Normal view

El Papa clama contra la violencia contra las mujeres y la soledad en una multitudinaria vigilia en Montjuïc

9 June 2026 at 20:20

El Papa clama contra la violencia contra las mujeres y la soledad en una multitudinaria vigilia en Montjuïc

El pontífice celebra un acto religioso junto a la juventud congregada en el Estadi Olímpic y donde han participado artistas como Sergio Dalma, Beret, Álvaro Soler, Conchita o Siloé

El Papa abre su visita a Barcelona en catalán y apelando a la unidad en “un mundo marcado por guerras y divisiones”

“¿Cómo puedo perdonar a mi padre, que estuvo a punto de dejarme sin madre? ¿Cómo puedo reconciliarme de verdad con Dios?” La pregunta de un joven a punto estuvo de dejar sin palabras al Papa León XIV durante una multitudinaria vigilia en el Estadi Olìmpic, en las que clamó contra la violencia contra las mujeres, la “enfermedad silenciosa” de la depresión y del suicidio, y exigió “un sistema sanitario que incluya entre sus prioridades este malestar invisible y generalizado, que afecta también a los jóvenes”.

Antes de entrar en el estadio, el Papa bendijo 30 ambulancias del proyecto de la Fundació Santa Clara, que esta misma noche partirán con destino Ucrania. León agradeció a la monja tucumana Sor Lucía Caram su trabajo, y se mostró “muy preocupado” por la situación en el país.

Ya en el interior, junto al cardenal Omella, el Papa respondió a varias preguntas-testimonio, alternando el catalán y el castellano. Antes, se paseó entre los más de 40.000 fieles que poblaban el estadio, y asistió a una torre de los Castellers de Vilafranca. El primero de los testimonios, el de un joven recién convertido, sirvió para que el Papa reflexionara sobre el descubrimiento de la fe, y la necesidad de “seguir buscando, a buscar avanzando, pero, sobre todo, a buscar”, yendo “a lo profundo”.

De nuevo en catalán, León XIV denunció cómo “la idolatría del beneficio y del rendimiento, el afán de tener que producir siempre y ser vencedores, así como el culto a la propia imagen, no son más que anestésicos para adormentar nuestra conciencia y adaptarla a una cierta idea de sociedad”.

En cambio, “cuando las personas aprenden a detenerse, a dar valor a las cosas importantes, a apreciar el tiempo de modo nuevo y a pensar en la propia vida dejándose iluminar por el Evangelio, desarrollan también un pensamiento crítico respecto a un sistema social que no pone a la persona en el centro y provoca situaciones de injusticia y de pobreza existenciales a diversos niveles”. “Es por eso que la inquietud da miedo, así como el descubrimiento de la interioridad, de la espiritualidad y aún más del Evangelio”, finalizó.

El segundo testimonio abordó la depresión, la oscuridad, los intentos de suicidio. El Papa admitió estar conmovido ante las palabras de la joven. “Te has levantado y has retomado el camino y este es un milagro maravilloso”, subrayó el Papa, quien hizo hincapié en la “enfermedad silenciosa” que supone la depresión. “Es importante tomar conciencia de cómo la salud mental se ve cada vez más amenazada en el contexto de sociedades que se consideran avanzadas”.

“Es una señal de que hay algo profundamente erróneo en una cierta idea de crecimiento que somete a las personas a presiones, expectativas y tensiones que comprometen equilibrios fundamentales”, glosó el Papa. “Por eso se necesita un sistema sanitario que incluya entre sus prioridades este malestar invisible y generalizado, que afecta también a los jóvenes”, añadió.

 “Hay momentos de oscuridad y de sufrimiento que nuestra sociedad hace callar, porque precisamente algunos modelos culturales nos quieren siempre vencedores y perfectos y, por eso, el límite, la fragilidad y el dolor deben ser eliminados, confinados al silencio ensordecedor de la soledad o incluso de la vergüenza”, reflexionó, alertando contra los espiritualismos a través del sufrimiento. “No debemos espiritualizar el dolor, reconduciéndolo superficialmente a la ”voluntad de Dios“ o a algún misterioso proyecto suyo, porque esto corre el riesgo de minimizar ese sufrimiento, de silenciarlo, de herir a las personas”. Porque “Dios no quiere el sufrimiento”.

