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El problema existencial de los sanchistas

13 June 2026 at 19:40

Conforme se acerca la derrota electoral y la salida del Gobierno, la angustia por su futuro se extiende entre los sanchistas. Es cierto que la esperanza es lo último que se pierde, pero todo indica que Sánchez cosechará un resultado en la línea de las últimas cuatro derrotas. A veces me sorprende que alguien crea que se puede remontar una situación tan desfavorable. Las cábalas son fascinantes e incluso en el centro derecha hay personas que son pesimistas. Por supuesto, es siempre un error caer en la euforia. Es lo que sucedió en las elecciones anteriores y había tantos candidatos a ministro que resultaba hilarante. A Sánchez no hay que atribuirle unos poderes que no tiene e incluso la operación de regalar la nacionalidad a centenares de miles de personas, tanto por la vía ordinaria como por la ley de memoria, una de las normas más lamentables y sectarias de la Historia del Derecho, no parece que esté dando buenos resultados si analizamos lo sucedido de Extremadura, Castilla y León, Aragón y Andalucía.

Es un error pensar que Sánchez actúa movido por un deseo de reparación histórica. No es más que un cálculo chapucero basado en que los nietos de los exiliados tienen que ser de izquierdas. Desde luego, si creyera en su utilidad se remontaría al Descubrimiento y nos convertiríamos en uno de los países más poblados del Mundo. Convertiría en españoles a todos los habitantes de América, Filipinas y otros territorios que formaron parte del Imperio Español. Tras esta ironía, es cierto que nada bueno podemos esperar del sanchismo que se encuentra en una situación agónica. Es una suerte que formemos parte de la Unión Europea, porque no olvidemos que está mostrando unas frágiles convicciones democráticas. Como es algo evidente y constatable no se puede sentir ofendido. A esto hay que añadir lo que estamos conociendo con el escándalo de las cloacas del PSOE o los permanentes ataques a los jueces que lanzan personajes como Puente y López, entre otros, para hacer méritos ante su señor. Las embajadas en Iberoamérica son parte importante de la estrategia monclovita para la reelección. A pesar de ello, no creo que el efecto sea relevante. No hay que temer por la cadena de custodia del voto por correo, porque el control es enorme. Es cierto que conociendo lo que conocemos serían capaces de hacerlo, pero no pueden. Lo mismo sucede con el sistema electrónico, ya que los partidos tienen las actas de las mesas y no pueden hacer un pucherazo. No vivimos en la Venezuela de Maduro.

Lo que sabemos seguro es que mantendrá la ofensiva contra jueces, fiscales, periodistas, medios de comunicación independientes y empresarios. Y será brutal. Las sentencias judiciales serán descalificadas y Conde-Pumpido está de guardia para blanquear todo aquello que le convenga al inquilino de La Moncloa. El CIS de Tezanos seguirá instalado en el mayor desprestigio, dando encuestas serviles para intentar, aunque sin éxito, confundir a los españoles y alegrar a su señor. El dinero público será utilizado para favorecer a los amigos mediáticos y la maquinaria monclovita producirá relatos para ayudarle. Los medios públicos del régimen serán los voceros de ese material destinado a intentar remontar esta situación catastrófica. Este despilfarro es una vergüenza, pero los integrantes del ecosistema sanchista se juegan la supervivencia. Esta es la clave de la angustia que viven los enchufados en la Administración General del Estado, sus empresas y organismos públicos, así como los lobistas que están ganando muchos millones gracias a las covachuelas del poder.

El sanchismo está formado por fieles, mercenarios y aprovechados. Hay que incluir, por supuesto, a su socio que tiene varios ministerios y centenares de colocados con buenos sueldos y despachos oficiales. Sumar es su perrito faldero, ya que no tiene ni personalidad ni autonomía para mostrar un proyecto diferenciado que no sea actuar como el apéndice del presidente del Gobierno. Es como los partidos satélites que existían en los Países del Este durante la dominación comunista o los que tiene Xi Jinping en China. No eran más que palmeros. En nuestro caso, en algún momento hacen alguna declaración crítica, pero siempre dentro de la servil dependencia del sanchismo. La situación es tan patética que ni siquiera tienen un líder o lideresa. El fracaso en Andalucía ha sido un duro golpe, pero no importa, porque los que tienen que cobrar sueldos públicos siguen recibiendo su nómina a final de mes.

