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Más de 200 piezas del British Museum, como máscaras, esculturas o vestidos, se exhiben en Santiago en esta exposición sobre Oceanía

10 June 2026 at 10:30

Más de 200 piezas del British Museum, como máscaras, esculturas o vestidos, se exhiben en Santiago en esta exposición sobre Oceanía

“Voces del Pacífico” permanecerá abierta al público en el Museo Centro Gaiás hasta el próximo 29 de noviembre, con acceso totalmente libre y gratuito

Un quebrantahuesos, varios mamuts o 30.000 libros: lo que uno puede encontrar en este museo natural cuya sede es un instituto murciano

580 metros cuadrados de mosaicos romanos: así es el impresionante palacio que la Condesa de Lebrija convirtió en museo sevillano

El Museo Centro Gaiás de Santiago de Compostela acoge un acontecimiento cultural sin precedentes con la inauguración de la muestra titulada “Voces del Pacífico”. Este proyecto nace del primer acuerdo directo entre la Xunta de Galicia y el prestigioso British Museum de Londres para mostrar a la comunidad gallega un tesoro artístico único, una experiencia inmersiva que conecta el pasado con los retos del futuro. Se trata de una oportunidad excepcional para descubrir objetos históricos y piezas artísticas contemporáneas de Oceanía que nunca antes se habían visto en tierras gallegas hasta la fecha actual.

La colección exhibida consta de más de 200 piezas originales que recorren la inmensa diversidad de archipiélagos como Polinesia, Melanesia y Micronesia en un viaje sensorial asombroso. Entre las regiones representadas figuran lugares tan emblemáticos y misteriosos como Rapa Nui, Papúa Nueva Guinea, Hawái y Nueva Zelanda, revelando la riqueza creativa de sus habitantes. Los visitantes pueden contemplar objetos que han sido fundamentales para la vida en estas islas, desde herramientas cotidianas bellamente trabajadas hasta imponentes esculturas sagradas cargadas de simbolismo. Esta es la primera vez que una selección tan significativa de la colección oceánica del museo británico sale a nivel internacional para ser mostrada ante el público europeo. 

El discurso expositivo se estructura en siete ámbitos temáticos que abordan aspectos como la danza, el tejido, la talla y las técnicas de navegación milenarias. Uno de los elementos más impactantes de la muestra es la armadura de combate elaborada con fibra de coco y dientes de tiburón, procedente de las islas Kiribati. Esta pieza del siglo XIX se exhibe ensamblada por primera vez sobre un maniquí desde que ingresó en los fondos del British Museum, ofreciendo una visión única del ingenio guerrero. Junto a ella, destacan máscaras rituales y figuras de ancestros talladas en basalto volcánico que servían como protectores espirituales dentro de las comunidades insulares. La exposición también incluye redes ceremoniales tejidas íntegramente con cabello humano y vestidos de corteza de morera, cuya textura el público puede incluso percibir visualmente. 

Se exponen maquetas de embarcaciones concebidas para cruzar el mayor océano del planeta, demostrando que sus pobladores eran expertos viajeros de larga distancia desde la antigüedad
Se exponen maquetas de embarcaciones concebidas para cruzar el mayor océano del planeta, demostrando que sus pobladores eran expertos viajeros de larga distancia desde la antigüedad

Cada objeto está bellamente trabajado con decoraciones que poseen un significado espiritual profundo, demostrando que el arte forma parte de todos los aspectos de la vida oceánica. Y es que para sus habitantes la creatividad artística no es una disciplina aislada, sino que forma parte integral de todos los aspectos de la vida diaria y la supervivencia. La muestra enseña cómo abanicos, anzuelos de madreperla y tejidos tradicionales están impregnados de un simbolismo religioso y una estética sumamente refinada. Cada objeto tallado en madera o piedra cuenta una historia de conexión con la tierra y el mar, demostrando una sofisticación técnica que a menudo ha pasado desapercibida fuera de la región. Los pueblos del Pacífico llevaban vidas cosmopolitas mucho antes de la llegada de los europeos, estableciendo redes de intercambio artístico y cultural muy complejas.

