Científicos del Instituto Karolinska, en Suecia, han publicado una nueva investigación en la revista Nature Communications en la cual demuestran que ciertos aromas, cuando llegan desde la boca hacia la nariz, en un fenómeno conocido como olor retronasal, activan la corteza del gusto o ínsula en el cerebro con patrones muy parecidos a los que provocan los gustos reales, como el dulce o el salado.
Las ideas de modernidad y de una rápida "revolución humana" surgen más de sesgos y de una "selección selectiva" de evidencia que de una perspectiva basada en datos. Después de revisar datos fósiles, genéticos y arqueológicos, un nuevo estudio concluye que la modernidad anatómica y conductual del ser humano se desarrolló en forma de mosaico, siendo regionalmente variable y gradual.