapas, los puños y los bolsillos.
El diseño funciona precisamente por su equilibrio: tiene presencia, pero no resulta excesivo; es clásico, pero el color lo actualiza por completo. Además, la Princesa de Gales lo ha combinado con un sombrero a tono de Philip Treacy, pendientes de perlas, pulsera y el broche de los Guardias Irlandeses, uno de los detalles más simbólicos del estilismo.
En cuanto al beauty look, Kate ha optado por un recogido bajo que dejaba todo el protagonismo al tocado, junto a un maquillaje natural y luminoso, fiel a su estilo habitual.
El look también llamó ha llamado especialmente la atención por su parecido con un look que llevó Diana de Gales en 1987. En aquella ocasión, la princesa Diana apareció con un conjunto azul claro de silueta cruzada, ribetes blancos y sombrero a juego durante una salida familiar junto al príncipe Guillermo y Peter Phillips.
La referencia no parece casual. Kate ha construido buena parte de su estilo público a través de piezas que dialogan con la tradición royal, pero que también conectan con la memoria visual de Diana. En este caso, el azul bebé, el corte estructurado y los detalles en blanco crean un paralelismo evidente entre ambas imágenes.
El look de Kate Middleton confirma también el poder del azul bebé como alternativa elegante para eventos de día. Es menos rígido que el azul marino, más sofisticado que los tonos pastel demasiado dulces y especialmente favorecedor cuando se lleva en prendas de sastrería.
Para invitadas, madrinas o eventos institucionales, este color tiene una ventaja clara: aporta luz sin necesidad de estampados ni adornos excesivos. Y Kate Middleton acaba de demostrar que, cuando se combina con blanco y accesorios clásicos, puede convertirse en una de las apuestas más elegantes de la temporada.


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Members of the Royal Family gathered to watch a Red Arrows flypast on the Buckingham Balcony as part of Trooping the Colour celebrations.

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The Princess of Wales and her children waved to royal fans as they arrived for Trooping the Colour celebrations.

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With 20 adults and eight children now packed onto a third of an acre, the tight-knit California community is preparing to move into separate properties nearby

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Las alpargatas se convierten en nuestro mejor aliado durante la temporada de verano. Son las responsables de completar nuestros estilismos gracias a su versatilidad y capacidad para no pasar nunca de moda. De hecho, son uno de los calzados básicos de fondo de armario que siempre quedan bien con todo. Quienes buscan un equilibrio entre comodidad y estilo, acaban siendo su solución óptima.
Sin embargo, ¿cuántas alpargatas te has comprado que te hacen daño? Ya contestamos nosotras: cientas de veces. Además, con los meses tan calurosos como los que vienen ahora resulta más fácil que un modelo se te haga incómodo con rozaduras o dolores de pies. No obstante, nuestra redacción Lifestyle de La Razón ha encontrado todo lo que debes saber y tener en cuenta para que las alpargatas te durante horas sin causar molestias.
En ocasiones hemos observado que las plantillas de las alpargatas son bastante duras sin tener ninguna zona acolchada, como la del talón. Principalmente nos debemos asegurar que dicha parte del pie esté reforzada, puesto que es donde más mantenemos el peso de nuestro cuerpo. En el caso de que no sea así, a lo largo de las horas notaremos cómo nos van doliendo cada vez más hasta causar una molestia.
También, lo ideal sería añadir unas plantillas de gel, porque proporciona un extra de amortiguación. Se trata de un detalle sencillo, pero que marca la diferencia para ganar más comodidad y no terminar nuestro día con la idea de deshacernos de ellas.
Existen diferentes estilos de alpargatas, desde las planas hasta las cuñas más altas. Si nunca has llevado o estas iniciándote a ellas, es recomendable hacernos con unas de una altura moderada. De esta manera, conseguiremos una distribución equilibrada del peso corporal.
Por lo que, mantendremos un equilibrio mientras que también ganaremos unos centímetros de más y estilizaremos nuestras piernas. Y como decíamos anteriormente, cuanta más altura, más dolor tendremos sobre todo en el talón después de tantas horas de uso.
En cualquier zapato no se recomiendan los materiales rígidos o demasiado duros porque son los principales responsables de las rozaduras. Debido a ello, las alpargatas confeccionadas con tejidos más suaves o moldeables serán la elección correcta. Además de ser más agradables a nuestra piel, también ayudan a amoldarse a nuestra forma del piel durante cada uso. Y más allá de esto, tanto el algodón como el lino son los perfectos para los días más calurosos.
Hay muchas maneras de atarse las alpargatas, pero existe una manera perfecta para que no nos haga daño. Uno de los errores más comunes es aceptárselas demasiado creyendo que así el calzado no se moverá. Pero, lo único que se consigue es dificultar la circulación de la sangre y, por ende, más dolor desde los tobillos hasta la totalidad de los pies.
Se debe encontrar un equilibrio entre sujeto adecuadamente el zapato, pero sin generar esa sensación de no poder moverlo. El tobillo debe moverse con total facilidad y naturalidad para tener una buena estabilidad y que no se vayan cayendo las cintas. Sobre todo, que el lazo no roce con el resto de material, puesto que debido al movimiento puede ocasionar que se vaya aflojando.
Además de tener en cuenta estos trucos para que no duelan las alpargatas, también tenemos otros más sencillos y caseros. Primero de todo, camina durante unos minutos antes de salir de casa para asegurarte de que no te molestan y están bien sujetas.
Si eres propensa en tener rozaduras o ampollar, también es recomendable aplicar en aquellas zonas un poco de vaselina que actúa como una barrera que disminuye la fricción. O unos polvos de talco para aquellos días más calurosos que suele resbalar más el pie y aumentar la fricción.
Por lo que, antes de comprarte tus próximas alpargatas debes fijarte en todos estos detalles. Parecen simples, pero lo cierto es que marcan la diferencia para no utilizarlas una vez y no poder en las siguientes veces. Palabra de editora de moda.


