Hay dispositivos que pasan por mis manos, escribo el análisis correspondiente y semanas después apenas vuelvo a pensar en ellos. Luego están esos otros productos que siguen apareciendo una y otra vez cuando alguien me pide algún consejo. Esos que terminas recomendando a amigos, familiares o compañeros de trabajo, porque sabes que difícilmente van a decepcionar.
Eso es exactamente lo que me ha ocurrido con el TCL C1. Lo probé hace unos meses para hacer su análisis y, desde entonces, se ha convertido en uno de los proyectores que más recomiendo. Y no porque tenga unas especificaciones revolucionarias, sino porque hace algo mucho más importante, y es poner las cosas fáciles. Y ahora, con el Mundial cada vez más cerca, me parece una de las formas más interesantes de disfrutar de los partidos en pantalla gigante sin gastar una fortuna en un televisor nuevo.
El proyector que recomendaría a cualquiera que nunca haya tenido uno
Creo que una de las mayores barreras de entrada de los proyectores es la sensación de que son complicados. Mucha gente imagina cables por todas partes, configuraciones interminables y una imagen que nunca termina de quedar recta. Sin embargo, el TCL C1 juega en la dirección contraria. Desde el primer momento transmite una sensación muy parecida a la de encender una smart TV. De hecho, cuenta con Google TV, lo que significa acceso directo a Netflix, Disney+, MovistarPlus+ y el resto de plataformas que sueles utilizar. Además, también tiene Chromecast integrado, control por voz y una interfaz que resulta familiar desde el primer minuto.
Una opción acertada para ver cualquier partido en pantalla grande / Fotografía de Eva Luna Rivera
Pero lo que realmente marca la diferencia es todo el trabajo que hace por ti. Este proyector tiene autoenfoque y corrección automática de imagen para que puedas colocarlo donde quieras y empezar a ver contenido en cuestión de segundos. No tienes que preocuparte por colocarlo perfectamente orientado ni molestarte girando lentes en busca del mejor enfoque, él lo hace solo. Además, cada vez que lo mueves, vuelve a ajustar la imagen automáticamente para mantenerla enfocada y proporcionada. Estas son las funciones que más agradecerás en este proyector y que harán que lo quieras utilizar más a menudo, porque es tremendamente sencillo ponerlo a funcionar.
Cuando analizamos televisores, solemos hablar mucho de pulgadas. Y con los proyectores ocurre algo parecido, pero llevado a otro nivel. El TCL C1 puede proyectar imágenes de entre 40 y 120 pulgadas, algo que transforma por completo la experiencia de ver una película, una serie o un evento deportivo. Y aquí es donde todos pensamos en el Mundial. Porque, seamos sinceros, la mayoría de nosotros no vamos a cambiar de televisor para ver unos cuantos partidos. Sin embargo, sí puede tener sentido sacar un proyector, colocarlo en el salón, en una habitación o en un porche y convertir cualquier pared en una pantalla enorme.
Al tener Google TV integrado es increíblemente fácil de utilizar / Fotografía de Eva Luna Rivera
De hecho, durante el tiempo que estuve probando este proyector, entendí perfectamente el atractivo que tienen este tipo de dispositivos. Te aseguro que no es tanto la calidad de imagen como la sensación de inmersión que generan. Ver contenido en 100 o 120 pulgadas cambia por completo la forma en la que percibes una película o un partido. También es importante saber que el TCL C1 apuesta por una resolución Full HD nativa y también que es compatible con contenido 4K, algo más que suficiente para el uso al que está orientado.
Pero insisto en que lo mejor no es la imagen, sino lo fácil que resulta utilizarlo. Pesa apenas 1,77 kilos e incorpora un asa de transporte que sirve también para orientarlo, porque le permite girar y sostenerse. Gracias a esto puedes proyectar tanto en la pared como en el techo sin necesidad de recurrir a soportes o instalaciones más complicadas. También integra un altavoz Dolby Audio de 8 W que he de decir que cumple mucho mejor de lo que cabría esperar en un dispositivo de este tamaño. Claro que si quieres una experiencia más cinematográfica, mi recomendación es que lo conectes a una barra de sonido o a un altavoz externo, pero para una sesión improvisada resultará perfectamente válido. Además, incorpora conexiones HDMI, USB, bluetooth y WiFi, por lo que puede utilizarse tanto para streaming como para conectar consolas o cualquier reproductor externo.
El TCL C1 es un proyector que entiende perfectamente cuál es su público. Es un proyector compacto, portátil y fácil de transportar, pensado para quien quiere llegar a casa, pulsar un botón y empezar a disfrutar. Por eso sigo recomendándolo después de haberlo probado, porque es uno de esos productos que cumple exactamente lo que promete, y además lo hace a un precio bastante fácil de justificar.
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Un terremoto. Eso es lo que ha causado la compañía Anthropic en los últimos días después de haberse presentado y liberado Claude Fable 5 y Mythos, sus modelos de inteligencia artificial más avanzada y probablemente los modelos de IA más potentes de todo el planeta, tanto que incluso han tenido que lanzarlos con un freno de emergencia que iba de serie.
Hablamos en pasado porque la empresa liderada por un Dario Amodei del que vamos a tener que acostumbrarnos a escuchar muchas cosas en los próximos tiempos, ha tenido que bloquear el acceso a sus modelos Fable 5 y Mythos 5 de Claude por una orden del mismísimo Gobierno de Donald Trump, que alude a motivos de seguridad nacional para explicar esta suspensión.
Introducing Claude Fable 5: a Mythos-class model that we’ve made safe for general use.
Its capabilities exceed those of any model we’ve ever made generally available. pic.twitter.com/2AvmEjHIX8
No hay informaciones oficiales, pero Anthropic ha cumplido bloqueando Fable y Mythos con la idea de que pueda haberse encontrado la forma de saltarse sus protecciones
Lo cierto es que a pesar de que no hay confirmaciones oficiales ni motivaciones por parte de Anthropic, la noticia ha corrido como la pólvora en las últimas horas por todo tipo de medios de comunicación, tantos lo especializados como los más generalistas, pues todo el mundo estaba atento a lo que una IA como Claude Fable 5 podría conseguir gracias a su potencia de razonamiento y a las demostraciones publicadas por la empresa de San Francisco.
De hecho, es que muchos medios mencionan el "miedo" que pueda tener la Administración de Washington a unos modelos de capacidad casi incalculable, que pueden analizar en segundos sistemas informáticos de todo tipo para descubrir vulnerabilidades críticas y brechas de seguridad.
El Gobierno de Donald Trump ha mencionado de hecho motivos de "seguridad nacional" para justificar el movimiento, con una respuesta casi inmediata por parte de la empresa que no ahonda en la cuestión del por qué pero sí reconoce directamente la solicitud de suspensión: "Hoy hemos recibido la directiva del gobierno. La carta no especificaba los motivos de su preocupación por la seguridad nacional. Entendemos que el Gobierno debe haber descubierto algún método para desbloquear Fable 5".
As a result of a US government directive, we are suspending access to Claude Fable 5 for all users. You can continue to use all other Claude models.
Here’s what this means for you:
Across Claude products, new sessions will run on your selected default model or Opus 4.8, and… https://t.co/YJTiDotS2v
El equipo de Dario Amodei había ya informado abiertamente de que el modelo era tan potente que contaba con grandes protecciones habilitadas desde su nacimiento para reducir los riesgos de su utilización en entornos criminales, sobre todo hablando de la ciberseguridad, aunque en realidad nadie sabe si efectivamente la Administración norteamericana ha encontrado esas vulnerabilidades tan críticas que motiven este bloqueo tajante.
La cuestión está ahora en el aire... ¿Habrán usado el propio Mythos 5 al que tenían acceso en exclusiva para analizar Fable 5?
Sea o no, lo cierto es que Claude Fable 5 ha durado poco más de 2 días en los mercados como un servicio abierto al público, recordando que las organizaciones gubernamentales del programa Glasswingtenían acceso exclusivo a la versión completa del modelo, Mythos, que es tan diferencial que ha servido para denominar una nueva clase de modelos de IA.
Anthropic no está muy contenta con el movimiento, eso sí, pues la propia compañía afirmaba que el Gobierno no les ha comentado nada acerca de esas vulnerabilidades por cauces oficiales. Para ellos, el legítimo proceso de bloqueo por parte de cualquier administración que encuentre problemas críticos "debería ser legal, transparente, justo, claro y basado en hechos técnicos", algo que no ha sucedido en esta ocasión.
Quizás sea cierto y hayan encontrado la forma de desbloquear Claude Fable 5 saltándose esas protecciones que redirigían a modelos menos capaces cuando se solicitaba información sensible, aunque es más que probable que tengamos detalles adicionales en las próximas horas o días... ¡Estaremos atentos, pues la verdad es que asusta un poco leer sobre estos modelos de IA tan potentes!
El calendario rara vez resulta inocente. El primer caza del programa Halcón I salió de la línea de montaje pocos días antes de que el gran proyecto europeo de avión de combate de nueva generación se quedara sin recorrido. La coincidencia dibuja el escenario real de la aviación de combate española para las dos próximas décadas.
