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Los geólogos iban buscando oro, pero encontraron algo todavía más extraño

14 June 2026 at 21:00

En la búsqueda de recursos minerales en los desiertos de Australia Occidental, un equipo de geólogos se topó con algo de gran interés científico, diferente al metal precioso que originalmente perseguían. Durante una prospección rutinaria en la región de Eastern Goldfields, los datos gravimétricos revelaron una anomalía circular oculta bajo el paisaje semiárido. Al profundizar en el estudio del terreno, los investigadores hallaron evidencias de un gran impacto que fundió la roca, deformó cristales y dispersó detritos a su alrededor, revelando la presencia de un cráter sepultado y casi borrado por el transcurso del tiempo y la erosión.

Esta estructura, denominada provisionalmente como la estructura de impacto de Ora Banda, ha sido estudiada por un equipo liderado por la geóloga Raiza Qintero, de la Universidad de Puerto Rico. Se trata de un descubrimiento singular, ya que representa el segundo caso confirmado de una estructura de impacto formada enteramente dentro de cinturones de rocas verdes del Arcaico, que se encuentran entre las formaciones rocosas más antiguas de nuestro planeta. A diferencia de eventos más conocidos en la historia de nuestro planeta, este cráter ofrece una oportunidad para analizar la interacción de impactos meteóricos en materiales de la corteza primitiva. 

Un viaje al pasado a través de las rocas más antiguas del planeta

Conos fragmentados de Ora Banda Conos fragmentados de Ora Banda

El registro geológico de la Tierra suele perder los rastros de estos impactos debido a procesos activos como la erosión, la actividad tectónica y la sedimentación, que borran las cicatrices superficiales con relativa rapidez. En el caso de Ora Banda, a pesar de ser geológicamente más joven que las rocas arcaicas que lo albergan, el relieve del cráter había desaparecido de la superficie. Su identificación requirió la combinación de estudios de gravedad, perforaciones de exploración y análisis microscópicos de las muestras de roca para identificar las señales del daño por choque térmico bajo el suelo.

Entre las pruebas físicas encontradas por los investigadores destacan los conos de fractura, identificados tanto en afloramientos superficiales como en muestras de perforación. Estas estructuras cónicas se forman cuando una onda de choque de alta presión atraviesa la roca, dejando patrones de fractura característicos que sirven como indicadores de que impactó un meteorito. Además, bajo la capa de arcilla del desierto, se localizaron brechas de impacto, que son rocas compuestas por fragmentos angulares consolidados por una matriz más fina, las cuales contenían diminutas esférulas de vidrio originadas por la fusión del silicato debido a las altas temperaturas del evento.

Varias de las brechas que hay en el lugar donde cayó el meteorito Varias de las brechas que hay en el lugar donde cayó el meteorito

El análisis químico de estas esférulas de vidrio reveló concentraciones elevadas de elementos siderófilos como níquel, cobalto, platino, paladio y rodio en comparación con las rocas locales circundantes. Al ser elementos que se disuelven fácilmente en el hierro, su presencia en grandes proporciones apunta a la implicación de un meteorito rico en hierro. La reconstrucción del sitio da a entender que el impacto generó una estructura subterránea compuesta por una región central y una serie de anillos concéntricos que abarcan aproximadamente cuatro kilómetros de diámetro, incorporando también pequeñas pepitas de oro en las brechas, que habrían sido expulsadas al aire para luego asentarse de nuevo en el cráter en formación.

Los resultados de esta investigación, publicados en la revista Meteoritics & Planetary Science, abren perspectivas sobre la preservación de estas estructuras en la corteza terrestre. Al hallarse en rocas del Arcaico, Ora Banda sirve como un modelo análogo para estudiar cómo interactuaban los meteoritos con la corteza temprana de la Tierra y otros planetas rocosos como Marte en sus etapas iniciales. Este descubrimiento plantea la posibilidad de que existan otras estructuras similares ocultas bajo formaciones de rocas verdes en distintas partes del mundo, esperando ser descubiertas mediante técnicas geofísicas y de perforación profunda.

© Difoosion

Eastern Goldfields (Australia)

Los hallazgos en una cueva en Sudáfrica reescriben lo que sabía la ciencia hasta ahora del descubrimiento del fuego

14 June 2026 at 20:47

El momento en el que los primeros humanos aprendieron a controlar el fuego cambió el curso de la historia. Este avance impulsó el desarrollo cerebral, transformó el cuerpo humano y proporcionó a nuestros antepasados calor, luz y protección en un mundo peligroso y salvaje.

