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El Papa bendice la Sagrada Família y reivindica el templo de Gaudí como "faro abierto al Mediterráneo"

10 June 2026 at 20:55

El Papa bendice la Sagrada Família y reivindica el templo de Gaudí como "faro abierto al Mediterráneo"

El Pontífice culmina su visita a Barcelona con un acto multitudinario para inaugurar la Torre de Jesús de la basílica y conmemorar el centenario de la muerte de su arquitecto

La Sagrada Família, el templo que deslumbra al mundo pero divide desde siempre a los barceloneses

El papa León XIV ha culminado su visita a Barcelona con una multitudinaria misa en la Sagrada Família, donde ha inaugurado y bendecido la Torre de Jesús, que es su punto más elevado y el elemento que ha consagrado la obra de Antoni Gaudí como la iglesia más alta del mundo. A los cien años de la muerte del arquitecto de Reus, y tras 144 años en obras, el pontífice ha bendecido un templo “aún en construcción” que ha calificado de “catequesis hecha de piedras, colores y luz”.

Desde el exterior de la basílica, y frente a la fachada del Nacimiento, la única construida en vida de Gaudí, León XIV ha bendecido los 172,5 metros de la Torre de Jesús y la cruz blanca que alcanza el cielo barcelonés. “Esta cruz brilla de día, reflejando la luz del sol, y brilla de noche, iluminando la ciudad como un faro abierto al Mediterráneo”, ha expresado el Papa en una alocución en catalán y castellano.

Así, coincidiendo con el atardecer, la cruz de la torre se ha encendido por primera vez después de las alabanzas que el Pontífice le ha dedicado, casi íntegramente en catalán. Tras la misa, celebrada en el interior del templo, la bendición se ha dado en el exterior, donde se ha desplazado todo el seguicio y las principales autoridades religiosas y donde también esperaban miles de personas que han seguido el acto desde la calle.

En el balcón que, minutos antes, había ocupado el Papa ha aparecido un coro de niños que ha dado paso a un espectáculo de fuegos artificiales y de drones que han creado el rostro de Gaudí en el cielo y han conformado diversos mensajes. “Primer l'amor, després la tècnica”, que era el lema de Gaudí, y una última palabra, a modo de cierre: “Gràcies”.

Un gran espectáculo de luz en homenaje a Antonio Gaudí tras la misa y la bendición de la Torre de Jesús celebrada por el papa León XIV en la Sagrada Familia, este miércoles en Barcelona dentro de la visita oficial del Papa a España. EFE/Marta Pérez
Un gran espectáculo de luz en homenaje a Antonio Gaudí tras la misa y la bendición de la Torre de Jesús celebrada por el papa León XIV en la Sagrada Familia, este miércoles en Barcelona dentro de la visita oficial del Papa a España. EFE/Marta Pérez

Tras llegar en papamóvil a la Sagrada Família en un recorrido de poco más de kilómetro y medio, ha dado inicio el acto que ha motivado el viaje a España de León XIV. A las puertas de la basílica, ha sido recibido por los reyes y por una joven ciega, que le ha explicado la estructura de la Torre de Jesús ayudada por una maqueta a escala. Lo primero que ha hecho al entrar ha sido dirigirse a la cripta del templo, un espacio de acceso muy restringido, para rezar frente a la tumba de Gaudí.

Después ha oficiado la misa, donde ha descrito la basílica como “una casa que crece con la constancia de los años”, o una obra “aún en construcción” y cuya “imperfección” ha elogiado como señal de “promesa” y “deseo”. El acto ha sido acompañado por el coro de la Sagrada Família, que está formado por 500 personas adultas y 100 de las llamadas 'voces blancas' (niños y niñas) situados alrededor del absis.