La presentación tuvo lugar en la factoría que Airbus Defence and Space mantiene en Getafe, a las afueras de Madrid. Se trata de un biplaza, el primero de la llamada Tranche 4 o Bloque 60, la configuración más avanzada del caza europeo. El Ejército del Aire y del Espacio recibirá veinte aparatos de esta primera tanda y las entregas iniciales se esperan para 2026. El contrato que lo hizo posible se firmó en 2022, en plena feria aeronáutica de Berlín. El aparato ya prepara su prueba de motor y queda a la espera del vuelo inaugural.
Detrás de ese estreno hay una decisión de fondo que va mucho más allá de sumar veinte aviones. España ata buena parte de su poder aéreo a una plataforma diseñada en los años noventa y renovada a conciencia. La cuestión de calado es cuánto tiempo ese caza tendrá que sostener el peso de toda una fuerza aérea. Ahí está la verdadera apuesta.
Un radar que la flota no tenía
Según detalla defensa.com, el salto más relevante de esta versión vive en su electrónica. Es la primera vez que un caza español monta un radar de barrido electrónico activo, el modelo ECRS Mk1, también llamado Captor-E. Esa tecnología AESA, comparable a su radar AESA de última hornada, estaba ausente en la flota hasta ahora. El cambio frente a los radares mecánicos resulta de otra magnitud.
Un concepto del FCAS, el avión que ya no será
Con ese sistema, el caza detecta y sigue a la vez un número mayor de blancos y a más distancia. También gana resistencia ante las contramedidas electrónicas del adversario y mejora su trabajo en combate aéreo y contra objetivos en tierra. La operación, bautizada como el programa Halcón, contempla además una segunda fase con la que el Ejército del Aire sumará veinte cazas nuevos y otros tantos después. La meta final ronda los cuarenta y cinco aparatos, entre el Halcón I y el Halcón II.
La baza aérea para las próximas dos décadas
El estreno gana otra dimensión al mirar lo que ocurre en el resto de Europa. El programa para construir el caza del futuro, en el que participaban Francia, Alemania y España, acaba de descarrilar tras años de disputas. Con el proyecto FCAS en el aire, el horizonte de un sustituto de sexta generación se aleja un buen puñado de años.
Eso convierte cada uno de estos aviones en una pieza más valiosa de lo que parecía sobre el papel. La modernización del caza deja de ser un puente entre generaciones para volverse la columna del poder aéreo nacional durante buena parte del siglo. Los veinte aparatos de esta primera tanda, y los que lleguen luego, tendrán que cubrir el relevo de los veteranos F/A-18 de Canarias y aguantar la espera de un caza europeo que hoy nadie sabe cuándo volará. La cuenta atrás de ese relevo ya corre.
Soy de esas personas que lleva utilizando teléfonos de Apple desde hace muchos años y, siempre que debato con amigos que utilizan terminales Android, defiendo la misma idea: una vez das el salto, es difícil volverse a cambiar a otra marca, tanto por el excelente rendimiento a lo largo de los años como por su completo ecosistema. Y es que, cuantos más dispositivos tienes de la manzana mordida, más motivos tienes para quedarte.
En mi caso, después de haber estado utilizando durante los últimos años el iPhone 14 Pro, decidí cambiarlo porque ya no solo empezaba a quedarme corto de almacenamiento, sino que la batería duraba cada vez menos y la cámara comenzaba a darme algunos fallos. Así que hace apenas unos meses di el salto al nuevo iPhone 17 Pro, y la experiencia durante este tiempo de uso ha sido más sorprendente de lo que esperaba. Por eso, a continuación te cuento lo bueno y lo malo, por si estás pensando en comprarlo.
Un diseño que rompe moldes y una pantalla que te atrapa
Por fuera, Apple ha decidido arriesgar. Te puede gustar más o menos, pero su nuevo diseño le da bastante personalidad y se agradece ver algo diferente de vez en cuando. A esto debemos sumarle que todo el cuerpo está construido en aluminio forjado, dejando atrás el titanio con el fin de controlar mejor las altas temperaturas, y en la trasera nos encontramos con una pequeña placa rectangular de cristal para hacerlo compatible con la carga inalámbrica MagSafe.
No te voy a engañar, al principio se hace raro a la vista, pero lo cierto es que al diseño te acabas acostumbrando rapidísimo en el día a día, además de que, al tratarse del modelo normal, se siente muy cómodo en las manos. Y como no podía ser de otra forma, fui de cabeza a por el modelo en color naranja, que, sin lugar a dudas, es el más llamativo de todas las opciones que hay disponibles.
Donde no hay demasiada innovación, pero porque no la necesita, es en el apartado visual. Monta una pantalla OLED LTPO de 6,3 pulgadas con la ya clásica Dynamic Island y una tasa de refresco de hasta 120 Hz gracias a la tecnología ProMotion.
La gran novedad alcanza un nuevo pico máximo de 3.000 nits de brillo, por lo que se ve de maravilla en exteriores a plena luz del día. Sin olvidarnos de que dispone de una cubierta oleófuga que reduce a lo grande las marcas de las huellas, algo que yo, que soy bastante maniático con la limpieza de la pantalla, agradezco enormemente.
Rendimiento sin fisuras y una revolución en las cámaras
El iPhone 17 Pro evoluciona en diseño, pero con la esencia de siempre | Fotografía: Difoosion
Ahora bien, la verdadera revolución está en su interior de la mano del chip A19 Pro, acompañado por 12 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento. Desde que lo llevo usando, puedo decir con la boca abierta que no me ha fallado en ningún momento. El rendimiento es excelente y vuela en todo tipo de tareas, incluso en videojuegos exigentes. Por supuesto, es totalmente compatible con las nuevas funciones Apple Intelligence y funciona bajo el actual sistema operativo iOS 26.
Pero, si hay un apartado que está por encima del resto, es el de las cámaras. Sigue siendo la gran baza de este modelo con respecto a los iPhone 17 normales, y es que por primera vez el sensor principal, el ultra gran angular y el teleobjetivo son de 48 megapíxeles.
La cámara nos asegura resultados sobresalientes en cualquier situación, pero cuando he hecho vídeos en conciertos es donde de verdad me ha dejado sin palabras. Cuenta con un zoom óptico de 8 aumentos (y zoom digital de hasta 40x) que es una pasada. Tengo vídeos grabados estando a bastante distancia, desde grada, en los que se ve al artista con una nitidez brutal.
Mientras que su cámara frontal de 18 MP es de las mejores del mercado para hacer selfies y su función Dual Capture da mucho juego, ya que nos da la posibilidad de grabar vídeo en 4K con ambas cámaras a la vez.
Llegados a este punto, toca hablar de la batería, y aquí nos encontramos con la de cal y la de arena de siempre. Es cierto que mejora en datos a sus antecesores y sobre el papel promete hasta 31 horas de reproducción de vídeo. En mi experiencia diaria, cumple de sobra y te aguanta el ritmo durante un día completo de uso sin dejarte tirado, admitiendo además una carga rápida de 40 W.
Sin embargo, hay que ser sinceros. Sigue estando por debajo de lo que vemos en muchos móviles de marcas chinas que tienen baterías con una capacidad enorme. De hecho, sé perfectamente que de momento no me está fallando porque es un móvil nuevo. Después de un año de uso intenso, la salud de la batería va a ir cada vez a menos y la única solución real acabará siendo pasar por caja para hacer un reemplazo de la misma. Es un peaje que ya conocemos y todavía hay bastante margen de mejora.
En resumidas cuentas, si buscas un smartphone que funcione de diez, con una pantalla espectacular y unas cámaras que rozan el nivel profesional, el iPhone 17 Pro es una de las mejores opciones del mercado. Así que, hayas utilizado anteriormente un móvil de la marca o no, considero que, siempre y cuando vayas a sacarle partido a la gran mayoría de cosas que ofrece, la inversión sí que merece la pena.
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Defender el espacio aéreo ya no es lo que era, sobre todo con la irrupción de los drones de bajo costo; Kuwait lo sabe bien. Tras sufrir varios ataques en instalaciones clave como su aeropuerto, puertos y bases militares, el gobierno del país del Golfo ha solicitado un paquete de defensa valorado en casi 2.000 millones de dólares para blindar sus cielos con tecnología autónoma de última generación.
Hasta ahora, Kuwait confiaba su seguridad a sistemas de primer nivel como el Patriot PAC-3, que es muy bueno interceptando misiles balísticos. Ahora bien, usarlo contra drones resulta económicamente inviable. Disparar un misil de 4 millones de dólares para derribar un dron que apenas cuesta 50.000 dólares no es sostenible para nadie. Para que el presupuesto del país no se dispare, necesita una defensa que sea eficiente a largo plazo.
La transición hacia interceptores de menor costo y mayor flexibilidad operativa
Aquí entra en juego la propuesta de la empresa estadounidense Anduril Industries, con dos sistemas específicos: Roadrunner-M y Anvil-Kinetic. Estas plataformas plantean un enfoque diferente, diseñado para neutralizar amenazas por una fracción de lo que cuestan los misiles. Además, en lugar de depender únicamente de pesadas baterías de misiones de un solo uso, esta combinación ofrece una flexibilidad mucho mayor.
El Rodrunner-M es un vehículo autónomo propulsado por turborreactores que despega y aterriza en vertical. Su gran atractivo no es solo que puede abatir amenazas hasta cien veces más caras que él, sino su capacidad de retorno. Si despega, pero finalmente no llega a interceptar ningún objetivo, regresa a la base por sí solo para volver a usarse en el futuro, reduciendo los costos operativos a casi cero.