El carácter navegante de las culturas del Pacífico ocupa un lugar central en la estructura temática de la exhibición organizada por la Cidade da Cultura de Galicia. Se exponen maquetas de embarcaciones concebidas para cruzar el mayor océano del planeta, demostrando que sus pobladores eran expertos viajeros de larga distancia desde la antigüedad. Destacan especialmente las cartas de navegación de las Islas Marshall, construidas con palos y conchas para representar las corrientes marinas y la posición exacta de las islas. Estos instrumentos de geometría misteriosa reflejan un conocimiento ancestral sobre las estrellas y el mar que permitió a estas comunidades poblar vastos territorios insulares. 

La exposición no se limita a la arqueología histórica, sino que reserva un espacio destacado para el arte contemporáneo, que supone una cuarta parte de las piezas. Este diálogo entre lo antiguo y lo moderno permite entender que estas culturas son entidades dinámicas que reinterpretan su herencia para enfrentar los cambios del presente. La muestra resalta la resiliencia y la creatividad de los habitantes del Pacífico, quienes continúan utilizando materiales naturales para expresar su identidad única en un mundo globalizado.

Cambio climático

Un eje fundamental del discurso expositivo es la preocupante realidad del cambio climático, que amenaza directamente la supervivencia de muchas naciones insulares del Pacífico. La subida del nivel del mar y la contaminación por plásticos son retos globales que se visualizan a través de instalaciones artísticas de gran impacto emocional. George Nuku presenta una obra creada específicamente para el Gaiás titulada “Bottled Ocean 2126”, donde reflexiona sobre un futuro marino invadido por desechos industriales. Esta perspectiva crítica convierte a la muestra en una plataforma para la concienciación social, recordándonos que la pérdida de estas culturas sería una tragedia para la humanidad. 

La exposición “Voces del Pacífico” permanecerá abierta al público en el Museo Centro Gaiás de Santiago hasta el próximo 29 de noviembre. El acceso es totalmente libre y gratuito de martes a domingo, permitiendo que tanto residentes como turistas disfruten de este hito cultural de nivel internacional. Además, se ha diseñado un completo programa de visitas guiadas gratuitas y una audioguía especial para profundizar en los detalles de las piezas más emblemáticas de la mano de expertos. Esta cita refuerza la posición de la Cidade da Cultura en el circuito internacional de grandes museos, sirviendo como una antesala de excepción para la programación del Xacobeo 2027. 

‘El cascanueces' de Chaikovski, 'El amor brujo' de Manuel de Falla o el 'Bolero' de Ravel sonarán en concierto en esta playa barcelonesa

10 June 2026 at 09:30

‘El cascanueces' de Chaikovski, 'El amor brujo' de Manuel de Falla o el 'Bolero' de Ravel sonarán en concierto en esta playa barcelonesa

La brisa marina y la calidad artística se fusionarán en un escenario monumental, de 20 metros de ancho y cubierto por una cúpula, en una oportunidad gratuita e inclusiva

En trineo, en un buque y a caballo: la odisea de esta violoncelista que atravesó Siberia en un viaje de 20 mil kilómetros en el siglo XIX

El auditorio de Lanzarote que está dentro de un túnel volcánico: la obra que transformó la lava

La playa de Sant Sebastià en Barcelona se prepara para transformarse en todo un auditorio sinfónico masivo este próximo verano. Bajo el nombre de ‘Clàssica a la Platja’, este evento gratuito acercará melodías muy célebres a miles de personas frente al Mediterráneo. La arena sustituirá al habitual patio de butacas de los grandes teatros, permitiendo que el sonido de las olas acompañe al repertorio. Esta iniciativa cultural busca romper con la solemnidad tradicional de la música clásica en un ambiente relajado y mediterráneo, con lo que familias y turistas podrán disfrutar de una experiencia única bajo el cielo barcelonés.

El evento es una de las citas más importantes y esperadas del periodo estival en la ciudad condal, una oportunidad dorada para quienes jamás se han planteado asistir a un concierto sinfónico formal en un auditorio. La brisa marina y la calidad artística se fusionarán en un escenario monumental. La primera jornada del ciclo tendrá lugar el 8 de julio con la participación de la Orquesta del Liceu. Bajo la batuta del maestro Josep Pons, el conjunto interpretará un programa lleno de ritmo, color y una vibrante energía sinfónica. Este concierto específico se celebra en el marco del 25º aniversario del Petit Liceu, enfocado a públicos de todas las edades. El repertorio ha sido cuidadosamente seleccionado para invitar a los asistentes a reconocer páginas emblemáticas de la música universal.