El acto, que ha durado casi tres horas y media, ha contado con la presencia de más de 8.000 personas. El templo ha invitado a 250 personalidades y representantes públicos como los reyes, el presidente Pedro Sánchez, acompañado de 14 ministros; el president Salvador Illa o el president del Parlament, Josep Rull. El grueso de asistentes han sido los 4.200 feligreses de las diversas parroquias y centros de culto de Barcelona, 1.200 de los cuales han asistido a la misa y 3.000 a la bendición de la torre.

El papa León XIV bendice, esparciendo el agua bendita con el hisopo, la Torre de Jesús de la Sagrada Família.
El papa León XIV bendice, esparciendo el agua bendita con el hisopo, la Torre de Jesús de la Sagrada Família.

Si bien la mayoría de los asistentes pertenecían a comunidades católicas, cabe destacar que la Sagrada Família también ha guardado asientos para otros credos. Entre los presentes se han podido contar fieles de diversas ramas del cristianismo, así como de la comunidad musulmana.

Una de las escogidas ha sido Marta López, una pastora protestante y secretaria general de la Iglesia Evangélica española que, en conversación con elDiario.es, celebra esta apertura hacia otros credos y la considera una “oportunidad para mantener el tan necesario diálogo interreligioso”. A pesar de eso, se muestra crítica con el “despliegue”que se ha organizado para la visita del Pontífice y apuesta por una separación “total” entre Iglesia para “construir unas relaciones más saludables” con la religión.

Estos reparos expresados por López son compartidos por representantes de otras comunidades religiosas minoritarias de la ciudad, pero no por la multitud católica que se ha congregado a ver al Papa esta tarde de miércoles. Además de los que han conseguido entrar en la basílica, hay otros 4.000 fieles que han obtenido una invitación para ver al Santo Padre desde un espacio reservado en el exterior de la Sagrada Família, donde se han colocado unas pantallas gigantes.

A estos asistentes se les ha repartido un paquete de obsequios entre los que se encontraba un abanico y una especie de farolillo que, al estilo de conciertos multitudinarios como el de Bad Bunny o Taylor Swift, ha servido para coordinarse con el la música y el movimiento de los drones durante el espectáculo de la bendición de la Torre de Jesús.

León XIV, durante el recorrido en el papamóvil que le ha llevado hasta las puertas de la Sagrada Família
León XIV, durante el recorrido en el papamóvil que le ha llevado hasta las puertas de la Sagrada Família

Esas mismas pantallas han servido de ventana al interior del templo para las otras miles de personas que no han conseguido entrada de ningún tipo y que se han congregado en la calle. Los más previsores han llegado sobre las 16:30h, tres horas antes del inicio del acto, para recoger un buen sitio. “Es un hecho histórico. Somos cristianos y nos hacía ilusión”, ha explicado Núria, una de las congregadas.

Su madre se muestra muy contenta de haber conseguido un lugar en primera fila y asegura que ver al Pontífice es “un privilegio” que no se habría imaginado vivir jamás. Tanto ella como las miles de personas que le esperaban en la calle han podido saludarle durante el poco más de kilómetro y medio que ha realizado en el papamóvil. Los concentrados han coreado cánticos creados especialmente para la ocasión como “corazón, ilusión, todos juntos con León” o “Papa León, te queremos un montón”.

La conmemoración llega en un momento de relevancia histórica: este 2026 se celebra el centenario de la muerte de Antoni Gaudí, el arquitecto que ideó y empezó a construir el templo ahora hace 144 años. Si bien la estructura exterior de la Sagrada Família está acabada desde que, en febrero, alcanzó su altura máxima con la Torre de Jesús, el cuerpo de arquitecto responsable de la basílica estima que todavía queda una década para que se acaben las obras. Lo que resta son algunos añadidos en el cuerpo interior y ultimar la fachada de la Glòria.

Sobre esta última pesa una fuerte polémica, ya que no sólo falta acabar elementos ornamentales. Lo que pondrá la guinda al templo de Gaudí será una gran escalinata de acceso que, de llevarse a cabo tal como lo quiere la Junta Constructura y está previsto en el paneamiento urbanístico municipal, supondría derribar edificios en dos manzanas del Eixample y desalojar y reubicar a miles de vecinos.