Sánchez tiene el mérito de que ha conseguido domesticar a su partido y convertir en gregarios a sus socios y aliados. En este momento, miles de personas viven del sanchismo y, como mínimo, quieren que agote la legislatura. Al menos tendrán algunos meses para buscarse la vida, aunque no sea equivalente a los privilegios que tienen actualmente. Por supuesto, los que no consigan colocarse en las listas electorales sufrirán una mengua importante en su salario o tendrán que ir al paro. Los lobistas y las empresas afectas al régimen tendrán que incorporar, algunas ya lo hicieron en su día o lo están haciendo, a personas próximas al centro derecha para seguir llenándose los bolsillos. Hace unos días, uno de ellos me decía que no hay problema porque siempre es fácil encontrarlos o en otros casos se cambia los argumentos de las series para no atacar a la fachosfera. Nada que nos tenga que sorprender. Es cierto que a otros les preocupa la existencia de Vox, ya que recuerdan lo que sucedió con Aznar o Rajoy cuando se consideró que el PSOE había pagado en las urnas sus errores y había que ser, dicho irónicamente, compasivo. En este sentido, es bueno recordar que les fue muy bien tanto a los de la Zeja como a los periodistas que habían sido feroces enemigos de los gobiernos de centroderecha. Esperemos que Feijóo tenga buena memoria.

Francisco Marhuenda. Académico de número de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España y de la Real Academia de Doctores de España. Académico correspondiente de la Real Academia de la Historia. Catedrático de Derecho Público e Historia de las Instituciones (UNIE).

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Pedro Sánchez, PSOE, en el Pleno del Congreso de los Diputados. David Jar

El río Guadalquivir, bajo la sombra de los vertidos mineros

13 June 2026 at 05:01

El Guadalquivir vuelve a situarse en el centro de una creciente controversia ambiental. El río más emblemático de Andalucía, eje vertebrador de buena parte de la actividad económica del suroeste peninsular y puerta de entrada al espacio natural de Doñana, se enfrenta a una nueva polémica vinculada a los vertidos procedentes de explotaciones mineras. La autorización de nuevos vertidos asociados a la mina de Cobre Las Cruces y la futura reapertura de Los Frailes, en Aznalcóllar, ha activado una movilización de colectivos ecologistas, organizaciones científicas, pescadores y representantes de municipios ribereños.

La preocupación ha trascendido incluso el ámbito andaluz. Coincidiendo con la reciente celebración del Mundial de Remo en Sevilla, Greenpeace quiso advertir a la comunidad internacional sobre los riesgos de contaminación que, a su juicio, amenazan al río que acogía la competición. La organización ecologista denunció públicamente que los vertidos con metales pesados previstos por la reapertura de Aznalcóllar y por la continuidad de la actividad de Cobre Las Cruces representan una seria amenaza para los ecosistemas del estuario y para la salud de las personas.

El debate enfrenta dos visiones contrapuestas. Por un lado, las administraciones y las compañías mineras defienden proyectos que prometen actividad económica y generación de empleo. Por otro, los colectivos que se oponen a las autorizaciones alertan de posibles consecuencias irreversibles para el estuario del Guadalquivir y para las actividades tradicionales que dependen de su buen estado ecológico.

La principal preocupación de los colectivos críticos se centra en la posible acumulación de metales pesados en uno de los ecosistemas más complejos y sensibles del sur de Europa. Isidoro Albarreal, responsable del área de minería de Ecologistas en Acción, sostiene que los procedimientos de evaluación ambiental no han tenido suficientemente en cuenta las características específicas del estuario, donde las partículas en suspensión favorecen que elementos como arsénico, cadmio, mercurio, plomo, níquel, zinc o selenio queden atrapados en los sedimentos del fondo.

