Normal view

Estupor en el PSOE por Zapatero: “Las joyas son su muerte política”

12 June 2026 at 13:14

El PSOE no gana para infartos. Cuando todavía no ha terminado de digerir las consecuencias políticas y judiciales del caso Leire Díez, resucita otra preocupación, que se vuelve a abrir paso con fuerza en conversaciones privadas, despachos y grupos de WhatsApp socialistas: José Luis Rodríguez Zapatero.

La investigación abierta por el juez al expresidente por contrabando y delito fiscal tras aflorar en una caja fuerte de su despacho joyas valoradas en 1,3 millones de euros ha provocado una mezcla de sorpresa, inquietud y desconcierto en amplios sectores del partido.

Especialmente porque afecta a una figura que, lejos de haberse retirado de la primera línea política, se ha convertido en uno de los principales consejeros e interlocutores de Pedro Sánchez en los momentos más delicados de la legislatura.

Las reacciones internas oscilan entre la estupefacción y la tristeza por la "muerte política" que suponen las portadas de los medios estos días. “Estas portadas le matan a él y a su figura", resume gráficamente un exministro socialista consultado por este periódico.

No es una valoración jurídica. Es una valoración política. Porque en el PSOE son conscientes de que Zapatero ocupa un lugar singular dentro de la organización, casi de padre espiritual. Es el último expresidente socialista. Es una referencia para buena parte de la militancia. Y es, además, una de las figuras que más activamente se ha implicado en la defensa del Gobierno de Pedro Sánchez durante los últimos años.

Por eso la inquietud va más allá del recorrido judicial que pueda tener el asunto. La preocupación reside en el daño reputacional.

En Ferraz existe la convicción de que el partido atraviesa uno de los momentos más vulnerables de su historia. La acumulación de investigaciones, revelaciones y polémicas ha generado un clima de enorme sensibilidad ante cualquier información que afecte a los socialistas. Y la aparición del nombre de Zapatero en este contexto es percibida por algunos dirigentes como un golpe mortal imposible de encajar.

Las fuentes consultadas admiten que nadie dispone todavía de toda la información necesaria para valorar el alcance real del caso. Precisamente por eso la consigna dominante es la cautela. “Vamos a esperar a escuchar sus explicaciones el miércoles. Él mismo dijo que se iba a explicar”, señalan fuentes oficiales consultadas por este periódico.

La respuesta es significativa. No se trata de una defensa cerrada, ni una desautorización de los movimientos del juez que le investiga. Lo que hay es una espera cargada de incertidumbre.

En privado, algunos dirigentes reconocen que el principal problema no es lo que se conoce, sino lo que todavía pueda conocerse. Es la misma sensación que recorre al PSOE desde hace semanas a propósito de otras investigaciones: la impresión de que nadie sabe exactamente dónde termina cada historia.

Por eso el ambiente dentro del partido dista mucho de la tranquilidad que reflejan los comunicados oficiales. José Luis Rodríguez Zapatero no es un dirigente cualquiera. Y precisamente por eso cualquier problema que le afecte tiene capacidad para convertirse en un problema para todo el partido. Ahora todos esperan al miércoles. Y a sus explicaciones, aunque pocos creen que pueda poner punta y final a la crisis. "Todavía queda saber qué pasó con Plus Ultra", zanja un barón territorial.

© EUROPAPRESS

AM.-El juez investiga a Zapatero por delito fiscal y contrabando al no ver justificado el origen de las joyas

El PSOE admite que desconoce el alcance real de las "cloacas"

12 June 2026 at 02:00

Lo que se respira en el PSOE no es exactamente miedo. El miedo tiene rostro. Lo que se respira es algo aún más perturbador para una organización política: incertidumbre. La sospecha, en definitiva, de que nadie dentro del partido conoce todavía el perímetro completo del incendio que supone la «trama» de Santos Cerdán y Leire Díez para torpedear las investigaciones policiales y judiciales abiertas al partido, al Gobierno y al propio presidente.