El Papa, a un niño del Raval al borde del desahucio: "No es fácil responder por qué hay gente a la que le pasan cosas malas"

10 June 2026 at 16:21

El Papa, a un niño del Raval al borde del desahucio: "No es fácil responder por qué hay gente a la que le pasan cosas malas"

En la parroquia de Sant Agustí, León XIV ha tenido que responder a las preguntas de Renzo, que le ha planteado cuestiones trascendentales como si se debe perdonar siempre o por qué sus padres sufren tanto

El Raval, el barrio con más diversidad religiosa de Barcelona, ante la visita del Papa: “A muchos no nos interpela”

Si el Papa quería encontrarse con las minorías, nada mejor que acudir a la iglesia de Sant Agusti de El Raval, donde le ha esperado un baño de realidad. El Pontífice ha recibido a representantes de diversas asociaciones y colectivos sociales que trabajan con personas con problemas de consumo o mujeres víctimas de trata. Pero una de las voces más comentadas ha sido la de Renzo, un pequeño de seis años, hijo de una familia sin recursos, que ha enviado un mensaje en vídeo a León XIV, a quien ha puesto en la tesitura de tener que esforzarse para contestar sus preguntas.

El pequeño ha protagonizado un vídeo en que se ve a su familia -formada por su madre y su abuela- preocupada por su situación habitacional y exponiendo que, debido a problemas de pago, se exponen a un posible desahucio. Ante esta situación, la grabación ha mostrado a Renzo redactando una misiva para el Pontífice, la misma que ha tenido la oportunidad de leerle en persona durante su visita a la parroquia de Sant Agustí.

El pequeño ha empezado lanzando preguntas inocentes, como si de niño quería ser Papa. “Creo que no. Creo que nunca lo pesé, pero sí te puedo decir una cosa: de pequeño sentí el deseo de entregar mi vida a Dios”, le ha respondido, en catalán. Pero pronto ha puesto entre la espada y la pared al Pontífice, cuestionándole asuntos más trascendentales como si se debe perdonar siempre, por qué hay tantas personas sin hogar o por qué sus padres sufren tanto.

El intercambio entre León XIV y Renzo ha pasado por temas mundanos como el Mundial de fútbol, que empieza este jueves (“Quien no sepa pasar la pelota, aunque tenga talento, no ha entendido el juego”) pero también ha dado paso a cuestiones más trascendentales. El pequeño ha llegado a preguntarle por qué hay gente a la que le pasan cosas buenas y a otras no. “No es fácil encontrar respuesta a tu pregunta”, ha reconocido.

“El Señor pasó haciendo el bien y, sin embargo, sabemos que fue crucificado”, ha recordado el Papa, que ha recurrido a la resurrección para sustentar que “Dios, aunque haya sufrimiento, nunca abandona a ninguno de sus hijos porque nos tiene preparada una alegría eterna”, le ha dicho.

León también ha tenido ocasión de reivindicar la lucha contra la soledad de las personas mayores, que “nunca deberían quedarse solos”, ha apuntado a preguntas sobre los abuelos. El Pontífice ha recomendado “cuidar y acompañar a nuestros en la vejez, así como ellos, a su tiempo, cuidaron de nosotros. No permitamos que la soledad y el abandono se normalicen en la vida de los adultos mayores”.

El pequeño Renzo también ha trasladado sus inquietudes sobre si se debe perdonar siempre. Prevost ha respondido que sí, pero con conciencia. “Perdonar no significa decir que lo malo estuvo bien, ni dejar que alguien siga haciendo daño. No significa olvidar por la fuerza, como si nada hubiera pasado. Perdonar significa no dejar que el odio se convierta en dueño de nuestro corazón”.