Ahora, un descubrimiento en Sudáfrica revela que este momento clave pudo haber ocurrido mucho antes de lo que se pensaba, lo que obliga a los investigadores a replantearse un capítulo crucial de la evolución humana.

Ocultos en lo profundo de la cueva Wonderwerk, un yacimiento conocido por sus asombrosos descubrimientos prehistóricos, los investigadores desenterraron huesos de mamíferos quemados con una antigüedad de hasta 1,79 millones de años.

Las pruebas previas del uso del fuego, también descubiertas en la cueva, consistían en un fragmento de hueso quemado de un millón de años de antigüedad, ceniza vegetal y herramientas carbonizadas.

Los huesos recién descubiertos fueron hallados dentro de egagrópilas fosilizadas de búho, cúmulos compactos de pelo, huesos y otros restos de animales que los búhos regurgitan después de digerir a sus presas.

Muchos de los pequeños huesos mostraban signos de quemaduras, lo que llevó a los investigadores a concluir que el Homo erectus pudo haber llevado fuego repetidamente al interior de la cueva y haber utilizado las bolitas secas como combustible para mantener vivas las llamas.

Los investigadores afirmaron que aprender a controlar el fuego marcó un punto de inflexión importante en la evolución humana, desencadenando lo que el estudio describe como un "cambio trascendental en las relaciones entre los homininos y sus entornos naturales y culturales".

El estudio, publicado este mes en la revista PLOS One, utilizó una nueva técnica que examina cómo brillan los huesos antiguos bajo ciertas condiciones, lo que ha permitido a los investigadores detectar signos de quemaduras sin dañar los fósiles.

El método, conocido como luminiscencia ósea, consistía en proyectar luz azul de alta energía sobre los huesos bajo un microscopio. Al observarlos a través de un filtro especial, los huesos que habían estado expuestos al fuego brillaban en rojo, lo que permitió a los científicos identificar restos quemados que de otro modo serían difíciles de detectar. Posteriormente, el equipo verificó los resultados utilizando una técnica de laboratorio independiente.

Utilizando el enfoque combinado, los autores encontraron evidencia del uso del fuego en dos depósitos del Pleistoceno temprano en la cueva Wonderwerk de Sudáfrica, lo que retrasa uno de los registros más antiguos conocidos de control del fuego por parte de los humanos, lo que proporciona una nueva forma de investigar cuándo nuestros antepasados dominaron por primera vez el fuego.

Para determinar cuándo se utilizaron los fuegos, los investigadores analizaron la edad de los sedimentos de la cueva utilizando dos técnicas de datación. Uno de los experimentos analizó la firma magnética atrapada en el interior de las rocas, mientras que el otro midió cuánto tiempo había permanecido enterrado el material y protegido de la radiación cósmica.

Los resultados revelaron la evidencia del uso repetido del fuego que se remonta a 1,79 millones de años atrás, extendiendo así uno de los registros más antiguos conocidos de fuego controlado en todo el mundo.

Si bien los huesos quemados no prueban que los primeros humanos cocinaran con regularidad, ya que no contaban con alimentos ni habían desarrollado tecnología avanzada para hacer fuego, sugieren que nuestros antepasados introducían y mantenían llamas repetidamente dentro de la cueva.

Los investigadores sostienen que los hallazgos ofrecen una visión excepcional de un momento crucial en la evolución humana y podrían ayudar a los científicos a comprender mejor cuándo los primeros humanos comenzaron a usar el fuego, por qué adoptaron esta práctica y cómo transformó su relación con el medio ambiente.

Mulher com Alzheimer não falava há anos. Cogumelos com psilocibina mudaram tudo

14 June 2026 at 20:30
Uma mulher com doença de Alzheimer em fase avançada revelou melhorias significativas, mas temporárias, na fala, na memória, na mobilidade e no controlo da bexiga depois de lhe terem sido administrados cogumelos com psilocibina. As melhorias mantiveram-se durante semanas. Um caso clínico publicado na revista Frontiers in Neuroscience documentou uma melhoria súbita e temporária considerada inesperada no contexto do Alzheimer avançado”: um regresso súbito e impressionante de funções numa mulher com Alzheimer em fase avançada, após ingestão de cogumelos com psilocibina. Os investigadores responsáveis pelo estudo salientam que este caso clínico, por si só, nada prova, mas defendem que levanta