Según explica, el problema no se limita a la presencia de esos contaminantes en el agua o en el lecho del río. El riesgo radica en que puedan incorporarse progresivamente a la cadena trófica a través de peces, crustáceos y mariscos consumidos tanto por la fauna como por las personas. «Estamos hablando de una contaminación que puede acabar afectando a todo el estuario», advierte.

Los ecologistas recuerdan además que diversos estudios científicos realizados durante los últimos años han detectado contaminación por metales pesados en el tramo final del Guadalquivir. Greenpeace sostiene que esos trabajos ya han identificado efectos ecotóxicos sobre distintas especies del estuario, entre ellas los albures, un pescado tradicionalmente consumido en numerosas localidades ribereñas. La organización considera que estos resultados demuestran que el problema no pertenece únicamente al futuro, sino que ya existe una situación de deterioro ambiental que podría agravarse con los nuevos vertidos autorizados.

La inquietud aumenta ante las previsiones de incremento de las descargas procedentes de la actividad minera. Antonia Herrero, portavoz de la plataforma Salvemos el Guadalquivir, asegura que la suma de los vertidos asociados a ambos proyectos podría multiplicar por diez la carga contaminante actual sobre el estuario. Según los datos manejados por la plataforma, las cantidades de agua afectadas alcanzarían volúmenes de enorme magnitud durante los próximos años, con la consiguiente llegada de toneladas de metales pesados al sistema fluvial. Ante este escenario, las organizaciones ecologistas reclaman una moratoria inmediata de las autorizaciones concedidas. Tanto Ecologistas en Acción como Greenpeace exigen la paralización cautelar de los vertidos previstos y la constitución de un comité científico-técnico independiente que evalúe de forma rigurosa y transparente las posibles consecuencias para el medio ambiente, la seguridad alimentaria y la salud pública. Los colectivos recuerdan además el precedente del dragado de profundización del Guadalquivir. A pesar de que aquel proyecto contaba con informes favorables, un comité de expertos constituido en el ámbito de Doñana concluyó que existían riesgos ambientales incompatibles con su ejecución. Aquellos informes terminaron siendo decisivos para que la actuación no llegara a materializarse.

Más allá del debate científico, la preocupación también tiene una dimensión económica. Los opositores a los vertidos consideran que la discusión pública suele centrarse en los puestos de trabajo asociados a la minería, mientras que apenas se analizan los posibles perjuicios sobre actividades que ya generan riqueza a lo largo del estuario. Agricultura, ganadería, pesca, marisqueo, restauración y turismo forman parte de una compleja red económica que depende directamente de la calidad ambiental del río. Entre los sectores más atentos a la evolución de este asunto se encuentra la pesca profesional. José Carlos Macías, portavoz de la Cofradía de Pescadores de Sanlúcar de Barrameda, evita los mensajes alarmistas, pero reconoce la inquietud existente entre los profesionales del mar. Los pescadores reclaman información clara y garantías suficientes para seguir desarrollando su actividad con normalidad y mantener la confianza de los consumidores en los productos procedentes del Guadalquivir.

«No queremos crear alarma», insiste Macías. «Lo que queremos es saber exactamente qué riesgos existen y tener la seguridad de que podremos seguir pescando como lo hemos hecho siempre». La preocupación del sector no afecta únicamente a los recursos pesqueros, sino también a la imagen de calidad asociada a las capturas que llegan cada día a lonjas y mercados.

Desde Greenpeace, Luis Berraquero, doctor en Medio Ambiente y Sociedad, considera que las consecuencias potenciales de estos vertidos podrían resultar especialmente graves para el estuario y para espacios protegidos tan sensibles como Doñana. Por ello, la organización insiste en la necesidad de que cualquier decisión futura esté respaldada por evaluaciones científicas independientes y exhaustivas.