La propuesta es un viaje emocional a través de obras que transformaron el folclore y las identidades culturales en arte sonoro. La orquesta desplegará su potencia en un escenario de 20 metros de ancho cubierto por una cúpula tipo órbit. El objetivo primordial es que la música más exquisita salga de sus espacios tradicionales para abrazar directamente a la ciudadanía. Esta noche inaugural promete ser una celebración inolvidable de la creatividad humana en un entorno natural privilegiado.

La iniciativa busca romper con la solemnidad tradicional de la música clásica en un ambiente relajado
La iniciativa busca romper con la solemnidad tradicional de la música clásica en un ambiente relajado

Entre las piezas más esperadas de esta primera noche destacan hitos musicales como la selección de El cascanueces de Piotr Ilich Chaikovski. El público podrá deleitarse con la Marcha, la Danza del Hada de Azúcar y el célebre Vals de las flores directamente sobre la arena. Asimismo, la pasión de Manuel de Falla cobrará vida con la interpretación de la Danza ritual del fuego de El amor brujo. Estas obras, cargadas de lirismo y fuerza evocadora, garantizan atrapar incluso a aquellos que no tienen formación musical previa. El punto álgido del programa llegará con el cierre apoteósico que ofrecerá el hipnótico e icónico Bolero de Maurice Ravel

La precisión rítmica de Ravel resonará contra el horizonte marino, marcando uno de los momentos cumbres de la temporada cultural. Otras obras de Brahms, Dvořák y Borodín completarán una lista de temas que son sinónimo de excelencia artística mundial. Es una selección que busca conectar emocionalmente con una audiencia diversa, amplia y predispuesta al disfrute artístico.

El relevo musical llegará el 9 de julio con la actuación de la Orquesta Sinfónica de Barcelona y Nacional de Catalunya. La formación, conocida como la OBC, estará dirigida por su titular Ludovic Morlot en una velada titulada Una sinfonía imaginaria. Este segundo concierto continuará el viaje iniciado la noche anterior, explorando diversos estilos, atmósferas y sensibilidades europeas. Se interpretarán movimientos de sinfonías muy queridas por el público, combinando el drama ruso con la melancolía del romanticismo centroeuropeo. 

Obras de compositores como Rajmáninov, Brahms, Dvořák y Borodín ofrecerán una experiencia llena de contrastes y ricas melodías orquestales. El programa destaca por su potencia sonora, diseñada especialmente para resonar en un espacio tan abierto como el litoral. Esta propuesta de la OBC refuerza el papel de Barcelona como una capital internacional líder en la música clásica.

Gratuito e inclusivo

El éxito rotundo de Clàssica a la Platja reside en su carácter totalmente gratuito y abierto a toda la población barcelonesa. No es necesaria ninguna reserva previa de entrada, lo que permite que miles de personas se congreguen en la arena. Para garantizar una visibilidad óptima, la organización instalará dos pantallas gigantes conectadas a una sofisticada unidad móvil de televisión. Estas pantallas permitirán seguir el detalle de la dirección y la ejecución de los músicos desde cualquier punto de la playa. El sistema de audio se reforzará con dispositivos especiales para que el sonido viaje con nitidez por toda la extensión del recinto. Se trata de un esfuerzo logístico sin precedentes que busca que nadie se quede fuera de esta gran fiesta sinfónica. 

La organización de este magno evento une a las tres instituciones musicales referentes de la ciudad, el Gran Teatre del Liceu, L'Auditori y el Palau de la Música Catalana. Gracias a esta unión de fuerzas, se logra proyectar una imagen de la ciudad como un lugar alegre, familiar y abierto. El evento también busca promover la marca Barcelona internacionalmente, vinculándola con la excelencia cultural y la hospitalidad mediterránea. La cesión del espacio por parte del Puerto de Barcelona es clave para situar el escenario en una ubicación tan icónica. Barcelona demuestra así que la música clásica es un patrimonio vivo que pertenece a todos sus ciudadanos. De hecho, la inclusión y la accesibilidad son pilares fundamentales en esta edición de los conciertos en la playa. Se han previsto espacios reservados con visibilidad directa para personas con movilidad reducida en el Passeig del Mare Nostrum. Además, se pondrán a disposición del público con discapacidad auditiva mochilas vibratorias y bucles de inducción magnética individual, tecnologías que permiten que las personas sordas puedan sentir físicamente las frecuencias de la orquesta, democratizando la emoción musical. 