Las fuentes consultadas admiten que cada revelación es una sorpresa. Y, sobre todo, un nuevo jarro de agua fría. Según van sucediéndose las informaciones, en el partido se va asentando la idea de que esta crisis «es la puntilla». Además, se está empezando a extender un cabreo generalizado con la estrategia de defensa orquestada en el Ejecutivo. «Estamos vendidos», concede un dirigente, porque «Moncloa solo salva al presidente».

Lo cierto es que la dimensión de la crisis ha escalado hasta apuntar directamente al presidente del Gobierno, cuyas iniciales, «P.S.», aparecen en las anotaciones de Leire Díez vinculadas a una supuesta reunión que el presidente niega que se haya producido alguna vez.

Pero varios socialistas consultados expresan su malestar por el daño de reputación que está sufriendo el partido, al que lamentan que los ciudadanos vinculen a las famosas «cloacas» y a referencias de todo menos edificantes. «Que si prostitutas, que si sobres... Así qué campaña podemos hacer cuando se abran las urnas», se pregunta, desanimado, un cargo territorial.

Moncloa, mientras, ya no se limita a defender a Pedro Sánchez. Como contó este diario, ahora intenta blindar el futuro. El nuevo argumentario no consiste únicamente en sostener que el presidente no tiene nada que ver con los hechos investigados por el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, sino en instalar la idea de que la propia causa jamás podrá alcanzarle. Es una defensa preventiva frente a cualquier sobresalto venidero.

En el Gobierno descartan que Pedraz, a quien ya presionan a través de este tipo de comentarios, pueda terminar llamando a declarar al jefe del Ejecutivo, siquiera como testigo. «No hay ningún indicio ni ningún motivo», repiten. La tesis ya no es que Sánchez sea inocente. La tesis es que la investigación nunca llegará hasta él. Pero en el PSOE admiten que no tienen el control de la agenda de Leire. Y todo cuanto se ha venido publicando estos días respecto a sus anotaciones está obligando a algunas de las instituciones más relevantes del Estado a admitir que algunos de sus miembros se han visto con la exmilitante socialista. Desde la dirección general de la Guardia Civil hasta la Fiscalía General del Estado.

Hay otro motivo de alerta en Ferraz. Ya empiezan a notar en los sondeos de intención de voto el mazazo que ha supuesto en las últimas semanas la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, el registro de la Guardia Civil en la sede federal, en Madrid, y las «andanzas» de Leire Díez. Nadie ha demostrado hasta ahora que Pedro Sánchez conociera las actividades que investiga la Audiencia Nacional. Tampoco existe ninguna actuación judicial que sitúe al presidente dentro del perímetro de la causa. Él lo niega de manera rotunda. Y Santos Cerdán insiste en que todo responde a una operación concebida para «destruir personas».

Pero en Moncloa hay una coincidencia que sigue resultando incómoda. La investigación describe una organización que, según los autos judiciales, perseguía desacreditar a jueces, policías y periodistas vinculados a causas que afectaban al PSOE. Justo el mismo marco político que el presidente comenzó a construir tras sus cinco días de reflexión en abril de 2024, cuando denunció la existencia de una ofensiva judicial, mediática y política contra él, su familia y su Gobierno.

Nadie ha acreditado que ambos planos estuvieran conectados. Nadie ha demostrado que existiera coordinación alguna entre Ferraz y Moncloa. Pero la política también vive de las percepciones. Y la coincidencia entre los objetivos que los investigadores atribuyen a la presunta trama y el relato que Moncloa convirtió después en bandera política sigue siendo una de las sombras más difíciles de disipar para el Ejecutivo, que desea que llegue el verano para «desconectar».

© EUROPAPRESS

La Policía entrando en la sede del PSOE en la madrileña sede de Ferraz
❌