Un raro meteorito indica que existió un protoplaneta, hoy perdido en el sistema solar

By: Rafael
14 June 2026 at 19:44
Un equipo científico demuestra que una roca hallada en el desierto de Sahara se formó en un protoplaneta desaparecido y más grande que la Luna Leer

Un equipo científico demuestra que una roca hallada en el desierto de Sahara se formó en un protoplaneta desaparecido y más grande que la Luna

Un estudio con rocas ofrece nuevos detalles sobre cómo se forma el agua en la Luna

14 June 2026 at 19:00

Un experimento ha permitido recrear los efectos del viento solar sobre las rocas de la Luna, aportando nuevos datos sobre cómo este flujo constante de partículas procedentes del Sol altera la superficie lunar. El trabajo, desarrollado por investigadores del Instituto de Tecnología de Georgia y publicado en The Planetary Science Journal, se centró en exponer ilmenita, un mineral común tanto en la Tierra como en la Luna, a un "modelo" de viento solar dentro de una cámara de vacío especialmente diseñada para simular las condiciones del espacio.

Durante el ensayo, simuló el equivalente a miles de años de exposición en un entorno controlado; los científicos observaron la formación de hierro en nanofase, que consiste en diminutas partículas metálicas muy comunes en el suelo lunar. Este descubrimiento apunta a que el viento solar, por sí solo, es capaz de generar algunas de las características microscópicas observadas en las muestras recolectadas en las misiones espaciales, un aspecto que hasta ahora se debatía frente a la influencia de los impactos de micrometeoritos. La posibilidad de analizar estos cambios a nivel microscópico facilita la interpretación de los datos obtenidos mediante sensores remotos, lo que podría ayudar a estimar con mayor precisión la edad y la composición de la superficie lunar sin necesidad de recoger muestras físicas de diferentes zonas.

Nuevas pistas sobre la formación de agua en la superfice lunar

Imagen que acompaña al estudio presentado por los investigadores del Instituto de Tecnología de Georgia Imagen que acompaña al estudio presentado por los investigadores del Instituto de Tecnología de Georgia

La investigación, llevada a cabo por los físicos Roshan Trivedi y Advik Vira en el marco del centro CLEVER respaldado por la NASA, también aporta indicios sobre uno de los mayores interrogantes de la ciencia lunar, que es el origen del agua en su superficie. Al examinar el material mediante un microscopio electrónico de alta resolución, el equipo detectó la aparición de diminutos vacíos dentro de la estructura del mineral.

Los investigadores plantean que estos espacios microscópicos podrán servir de escenario para que el hidrógeno, transportado por los protones del viento solar, interactúe con el oxígeno presente en la propia ilmenita, facilitando la formación de agua. Este proceso representa un avance en la comprensión de la evolución geológica de la Luna y proporciona información muy valiosa para la planificación de futuras misiones de exploración espacial.

© Difoosion

La Luna está a unos 384.000 km de distancia de la Tierra

Uno de los peores terremotos de la historia de la humanidad podría tener lugar pronto según un equipo de geólogos

14 June 2026 at 18:14

La tierra bajo el sur de California está acumulando una presión que no se registraba desde hace más de diez siglos. Un equipo internacional de geofísicos liderado por la investigadora Liliane Burkhard, de la Universidad de Berna, ha reconstruido virtualmente la historia sísmica de la región durante los últimos 1.000 años.

Los resultados, publicados en el Journal of Geophysical Research, dibujan un escenario inquietante. Las fuerzas tectónicas que hoy comprimen las fallas de San Andrés y San Jacinto, las dos grandes cicatrices que atraviesan el área metropolitana de Los Ángeles, han alcanzado e incluso rebasado los niveles que precedieron a las rupturas más violentas documentadas en la zona.

Burkhard lo sintetiza con una frase divulgada a travñes de una nota de prensa compartida por la Universidad de Berna: "Al ejecutar la historia sísmica del sur de California como una simulación, podemos estimar hasta qué punto el sistema de fallas ya está sometido a estrés hoy".

Los investigadores no ofrecen una fecha, porque la predicción exacta de terremotos sigue siendo un horizonte inalcanzable para la ciencia actual, pero sí han afinado la fotografía del peligro. El modelo que han construido rastrea cómo cada seísmo modifica la tensión en los segmentos de falla vecinos, cómo el estrés se acumula durante los intervalos de calma y cómo las capas profundas de la corteza se relajan lentamente tras una gran ruptura. "Esta simulación nos permite comprender cómo se acumulan las tensiones en el sistema de fallas a lo largo de los siglos", explica Burkhard.