Finalmente, las preguntas que dan comienzo a esta crónica. Y la difícil respuesta del Papa, denunciando “el clima envenenado en las relaciones familiares de abusos y opresiones, y en particular de violencia contra las mujeres, que a menudo desembocan lamentablemente también en feminicidios”.

“Esta realidad dramática estamos llamados a abordarla todos, sea personalmente, sea como sociedad, porque a nosotros nos corresponde afrontarla en todas sus dimensiones”, clamó.  “Si existe la violencia, si triunfa el egoísmo, si incluso el amor entre familiares se transforma en odio, debemos hacernos algunas preguntas a nosotros mismos, a las dinámicas de nuestra sociedad, a la cultura del individualismo, a la tentación de la violencia, y no a Dios”, reflexionó. 

Pese a todo, añadió, “debemos aprender a mirar el perdón, poderosa medicina contra el mal que sana nuestras heridas interiores, como algo que forma parte de un proceso, de un camino”, sabiendo que perdonar no siempre equivale a al olvido: “No debemos pensar que el perdón equivalga siempre y en todos los casos a volver a la situación anterior”, especialmente “cuando el hecho ha sido marcado también por la violencia”. Con todo, animó a “entrar cada vez más en la dinámica del perdón y a reconciliarnos con Dios y con los demás. Somos pecadores perdonados, estamos en paz y somos capaces de perdonar. Capaces de ser portadores de paz”.

Toda la información en www.religiondigital.org

El Papa abre su visita a Barcelona en catalán y apelando a la unidad en "un mundo marcado por guerras y divisiones"

9 June 2026 at 13:03

El Papa abre su visita a Barcelona en catalán y apelando a la unidad en "un mundo marcado por guerras y divisiones"

El Pontífice ha calmado las aguas usando el catalán en buena parte de su primera homilía en la Catedral de la capital catalana

Illa recibe al papa León XIV en su llegada al Aeropuerto de Barcelona

Había polémica sobre el uso del catalán en la visita del Papa en Barcelona. Pues León XIV la borró de un plumazo. En la primera línea de su discurso en la catedral de la capital catalana: “Estimats germans i germanes, amb gran goig començo la meva visita resant l’Hora Sexta en aquesta Catedral amb tots vosaltres”, ha señalado desde la plaza de la Catedral, adonde ha llegado acompañado por el cardenal Omella tras aterrizar en el aeropuerto de El Prat.

Las aguas empezaron a enturbiarse cuando se supo que la intención era usar esta lengua en la misa de la Sagrada Família, pero no en la bendición de la recién inaugurada Torre de Jesús. La noticia causó la indignación de diversos partidos de la oposición, del Parlament, entidades por la lengua y grupos religiosos.

La reivindicación del uso del catalán ha sido capitalizada principalmente por Junts. El president del Parlament, el juntaire Josep Rull fue el primero en mover ficha, enviando una carta al Vaticano para intentar convencer al Papa de que el catalán fuera “predominante”. Días después, y pocas horas antes de que el Pontífice llegara a Barcelona, Míriam Nogueras reiteró la petición; esta vez, lo hizo en persona, durante su visita al Congreso, y en inglés, a pesar de que León XIV habla perfectamente castellano.

Finalmente, el Vaticano ha oído las peticiones de las administraciones, sociedad civil y hasta de algunos representantes de la Conferencia Episcopal y ha salpicado su primera homilía con diversos pasajes en catalán, llegando a suponer casi la mitad de la intervención.

Aunque el grueso de su homilía se ha leído en castellano, Prevost comenzó y finalizó en catalán, y le ha sumado tres extensos párrafos en una primera intervención en la que ha vuelto a pedir a los fieles, esta vez de Barcelona, “caminar juntos, todos”.