Para distancias más cortas, se encarga el sistema Anvil. Este cuadricóptero localiza los drones enemigos y los embiste a gran velocidad para destruirlos mediante contacto físico, minimizando el riesgo de daños colaterales en tierra. Al final, el paso que está dando Kuwait demuestra que la defensa ya no consiste solo en tener el armamento más avanzado, sino en saber gestionar los costos. En la guerra de desgaste actual, la viabilidad económica se ha vuelto tan importante como la propia efectividad.
No me puedo resistir a una buena serie de suspense, sobre todo si es nórdica o española, porque las producciones patrias tienen algo que me atrapa irremediablemente. De hecho, algunos de mis thrillers favoritos están hechos en España, como, por ejemplo, 'Hierro' y 'Todos mienten' de Movistar Plus o 'El desorden que dejas', 'La chica de nieve' o 'La caza' de Netflix.
Sin embargo, de vez en cuando encuentro series de suspense en otras plataformas que me enganchan desde el primer capítulo. Ese es el caso del thriller español que te vengo a recomendar hoy, una serie que se estrenó en HBO Max en marzo del año pasado y que destaca por contar con un reparto de lujo y con una trama que arranca con un crimen para desplegar, a continuación, una historia repleta de secretos, sospechas y giros inesperados.
Durante la Semana Santa de 2024 en el pueblo sevillano de Morón de la Frontera, Lucía Gutiérrez, una sargento de la Guardia Civil, investiga el insólito suicidio de un vecino y unos extraños sucesos acaecidos en la primera procesión de Semana Santa.
Por su parte, Magaly Castillo, una agente especial del ejército de Estados Unidos, y el sargento Andrew Taylor son enviados a la base militar cerca de Morón para averiguar el paradero de un soldado americano desaparecido que parece estar relacionado con los negocios ocultos del coronel Seamus Hoopen, máximo responsable de la base aérea.
Al ir avanzando en sus respectivas investigaciones, todos ellos descubren que ambas investigaciones están conectadas y que el caso es más complejo de lo que habían supuesto en un primer momento.
Esta serie se titula 'Cuando nadie nos ve', ha sido creada por Daniel Corpas para HBO Max, está producida por Zeta Studios y se basa en el libro del mismo nombre del novelista y guionista español Sergio Sarria.
Además, esta miniserie cuenta con un reparto de primer nivel, dentro del cual encontramos a Maribel Verdú, quien interpreta a la sargento Lucía Gutiérrez; Mariela Garriga, que se mete en la piel de la agente Magaly Castillo; Austin Amelio, que hace del sargento Andrew Taylor; Ben Temple, como el coronel Seamus Hoopen; y Dani Rovira, que se mete en el papel de Víctor Martín.
Desde su estreno en marzo del 2025, este thriller español ha recibido buenas críticas tanto por parte del público general como de los expertos en series. Una buena prueba de ello es que los usuarios de FilmAffinity la han puntuado con un meritorio 5,7 sobre 10 y los de IMDB le han otorgado una nota media de 6,2 sobre 10.
Además, 'Cuando nadie nos ve' ha sido nominada a los premios de la Crítica Televisiva o Critics' Choice Television Award como mejor serie de habla no inglesa en 2025 y a los premios Iris como mejor dirección en ese mismo año.
Esta serie española de crimen y suspense cuenta con una única temporada emitida, la cual consta de un total de 8 capítulos. La duración de cada episodio es un poco variable, ya que oscila entre los 36 minutos del capítulo final y los 48 minutos del quinto episodio. Asimismo, esta miniserie es ideal para ver en una tarde, ya que su duración completa es de 312 minutos, es decir, unas 5 horas y cuarto.
Como ya te adelantamos en el titular de este artículo, 'Cuando nadie nos ve' forma parte del extenso catálogo de HBO Max, al cual también podrás acceder a través de Movistar Plus si tienes activado el paquete "Ficción Total" dentro de tu producto convergente de fibra, móvil y TV con la operadora española.
Lleva tiempo hablándose de que los procesadores que montan los ordenadores están llegando a su límite físico. A grosso modo, nos estamos quedando sin espacio. Reducir más el tamaño de los transistores para seguir el ritmo de la famosa Ley de Moore, esa que dice que la potencia de los chips debería duplicarse cada dos años, podríamos decir que actualmente ya no se cumple. Para sortear este obstáculo, un grupo de investigadores de la Universidad de Illinois Urbana-Champaign ha planteado algo diferente: en lugar de intentar meter más componentes a lo ancho, proponen empezar a construir hacia arriba, apilando chips en vertical.
Al repartir los componentes en varios niveles utilizando el silicio de toda la vida, el chip ocupa mucho menos espacio físico. Además, las señales eléctricas tienen que recorrer distancias más cortas entre los componentes. Esto no solo podría hacer que la comunicación interna sea más rápida, sino que también tiene el potencial de mejorar la eficiencia energética.
El gran obstáculo del calor en los procesadores apilados
Esquema de un chip de varias capas apiladas
La idea de apilar chips no es nueva, pero hay un gran inconveniente: el calor. Para fabricar estos procesadores se necesitan temperaturas que rondan los 1000 C. Al intentar construir un segundo piso a esa temperatura, lo más probable es que acabes dañando el de abajo. Hasta ahora, la alternativa era fabricar los pisos por separado y pegarlos después, pero a costa de perder rendimiento. La novedad de este estudio es que han conseguido lo que llaman integración monolítica, es decir, fabricar una capa directamente sobre otra sin alterar la estructura inferior y manteniendo un rendimiento muy similar al de los chips planos de una sola capa.
Para superar este inconveniente, el primero utilizó transistores modificados químicamente de forma que las etapas que requieren alta temperatura se completan antes de empezar el montaje. Segundo, en lugar de usar las típicas obleas rígidas de silicio, emplearon unas nanomembranas ultrafinas y flexibles. Estas membranas se colocan sobre la estructura a menos de 200 C y, al ser moldeables, se adaptan a la superficie inferior sin dejar burbujas de aire ni imperfecciones.
De momento, los experimentos publicados en la revista Nature han alcanzado las tres capas/pisos funcionales, incluyendo memoria y circuitos lógicos básicos con un porcentaje de defectos bastante bajo. Todavía queda mucho para que esto sea viable y se pueda llevar a una línea de producción. Actualmente, los prototipos requieren voltajes más altos de lo normal para funcionar de forma estable, un detalle importante que habrá que mejorar. Aun así, la investigación aporta una base sólida que demuestra que la tecnología de semiconductores que hay actualmente todavía tiene margen de mejora para seguir evolucionando.
Hay éxitos industriales que apenas hacen ruido. Mientras la atención se va detrás de los cazas y los grandes buques, una familia de vehículos de combate diseñada hace tres décadas se ha convertido en uno de los productos de exportación más fiables de la industria militar española. La entrega del primer Hunter a Letonia es el último capítulo de esa historia discreta.
El vehículo se presentó a primeros de junio ante las Fuerzas Armadas y el Ministerio de Defensa letón. Forma parte de un encargo de 84 unidades repartidas en dos pedidos, de las que esta es la primera en llegar a su destino. El proyecto lo había anunciado un año antes el anterior ministro de Defensa letón, y ahora es el actual titular, el coronel Raivis Melnis, quien recibe el vehículo. El propio ministro condujo el blindado durante el acto de presentación. Apenas ha pasado un año desde la firma del contrato.
Ese plazo, muy corto para un programa de esta clase, solo se explica cuando se parte de un diseño maduro. El Hunter sale de las plantas de Trubia, en Asturias, y de Alcalá de Guadaíra, en Sevilla. Bajo su nombre nuevo late una plataforma con dos décadas de recorrido y muchos kilómetros de pruebas a sus espaldas. Ahí reside la verdadera ventaja competitiva.
Del linaje del Pizarro al Báltico
Según informa defensa.com, el Hunter se asienta en la plataforma ASCOD, la misma de la que en su día salieron los Pizarro españoles. Ese parentesco no es un detalle menor, porque significa que Letonia recibe un producto ya rodado y probado. La fabricante, Santa Bárbara Sistemas, había cerrado su acuerdo con Riga meses atrás.
El interior de un ASCOD alemán
El pedido completo asciende a 84 vehículos, una cifra notable para un país del tamaño de Letonia. El primer lote ya está en producción y otras unidades saldrán pronto de Trubia. La propia industria letona participará en las últimas fases de ensamblaje y en las pruebas sobre el terreno, con el apoyo de técnicos llegados de España. La operación se enmarca en el refuerzo del flanco oriental de la OTAN, donde España lleva años con tropas y material sobre el terreno. De hecho, el contingente español encabeza la brigada aliada en suelo letón. El nuevo blindado refuerza ese vínculo ya estrecho.
Pensado para la guerra de los drones
El Hunter llega con lo que sus fabricantes denominan arquitectura abierta. Es un vehículo de cadenas que cumple los estándares de protección más altos de la OTAN. La idea es poder integrar sistemas nuevos, como los equipos contra drones, sin rediseñar el vehículo entero cada vez que aparece una amenaza. Es una lección directa de la guerra de Ucrania, donde los aparatos no tripulados han trastocado el campo de batalla. El primer contrato, de 42 vehículos de combate, ya recogía esa filosofía.