Este impresionante mirador, con visión 360 grados y a 95 metros de altura, es uno de los grandes alicientes de esta ciudad eslovaca

9 June 2026 at 11:30

Este impresionante mirador, con visión 360 grados y a 95 metros de altura, es uno de los grandes alicientes de esta ciudad eslovaca

Una especie de platillo volante culmina el puente SNP de Bratislava, de un peso total de 7.537 toneladas y que desafía visualmente todas las leyes de gravedad

Asimétrico y con 17 pares de tirantes, este puente gallego fue considerado una de las construcciones más singulares de nuestra geografía

La historia del bonito puente de Málaga que fue pagado y construido por Alemania

El Puente SNP, conocido popularmente como el Puente UFO, es uno de los grandes símbolos vanguardistas de la capital de Eslovaquia, Bratislava. Se trata de una imponente estructura de acero atirantada, construida entre los años 1967 y 1972, que culmina en un disco con forma de platillo volante. Situado a 95 metros de altura, su mirador ofrece una visión panorámica de 360 grados sobre el río Danubio. Es, sin duda alguna, uno de los mejores alicientes para los viajeros que buscan una perspectiva de la ciudad. Su silueta inconfundible domina el horizonte urbano y sirve como puerta de entrada a la modernidad de la región. 

Los que lo visitan acuden atraídos por la promesa de contemplar la inmensidad del paisaje desde un ángulo casi imposible. Esta obra maestra de la ingeniería tardomodernista ha logrado integrar la funcionalidad vial con un destino turístico de primer nivel. La experiencia de observar la ciudad desde las alturas se ha vuelto imprescindible para cualquier recorrido turístico. Es un punto de encuentro donde la historia, el diseño audaz y la naturaleza del Danubio convergen armoniosamente.

La construcción de este gigante de hierro no estuvo exenta de grandes desafíos técnicos y decisiones urbanísticas muy controvertidas. El diseño asimétrico, obra de J. Lacko y A. Tesár, destaca por no poseer pilares intermedios en el cauce del río. Se sostiene enteramente desde la orilla derecha mediante un complejo sistema de cables de acero anclados a un pilar. Con un peso total de 7.537 toneladas, la estructura desafía visualmente todas las leyes de gravedad. Sin embargo, su nacimiento supuso la demolición de una parte del casco histórico y el antiguo barrio judío. Edificios emblemáticos, como la Sinagoga Neóloga, desaparecieron para dar paso a las modernas avenidas de acceso vial.

La obra se sostiene enteramente desde la orilla derecha mediante un complejo sistema de cables de acero anclados a un pilar
La obra se sostiene enteramente desde la orilla derecha mediante un complejo sistema de cables de acero anclados a un pilar

De hecho, esta cicatriz histórica sigue presente en la memoria de los habitantes locales a pesar del progreso arquitectónico. A día de hoy, el puente es valorado tanto por su audacia estructural como por su enorme carga histórica. Representa una era de transformaciones profundas que redefinieron el trazado de Bratislava para siempre en el siglo XX.

Para alcanzar la cima del también denominado “ovni”, los visitantes deben utilizar un ascensor situado en el interior de uno de los pilares. El ascenso es sumamente rápido y estable, tardando apenas 45 ó 50 segundos en llegar arriba. Existe también una escalera de emergencia de 430 peldaños para situaciones en las que la maquinaria falle. Una vez en la plataforma de observación, el esfuerzo se ve recompensado con una nitidez visual realmente asombrosa. En los días más despejados, la visibilidad puede alcanzar hasta los cien kilómetros de distancia hacia el horizonte. La plataforma circular permite un movimiento libre para observar cada rincón de la geografía que rodea a la capital. El contraste entre la ciudad medieval y las urbanizaciones modernas se hace evidente desde esta gran atalaya. 

Es un viaje vertical que transporta al turista desde el nivel del río hasta el mismo corazón del cielo. La rapidez del trayecto añade un toque de emoción antes de descubrir la vasta belleza del paisaje eslovaco. La vista desde las alturas permite divisar simultáneamente tres países diferentes: Eslovaquia, Austria y Hungría. Hacia el norte, se despliega con elegancia el Castillo de Bratislava y los tejados rojos de la Ciudad Vieja. La Catedral de San Martín, con su esbelta torre, aparece como un recuerdo del pasado real de la ciudad. Al mirar hacia el sur, el paisaje cambia drásticamente al mostrar el barrio residencial de Petržalka. Este distrito es el más poblado de Europa central y destaca por sus enormes bloques de edificios prefabricados. 

