Cristianismo, derechas e izquierdas
Hace un par de semanas compartí en instagram un fragmento de mi conversación con Leopoldo Abadía en su programa Palabra de Dos; en concreto, el de mi respuesta a su pregunta de si, en nuestros días, hablar de Dios era tabú. Respondí que creía que sí, que la sociedad tan políticamente correcta del siglo XXI obligaba a no significarse demasiado e impedía reconocer a muchos progresistas, que nuestra cultura provenía del Cristianismo y de Constantino, en mucha mayor medida que del Islam (ya sé que tenemos legado andalusí, pero más en costumbres que en filosofía; y me alegro porque si no, tal vez yo misma hubiera llegado hasta aquí con un velo o un burka). Añadí que pensaba que eso sucedía, en este universo de contradicciones en el que vivimos, porque hablar de cristianismo casi suponía confesar una ideología de derechas, aunque en realidad, los postulados de Jesucristo sobre igualdad, justicia social, solidaridad y compasión fueran, a mi entender, del todo de izquierdas. Es verdad que luego los socialistas no necesariamente los ponen en práctica (por desgracia, los políticos de cualquier signo acaban mucho más entregados al poder que a sus principios); pero eso no es óbice para que la doctrina cristiana tenga más en común con los postulados de la izquierda que con los de la derecha. La propia Unión Europea nació de esa voluntad de solidaridad tan cristiana, más subrayada en los pensamientos zurdos que en los diestros… Mis respuestas generaron un debate curioso en redes; pero he de decir que buena parte de los que opinaron se mostraron de acuerdo conmigo. Ahora, tras la primera parte del viaje del Papa y de su paso por el Congreso de los Diputados, me reafirmo. Como él representa a la Iglesia Católica, su mensaje excede el cristiano e incluye opiniones relativas al aborto o la eutanasia (alguno puede deducir, pero no recuerdo ninguna enseñanza de Jesucristo al respecto); pero su primer mensaje (y sin duda el principal) es el amor al prójimo, la compasión, el ponerse en el lugar del otro... Son conceptos característicos de la democracia social, que no incluye la democracia liberal… Eso sí, fuera de la política son, simplemente, los que mueven a los seres humanos buenos. Independientemente de su ideología. Y también de sus creencias.


© EFE
