La variación del índice de precios al consumidor en Estados Unidos se aceleró en mayo a su ritmo más rápido en tres años, debido a que el conflicto en Medio Oriente elevó el precio de la gasolina y otros productos energéticos, lo que complica los planes del nuevo presidente de la Reserva Federal en torno a reducir las tasas de interés, como lo ha pedido reiteradamente el presidente Donald Trump.