Un edificio tras el terremoto de magnitud 7,8 registrado en el sur de Filipinas Un edificio tras el terremoto de magnitud 7,8 registrado en el sur de Filipinas

El Cajon Pass, la compuerta que decide la magnitud de la catástrofe

El estudio introduce un concepto que los geólogos han bautizado como "puerta sísmica" y que tiene su epicentro geográfico en el paso de Cajon, un corredor estratégico por el que discurren carreteras, vías férreas y conducciones de energía. Ese punto actúa, según la modelización, como una válvula que determina si un gran terremoto se queda confinado en una única falla o si, por el contrario, salta a la contigua y multiplica su poder destructivo.

Burkhard advierte de que las dinámicas actuales "se están acercando al rango que asociamos con rupturas importantes que cruzan ambas fallas simultáneamente, y ese es un escenario con consecuencias mucho mayores para la región".

El precedente de San Francisco y una preparación que sigue siendo insuficiente

En 1906, la falla de San Andrés quebró a la altura de San Francisco y provocó el seísmo más mortífero de Estados Unidos, con unos 3.000 fallecidos y más del ochenta por ciento de la ciudad reducido a escombros.

Los códigos de construcción antisísmica han avanzado de forma notable desde entonces, pero una sacudida de intensidad comparable en el área densamente poblada de Los Ángeles y sus infraestructuras críticas tendría repercusiones difíciles de calibrar. Burkhard insiste en que su trabajo no constituye un pronóstico de cuándo ocurrirá el llamado Big One, sino que ofrece "una imagen más clara de la gama de escenarios para los que deberíamos estar preparados".

© EUROPAPRESS

El precedente de San Francisco y una preparación que sigue siendo insuficiente

Lo que sabíamos de la Vía Láctea podría ser un error: esto revela un nuevo estudio de la Universidad de Insubria

14 June 2026 at 17:53

Un equipo internacional de investigadores, liderado por el astrofísico Karl Fiteni de la Universidad de Insubria, ha logrado fechar la edad de más de 100.000 estrellas gigantes y, con esos datos, ha dibujado por primera vez el contorno preciso de la zona donde nuestra galaxia todavía alumbra nuevos soles.

La conclusión, publicada en la revista Astronomy & Astrophysics, es que ese anillo de creación estelar se detiene mucho antes de lo que sugerían los modelos teóricos. "La extensión del disco de formación estelar de la Vía Láctea ha sido durante mucho tiempo una pregunta abierta en arqueología galáctica; al mapear cómo cambian las edades estelares a lo largo del disco, ahora tenemos una respuesta clara y cuantitativa", explica Fiteni en unas declaraciones recogidas por la propia universidad italiana.

La sorpresa radica en el comportamiento de las estrellas a ambos lados de la misma. Los modelos clásicos predicen que, a medida que uno se aleja del centro galáctico, las estrellas deberían ser progresivamente más jóvenes, un gradiente continuo desde el bulbo hasta los confines del disco. Sin embargo, el equipo observó un patrón muy distinto.

En el disco interior se cumple la regla y los astros rejuvenecen conforme aumenta la distancia, pero al llegar a la franja situada entre los 35.000 y los 40.000 años luz del centro, la tendencia se invierte de golpe: a partir de ahí, cuanto más lejos se mira, más viejas son las estrellas que se encuentran. La gráfica resultante dibuja una curva en forma de U, con las generaciones más recientes concentradas en un radio muy concreto y las más ancianas dispersándose hacia la periferia.

Los sondeos estelares que han hecho posible el hallazgo

Para construir este mapa cronométrico de la galaxia, los científicos combinaron dos grandes catálogos de espectroscopia estelar, el LAMOST-DR3 y el APOGEE-DR17, con las mediciones astrométricas de la misión Gaia de la Agencia Espacial Europea y un estimador de distancias basado en redes neuronales denominado AstroNN.

La muestra se restringió deliberadamente a estrellas situadas cerca del plano medio galáctico y con órbitas muy circulares, un filtro que permite aislar las propiedades intrínsecas del disco sin el ruido que introducen los astros con trayectorias erráticas. "Elegimos estas muestras por la fiabilidad de las estimaciones de edad y por la buena cobertura del disco exterior", detallan los autores del estudio.