El nombre lo eligieron los propios soldados letones que van a usarlo, un gesto que dice bastante sobre la confianza depositada en el aparato. Para la industria española, cada unidad que cruza Europa rumbo al Báltico confirma que el viejo diseño sigue siendo un argumento de venta de primer orden. El superventas discreto suma un cliente más.
La arquitectura urbana de algunas grandes ciudades está viviendo una auténtica revolución donde los rascacielos ya no se conforman con ser grandes torres. Un claro ejemplo de esta transformación es el recién inaugurado Hangzhou Prism en China, una imponente torre que desafía los cánones tradicionales de diseño. Con una altura de 106,5 metros, este edificio destaca sobre el resto gracias a su atrevida forma triangular, convirtiéndose en el nuevo referente para la bulliciosa ciudad de Hangzhou.
El diseño ha corrido a cargo del prestigioso estudio OMA, que históricamente ha rechazado los diseños genéricos para apostar por la experimentación. Para dar vida a Prism, los arquitectos aplicaron dos grandes cortes oblicuos sobre un volumen inicialmente rectangular, dando como resultado una estructura asimétrica. Dependiendo del ángulo desde el cual se observe, la torre se transforma ante los ojos del espectador: desde una perspectiva se emula la silueta de una pirámide futurista, mientras que desde otra adopta una presencia mucho más compacta y puramente escultórica.
Una fachada que esconde un propósito más allá de la estética
Dejando de lado su más que evidente magnetismo estético, la fachada escalonada de la torre cumple funciones urbanísticas y habitacionales. Esta configuración geométrica no es casual, sino que se diseñó para alinear visual y espacialmente el edificio con una estación cercana de tren de alta velocidad y un parque circundante. Gracias a estos escalonamientos, los ocupantes disponen de amplias terrazas y espacios al aire libre que regalan vistas panorámicas inigualables de la metrópoli, conectando el interior con el entorno natural. En la base de la torre, la experiencia se intensifica mediante un gran atrio accesible a todo el mundo que cuenta con vegetación, zonas recreativas y más.
El diseño de este edificio es, en esencia, un homenaje a la identidad local y a la famosa máxima tradicional que describe a Hangzhou como el paraíso en la Tierra. El complejo se complementa con una torre residencial adyacente que replica la geometría del prisma en su fachada, buscando fomentar el desarrollo de una comunidad creativa en el nuevo distrito central enfocado en los negocios. La versatilidad del diseño permite una distribución flexible de sus espacios interiores, albergando habitaciones de hotel, zonas residenciales, oficinas y locales comerciales en una superficie total de 43.000 metros cuadrados.
Este hito arquitectónico se integra perfectamente en el acelerado proceso de modernización que está experimentando la ciudad, la cual atraviesa un boom a nivel de nuevas construcciones sin precedentes. El Prism no está solo en esta carrera, ya que el panorama urbano pronto se verá ampliado por otros proyectos de gran envergadura como el parque de la Refinería de Petróleo, el museo Yohoo, el Centro Deportivo Internacional y el Hangzhou Wangchao Center. Con propuestas como esta, la tecnología aplicada al diseño arquitectónico demuestra que el futuro de las ciudades radica en fusionar una fuerte identidad visual con la sostenibilidad y la funcionalidad.
En la compra de armamento, el origen del producto pesa tanto como sus prestaciones. Un visor excelente puede volverse un problema si quien lo fabrica decide, años más tarde, condicionar su uso, su exportación o su mantenimiento. Esa letra pequeña tiene un nombre propio cuando el material procede de Estados Unidos.
El Ejército de Tierra ha empezado a dotar a su infantería con un nuevo módulo láser, el LP5X, que ya manejan unidades como el Batallón Cataluña 1/63, acuartelado en El Bruch, en Barcelona. El conjunto se acopla a fusiles y ametralladoras de uso corriente, desde el G-36 de 5,56 milímetros hasta las pesadas Browning M2 de 12,70 milímetros.
El aparato es compacto, ligero y se maneja con las dos manos. Reúne distintos ajustes para su manejo y concentra en una sola pieza las funciones de puntería e iluminación. Su batería es una simple CR123, fácil de encontrar y de reemplazar. Ofrece tres modos de trabajo, uno para la instrucción y otros dos que regulan la intensidad de la puntería, y agrupa cuatro fuentes de emisión en un mismo cuerpo. Lo más interesante, sin embargo, no salta a la vista.
Una compra fuera de la órbita de Washington
Según describe defensa.com, la gran baza del LP5X tiene que ver con su procedencia. Lo fabrica Brolis Defence Group, una compañía con sede en Lituania, de modo que queda al margen de las restricciones ITAR que pesan sobre el material estadounidense. Esas normas permiten a Washington vetar ventas y condicionar el empleo de cualquier equipo de origen americano. España conoce de cerca el dilema, después de que su Ejército optara por fusiles de corte americano.
Un militar del Ejército de Tierra durante unas maniobras
El asunto va mucho más allá de una mira para fusil. Cada vez más países europeos miran con recelo su atadura tecnológica a Estados Unidos y buscan proveedores propios o de aliados cercanos. La discusión sobre las alternativas al F-35 apunta justo en esa dirección. Comprar a un socio europeo reduce el riesgo de quedar atado a permisos de terceros. La autonomía industrial se ha vuelto un asunto estratégico.
Verde de día, infrarrojo de noche
Sobre el terreno, el módulo ofrece dos haces que se complementan. El verde, de 510 a 530 nanómetros, señala el punto de impacto una vez ajustado con la trayectoria del proyectil, algo muy útil en combate urbano y a corta distancia. El infrarrojo, de 830 a 865 nanómetros, solo resulta visible con gafas de visión nocturna, lo que lo hace idóneo para espacios sin luz o acciones de noche. En el frontal monta una pantalla que protege los puntos por donde salen los haces. Esa mejora acompaña a la renovación del armamento ligero, donde también figuran las nuevas miras y el fusil HK416.
El LP5X reúne hasta cuatro fuentes de emisión y detalles pensados para el uso real, como las palancas manejables con guantes gruesos o un alza mecánica de emergencia. Para el combatiente, toda esa técnica se resuelve en una ventaja sencilla de enunciar: ver antes que el adversario y disparar con más certeza, también cuando cae la noche. Y hacerlo sin pedir permiso a nadie.
¿Es mesurable el humor? Evidentemente no, ya que es algo tan de cada uno como el iris o la huella dactilar, pero lo que es igualmente innegable es que hay contenido que por norma resulta más gracioso que otro e incluso hay películas en este caso que aceptamos como universalmente divertidas.
Bajo esta premisa nace un curioso estudio llevado a cabo por Lovefilm, antigua plataforma británica de alquiler y streaming de películas. La compañía preguntó a sus usuarios cuáles eran las cintas que más les habían hecho reír y posteriormente reunió a un panel encargado de verlas y contabilizar cada carcajada, sonrisa o momento cómico detectado durante el visionado.
A partir de ahí realizaron un cálculo muy sencillo: dividir el número total de risas entre la duración de la película en minutos. El resultado fue una clasificación basada en las llamadas "risas por minuto", una métrica que, sin ser infalible, resulta bastante más objetiva que la típica discusión entre amigos sobre cuál es la comedia definitiva.
Las más divertidas
El listado tiene ya unos años, pero sigue siendo sorprendentemente sólido. Estas son las diez películas más divertidas de la historia según este peculiar método científico y dónde pueden verse actualmente en España.
La parodia definitiva de las películas de catástrofes aéreas sigue siendo insuperable para muchos. Gags visuales, juegos de palabras y situaciones absurdas se suceden prácticamente sin descanso durante todo el metraje.
Dónde verla: alquiler o compra digital.
2. Resacón en Las Vegas (2,4 risas por minuto)
Tres amigos despiertan en Las Vegas tras una despedida de soltero sin recordar absolutamente nada de la noche anterior. Reconstruir lo ocurrido se convierte en una delirante investigación llena de sorpresas.
El torpísimo detective Frank Drebin debe frustrar un intento de asesinato durante una visita oficial. Una avalancha constante de humor absurdo convirtió la película en todo un clásico de la comedia.
Dos adolescentes inseparables intentan aprovechar al máximo sus últimos días antes de la universidad. Fiestas, inseguridades y situaciones vergonzosas dan forma a una de las grandes comedias generacionales de los 2000.
Dónde verla: alquiler o compra digital.
5. Borat (1,7 risas por minuto)
El extravagante periodista kazajo creado por Sacha Baron Cohen viaja por Estados Unidos provocando situaciones tan incómodas como hilarantes mediante una mezcla de ficción y cámara oculta.
Ambientada en el mundo de las noticias televisivas de los años setenta, sigue a un presentador tan carismático como ridículo cuya vida cambia con la llegada de una ambiciosa periodista.
Dónde verla: alquiler o compra digital.
7. American Pie (1,5 risas por minuto)
Un grupo de amigos hace un pacto para perder la virginidad antes de terminar el instituto. Sus intentos por cumplir el objetivo dieron lugar a una de las comedias adolescentes más influyentes de finales de los noventa.
8. La boda de mi mejor amiga (1,4 risas por minuto)
La rivalidad entre dos amigas por ocupar el puesto de dama de honor principal desencadena una sucesión de situaciones caóticas que revitalizaron la comedia estadounidense de la década pasada.