Citando al Papa Francisco, Prevost ha animado a los fieles a ser “intrépidos predicadores del Evangelio” en todos los ámbitos, de las familias o lugares de trabajo a los centros de culto. “Esta ciudad y esta región son un hogar amplio y abierto a la fraternidad cristiana”, ha recalcado el pontífice, quien ha vuelto a reclamar “construir armonía y comunión, más allá de toda polarización”.

Siguiendo con su intervención, el Papa ha recordado a los fieles que la Iglesia ha de funcionar como un cuerpo, donde “entre nosotros hay miembros más fuertes y otros más débiles, algunos visibles, que desempeñan funciones evidentes hacia el exterior, otros escondidos, que actúan desde dentro, en algunos casos sin detenerse nunca y cumpliendo funciones vitales, sin que nadie siquiera se dé cuenta”. Todos son imprescindibles, “somos fuertes porque estamos unidos, y estamos unidos porque estamos animados por el mismo Espíritu”.

Por tanto, ha añadido, “es importante, para cada uno de nosotros, no permitir que nada destruya la unidad en la que Dios nos ha constituido y hacia cuya plenitud nos conduce día tras día”.

“Barcelona es llamada Cap i Casal de Catalunya. Lo que da a esta comunidad, a todos vosotros, barceloneses y catalanes, una vocación y una responsabilidad especial de convertiros, con la ayuda de Dios, en constructores de unidad”, ha clamado en catalán Prevost, quien ha recordado que vivimos “en un mundo desgarrado por guerras y divisiones, en una sociedad cada vez más fragmentada e individualista”. Ante esta situación, ha subrayado, “queremos ser ”mártires“, es decir, testigos y profetas de unidad, de acogida, de concordia y de paz, incluso a costa de sacrificios y renuncias”.

Al salir de la catedral, León XIV ha saludado a los 6.000 fieles que, según el recuento de la Guardia Urbana, le esperaban en la calle. El pontífice ha salido de nuevo acompañado del cardenal Omella y ha dado las gracias a los asistentes por su “paciencia” y “alegría”, de nuevo mezclando catalán y castellano. Posteriormente ha entrado en el claustro de la catedral y se ha dirigido al Palacio Episcopal, su residencia durante estos dos días en Catalunya, desde donde ha vuelto a saludar a los congregados.

El Papa ningunea a las asociaciones de víctimas pese a considerar una "plaga" la pederastia en la Iglesia

8 June 2026 at 20:58

El Papa ningunea a las asociaciones de víctimas pese a considerar una "plaga" la pederastia en la Iglesia

El Vaticano emplaza a los colectivos que se han quedado este lunes a las puertas de la Nunciatura a una reunión sin fecha en Roma para intentar apaciguar la polémica

Víctimas de pederastia en la Iglesia exigen al Papa “una escucha real”: “No nos evite, dialogue con nosotros”

Mientras algunos supervivientes aguardaban, en vano, en la puerta de la Nunciatura, León XIV sí se reunió, por espacio de una hora, con media docena de supervivientes de abusos, que le presentaron “algunas propuestas para hacer más eficaz la respuesta de la Iglesia ante casos tan dramáticos”, que el pontífice ha calificado de “plaga”. Tal y como puede confirmar elDiario.es, las asociaciones de víctimas, las más ‘díscolas’ con la actitud de la Conferencia Episcopal en lo tocante a la pederastia clerical, no fueron invitadas, pero sí emplazadas a una nueva cita con León XIV… en el Vaticano.

Había indignación, aunque contenida, por parte de las asociaciones de víctimas, que en la mañana del lunes se concentraban a las puertas de la Nunciatura Apostólica para protestar contra “la exclusión de colectivos representativos puede generar una percepción errónea en la opinión pública, haciendo creer que existe un consenso o una satisfacción general que no se corresponde con la realidad. Esta situación incrementa el sentimiento de abandono entre numerosas víctimas”.

La familia Cuatrecasas y otra media docena de supervivientes de los abusos a menores en la Iglesia protestaban, y con razón, por su ausencia en el encuentro que, en la tarde del lunes, se ha producido entre algunas víctimas de la pederastia clerical, y el Papa León XIV.