La combinación de estas fuentes reveló que el umbral de los 40.000 años luz es una característica estable que aparece independientemente del sondeo que se utilice, y que coincide además con un brusco descenso de la densidad estelar conocido como radio de ruptura.

Vía Láctea Vía Láctea

Estrellas que surfean en los brazos espirales

Si la fábrica de estrellas se apaga a esa distancia, ¿por qué existen astros más allá? La respuesta, según el estudio, es la migración radial.

Las estrellas no permanecen toda su vida en el lugar donde nacieron, derivan lentamente hacia el exterior arrastradas por las ondas de densidad que forman los brazos espirales. Joseph Caruana, astrofísico de la Universidad de Malta y coautor del trabajo, lo describe como una nueva ventana al pasado de la galaxia: "Los datos disponibles ahora permiten que las edades estelares, cada vez más precisas, sirvan como poderosas herramientas para decodificar la historia de la Vía Láctea, inaugurando una nueva era de descubrimientos sobre nuestra galaxia anfitriona".

© NASA/ESA/Hubble

Los sondeos estelares que han hecho posible el hallazgo

Tras décadas de predicciones, consiguen capturar una fase oculta de la materia

14 June 2026 at 17:00

Imagina por un momento poder congelar el tiempo justo en el instante en que un material se está transformando en otro. Esto es, salvando las distancias, lo que ha conseguido un equipo de científicos de la Universidad de Brown y la Universidad de Michigan. Al estabilizar una fase de la materia que hasta ahora solo existía en la teoría y en fórmulas matemáticas, han abierto una ventana inédita a la física de materiales. Para conseguirlo, usaron nanopartículas diseñadas a medida, casi como si fueran piezas de construcción microscópicas, logrando crear una estructura que atrapa ese esquivo momento de transición entre las dos formas cristalinas más comunes de los metales. El descubrimiento, publicado en la revista Science, no solo ayuda a entender mejor cómo cambian los materiales por dentro, sino que también desvela propiedades ópticas que podrán tener un papel muy importante en el desarrollo de la computación cuántica.

Por lo general, los átomos de la mayoría de los metales se organizan siguiendo dos patrones geométricos: el cúbico centrado en las caras (donde los átomos se aprietan al máximo) y el cúbico centrado en el cuerpo. El hierro, por ejemplo, cambia de una estructura a otra cuando se calienta a temperaturas extremas. Los físicos llevan décadas teorizando sobre cómo ocurre exactamente ese salto de una geometría a otra. Una de las explicaciones más aceptadas es la llamada ruta de Nishiyama-Wassermann, que describe una serie de pasos intermedios por los que pasa el material. El problema es que estas fases de transición son tan increíblemente efímeras e inestables que, hasta la fecha, capturarlas en directo era prácticamente imposible.

De la teoría matemática a la realidad física gracias a los "mecones" de plata

Una de las imágenes con las que los investigadores han acompañado su estudio Una de las imágenes con las que los investigadores han acompañado su estudio

El equipo de ambas universidades lo que hizo fue fabricar sus propias partículas de plata a escala nanométrica. Estas piezas, a las que llamaron "mecones", tienen catorce caras (una forma matemática conocida como octaedro truncado) que las sitúan a medio camino entre una esfera y un cubo. Esta geometría híbrida las hace muy interesantes, ya que se acoplan de formas muy distintas a las habituales. Para que se unieran, las recubrieron con una especie de filamentos moleculares flexibles, algo así como una "hebra" microscópica y pegajosa que permitiría a las partículas encajar entre sí, pero con la suficiente libertad para moverse y acomodarse.

Al dejar que estas partículas se organizaran solas, y tras contrastar lo observado en el laboratorio con simulaciones por ordenador, los investigadores descubrieron que el experimento funcionaba. Estas "hebras" moleculares eran la clave, ya que daban la flexibilidad justa para que las nanopartículas de plata adoptaran exactamente la misma configuración intermedia que predice la teoría de Nishiyama-Wassermann. Con esto, han demostrado que diseñar componentes partiendo de bloques de construcción creados desde cero permite un control muy preciso sobre el resultado final.