Mientras una invasión zombi se extiende por Reino Unido, un joven aparentemente corriente intenta salvar a sus seres queridos sin perder el sentido del humor por el camino.
La irreverente sátira de los Monty Python sigue las desventuras de un hombre que, por una serie de malentendidos, acaba siendo confundido con una figura mesiánica.
¿Es un resultado definitivo? Probablemente no. El humor seguirá siendo una cuestión profundamente personal. Pero si alguien busca diez apuestas prácticamente infalibles para pasar una noche de carcajadas, cuesta encontrar una lista mejor que esta. Al fin y al cabo, pocas veces una clasificación basada en datos ha resultado tan divertida.
El CEO de Anthropic propone que el Estado garantice ingresos a quienes pierdan su empleo por la inteligencia artificial. Dario Amodei, cofundador de la empresa que desarrolla el chatbot Claude, ha publicado un ensayo en su web personal donde defiende que el gobierno estadounidense debería sostener económicamente a los trabajadores desplazados por la automatización. Y la compañía no se queda en las musas: pone dinero encima de la mesa.
Según recoge Associated Press, Anthropic destina 200 millones de dólares iniciales a investigar el impacto de la IA en el empleo a través de un llamado Economic Futures Research Fund, que financiará estudios y evaluación de programas sobre las políticas públicas que considera más prometedoras. A esa partida suma otros 150 millones para un programa nacional de becas pensado para profesionales que arrancan su carrera.
Tres escenarios de paro y una renta básica encima de la mesa
Anthropic no es la única que ha planteado esta posibilidad
El ensayo de Amodei no se anda con eufemismos. Plantea tres niveles posibles de destrucción de empleo, un 5%, un 10% y uno que él mismo califica de "sin precedentes", y reserva para el más extremo una respuesta más permanente, algo que la propia empresa describe como un "territorio económico novedoso". Conviene recordar que la tasa de paro en Estados Unidos era del 4,3% la semana anterior.
Aquí entra el concepto que da titulares: una renta básica universal financiada con impuestos a las tecnológicas. Amodei sugiere que el dinero saldría de gravar a las "empresas relevantes" o de subir el impuesto sobre las plusvalías. El reto, escribe, "no será incentivar el crecimiento, sino encontrar la forma de que todos compartan los beneficios".
El propio CEO se cura en salud antes de que le cuelguen el cartel de agorero. "No intento ser un profeta del desastre", aclara, y precisa que su intención es dar a gobiernos y empresas el mejor margen posible para adaptarse. La concesión es deliberada y tiene su peso: viniendo de quien fabrica la herramienta, el aviso cuesta más de ignorar.
La preocupación de Amodei no es ciencia ficción. Compañías como Lufthansa, ING o IBM ya están recortando miles de puestos señalando a la IA como causa directa, hasta el punto de que algunos directivos presumen de tener empleados que trabajan sin descanso ni nómina. El desempleo por automatización no es una proyección de laboratorio: ya figura en los balances trimestrales.
Una conversación que se le ha quedado pequeña a Anthropic
Sam Altman, CEO de OpenAI
El anuncio llega en un momento cargado. OpenAI, su rival directa, presentó el lunes objetivos parecidos sobre repartir las ganancias de la IA (es la empresa de la que Amodei y otros se escindieron en 2021). Su CEO, Sam Altman, se reunió hace poco con el senador Bernie Sanders para hablar de un fondo de riqueza pública que dé al ciudadano una participación en estas compañías. Ambas firmas, por cierto, caminan hacia su salida a bolsa.
La idea de una renta financiada por la tecnología tampoco es nueva en el sector. Desde Elon Musk hasta investigadores salidos de OpenAI han defendido un futuro sin necesidad de trabajar y llevan tiempo advirtiendo de que habrá que redistribuir la riqueza que genera la automatización. Lo nuevo es que ahora lo dice quien construye las máquinas.
También la Casa Blanca ronda el asunto. Trump prevé reunirse con las grandes tecnológicas para hablar de "devolver algo al público". "Hablamos de devolver algo al público, y si lo hacemos, el público se hará muy rico", declaró el presidente, convencido de que la medida resultaría muy popular. La semana pasada firmó además una orden ejecutiva que permite examinar los riesgos de seguridad de los modelos más avanzados hasta un mes antes de su lanzamiento.
Anthropic, conocida por su insistencia en la seguridad y en construir sistemas fiables y dirigibles, lleva su propuesta regulatoria más lejos: pide que el Estado pueda bloquear modelos que supongan un riesgo de daños catastróficos. Una empresa pidiendo que la regulen suena raro, hasta que uno recuerda que el negocio de Anthropic depende de que la gente confíe en que la tecnología sigue bajo control.
La Fuerza Aérea de los Estados Unidos se encuentra en una situación muy delicada debido a la pérdida de decenas de drones MQ-9 Reaper en operaciones recientes en Oriente Medio, particularmente en misiones relacionadas con las tensiones con Irán y los rebeldes hutíes en Yemen. Estas bajas, cuyo valor conjunto se estima en unos 1.000 millones de dólares, han mermado significativamente la flota operativa. Para intentar mitigar esta brecha a corto plazo, han confirmado su intención de adquirir drones directamente al fabricante, General Atomics. No obstante, esta solución temporal se enfrenta a un gran inconveniente, ya que la compañía ha señalado que dispone de menos de diez unidades de este tipo para ofrecer a nivel global.
Según declaraciones de altos mandos ante el Congreso de los Estados Unidos, la flota activa de MQ-9A se ha reducido sustancialmente, pasando de las 231 aeronaves registradas a principios del año fiscal 2025 a estimaciones mucho menores en fechas recientes. Esto se ve agravado por el hecho de que el modelo MQ-9A ya no se encuentra en fase de producción, dado que General Atomics ha centrado sus esfuerzos en la variante MQ-9B, la cual presenta diferencias estructurales y de diseño que requerían ciertos ajustes.
Medidas de emergencia ante la imposibilidad de adquirir nuevos drones de este tipo a corto plazo
La búsqueda de alternativas para reponer las pérdidas ha llevado a explorar diversas vías, aunque con resultados muy limitados. La opción de recurrir al Grupo de Regeneración y Mantenimiento Aeroespacial, conocido como el "cementerio" de las aeronaves, ha quedado descartada, ya que no se dispone de ninguna unidad de MQ-9 ni existen precedentes de restauración para este modelo. Ante esta situación, la Fuerza Aérea ha tenido que recurrir al aprovechamiento de componentes de plataformas retiradas, como los antiguos drones MQ-1 Predator, utilizando sus piezas para mantener operativos a los Reapers que aún continúan en servicio en las zonas de operaciones.
Esta dependencia de recursos ha generado cierta confusión en el sector de la defensa, especialmente tras el reciente derribo por fuego iraní de una aeronave identificada inicialmente por el Comando Central de los Estados Unidos como un MQ-1. Aunque la Fuerza Aérea retiró oficialmente sus Predator en 2020, se ha revelado que una veintena de estos aparatos fueron transferidos en su momento a la Armada, mientras que algunos analistas creen que la aeronave derribada podría ser en realidad un MQ-1C Gray Eagle.
A largo plazo, la Fuerza Aérea estadounidense trabaja en las fases iniciales para definir y adquirir un sucesor bajo el concepto de MQ-9 Next. No obstante, el desarrollo e implementación de una nueva plataforma requerirá de varios años de planificación y pruebas antes de estar operativa. Mientras tanto, la escasez de unidades persiste, lo que mantiene abierto el debate interno sobre la vulnerabilidad de estos drones de baja velocidad en ciertos escenarios, al mismo tiempo que se reconoce el valor logístico que aportan gracias a su gran autonomía de vuelo y capacidad de recopilación de información en misiones de larga duración.
Hay movimientos en el tablero del Indo-Pacífico que dicen mucho sobre las tensiones geopolíticas actuales, y el reciente acercamiento en defensa entre Japón e Indonesia es un claro ejemplo de ello. A principios de este mes, junio de 2026, los ministros de Defensa de ambos países se reunieron en Tokio para abrir una negociación muy importante: la posible transferencia de hasta siete destructores de la clase Asagiri a la armada indonesia. No se trata de un simple acuerdo comercial; detrás de este acercamiento está la firme intención de mejorar la vigilancia marítima en la región y, sobre todo, poner freno a la cada vez más presencia de China en zonas de fricción como el mar de Natuna o el estrecho de Malaca.
Para Japón, la jugada tiene un gran sentido estratégico. Al estrechar lazos con Yakarta, Tokio sigue tejiendo una red de seguridad marítima en la que ya participan socios como Filipinas y Australia, todos con la mirada puesta en el empuje naval de Pekín. Que hoy se hable de transferir estos buques se debe, además, a un cambio muy importante en la política japonesa; en abril de 2026, el país reformó sus estrictas normas de exportación de defensa, que antes solo permitían enviar material no letal o de rescate. Ahora, dicho país asiático puede dar una segunda vida a barcos que está retirando del servicio activo, usándolos para afianzar alianzas en el Sudeste Asiático.
