La seria advertencia del director de One Piece: Film Red sobre los animes actuales
El reconocido director Goro Taniguchi, cuya trayectoria incluye animes como One Piece: Film Red o Code Geass, ofreció recientemente una conferencia en la Universidad de Keio, que está en la ciudad de Minato (Japón). Durante dicha conferencia compartió su perspectiva sobre el estado actual de la animación japonesa, señalando de manera directa algunas de las dificultades actuales que, a su juicio, afectan tanto a la calidad de las producciones como a la formación de los nuevos profesionales del sector.
Uno de los puntos centrales de su intervención fue la falta de supervisión por parte de los directores en los proyectos actuales. Según Taniguchi, esta ausencia de un liderazgo unificado fomenta que diferentes áreas trabajen por su cuenta, lo que afecta negativamente el resultado final de las obras y da lugar a producciones que considera de calidad inferior. Es más, hizo mención al comportamiento de algunos directores de fotografía que acostumbran a compartir en redes sociales comparaciones del "antes y después" de su trabajo. Para él, esta práctica es vergonzosa.
La pérdida de cohesión artística cuando cada departamento define su propio camino
Esta fragmentación en el flujo de trabajo no solo pone en riesgo la cohesión estética de la animación, sino que también altera el proceso de aprendizaje de los jóvenes creadores. Taniguchi explicó que la forma correcta de proceder requiere que el director planifique cada detalle desde el inicio e instruya debidamente al director de fotografía. Cuando cada departamento actúa por su cuenta sin seguir directrices claras, el producto final se resiente. Aquí, el verdadero peligro es que este proceso inconexo se asimile como la norma dentro de la industria, impidiendo que los nuevos profesionales comprendan el valor de una visión de conjunto bien estructurada.
A este problema se suma un cambio en el formato de distribución que comenzó a consolidarse alrededor de 2005: la notable proliferación de series de una sola temporada, que habitualmente constan de no más de 13 episodios. Taniguchi señaló que el antiguo modelo de producción, que solía abarcar al menos dos temporadas consecutivas, permitía una mejor formación del personal técnico y artístico. Con el auge de las series cortas, un miembro del equipo técnico apenas llega a participar en un máximo de tres episodios por proyecto, un periodo que el director considera insuficiente para que los nuevos talentos asimilen adecuadamente el oficio.
Como contraparte a esta problemática, el realizador destacó que los únicos que han conseguido esquivar todo esto han sido los grandes estudios dedicados a proyectos de larga duración. Compañías como Toei Animation o Shin-Ei Animation conservan metodologías que facilitan el desarrollo profesional de su personal gracias a la continuidad de sus proyectos.


© Difoosion