Pero el experimento traía una sorpresa más. Al iluminar el nuevo material, el equipo observó un fenómeno cuántico bastante inusual conocido como acoplamiento fuerte entre luz y materia. Los electrones de la plata empezaron a oscilar en sincronía con las ondas de luz, quedando entrelazados. Lo llamativo de esto es que, por lo general, este tipo de efectos cuánticos solo se aprecian a temperaturas extremadamente bajas, rozando el cero absoluto. Lograrlo a temperatura ambiente da a entender que estas estructuras podrían convertirse en una plataforma muy útil para experimentar, abriendo un abanico de posibilidades que apenas empieza a explorarse.

© Difoosion

Cambio de fase de la materia

16h. Já é conhecido o árbitro do primeiro jogo da seleção

14 June 2026 at 16:54
Abdulrahman Al Jassim, de 38 anos, é natural do Catar e foi nomeado pela FIFA para arbitrar a estreia de Portugal no Grupo K. E oito distritos estão sob aviso amarelo devido a aguaceiros e trovoada.

16h. Já é conhecido o árbitro do primeiro jogo da seleção

14 June 2026 at 16:54
Abdulrahman Al Jassim, de 38 anos, é natural do Catar e foi nomeado pela FIFA para arbitrar a estreia de Portugal no Grupo K. E oito distritos estão sob aviso amarelo devido a aguaceiros e trovoada.

"Es algo sin precedentes": hallan una hormiga de 40 millones de años en la colección de ámbar que Goethe nunca llegó a explorar

14 June 2026 at 15:52

Johann Wolfgang von Goethe, figura ineludible de la literatura y estudioso de la historia natural, guardó durante décadas un secreto microscópico que la ciencia del siglo XXI acaba de desvelar. Entre las 40 piezas de ámbar báltico que el escritor alemán coleccionó en su biblioteca personal, se ocultaba una hormiga de la especie extinta Ctenobethylus goepperti, fosilizada hace entre 34 y 40 millones de años, cuyo nivel de conservación es tan excepcional que ha permitido observar sus estructuras internas por primera vez en la historia.

La tecnología de sincrotrón frente al misterio del ámbar sin pulir

Durante siglos, estas piezas permanecieron en el olvido debido a una barrera física aparentemente insalvable: el ámbar nunca fue pulido. Al ser un material opaco o traslúcido en su estado bruto, el interior de estas gemas resultaba invisible para los investigadores de la época de Goethe y gran parte del siglo XX. El material fue simplemente catalogado y archivado, ignorando que entre sus venas de resina descansaba un registro biológico de valor incalculable.

El punto de inflexión ha sido la aplicación de la microtomografía computarizada de sincrotrón, una técnica de vanguardia que utiliza rayos X de altísima energía para obtener imágenes tridimensionales de gran resolución. "Los fósiles no necesitan ser cortados, pulidos ni manipulados de ninguna forma", explican los expertos, subrayando cómo esta tecnología, similar a un TAC médico, ha permitido analizar los especímenes sin dañar la integridad de la resina. Gracias a este avance, los investigadores de la Universidad de Jena han logrado reconstruir digitalmente no solo el exterior, sino el endoesqueleto quitinoso de la hormiga.

Un nivel de detalle que desafía al tiempo

El ejemplar hallado en la colección del autor de Fausto ha permitido a Bernhard Bock y su equipo describir la especie con una precisión sin parangón. Los escáneres han revelado detalles como las setas microscópicas, pelos finos que los insectos utilizan para detectar vibraciones y señales químicas, con una nitidez absoluta. "Hemos podido describirla con más detalle que nunca y obtener nueva información sobre la especie y sus relaciones", asegura Bock, destacando que es la primera vez que se logra ver el interior de una hormiga fosilizada sin necesidad de abrir la pieza.

La información obtenida ha permitido además reconstruir el modo de vida de Ctenobethylus goepperti. Según los investigadores, su comportamiento era similar al género Liometopum actual, estableciendo grandes colonias arbóreas en los bosques de coníferas del Eoceno. Este estilo de vida explicaría por qué los ejemplares de esta especie son tan frecuentes en el ámbar báltico, pues su residencia habitual en los troncos las exponía continuamente a la resina fresca. Irónicamente, mientras Goethe estudiaba estas piezas para sus teorías del color y experimentos ópticos, su colección albergaba uno de los documentos paleontológicos más detallados de la historia, una información que solo hoy, con la potencia de los aceleradores de electrones, ha sido finalmente liberada.

© La Razón

Una hormiga de la especie Cataglyphis velox.