El Danubio serpentea bajo la estructura, reflejando el cielo y el ajetreo diario de los barcos que lo cruzan. En la lejanía, las primeras estribaciones de los montes Cárpatos marcan el límite natural de la llanura danubiana. Es una lección de geografía viva que se despliega ante los ojos del observador sin necesidad de mapas. La diversidad de paisajes capturados en un solo giro de cabeza es lo que hace a este sitio único.

El interior del platillo volante alberga un exclusivo restaurante. Las mesas situadas junto a los ventanales ofrecen una experiencia culinaria donde el drama visual compite con el plato. No es obligatorio consumir en el restaurante para disfrutar del mirador, ya que existe una entrada independiente. Aquellos que deciden cenar aquí obtienen el beneficio de no pagar el acceso adicional a la plataforma de observación. El ambiente es sorprendentemente íntimo y acogedor, a pesar de estar suspendido en una pesada estructura metálica. El restaurante tiene planta circular, lo que acentúa esa sensación de inmersión total en el entorno urbano. Es el lugar ideal para celebraciones especiales o simplemente para disfrutar de un cóctel mientras cae la tarde. La combinación de alta cocina y vistas inigualables sitúa a este establecimiento en la élite internacional.

El momento más mágico para visitar el Puente UFO es, sin duda, durante el atardecer sobre las colinas cercanas. Cuando el sol desciende, la luz dorada baña los monumentos históricos y tiñe las aguas del Danubio de rojo. Al caer la noche, la ciudad se ilumina por completo y las farolas marcan los caminos como si fueran hilos de luz. La perspectiva nocturna ofrece una visión romántica de Bratislava, muy distinta a la claridad vibrante del día. Es recomendable llegar con antelación para asegurar un buen sitio en la barandilla de la plataforma exterior. El mirador permanece abierto todos los días desde las diez de la mañana hasta las once de la noche. Durante la época comunista, el acceso estaba restringido para evitar que la población viera el desarrollo de Austria. Hoy en día, esa antigua barrera ideológica se ha convertido en un puente de unión y libertad para todos. 

Por el alféizar

Para los amantes de la adrenalina, el mirador ofrece entre abril y octubre la experiencia extrema del UFO Skywalk. Consiste en caminar por el alféizar exterior de la torre, equipado con un arnés de seguridad y supervisión profesional. Esta actividad permite sentir el viento y la altura de manera directa, con el río Danubio bajo los pies. Es una opción solo apta para los más intrépidos que no teman al vértigo en su estado más puro. Para el resto, la plataforma protegida sigue siendo un refugio seguro desde donde tomar fotografías espectaculares. Las tarifas de entrada varían según la temporada, existiendo descuentos para niños, estudiantes y grupos numerosos. Se aconseja consultar el pronóstico meteorológico, pues la niebla puede reducir drásticamente la visibilidad desde lo alto. El acceso final al techo requiere subir unos pocos escalones después del trayecto en el ascensor principal. 

El Puente SNP fue declarado oficialmente como la “Construcción del Siglo” en Eslovaquia en el año 2001. Forma parte de la prestigiosa Federación Mundial de Grandes Torres, compartiendo honores con iconos como la Torre Eiffel. Su legado arquitectónico brutalista es objeto de estudio y admiración por parte de expertos de todo el mundo. Más allá de su valor estético, es una arteria vital que conecta el centro con el gran barrio de Petržalka. Es el puente más fotografiado de la capital y el símbolo indiscutible de su resiliencia y evolución urbana. Visitarlo permite comprender la complejidad de una ciudad que mira al futuro sin olvidar las sombras de su pasado. 