Un Papa que esta mañana se convertía en el primer pontífice en hablar, en público, sobre los abusos en la Iglesia española. Y a hacerlo delante de los obispos, en su casa: “Uno de los encuentros más dolorosos es con aquellos que han sido heridos precisamente por quienes debían cuidarlos, incluso por miembros del clero. Ante esta plaga, la comunidad eclesial está llamada a responder con la escucha, la verdad, la justicia, la reparación y un compromiso cada vez más decidido en la prevención y la cultura del cuidado. Cada persona herida debe poder encontrar escucha sincera, acogida, protección y caminos reales de sanación”.

León volvía a denominar como “plaga” los abusos en la Iglesia, como ya hiciera a preguntas de los medios durante el vuelo que lo trajo desde Roma. No parece que, al menos en este punto, Prevost vaya a ser más tibio que Francisco.

Sin embargo, en mitad de una visita que ha supuesto un rotundo éxito de participación, civismo y organización, el encuentro con las víctimas resulta una mancha difícil de tapar. Especialmente para las asociaciones de víctimas, que desde hace años llevan a cabo un trabajo de acogida y representación de muchos supervivientes de la pederastia, y que han permanecido a las puertas de un hotel situado frente a la fachada de la residencia papal, aguardando una mano tendida. Sin resultado. “Nos han dicho lo que ya sabíamos, que no hay tutía, que no nos van a recibir hoy”, explicaba Juan Cuatrecasas, portavoz de Infancia Robada.

Un ofrecimiento “tarde y mal”

Algunos obispos se han presentado junto a ellos. Destacó el cardenal Omella, o el obispo de Barbastro-Monzón, Ángel Pérez Pueyo. También, el obispo de Santander, Arturo Ros. En un momento, según han confirmado algunas de estas víctimas a elDiario.es, se acercó a ellas el cardenal José Cobo. El arzobispo de Madrid, que desde el principio intentó un encuentro lo más representativo posible de la realidad de los supervivientes en España, explicó a los concentrados la situación actual. Y les lanzó una propuesta. ¿Cuál? “Cobo nos ha remitido a un futuro encuentro en Roma, sin fecha programada”, explica Cuatrecasas. ¿Con el Papa? “Con el Papa”.

Las víctimas no contestaron al ofrecimiento, que consideran que llega “tarde, y mal”, pero no cerraron la puerta a una hipotética recepción papal. Mientras tanto, y tras un fugaz recibimiento a la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, y al presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, León XIV se reunía, por espacio de una hora, con un grupo de seis víctimas de miembros del clero y de la Iglesia en España, eso sí, “acompañadas por personal eclesial comprometido con la labor de cercanía y apoyo a las víctimas”.

Así lo confirmaba la Santa Sede, que añadía cómo “cada uno de los presentes, partiendo de sus dolorosas experiencias personales, presentó al Papa algunas propuestas para hacer más eficaz la respuesta de la Iglesia ante casos tan dramáticos”.

“El Papa escuchó con afecto y atención, aseguró su cercanía —y la de toda la comunidad eclesial—, y reafirmó su compromiso para que las propuestas recibidas sirvan de base para nuevos esfuerzos, de modo que la Iglesia pueda ser verdaderamente un lugar seguro y espiritualmente saludable, donde las heridas encuentren consuelo y sanación”, concluía el breve comunicado de la Santa Sede, que no hacía referencia a las otras víctimas, de nuevo silenciadas, que aguardaban, en vano, a las puertas de la Nunciatura.

Ese encuentro fue una incógnita hasta pocas horas antes de la llegada del Papa a España. Solo unos días antes, en un escrito remitido a una víctima, la diócesis de Madrid subrayaba que “es cierto que desde el comité organizador se estuvo hablando con la delegación vaticana de ello, pero hasta el momento, en el programa oficial de la visita no se ha contemplado dicho encuentro”.

Hasta el viernes por la noche no se concretó ese encuentro, medido hasta el extremo, a puerta cerrada y sin riesgos ni sorpresas.

Toda la información, en www.religiondigital.org

❌