Desde ahí, León XIV ha lanzado un alegato a los creyentes para “cooperar en favor de nuestro prójimo”, sabiendo que “en cada hermano y hermana que sufre es el mismo Señor quien pide y recibe, quien es acogido o rechazado, amado o despreciado”. Así, ha reivindicado el trabajo llevado a cabo por la comunidad de agustinos del Raval con “quienes más lo necesitan, sobre todo en los tiempos que estamos viviendo, en los que parece haberse perdido el sentido de la dignidad sagrada del ser humano”.

La parroquia de Sant Agustí del Raval espera a la llegada del papa León XIV
La parroquia de Sant Agustí del Raval espera a la llegada del papa León XIV

De hecho, a las espaldas de la parroquia se encuentran las Misioneras de la Caridad de la Madre Teresa de Calcuta, dedicada a atender a la población con menos recursos del Raval, que es el barrio con el mayor índice de pobreza de Barcelona. Estas monjas reparten entre 400 y 500 comidas diarias a personas pobres y sin hogar.

Una tarea parecida a la que realiza la comunidad filipina del barrio. No sólo se trata de la nacionalidad más numerosa del Raval, sino que son un grupo muy religioso. Tanto que hace 25 años consiguieron establecer en Sant Agustí su propia parroquia personal (comunidades creadas y aprobadas por la Santa Sede para cubrir las necesidades específicas de ciertas familias del catolicismo).

Este grupo no sólo organiza diversas misas en tagalo para atender a sus fieles en su propio idioma, sino que actúa como una comunidad “muy unida” que se dedica a atender las necesidades de diversos colectivos necesitados del barrio, dinamizando bolsas de trabajo y comedores sociales.

Los filipinos de Barcelona llevan años cuidando la parroquia y meses preparándola para la llegada del Santo Padre. Pero, a pesar de eso, la mayoría de miembros de la comunidad han tenido que seguir el discurso del Papa desde fuera. De las 600 personas que asistirán al evento en esta parroquia del Raval, solo 2 pertenecen a la comunidad filipina, que es la que gestiona el oratorio.

Toda la información en www.religiondigital.org

El Raval, el barrio con más diversidad religiosa de Barcelona, ante la visita del Papa: “A muchos no nos interpela”

8 June 2026 at 20:58

El Raval, el barrio con más diversidad religiosa de Barcelona, ante la visita del Papa: “A muchos no nos interpela”

La llegada del Pontífice es vista de manera muy diferente entre católicos y los otros 36 cultos que se profesan en la capital catalana y que denuncian "los privilegios de la Iglesia" frente a otras creencias

Catalunya y Euskadi, las dos comunidades con menos fervor religioso

Hace semanas que Rosa no para quieta. A sus más de 77 años, se pasa el día trabajando con la vista puesta en la tarde del miércoles, cuando el papa León XIV visitará la Parròquia de Sant Agustí durante su visita a Barcelona. “Estamos haciendo camisetas, ensayando danzas y preparando las ofrendas para su llegada”, cuenta emocionada.

Además, ha estado muy encima de las obras que hace meses que se realizan en esta iglesia del barrio del Raval para poder garantizar los requisitos de la Guardia Suiza, la unidad que se encarga de la seguridad del Vaticano. “Es mucho trabajo, pero vale tanto la pena”, sostiene. Este oratorio es especial para Rosa Tuluyán, una mujer nacida en Filipinas que encontró en él un espacio de encuentro con sus compatriotas.

Los filipinos, además de ser la nacionalidad extranjera más numerosa del Raval, son especialmente religiosos. Tanto, que hace 25 años consiguieron su propia parroquia personal (comunidades creadas y aprobadas por la Santa Sede para cubrir las necesidades específicas de ciertas familias del catolicismo).

Desde que el Papa anunció que visitaría esta parroquia, los ojos de medio mundo se posaron sobre el Raval. Pero lo cierto es que no todos sus vecinos están tan emocionados como Rosa. Los católicos son solo una de las confesiones que se profesan en este barrio, que es el que cuenta con la mayor diversidad religiosa de toda Barcelona. Una ciudad en la que hay más de 37 cultos.