Gaudí murió tras ser atropellado por un tranvía en esta calle de Barcelona y ahora se ha colocado una placa conmemorativa en el lugar exacto

9 June 2026 at 10:30

Gaudí murió tras ser atropellado por un tranvía en esta calle de Barcelona y ahora se ha colocado una placa conmemorativa en el lugar exacto

El trágico accidente ocurrió cuando el genio se dirigía desde la Sagrada Família hacia la misa vespertina en la iglesia de Sant Felip Neri

Por primera vez se puede ver la única vivienda de este edificio modernista que se conserva tal y como la concibió Gaudí en 1906

Gaudí, Miró y Gomis “dialogarán” en esta exposición gracias a la fotogrametría o a la inteligencia artificial

Barcelona ha saldado una deuda histórica con uno de sus genios más universales al señalar el punto exacto de su tragedia. Y es que el ayuntamiento acaba de inaugurar una placa conmemorativa situada frente al número 665 de la Gran Via de les Corts Catalanes, lugar donde fue atropellado Antoni Gaudí. El acto solemne, celebrado cien años después del fatídico accidente, marca un hito en la recuperación de la memoria urbana de la ciudad. La iniciativa partió originalmente del tejido vecinal del distrito del Eixample, buscando transformar un tramo de acera en un espacio de reflexión. 

Se trata de un gesto de reparación que busca humanizar la figura de un arquitecto cuya obra es hoy patrimonio de toda la humanidad. La discreta losa en el suelo invita ahora a los transeúntes a detenerse y observar con conciencia los lugares que habitan. El evento de la inauguración de la placa reunió a vecinos y representantes institucionales de localidades vinculadas a su vida como Riudoms y la Pobla de Lillet. Así, Barcelona recupera un rincón de su historia que durante un siglo permaneció solo en el recuerdo oral de sus habitantes.

Eran exactamente las seis de la tarde del 7 de junio de 1926 cuando Gaudí salió para realizar su habitual caminata. Como cada día, el arquitecto seguía una rutina casi monástica que permitía a sus vecinos conocer la hora solo con verle pasar. Se dirigía desde la Sagrada Família hacia la misa vespertina en la iglesia de Sant Felip Neri, en el Barrio Gótico. En su bolsillo llevaba un ejemplar de los evangelios y, según algunas crónicas, un número del diario ‘La Veu de Catalunya’. Aquel trayecto cotidiano era para él un momento de devoción y meditación profunda lejos del ruido de sus grandes obras. Nada hacía presagiar que el hombre que estaba construyendo el templo más ambicioso del mundo terminaría su jornada así. 

Imagen del cortejo fúnebre después de que Barcelona perdiese a su hijo más creativo y devoto tras aquel trágico accidente
Imagen del cortejo fúnebre después de que Barcelona perdiese a su hijo más creativo y devoto tras aquel trágico accidente

El arquitecto avanzaba absorto en sus pensamientos, ajeno al creciente tráfico de una ciudad que se modernizaba a gran velocidad. Su figura, delgada y de paso firme, era ya una parte inseparable del paisaje de las calles del distrito del Eixample. Aquella tarde, sin embargo, el destino aguardaba en una de las intersecciones más transitadas de la gran arteria central. Al intentar cruzar la calzada de la Gran Via, entre las calles de Girona y Bailén, Gaudí no advirtió el peligro inminente. Se dice que el arquitecto creía firmemente que cualquier vehículo debía detenerse siempre ante el paso de un peatón. En mitad de la vía, frenó su avance para evitar un primer convoy de un tranvía que se aproximaba, pero el error de cálculo fue fatal. Al dar un paso hacia atrás para esquivarlo, no se percató de que otro tranvía venía justo en el sentido contrario.

Fue un vehículo de la línea 30 el que acabó arrollándolo mortalmente en mitad de la calzada pública de Barcelona. En el barrio de Sants, los tranvías eran temidos y apodados como 'Herodes', mientras que en el del Clot los llamaban 'la Guillotina'. Aquel impacto violento lanzó al suelo el cuerpo del genio, despojándolo de su habitual dignidad y de su silencio meditativo. Las hojas de sus evangelios y el papel de su periódico volaron por los aires mientras la multitud comenzaba a congregarse. Tras el accidente, el arquitecto quedó tendido en el pavimento mientras la indiferencia de los conductores marcaba sus últimos instantes. Cuatro conductores pasaron de largo sin detenerse a socorrerle, engañados posiblemente por el aspecto descuidado de sus ropas. 