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María Pombo ha vuelto a demostrar que no hace falta recurrir a vestidos excesivamente llamativos para destacar sobre una alfombra roja. La creadora de contenido acudió a la cuarta edición de la gala solidaria Fight With Care, organizada por La Roche-Posay, con un estilismo que apostaba por la sofisticación silenciosa y el poder de los buenos patrones.
Para la ocasión, Pombo eligió un vestido de la firma española Baro Lucas, una de las marcas favoritas de las invitadas que buscan piezas contemporáneas con una construcción impecable.
Lejos de los escotes pronunciados o los adornos excesivos, el diseño destacaba por su aparente sencillez. Confeccionado en azul marino, el vestido dibujaba una silueta limpia y alargada que se ajustaba suavemente al cuerpo antes de caer hasta el suelo.
Sin embargo, el verdadero protagonista se encontraba en el escote. Baro Lucas incorporó una sutil abertura asimétrica que rompe la simetría clásica del cuello redondo y aporta un punto arquitectónico al conjunto. Un pequeño gesto de diseño que transforma una pieza minimalista en una propuesta mucho más interesante visualmente.
La ausencia de mangas y el corte depurado permiten que la atención recaiga sobre la estructura del vestido, una de las señas de identidad del diseñador vallisoletano, que suele trabajar desde la idea de que la elegancia nace de la construcción y no de la ornamentación.
El diseño elegido por María Pombo forma parte de una corriente que lleva varias temporadas ganando protagonismo. Frente a los vestidos recargados que dominaron los años posteriores a la pandemia, las firmas están recuperando siluetas depuradas, cortes precisos y detalles discretos capaces de marcar la diferencia.
De hecho, el propio Baro Lucas presentó este vestido en su más reciente colección, acompañado únicamente de brazaletes escultóricos en contraste, reforzando esa idea de sofisticación contenida que define gran parte de su universo creativo.
Para completar el conjunto, María Pombo optó por zapatos de Aquazzura y unos pendientes de diamantes de Bvlgari que aportaban luz al rostro sin competir con el vestido. El cabello, recogido en una coleta baja de acabado pulido y con un maquillaje que acompañaba al look sin quitarle el protagonismo.
Con esta aparición en la gala Fight With Care, María Pombo vuelve a confirmar una de las máximas mejor entendidas por las mujeres con estilo: cuando el diseño es bueno, la simplicidad puede ser mucho más impactante que cualquier exceso.


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Brooklyn made headlines earlier this year when he released an explosive statement about his family

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