De hecho, aunque las iglesias católicas suponen la mayoría —y casi la mitad— de los templos que hay en la capital catalana, ese mapa cambia cuando se trata del Raval. Es el barrio que tiene más oratorios de toda la ciudad y uno de los tres —empatado con Gràcia y Les Corts— con mayor número de religiones representadas.

Los espacios católicos siguen siendo los más numerosos —aunque no llegan a la mitad del total—, seguidos muy de cerca por los centros de culto musulmanes. “Si hay tantas iglesias es por la tradición católica de este país, pero hoy es mucho más diverso que antes”, asegura Fàtima Ahmed, musulmana y vicepresidenta de la asociación Diàlegs de Dona, un punto de acogida para mujeres migrantes. Se lamenta de que, mientras muchas parroquias “se están vaciando”, los musulmanes no tienen suficientes espacios de rezo para toda la comunidad.

“Estamos en bajos comerciales y garajes y aun así no cabemos. Y no estamos ahí porque queramos, sino porque la Administración no sabe gestionar bien la diversidad”, insiste Ahmed, que opina que hay una tendencia a “invisibilizar todo lo que no sea católico”. Recala en que, aunque España sea un Estado aconfesional, la diferencia en el trato que los gobiernos (“sean de izquierdas o derechas”) prestan al catolicismo y a otras religiones es “enorme”.

Pone sobre la mesa la amplia agenda que el Papa tendrá estos días, en la que se incluye un discurso en el Congreso. “Nos dicen que es porque es un jefe de Estado, pero es que también es un líder religioso. Imagínate qué pasaría si el discurso fuera de un imán”, añade.



El Raval, unido en la diversidad

Fàtima Ahmed y Rosa Tuluyán se conocen y no solo porque compartan barrio. También forman parte del Grupo Interreligioso del Raval (GIR) de la Fundació Tot Raval. Este espacio nació en 2001 a raíz del encierro y huelga de hambre de 350 migrantes en la Iglesia del Pi de Barcelona en protesta contra la ley de extranjería. Desde entonces, se ha convertido en un espacio de encuentro de los diferentes credos presentes en el barrio que, de alguna u otra manera, representan también a las comunidades migrantes que conforman el Raval.

En el GIR hay 17 entidades, entre ellas algunas que pertenecen a diversas ramas del cristianismo distintas al catolicismo. “No nos sentimos representados por esta visita del Papa”, explica Marta López, pastora protestante y secretaria general de la Iglesia Evangélica española. Aunque se confiesa contenta por sus “hermanos católicos”, su credo no reconoce la autoridad del Pontífice. “Es cierto que es una figura política de relevancia, pero para nosotros es un cristiano más”, añade.

Por eso, la pastora lamenta el papel de los gobiernos en la campaña organizada para recibir a León XIV: “España es un país aconfesional, pero no se nota. El catolicismo sigue teniendo un trato de favor que va en contra de las religiones más minoritarias y de la sociedad en general”, se lamenta López. Resalta algunos ejemplos como la donación en la declaración del IRPF, que solo se puede hacer a la Iglesia Católica.

Aunque asegura que no está en contra de la visita del Papa, apuesta por la separación total entre la religión y el Estado para “dejar espacio y construir unas relaciones más saludables” con la religión. López tiene claro que esa distancia y pérdida de privilegios haría que la Iglesia asumiera más responsabilidades y se modernizara.

“El papel de las mujeres, por ejemplo, sería otro”, sostiene esta protestante, a quien su credo permite ejercer como pastora y guiar a su propia congregación. “La Iglesia está acallando a muchas voces que, a su vez, son las que sostienen desde la base a las parroquias”, añade la religiosa, quien recuerda que la mayoría de personas creyentes y practicantes son mujeres. “Quizás me hice protestante en busca de ese trato justo hacia nosotras”, dice.