Y es que Gaudí vestía de forma extremadamente humilde, con prendas sujetas con imperdibles y una apariencia que muchos confundieron con la de un mendigo. Fue un quinto conductor quien finalmente decidió trasladarlo a la casa de socorro situada en la cercana Ronda Sant Pere. Allí, el personal médico no fue capaz de identificar al ilustre paciente, anotando erróneamente el nombre de Antonia Samdi. Un guardia civil, al ver su estado, ordenó que lo llevaran en un taxi hacia el Hospital de la Santa Creu. En aquel centro sanitario del barrio del Raval, el genio fue ingresado inicialmente en la sala común de contusionados sin ningún privilegio. La extrema humildad de un hombre que evitaba la notoriedad hizo que pasara totalmente desapercibido para todos los presentes. Aquel 7 de junio, el creador de maravillas arquitectónicas fue tratado simplemente como un anciano anónimo y herido.

Búsqueda sin éxito

La alarma saltó en la Sagrada Família cuando notaron que el arquitecto no regresaba a su hora habitual de descanso. El mosén Gil Parés comenzó una búsqueda desesperada junto a Domènec Sugranyes, la mano derecha del maestro en las obras. Recorrieron varios centros hospitalarios hasta que finalmente llegaron a las puertas del Hospital de la Santa Creu en el Raval. Al preguntar por Gaudí, la primera respuesta que recibieron fue que el arquitecto no se encontraba registrado entre los pacientes. Finalmente fue identificado y trasladado de inmediato a una habitación individual donde recibió los últimos sacramentos y cuidados. Durante tres días de agonía, el desfile de autoridades y colegas como Josep Puig i Cadafalch fue incesante en el hospital. El 10 de junio de 1926, Barcelona perdía oficialmente a su hijo más creativo y devoto tras aquel trágico accidente.

El acto de inauguración incluyó lecturas de textos históricos, como el acta judicial del accidente y artículos de prensa de la época. El comisario del Año Gaudí, Galdric Santana, aportó un matiz personal al recordar la memoria oral que existía en el barrio. Explicó cómo desde su infancia los vecinos le señalaban ese punto exacto como el lugar donde el maestro perdió la vida. Durante los parlamentos, se destacó que la placa no es solo un recuerdo, sino una nueva forma de leer la ciudad. El acto reivindicó la necesidad de integrar la biografía humana de Gaudí en los mismos espacios que él habitó diariamente. Así, se ha logrado finalmente fijar en el espacio público un episodio determinante que durante un siglo careció de señal.

Este homenaje se inscribe dentro de las celebraciones del Año Gaudí 2026, coincidiendo con el centenario de su fallecimiento. La placa en la Gran Via sirve como recuerdo de que detrás de las grandes piedras hay siempre una vida humana vulnerable. Cien años después, el nombre de Gaudí queda grabado finalmente en el suelo que pisó por última vez antes de la gloria. El legado de su genio continúa transformando el perfil de la ciudad mientras su memoria humana recupera su sitio legítimo.

Además de albergar arces, encinas u orquídeas, fue el primer jardín botánico en ser reconocido como parque estelar starlight por la calidad de su cielo

9 June 2026 at 09:00

Además de albergar arces, encinas u orquídeas, fue el primer jardín botánico en ser reconocido como parque estelar starlight por la calidad de su cielo

El municipio de Iruña de Oca (Álava), acoge el Jardín Botánico de Santa Catalina, abierto en el año 2003 y que en sus 32.500 metros cuadrados conviven mil especies vegetales

La diminuta flor fósil de 101 millones de años que conecta la Patagonia y Teruel

Esta clase de mariposa es diurna, se llama cejirrubia y con ella ya son 52 las especies diferentes que vuelan por Barcelona

Ubicado en el concejo de Trespuentes, dentro del municipio de Iruña de Oca, en la provincia de Álava, el Jardín Botánico de Santa Catalina es considerado un enclave único donde convergen la historia medieval y la naturaleza. Y es que se trata de un espacio que se extiende sobre unos 32.500 metros cuadrados y que no es solo un refugio botánico convencional, sino que ostenta el prestigioso título de ser el primer Parque Estelar Starlight del mundo. Su privilegiada situación en la ladera sudeste de la Sierra de Badaia permite ofrecer un entorno de paz y armonía a pocos kilómetros de Vitoria

La dualidad de sus funciones lo convierte en un destino ejemplar para el turismo responsable, combinando la conservación biológica con la protección del firmamento. Los visitantes pueden disfrutar de una experiencia que trasciende lo terrenal al conectar el patrimonio histórico con el cosmos en un mismo recorrido. La historia de este lugar se remonta al siglo XIII, cuando se levantó un monasterio sobre la antigua ermita de Santa Catalina por orden de los monjes agustinos. A lo largo de las centurias, el recinto pasó por manos feudales y eclesiásticas, funcionando como palacio, convento e incluso baluarte militar durante las guerras carlistas. 