© M. Murillo-Barroso

Una esquirla de ámbar báltico, considerada una de las piezas más antiguas de la península ibérica

Confirman la presencia del fenómeno El Niño en El Salvador

14 June 2026 at 15:50

San Salvador, 14 jun (Prensa Latina) El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) de El Salvador confirmó la presencia del fenómeno El Niño con un patrón climático que hoy ya está presente y tendrá un escenario severo para el segundo semestre de 2026.

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Oito distritos sob aviso amarelo com aguaceiros e trovoada

14 June 2026 at 14:51
Informação divulgada pelo IPMA abrange os distritos de Vila Real, Bragança, Viseu, Guarda, Coimbra, Castelo Branco, Santarém e Portalegre.

© CARLOS M. ALMEIDA/LUSA

É esperada a possível ocorrência de trovoada nas próximas horas em vários distritos do país

Oito distritos sob aviso amarelo com aguaceiros e trovoada

14 June 2026 at 14:51
Informação divulgada pelo IPMA abrange os distritos de Vila Real, Bragança, Viseu, Guarda, Coimbra, Castelo Branco, Santarém e Portalegre.

© CARLOS M. ALMEIDA/LUSA

É esperada a possível ocorrência de trovoada nas próximas horas em vários distritos do país

Los físicos logran la "aleatoriedad perfecta" por primera vez: "La secuencia resultante es ahora perfectamente aleatoria y certificable"

14 June 2026 at 14:33

Un equipo de investigadores de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (ETH Zúrich) ha logrado lo que hasta ahora se consideraba un imposible técnico: generar aleatoriedad perfecta. Este avance, liderado por los físicos Renato Renner y Andreas Wallraff, permite obtener secuencias de datos absolutamente impredecibles, superando las limitaciones de los sistemas informáticos actuales que, por su propia naturaleza lógica, son incapaces de generar azar puro.

El fin del determinismo en los procesos digitales

La aleatoriedad perfecta es un concepto que describe un estado en el cual una secuencia de datos es imposible de replicar o predecir al no seguir patrón alguno. A menudo, confundimos el azar con procesos físicos deterministas, como el lanzamiento de una moneda o una ruleta; sin embargo, si conociéramos variables como la fuerza, el viento o la fricción, el resultado sería calculable. Esta carencia de azar real afecta gravemente a sectores como la criptografía, donde la seguridad de las comunicaciones depende de una impredecibilidad que los algoritmos actuales no pueden garantizar plenamente.

Renner señala que la creación de un elemento puramente aleatorio, como un "dado perfecto", es prácticamente inviable en el mundo físico debido a sesgos estructurales. Incluso los sistemas basados en mecánica cuántica, como la reflexión de fotones, sufren a menudo de errores sistemáticos. Por ello, el equipo suizo ha recurrido a una técnica denominada "amplificación de la aleatoriedad", apoyándose en una versión perfeccionada de la Prueba de Bell para extraer números perfectamente aleatorios de fuentes originalmente imperfectas.

Un sistema complejo para un hito de seguridad

Para alcanzar este nivel de certificación, los científicos utilizaron un complejo entramado compuesto por dos chips superconductores, cada uno representando un bit cuántico o cúbit. Estos elementos fueron conectados mediante un tubo de 30 metros de longitud, mantenido a temperaturas extremadamente bajas. Esta distancia garantiza que, incluso viajando a la velocidad de la luz, no se intercambie información entre los cúbits durante la medición, un factor crucial para preservar la pureza del resultado.

Tras aplicar un algoritmo especial para procesar las mediciones de estos cúbits, el equipo confirmó el éxito del experimento. "La secuencia resultante de ceros y unos es ahora perfectamente aleatoria, e incluso podemos certificarlo", afirma Renato Renner. Este descubrimiento promete revolucionar la seguridad digital, estableciendo estándares comparables a la precisión de los relojes atómicos, con aplicaciones prácticas que van desde el cifrado de comunicaciones altamente sensibles hasta la integridad de sistemas blockchain y servicios públicos donde la transparencia del azar es fundamental.

© PEXELS (ClickerHappy)

Lanzar dados

Los hombres están perdiendo el cromosoma Y. Ahora sabemos las consecuencias

By: Juan · Scaliter
14 June 2026 at 11:14

Imagina que una biblioteca pierde uno de sus libros. Si ese volumen apenas se consulta, quizá nadie note la diferencia durante años. Pero ¿qué ocurriría si ese libro tuviera una página que fuera común en todos los otros libros y también desapareciera de ellos? Algo parecido está ocurriendo en millones de hombres.