López, Tuluyán y Ahmed posan juntas frente a la Parròquia de Sant Agustí del Raval
López, Tuluyán y Ahmed posan juntas frente a la Parròquia de Sant Agustí del Raval

El catolicismo, mayoritario pero a la baja

Las mujeres son mayoría en las comunidades de todas las religiones. Eso no es solo una intuición de López, sino un dato contrastado por diversas encuestas. La última de ellas es el informe Laicidad en cifras, publicado por la Fundació Ferrer i Guàrdia a menos de una semana de la llegada del Papa a España. Otro de los datos que se desgranan de este estudio es que Catalunya es la segunda comunidad autónoma, solo por detrás de Euskadi, en la que hay menos fervor religioso.

El número de personas que se declaran no religiosas en Catalunya asciende hasta el 48%, solo un punto por encima de la estadística en Barcelona. Entre agnósticos y ateos suman casi la mitad de la población. En el otro lado de la balanza, aunque casi el 40% de barceloneses se confiesan católicos, desde la misma Fundació Ferrer i Guàrdia recuerdan que siguen siendo “menos de la mitad de la población de un país aconfesional”, según apunta su directora, Hungría Panadero.



Es por eso que reclama que la religión se relegue a la vida privada y no se financie “de ninguna manera” con fondos públicos. En esta línea, Panadero hace referencia al peso de la religión en las escuelas concertadas (que suponen el 60% de los centros en Barcelona, siendo el 99% de ellos religiosos), pero también a cuestiones puntuales como la visita del Papa. Los 25 millones que ha costado han sido financiados en buena parte por las arcas públicas.

“No estamos en contra de que venga de visita, pero sí de que se le haga este despliegue. No nos sirve la excusa de que es un jefe de Estado, porque su Estado no es democrático y vulnera los derechos de muchos colectivos”, añaden desde la Ferrer i Guàrdia. Esta fundación ha impulsado, junto a Ateus de Catalunya y Europa Laica, la campaña ‘Yo no te espero’, pensada para denunciar “los privilegios públicos” de la Iglesia en Catalunya.

Estos favores son los mismos que denuncian otros credos minoritarios, desde musulmanes hasta las distintas ramas del cristianismo. Pero, si bien desde colectivos ateos se oponen a la visita del pontífice, representantes de otras creencias la ven como una “posibilidad de visibilización”.

Fàtima Ahmed, musulmana, ha sido invitada a la misa que se realizará en Sant Agustí. Por su parte, Marta López, pastora protestante, estará en la de la Sagrada Família. “El Papa no obviará la diversidad religiosa en sus discursos y será una oportunidad para mantener el diálogo que tanto necesitamos”, sostienen.

Pero, si bien ambas tendrán la oportunidad de ver al Pontífice de cerca y en directo, Rosa Tuluyán no tendrá esa suerte. A pesar de haber estado trabajando duramente para recibirle en la parroquia que hace décadas que cuida como si fuera su casa, ella tendrá que seguir el discurso del Santo Padre desde su salón porque no ha sido invitada a la misa de Sant Agustí.

De las 600 personas que asistirán al evento en esta parroquia del Raval, solo 2 pertenecen a la comunidad filipina, que es la que gestiona el oratorio. Ni siquiera se ha guardado un asiento para el párroco. De hecho, se le sugirió participar en el sorteo para escoger a los afortunados que acompañarían al Santo Padre, pero decidió dejar pasar la oportunidad para no quitar la plaza a alguno de sus feligreses. “Estaremos bien viéndolo desde la tele, no pasa nada”, dice Tuluyán, resignada.

Aunque reconoce que le hubiera gustado ver al Papa en su iglesia, confía en que habrá más oportunidades. “Podremos saludarle en la calle o incluso en Roma. A lo mejor podemos ir un día al Vaticano y allí, con suerte, sí le veremos”, insiste, esperanzada.

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