El Papa se salta el guion y agradece que Catalunya sea un ejemplo de integración desde Montserrat
El papa León, se decía, no es un hombre que acostumbre a romper los protocolos. Que es poco dado a la improvisación. Sin embargo, quizá por el clima a la vez místico y festivo que se respiraba hoy en Montserrat, ha acabado regalando una escena inesperada. Al término del rezo del Rosario, el Pontífice se ha asomado al balcón del monasterio, adornado con flores, para saludar a los miles de fieles congregados en la plaza y agradecer a Catalunya su capacidad de acogida. “Gracias por haber recibido a tantas personas de tantos países, porque nos enseñáis cómo integrar”, ha dicho.