El conflicto llega además en un momento especialmente delicado para el Guadalquivir. El estuario acumula desde hace décadas problemas relacionados con la turbidez de sus aguas, la alteración de los sedimentos y la pérdida progresiva de biodiversidad. Sobre ese escenario se proyecta ahora una controversia que trasciende el ámbito ambiental y que plantea una cuestión de fondo sobre el equilibrio entre desarrollo económico y conservación de los recursos naturales.

© Europa Press

Imagen del río Guadalquivir a su paso por Sevilla

Brasil busca el equilibrio y Marruecos quiere desatarse: el primer gran partido del Mundial 2026

13 June 2026 at 03:36

El 58 por ciento de los brasileños apoya la gestión de Carlo Ancelotti al frente de Brasil, según una encuesta de Quaest. La confianza en él ha ido aumentando con el paso de los meses en un país en el que el fútbol es religión y que está dispuesto a dejar a un lado el sentimentalismo. Ya lo ha hecho en épocas anteriores. Parreira, en 1994, formó un equipo sólido para reconquistar la Copa del Mundo. Lo hizo con Dunga y Mauro Silva en el centro del campo, y después se unió Mazinho. Empezó jugando Raí, de características más ofensivas, pero terminó haciéndolo el padre de Thiago y Rafinha, de corte más defensivo. Una muralla, para que Romario y Bebeto resolvieran. El llamado «Jogo bonito» del equipo de Pelé, al que dio continuidad, sin premio, la «canarinha» de los años 80, la de los Zico y Sócrates, había llegado a su fin.

Gana el que menos encaja

Ancelotti es uno de los entrenadores con mejor palmarés de la historia. Sus equipos se distinguen más por el equilibrio que por la brillantez. «¿Jogo bonito? Los últimos dos Mundiales que Brasil ganó lo hizo conectando talento y defensa: Scolari y sus tres centrales en 2002 y Parreira en 1994, con dos líneas de cuatro para aprovechar a Romario en punta. El Mundial lo gana quien encaja menos y no quien marca más. No me gusta que me llamen defensivo, pero es muy importante para el equipo», afirma Carletto.

Ancelotti, mucho más que un gestor

Ancelotti no necesita que lo defiendan en lo futbolístico porque ahí están sus resultados para hacerlo. Uno de sus fuertes es la gestión de grupo, lo que muchos utilizan como una crítica, pero no está peleado con lo táctico. «Desde la llegada de Ancelotti el ambiente se ha transformado. Tiene una presencia muy fuerte y nos da tranquilidad. Ha hecho que estemos centrados en el trabajo y no en las polémicas», afirma Alisson. Brasil ha recuperado la esperanza con él. «Es un gran gestor y tiene una idea clara del fútbol, simple, objetiva, que facilita nuestro estilo», añadió el portero.

El miércoles fue el cumpleaños del preparador italiano y los jugadores le hicieron el pasillo de collejas. No le pegaron muy fuerte. El buen ambiente es notable. Ahora sólo falta que la pelota entre... O que no lo haga en su portería.

 

El Brasil-Marruecos es el primer gran partido del Mundial 2026, sobre todo porque los últimos cuatro años el equipo norteafricano ha dado un gran salto y ya todos lo tienen en cuenta. El punto de partida fue el pasado Mundial. En él, Marruecos tuvo lo que tanto desea Ancelotti para Brasil: fue el equipo menos goleado del campeonato, con cinco goles encajados, dos de ellos, además, en el partido por el tercer y cuarto puesto. No le sirvió para ganar, pero sí para llegar a unas históricas semifinales, el primer país de su continente que lo logra. Contra la España de Luis Enrique, en octavos, se impuso en los penaltis tras el 0-0 de los 120 minutos. Apenas tuvo el balón el 23 por ciento del tiempo.