Qué aportan exactamente los destructores Asagiri a la defensa de Indonesia
Si te preguntas qué aportarían estos destructores a Indonesia. Hablamos de buques de 3.500 toneladas que, aunque ya tienen sus años, no están nada mal a nivel de equipamiento. Vienen equipados con misiles antibuque Harpoon, defensa antiaérea Sea Sparrow y una sólida dotación para la guerra contra submarinos. Para Yakarta, contar con esta flota, que cuenta con sonares de casco y de arrastre, supondría un salto cualitativo frente a sus actuales patrulleras ligeras. Son barcos diseñados para aguantar campañas largas en alta mar, justo lo que necesita para custodiar rutas comerciales y detectar la presencia de sumergibles.
El traspaso plantea desafíos operativos de envergadura que ambos gobiernos deben evaluar. Para empezar, cada destructor de la clase Asagiri requiere una tripulación de unas 220 personas, y sus motores de turbina de gas exigen un mantenimiento especializado y costoso. Además, son barcos que rondan los 35 o 38 años de antigüedad. Indonesia tendrá que hacer números para valorar si la puesta a punto y la operación de estos buques son viables, especialmente cuando su armada ya gestiona una flota diversa y tiene otros programas de construcción naval en marcha que también demandan muchos recursos.
Al final, la viabilidad del acuerdo dependerá de que los costes y la logística cuadren. Si Japón e Indonesia logran diseñar un plan de transferencia que incluya formación, repuestos y apoyo técnico a lo largo del tiempo, los Asagiri pueden convertirse en un buen negocio para que Yakarta refuerce su soberanía y ayude a equilibrar la balanza frente a la influencia de Pekín. En caso contrario, estos destructores corren el riesgo de convertirse en una carga financiera y de mantenimiento difícil de asumir.
El plutino nunca ha sido fácil de tratar cuando hablamos de física cuántica. No obstante, un equipo del Laboratorio Nacional de Idaho, liderado por Krzysztof Gofryk, ha dado un paso muy importante al estudiar de cerca cómo se comportan sus electrones. Descubrieron que un compuesto específico, el hexaboruro de plutonio, actúa como lo que en física se conoce como un aislante Kondo topológico. Aunque el término suena bastante abstracto, este hallazgo representa una oportunidad única para entender cómo se relacionan la estructura de un material y las fuerzas que empujan a sus electrones en los elementos más pesados de la tabla periódica.
Lo más llamativo es que, a pesar de que el plutonio es imprescindible cuando hablamos de tecnología nuclear y reactores, todavía no comprendemos del todo qué pasa en su interior a escala subatómica. Desde que se sintetizó por primera vez hace casi noventa años, trazar un mapa de su actividad electrónica ha sido un desafío debido a su inestabilidad y complejidad. En ese sentido, el comportamiento del hexaboruro de plutonio les ha dado a los investigadores un punto de partida para empezar a descifrar las reglas que rigen a estos elementos de la naturaleza.
Cuando el interior es un aislante y la superficie se convierte en una autopista
Laboratorio Nacional de Idaho
Para entender qué hace de especial a este compuesto, ayuda pensar cómo clasificamos normalmente los materiales. Por lo general, un objeto conduce electricidad o la bloquea. Los aislantes topológicos, en cambio, rompen esa regla de una forma peculiar: su interior es completamente impermeable a la corriente, pero sus bordes externos funcionan como canales conductores muy eficaces. Lo interesante de estas corrientes superficiales es que resultan increíblemente robustas, lo que significa que la electricidad sigue fluyendo de forma constante, aunque el material tenga imperfecciones físicas o impurezas.
A este descubrimiento hay que sumar el efecto Kondo. En el mundo de la física cuántica, esto ocurre cuando los electrones se repelen entre sí con tanta fuerza que dejan de comportarse de manera individual y empiezan a actuar en bloque, de forma colectiva. El plutonio es propenso a este tipo de interacciones debido a la configuración de sus electrones externos. Al analizar este compuesto de hexaboruro, los investigadores pudieron observar de primera mano cómo se organiza toda esa actividad en la superficie del material.
Experimentar con elementos radiactivos no es fácil. Para trabajar de forma segura, el equipo tuvo que usar un haz de iones de plasma para cortar muestras tan diminutas que apenas se aprecian a simple vista. Después, las enfriaron a temperaturas extremadamente bajas, casi rozando el cero absoluto. Al congelar el material de esta manera, se eliminan las vibraciones térmicas que suelen afectar a los experimentos, lo que permite medir las propiedades cuánticas puras de forma más precisa.
Para asegurarse de que los datos eran reales y no había un error en la medición, los científicos cruzaron sus resultados con los modelos teóricos de la Universidad de Columbia, y todo salió según lo previsto. Ahora bien, todavía estamos lejos de ver esto aplicado en diversas tecnologías, pero el estudio abre un camino para el desarrollo futuro de procesadores más estables en computación cuántica, sensores magnéticos de alta sensibilidad o simplemente para comprender mejor cómo simular la física de materiales nucleares complejos.
El Ford Kuga acaba de convertirse en el primer coche fabricado en España con tecnología de conducción sin manos homologada para circular por carretera. El modelo se produce en la planta de Almussafes, en Valencia, y estrena este hito dentro de la expansión de BlueCruise, el sistema que Ford ya había introducido antes en el Mustang Mach-E.
Se trata de un sistema de asistencia a la conducción de Nivel 2. Esto significa que el conductor puede retirar las manos del volante en zonas autorizadas, pero debe seguir mirando a la carretera y preparado para intervenir en cualquier momento.
Conducción autónoma en el 90% de autopistas españolas
Ford Kuga BlueCruise Edition
La tecnología que lo hace autónomo es Ford BlueCruise, la cual puede encargarse de la dirección, la aceleración, el frenado y el mantenimiento del vehículo dentro del carril cuando circula por las Blue Zones. Estas zonas son tramos de autopistas y autovías previamente mapeados por Ford, con separación física entre ambos sentidos de la marcha.
En España, la cobertura alcanza unos 28.500 kilómetros, lo que equivale al 90% de la red nacional de autopistas y autovías. En el conjunto de Europa, el sistema está disponible en más de 133.000 kilómetros repartidos por 16 países. Cuando el coche entra en una zona compatible, el cuadro de instrumentos muestra una animación azul para indicar que el sistema puede activarse.
Para evitar que el conductor se desentienda de la conducción, el vehículo utiliza una cámara infrarroja orientada al habitáculo. Esta vigila la mirada y la posición de la cabeza. Si detecta que el conductor aparta la vista o cierra los ojos, lanza avisos visuales y sonoros. Si no hay respuesta, el coche reduce la velocidad de forma progresiva hasta detenerse.
BlueCruise activado
La llegada de BlueCruise al Kuga también supone que esta tecnología deja de limitarse a los modelos más exclusivos. Ford la llevará además al Puma, al Puma Gen-E y al Ranger PHEV. El Kuga estará disponible desde 31.800 euros, mientras que el Puma partirá de 26.500 euros y el Puma Gen-E, desde 29.900 euros.
Ford ofrecerá dos formas de acceder a BlueCruise. Por un lado, los coches de la serie BlueCruise Edition (Kuga, Puma y Puma Gen-E) incluirán el sistema activado de por vida, sin cuota mensual. Por otro, el Paquete Tech BlueCruise (para el resto de acabados de la gama) permitirá probarlo durante 90 días y, después, mantenerlo mediante suscripción mensual de 24,99 euros o anual de 280 euros. Eso sí, el hardware necesario debe pedirse de fábrica, ya que no podrá instalarse más adelante en coches que no lo equipen de origen.
WhatsApp Plus es la nueva suscripción de pago de WhatsApp. Tiene un coste simbólico al mes en Europa, pero simplemente añade funciones extra de personalización, stickers, tonos y gestión de chats. Eso sí, no todo el mundo puede activarla todavía. Sea como fuere, en esta guía te explico todos los detalles con respecto a esta modalidad, qué incluye y, sobre todo, cómo activarla en el caso de que ya la tengas disponible en tu cuenta. Mi objetivo es que, tras leer el artículo, no te quede ninguna duda.
Empiezo hablando de lo más básico. WhatsApp Plus es un plan de suscripción opcional dentro de WhatsApp Messenger. No es una app distinta, no sustituye al WhatsApp normal y no cambia la forma básica de enviar mensajes, hacer llamadas o participar en grupos. Tampoco tiene nada que ver con los famosos MODS de WhatsApp para Android, aunque su nombre coincide con uno de los más famosos.
En pocas palabras, WhatsApp sigue siendo gratis para la mayoría de funciones, pero quienes quieran algunos extras pueden pagar una cuota mensual. Es algo parecido a lo que hacen otras apps con planes premium, aunque en este caso el paquete inicial está muy centrado en personalización visual y organización de chats.
Lo primero que conviene tener claro es que WhatsApp Plus no recorta funciones a quienes no pagan. Si no te suscribes, podrás seguir usando mensajes, llamadas, videollamadas, grupos, comunidades y el resto de funciones habituales como hasta ahora.
En la práctica, WhatsApp Plus está pensado para usuarios que usan mucho la app y quieren tenerla más a su gusto. Así, a cambio de una mensualidad, van a poder cambiar colores, usar iconos distintos, fijar más conversaciones, acceder a stickers premium o aplicar ajustes por lotes a varias listas de chats.
¿Cuánto cuesta WhatsApp Plus?