Tras ser incendiado y abandonado en el siglo XIX a causa de la Desamortización de Mendizábal, el complejo quedó sumido en la ruina absoluta durante décadas. No fue hasta 1999 cuando el Ayuntamiento de Iruña de Oca decidió adquirir la propiedad para iniciar un ambicioso proyecto de restauración y conservación. Finalmente, en el año 2003, el jardín abrió sus puertas al público, transformando las antiguas piedras del monasterio en el corazón de un oasis natural vivo.

El jardín se divide en tres áreas principales: la Umbría, el Fondo del Valle y la Solana
El jardín se divide en tres áreas principales: la Umbría, el Fondo del Valle y la Solana

La riqueza botánica de Santa Catalina es asombrosa, albergando cerca de mil especies vegetales procedentes de los cinco continentes en una distribución climática muy inteligente. El jardín se divide en tres áreas principales: la Umbría, con especies atlánticas como hayas y robles; el Fondo del Valle, con plantas de medios húmedos; y la Solana. Entre su variada flora destacan ejemplares de arces japoneses, cedros del Himalaya, orquídeas salvajes y una fascinante colección de plantas suculentas y aromáticas. Además, el espacio cuenta con una exposición permanente de bonsáis, propiedad de la Asociación Bonsai Araba, situada estratégicamente entre las ruinas del antiguo convento.

Cada estación del año transforma el paisaje, ofreciendo flores curiosas y árboles milenarios que cambian de apariencia según el ciclo natural. Pero quizás el hito más internacional del jardín se produjo en 2015, cuando la Fundación Starlight le otorgó la certificación de primer Parque Estelar del mundo. Este reconocimiento premia la extraordinaria calidad de su cielo nocturno, el cual carece de la interferencia de la contaminación lumínica urbana. Los criterios de iluminación del entorno siguen estrictamente los preceptos de la fundación para garantizar la eficiencia energética y la oscuridad necesaria para la astronomía. 

La designación como Parque Estelar subraya que, a pesar de estar cerca de núcleos urbanos, es posible mantener condiciones óptimas para la observación. Gracias a esta distinción, el jardín se ha consolidado como una infraestructura permanente dedicada a la divulgación científica y al disfrute educativo del universo. De hecho, la oferta de actividades nocturnas en Santa Catalina es variada y busca fomentar la conexión directa con el firmamento a través de experiencias inmersivas. Se organizan habitualmente conciertos bajo las estrellas, sesiones de planetario Full Dome 360º y recorridos guiados por especialistas que explican los secretos de la astronomía. 

Uno de los eventos más destacados es la Fiesta de la Luna, celebrada cada 10 de agosto, donde el mirador se convierte en el epicentro de la contemplación. Para facilitar estas tareas, se ha habilitado una zona específica para la instalación de telescopios y material astronómico que ayuda en las observaciones guiadas. También se han instalado señales astronómicas siguiendo el modelo de los miradores de la isla de La Palma, reforzando su identidad como destino estelar.

Más allá de la flora y el cosmos, el jardín es un santuario para la fauna local, disfrutando de la presencia permanente de decenas de especies de aves. Los visitantes pueden observar fácilmente ejemplares de pinzón, petirrojo, cárabo y carbonero, que han encontrado en este entorno un hábitat seguro. En los alrededores, aunque de forma más discreta, habitan mamíferos como el corzo, el jabalí, la marta y la garduña. El jardín también alberga un destacado Refugio de Mariposas, donde la plantación de especies hospederas favorece la reproducción de estos coloridos insectos. 

Entre los rincones más mágicos del recinto destaca el Árbol de los Deseos, un antiguo algarrobo que hoy sirve como custodio de los anhelos de los visitantes. Este árbol original narra leyendas del espacio natural, permitiendo que quienes lo visitan depositen en su interior sus sueños, ilusiones y esperanzas más profundas. La gestión del jardín se enfoca en la conciencia ecológica, promoviendo el conocimiento de la miel y la identificación de aves entre el público escolar. En definitiva, se trata de un espacio donde la tradición oral y la ciencia moderna se entrelazan bajo la sombra de piedras centenarias y cielos nocturnos inmaculados, con preciosos senderos botánicos de día y estrellas por la noche.

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