A medida que envejecemos, algunas de nuestras células comienzan a perder el cromosoma Y, el pequeño cromosoma que determina el sexo masculino. Durante décadas los científicos pensaron que este fenómeno era poco más que una curiosidad biológica. Después de todo, el cromosoma Y contiene relativamente pocos genes en comparación con otros cromosomas humanos. Parecía prescindible. Hoy esa idea está cambiando rápidamente.

Una creciente cantidad de estudios sugiere que la pérdida del cromosoma Y podría estar relacionada con enfermedades cardiovasculares, algunos tipos de cáncer, deterioro cognitivo e incluso una reducción de la esperanza de vida. Cada vez que una célula se divide debe copiar sus 46 cromosomas y repartirlos entre las células hijas. Es un proceso extraordinariamente preciso, pero no perfecto. Con el paso de los años se acumulan errores, como si se tratase de una fotocopia de una fotocopia: cada vez se distancia más del original. Y el cromosoma Y parece especialmente vulnerable a este proceso.

Los científicos han descubierto que muchos hombres desarrollan lo que se conoce como pérdida mosaico del cromosoma Y (mLOY, por sus siglas en inglés). Algunas células conservan el cromosoma; otras lo pierden por completo. El resultado es una especie de mosaico genético dentro del mismo organismo. La frecuencia aumenta de forma llamativa con la edad. Estudios recientes indican que alrededor del 40 % de los hombres de 60 años presentan pérdida del cromosoma Y en parte de sus células, porcentaje que supera el 50 % entre los nonagenarios. El tabaquismo y otras exposiciones ambientales parecen acelerar este proceso.

Lo sorprendente es que una célula puede sobrevivir sin él. Si una célula pierde la mayoría de los cromosomas, suele morir inmediatamente. Sin embargo, el cromosoma Y contiene relativamente pocos genes esenciales para la supervivencia celular cotidiana, por lo que algunas células continúan funcionando después de perderlo. Durante años esto llevó a pensar que la pérdida carecía de importancia. Pero la ausencia de un cromosoma no significa ausencia de consecuencias. Una de las asociaciones más sólidas encontradas hasta ahora afecta al sistema cardiovascular.

Estudios recientes han observado que los hombres con niveles elevados de pérdida del cromosoma Y presentan un mayor riesgo de infarto de miocardio y otras enfermedades cardíacas. Los experimentos en animales ofrecen una pista sobre el mecanismo. Cuando un equipo de científicos de la Universidad de Virginia introdujo células sanguíneas sin cromosoma Y en ratones, los animales desarrollaron más fibrosis cardíaca (una especie de cicatrización excesiva del tejido del corazón) y mostraron un deterioro progresivo de la función cardíaca.

Pero las posibles consecuencias no terminan ahí. Diversos estudios han vinculado la pérdida del cromosoma Y con una mayor incidencia de ciertos cánceres y con peores pronósticos una vez que la enfermedad aparece. Los científicos creen que parte del problema podría estar relacionado con alteraciones del sistema inmunitario, que perdería capacidad para reconocer y eliminar células tumorales.

También se han encontrado asociaciones con enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer. Algunos trabajos han detectado una frecuencia significativamente mayor de pérdida del cromosoma Y en pacientes diagnosticados con esta enfermedad. Teniendo en cuenta que el cromosoma Y es uno de los que menos información posee, ¿por qué importa un cromosoma tan pequeño?

Durante mucho tiempo el cromosoma Y fue considerado una especie de "apéndice genético", dedicado principalmente a la determinación sexual y la producción de espermatozoides. Sin embargo, hoy sabemos que varios de sus genes participan en procesos mucho más amplios, incluidos mecanismos relacionados con la regulación genética, la respuesta inmunitaria y la supresión tumoral. Perder esas funciones en millones de células podría alterar el equilibrio de numerosos tejidos.

¿Significa esto que todos los hombres están en peligro? No, es importante distinguir entre asociación y causalidad. Todavía se está investigando hasta qué punto la pérdida del cromosoma Y es una causa directa de estas enfermedades o un marcador biológico del envejecimiento celular. Ambos fenómenos podrían estar relacionados, pero sí queda claro que la pérdida del cromosoma Y se ha convertido en uno de los biomarcadores más interesantes del envejecimiento masculino.

© CCY

Cromosomas X e Y, en el ser humano
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