El precio que se ha visto para WhatsApp Plus en Europa es de 2,49 euros al mes. Se trata de una suscripción mensual, por lo que se renueva automáticamente si no la cancelas antes del siguiente periodo de facturación.
En otras regiones pueden aparecer precios distintos. Según la información disponible, se han visto tarifas adaptadas a mercados concretos, así que lo más importante es mirar siempre el precio que aparece dentro de tu propia app antes de aceptar el pago.
WhatsApp Plus tiene un precio de 2,49 euros en España
También puede haber periodos de prueba gratuitos para algunos usuarios. En determinados casos se ha visto una prueba de un mes y, en otros, pruebas más cortas. No obstante, no conviene darlo por hecho, porque todo esto dependerá de la cuenta, el país, la versión de WhatsApp y el momento en el que se active la función.
¿WhatsApp Plus está disponible para todos?
Al parecer, todavía no. WhatsApp Plus está en despliegue y no aparece todavía en todas las cuentas. Se ha visto primero en grupos limitados de usuarios y ha ido apareciendo tanto en Android como en iPhone, pero eso no significa que esté disponible de forma general. Puedes tener WhatsApp actualizado y aun así no ver el apartado de suscripciones.
Esto es bastante habitual en WhatsApp. Muchas funciones llegan primero a usuarios concretos, después se amplían poco a poco y, si no hay problemas, terminan apareciendo en más cuentas. Por eso, que alguien ya tenga WhatsApp Plus no garantiza que tú puedas contratarlo en el mismo momento.
Si no te aparece, la recomendación que te lanzo es simple (y obvia). Basta con que mantengas la app actualizada y esperes. Para asegurarte de que tienes la versión más reciente, puedes revisar esta guía sobre cómo descargar y actualizar WhatsApp gratis.
¿Qué incluye WhatsApp Plus?
Vamos con la cuestión principal. ¿Qué ganas pagando por una app por la que hasta ahora no pagabas nada? Pues bien, WhatsApp Plus incluye un paquete de funciones premium. Como te decía antes, de momento, no hablamos de una revolución dentro de la app, sino de extras pensados para personalizar y ordenar mejor WhatsApp.
Cambiar el color de WhatsApp
Una de las funciones más visibles de WhatsApp Plus es la posibilidad de cambiar el color principal de la interfaz. WhatsApp ha estado muy asociado al verde, pero con esta suscripción puedes elegir entre 18 colores distintos. La idea es que el tono elegido se aplique a varias zonas de la app, como botones, detalles visuales y elementos de la interfaz.
No es lo mismo que cambiar el fondo de pantalla de un chat. Eso ya se puede hacer desde hace tiempo. Aquí hablamos de modificar el aspecto general de la aplicación para que tenga otro color dominante.
Usar iconos alternativos de WhatsApp
No todos los iconos adicionales brillan por su elegancia / Crédito: WaBetaInfo
WhatsApp Plus también permite elegir entre 14 iconos alternativos para la app. Esto afecta al icono que ves en la pantalla de inicio del móvil. En lugar del clásico icono verde de WhatsApp, puedes escoger otros diseños con estilos más minimalistas, coloridos o decorativos.
Es una función pequeña, pero encaja con la idea general de la suscripción: pagar por tener una app más personalizable. No te da más funciones de mensajería, pero sí más control sobre cómo se ve WhatsApp en tu móvil. Para muchos usuarios será algo prescindible. Para otros, sobre todo quienes cuidan mucho la estética de la pantalla de inicio, puede ser uno de los detalles más atractivos.
Stickers premium con animaciones
Otra novedad de WhatsApp Plus son los stickers premium. Estos stickers pueden incluir animaciones especiales y efectos más llamativos que los paquetes normales. La gracia está en que, cuando un suscriptor los envía, la otra persona puede verlos aunque no pague WhatsApp Plus.
Eso sí, los usuarios que no están suscritos no tendrían acceso completo a esos paquetes premium para descargarlos y usarlos libremente. Es decir, pueden ver el sticker si se lo mandan, pero no disfrutar del catálogo como quien paga.
Fijar hasta 20 chats
20 chats fijados en WhatsApp Plus / Crédito: WaBetaInfo
Esta es, seguramente, la función más práctica de WhatsApp Plus ahora mismo. La suscripción permite fijar hasta 20 conversaciones en la parte superior de la lista de chats. En la versión gratuita, el límite es de 3 chats. Eso obliga a elegir muy bien qué conversaciones dejas siempre arriba. Con WhatsApp Plus, puedes tener a mano muchos más chats importantes.
Puede ser útil si usas WhatsApp para todo: familia, pareja, trabajo, grupos del colegio, comunidades, amigos, vecinos o proyectos personales. En vez de buscar cada conversación entre decenas de mensajes, puedes dejar las más importantes fijadas. En mi caso, por ejemplo, no suelo fijar nunca los chats, pero entiendo que a muchos usuarios sí les parecerá útil.
Tonos de llamada exclusivos
WhatsApp Plus añade también 10 tonos de llamada exclusivos. La idea es que puedas diferenciar mejor las llamadas de WhatsApp de otras notificaciones o llamadas del móvil. Si recibes muchas llamadas por la app, tener tonos distintos puede ayudarte a reconocerlas al momento.
No es una función especialmente profunda, pero sí entra dentro del paquete de personalización. Al igual que ocurre con los iconos o los colores, no cambia la base de WhatsApp, solo añade más opciones para adaptarlo a tu gusto.
Configuración masiva para listas de chats
Estas son las opciones de las listas que añade WhatsApp Plus / Crédito: WaBetaInfo
WhatsApp Plus también mejora la gestión de listas de chats. La idea es que puedas aplicar ciertos ajustes a varias conversaciones a la vez. Por ejemplo, si tienes una lista de trabajo, podrías aplicar un tema, un tono de notificación o un tono de llamada común a todos esos chats sin configurarlos uno por uno.
Esto puede ser útil para separar mejor tus conversaciones. Puedes tener una lista para trabajo, otra para familia, otra para grupos concretos y otra para contactos frecuentes. Después, aplicas ajustes comunes a cada bloque.
Cómo suscribirse a WhatsApp Plus
Si WhatsApp Plus ya está disponible en tu cuenta, debería aparecer dentro de los ajustes de la app. No hace falta instalar nada aparte ni cambiar de aplicación.
En Android, los pasos serían estos:
Abre WhatsApp.
Pulsa en los tres puntos de la esquina superior derecha.
Entra en Ajustes.
Busca el apartado Suscripciones.
Selecciona WhatsApp Plus.
Revisa el precio y las condiciones.
Confirma la suscripción.
En iPhone, el proceso es parecido:
Abre WhatsApp.
Entra en la pestaña Tú o en la configuración de la app.
Localiza la sección Suscripciones.
Pulsa en WhatsApp Plus.
Comprueba las funciones incluidas.
Confirma el pago desde la App Store.
Después de activar la suscripción, las funciones premium deberían aparecer en los apartados correspondientes. Si no ves el menú de suscripciones, lo más probable es que todavía no esté activado en tu cuenta. Te va a tocar tener paciencia.
Cómo cancelar WhatsApp Plus
WhatsApp Plus funciona con renovación automática. Eso significa que, si no cancelas, se seguirá cobrando cada mes. En iPhone, la cancelación debería hacerse desde las suscripciones de la App Store. En Android, el proceso se gestiona desde la Google Play Store.
Conviene cancelar al menos 24 horas antes de la renovación. Así te aseguras de que no se cobre el siguiente mes. Esto es especialmente importante si has activado una prueba gratuita solo para curiosear. Mi consejo es que, si no tienes claro que vayas a mantenerlo, pongas un recordatorio. Así puedes probar las funciones con calma y decidir antes de que llegue el siguiente cobro.
Qué no cambia aunque pagues WhatsApp Plus
Poca cosa, en realidad. WhatsApp Plus no convierte WhatsApp en otra aplicación. Tampoco desbloquea funciones esenciales que antes estuvieran limitadas. Aunque pagues, no deberías esperar que WhatsApp Plus te dé necesariamente más privacidad, más cifrado, más seguridad o más control sobre tus datos. La base técnica de WhatsApp sigue siendo la misma.
Tampoco parece pensado, al menos por ahora, para eliminar posibles anuncios futuros, ampliar Meta AI, enviar archivos sin límites o añadir herramientas profesionales avanzadas. El paquete actual es bastante concreto: personalización y organización.
También hay que tener claro que WhatsApp Plus está enfocado a WhatsApp Messenger, no a WhatsApp Business. Si usas WhatsApp para gestionar clientes, catálogos o atención comercial, esta suscripción no parece diseñada para resolver esas necesidades.
Vas a poder seguir usando funciones básicas, como WhatsApp, incluso sin pagar / Crédito: Pablo Hernando
Por supuesto, puedes usar WhatsApp Web sin pagar WhatsApp Plus. También suscribirte a canales, ver los estados de otros usuarios y, en definitiva, seguir con el uso habitual de la app. En vista de esto, surge una pregunta importante.
¿Merece la pena pagar por WhatsApp Plus?
Depende mucho de cómo uses WhatsApp. Si solo utilizas la app para hablar con familia, responder grupos y hacer alguna llamada, probablemente no te compense. Vas a pagar por colores, iconos, stickers, tonos y herramientas de organización que quizá no necesitas.