Marruecos: dar un paso adelante con balón

En cuartos, contra Portugal, se impuso por 1-0 en otro gran ejercicio sin pelota, con sólo un 27 por ciento de posesión. El entrenador era Walid Regragui, y lo siguió siendo hasta la esperpéntica Copa de África: Senegal, que se impuso en el campo 0-1, perdió el título en los despachos. Marruecos, pese a esa «victoria» y a que sólo quedaban tres meses para el Mundial, cambió de rumbo y apostó por Mohamed Ouahbi, que valora por supuesto lo conseguido en Qatar, pero no quiere que vivan de ello y busca evolucionar. Su intención es que deje de ser un dato anecdótico para convertirse en costumbre, y dejó clara su idea: «Tenemos que dar un paso adelante con el balón. No podemos afrontar el Mundial únicamente defendiendo bien». La declaración está ahí, por tanto, no sería demasiado extraño que fuera más dominador que Brasil en el duelo de esta madrugada.

Ouahbi, de la sub'20 a la absoluta

La apuesta por Mohamed Ouahbi es dar continuidad al trabajo que el entrenador nacido en Bélgica hizo en las categorías inferiores. En 2025, Marruecos se proclamó por primera vez campeón del mundo sub’20. Derrotó en la final a Argentina y en semifinales a Francia. También ganó a España en la fase de grupos. De momento, sólo ha tenido cinco partidos amistosos con la absoluta para probar su idea, con tres victorias y dos empates. El estreno oficial será contra Brasil. El futbolista referente (ya lo fue también después del Mundial de Qatar con Regragui) es Brahim y el líder continúa siendo el lateral del PSG, Hakimi.

© EFE

Entrenamiento de la selección Brasil en Morristown

¿Sánchez podrá aguantar?

12 June 2026 at 20:12

Cuando alguien se plantea esta pregunta es que no se ha parado a pensar sobre su carácter. La ausencia de una mayoría para presentar una moción de censura viable deja en sus manos el agotar o no la legislatura. Es cierto que causó una cierta sorpresa que anunciara que elaborarían unos Presupuestos, ya que no cuentan con los votos para que sean aprobados. No hace nada al azar y el objetivo puede ser múltiple. Una opción es que siga la disparatada senda de debilitar al Estado dentro de su proyecto multinacional. Otra es simplemente enredar y ganar tiempo. Y, finalmente, tener la excusa para convocar elecciones, porque la malvada oposición no le apoya. En cualquier caso, es bueno tener en cuenta que no se siente concernido ante una votación desfavorable en el Congreso que tumbe esos Presupuestos. Ha decidido interpretar que la ausencia de un mandato constitucional que obligue a disolver las Cortes legitima su continuidad. Es ciertamente increíble, pero cuenta con el servil apoyo de los medios de comunicación públicos y privados al servicio del sanchismo. Es bueno recordar lo que hacían y decían en tiempos de Rajoy. Eran implacables. El comportamiento de Sánchez y sus palmeros es muy poco democrático. Es algo que siento escribir. Es insólito gobernar con los Presupuestos de la anterior legislatura cuando estamos a poco más de un año de las elecciones. Es capaz de resistir cualquier escándalo, aunque esto no signifique que no le afectan los problemas de su único hermano y su mujer. Por supuesto, le preocupa que puedan acabar en prisión. Otra cuestión que le inquieta es que la investigación sobre las cloacas acabe provocando que el Tribunal Supremo pida al Congreso de los Diputados su procesamiento. Los indicios permiten augurar que es probable que el PSOE acabe sentado en el banquillo de los acusados. El tema de Zapatero solo le preocupa en la medida en que le afecte electoralmente. A estas alturas ya lo han amortizado y están a la espera de sus explicaciones ante el juez instructor. La valoración de las joyas encontradas en su despacho oficial es un duro golpe, porque 1,3 millones es una cifra demasiado elevada. Por ello, tendrá que aclarar el origen, así como si las declaró a Hacienda. A pesar de todo, Sánchez resistirá.

Francisco Marhuenda. Académico de número de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España y de la Real Academia de Doctores de España. Académico correspondiente de la Real Academia de la Historia. Catedrático de Derecho Público e Historia de las Instituciones (UNIE).

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Pedro Sánchez, PSOE, en el Pleno del Congreso de los Diputados. David Jar
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