Si usas WhatsApp todo el día, tienes muchos grupos, manejas varias listas y te molesta el límite de chats fijados, entonces puede tener más sentido. En ese caso, lo más interesante son los 20 chats fijados y los ajustes por listas. Aun así, WhatsApp Plus me parece una funcionalidad poco atractiva.
Tiene funciones curiosas, como poder cambiar el icono de la app, pero no cambia la experiencia tanto como para que sea imprescindible. Comparada con otros planes premium de mensajería, su propuesta actual se queda bastante centrada en detalles estéticos.
Obviamente, también es posible que evolucione con el tiempo. WhatsApp podría añadir más funciones premium, mejorar la gestión de chats, ampliar la personalización o incluir herramientas nuevas. Ahora bien, bajo mi punto de vista, no te conviene pagar pensando en lo que podría llegar, sino en lo que ofrece ahora. Si lo que buscas no es pagar por WhatsApp, sino probar otras apps de mensajería, quizá te interese mirar esta guía con alternativas a WhatsApp para Android.
De hecho, los compañeros de SamMobile, certeros casi siempre en este tipo de publicaciones involucradas en próximos lanzamientos de Samsung, nos hacían partícipes no sólo de dos modelos del Galaxy Watch Ultra 2 en función de su nivel de conectividad, 4G ó 5G, además de ahora contarnos cuál será la gran mejora de esta segunda generación del smartwatch más avanzado en la 'galaxia' del gigante de Seúl.
Los dos modelos del Galaxy Watch Ultra 2 se beneficiarán de una batería mucho mayor en cuanto a capacidad, pero mucho, pues casi diría que será enorme tratándose de un smartwatch.
Los nuevos Galaxy Watch Ultra 2 que Samsung presentará en el Unpacked tendrán una batería hasta un 35% mayor
Pues bien, la filtración no sólo menciona al Galaxy Watch Ultra 2 hablando de cifras tan significativas, cosa que comentaremos ahora, sino que también se refiere a los Galaxy Watch9 con mejoras sensibles en cuanto a capacidad de miliamperios-hora en sus pilas de litio.
El Galaxy Watch9 en la versión más compacta, de 40 milímetros, llegará con 400 mAh en lugar de los 325 mAh del modelo precedente de 2025 en su mismo tamaño, con un Galaxy Watch9 de 44 milímetros como acompañante que mantendrá inalterada la batería en los 435 mAh de capacidad.
En todo caso, el gran anuncio se lo reservarán los Galaxy Watch Ultra 2, los más avanzados, que crecerán en cuanto a batería nada menos que un 35%, pasando de 590 mAh hasta unos nada desdeñables 800 mAh.
Sería pues el reloj inteligente con mayor batería del mercado, no sabemos si con mayor autonomía, cosa que habrá que comprobar más adelante, aunque el nuevo chip Snapdragon Wear Elite debería ofrecer además una mejor gestión del consumo y un funcionamiento más eficiente en todas las situaciones.
Algunos expertos del sector ya hablan de que Samsung podría querer publicitar un reloj avanzado capaz de aguantar más de 3 días sin acudir al cargador, aunque tocará esperarse a finales de julio, probablemente al día 22, para conocer todo lo mejor del catálogo surcoreano para este final del curso 2026.
Paso a paso, la carrera por los móviles plegables anchos empieza a tomar forma. Después de años en los que Samsung marcó el camino con el formato tipo libro, varias marcas parecen estar dispuestas a probar una idea distinta: móviles plegables más bajos, más anchos y más parecidos a un pequeño pasaporte cuando están cerrados.
OPPO sería una de las próximas en sumarse a esa tendencia, pues según una filtración de uno de los filtradores más famosos, Digital Chat Station, la compañía china ya trabaja en un nuevo plegable pensado para competir en el mismo terreno donde también se espera al futuro iPhone Ultra de Apple.
Un plegable más ancho, con pantallas más cómodas y menos pliegue visible
La clave de este nuevo formato está en la proporción de las pantallas. En lugar de apostar por un terminal muy estrecho al cerrarlo y casi cuadrado al abrirlo, OPPO estaría probando un diseño más ancho y equilibrado.
Lo que se ha filtrado hasta el momento habla de una pantalla interna de unas 7,6 pulgadas y una pantalla externa cercana a las 5,5 pulgadas, unas cifras muy parecidas a las que se esperan en otros modelos de esta nueva generación.
Con un formato más ancho, la pantalla exterior puede sentirse más natural para escribir, navegar o usar apps sin tener que abrir el dispositivo todo el tiempo. Y al desplegarlo, el panel interno mantiene una proporción más coherente, algo útil para ver vídeos, leer, trabajar con varias ventanas o simplemente evitar que las apps se vean raras.
La realidad es que este cambio no llega por mera casualidad. Apple lleva varios meses rodeada de rumores sobre su primer iPhone plegable, que podría estrenarse bajo el nombre de iPhone Ultra, y todo apunta a que apostará precisamente por un diseño más ancho que el de los Fold tradicionales. Es más, una de las grandes dudas del dispositivo ya estaría resuelta, porque Apple habría tomado una decisión importante sobre si usará Face ID o Touch ID en su iPhone plegable.
Oppo, por su parte, no partiría de cero. La marca ya ha demostrado con sus Find N que sabe hacer plegables muy finos y con un pliegue menos visible que buena parte de sus rivales. Para este nuevo modelo, la filtración apunta a una bisagra de nueva generación diseñada para reducir todavía más la marca central de la pantalla interna, uno de los puntos que más siguen molestando en este tipo de móviles.
La batalla de los plegables anchos acaba de empezar
También se habla de paneles suministrados por Samsung Display y BOE, dos nombres conocidos en el mundillo de los OLED avanzados, y de un procesador Snapdragon 8 Elite Gen 6. Si se confirma, estaríamos ante un móvil claramente de gama altísima, aunque todavía lejano, pues su llegada se situaría para el primer trimestre de 2027 (en China).
La duda es si este modelo acabará llamándose OPPO Find N7 o si la marca preferirá crear una nueva familia distinta para diferenciarlo de sus plegables más tradicionales. Samsung, por ejemplo, también estaría preparando una variante más ancha, como dejan ver las últimas filtraciones del Galaxy Z Fold8 Wide y su peculiar formato tipo pasaporte.
Sea como sea, el movimiento por parte de OPPO deja bien claro que el próximo gran duelo de los plegables no irá solo de potencia o cámaras, sino de formato. Si Apple entra en esta categoría con un diseño más cómodo, OPPO, Samsung y otras marcas Android no quieren llegar tarde a la nueva batalla.
En estos últimos años, ver materiales fotográficos nos hace dudar, sobre todo porque se podría pensar que se trata de inteligencia artificial generativa. Es más fácil generar un contenido que podría caer en un invento de un prompt liderado por Google o Samsung. Lo mismo pasa con las ediciones: es posible borrar personas, moverlas a otro sitio o agregar objetos que simplemente no estaban presentes en el momento de la foto. Aunque esto era posible con software como Photoshop, hoy es más práctico y fácil de hacer en cuestión de segundos.
En el caso de Apple, aunque parece que no es su fuerte, sus nuevos sistemas operativos quieren cambiar la perspectiva que se tiene de su IA. iOS 27 entra oficialmente en la batalla, donde el iPhone será la herramienta para poder exponer nuevos materiales fotográficos donde la IA tomará un papel relevante. El jefe del equipo de cámaras de Apple, Jon McCormack, ha dejado clara su visión, donde dice que la IA no debe inventar tu vida, solo debe darte superpoderes para mejorar lo que viste. Wired tuvo acceso a una charla posterior a WWDC 2026.
Apple planea transformar tus fotos y su idea con IA es muy diferente a los demás
Así como han dicho que Siri no se va a convertir en tu pareja de IA por más que lo intentes, en el lado de la fotografía es algo consciente. Una de las funciones que llamó la atención en WWDC 2026 fue en la app Fotos y lo que puede hacer Extend. Con esta es posible rellenar de forma inteligente los bordes vacíos para no perder nada de la foto; adiós a enderezar una foto y recortar los bordes que no quedan adecuadamente. Apple ha definido un límite del 25% del relleno por lado y tiene una explicación lógica. McCormack lo explica indicando que, al hacer muchas pruebas, descubrieron que si la IA dibuja más del 25% de una imagen, se deja de percibir como un recuerdo y se convierte en una fantasía.
Existe otra función llamada Encuadre espacial que convierte las fotos en tres dimensiones. Te permitirá tocar la pantalla y arrastrar la imagen para cambiar la perspectiva en tiempo real, como si pudieras viajar al pasado y mover la cámara de la toma unos centímetros para capturar la foto una vez más. La IA apoya en generar los píxeles ocultos que la cámara no capturó en un inicio y respeta todo el entorno real.
Una de las herramientas que ya existía para borrar elementos de la imagen ha mejorado; vaya que lo necesitaba porque nunca fue bueno en Apple. Se ha mejorado gracias a un nuevo algoritmo que analiza las escenas para rellenar los huecos. Lo importante para Apple es la integración, de forma que no se trata de cambiar el contexto de la foto, sino solamente hacer la limpieza para que se vea como lo visualizaste realmente. Queda claro que Apple quiere delimitar el margen de mejora de la IA, que sea un asistente invisible y que no cree otras realidades paralelas como lo harían Gemini o ChatGPT.