El duro testimonio de dos reclusas de Brains ante el Papa: "Durante mucho tiempo no creí en Dios, ahora le pido perdón por todo"
El papa León XIV, ha iniciado los actos de la jornada de este martes, la más social, con una visita a la cárcel de Brians 1 donde ha mantenido un encuentro con 80 reclusos y reclusas de este centro, del de Brians 2 y del Centro de Mujeres de Barcelona (conocido como cárcel de Wad-Ras). El Papa se ha dirigido a los reos con un mensaje de aliento asegurándoles que tienen una segunda oportunidad: "El señor nos permite a todos empezar siempre de nuevo".
"El pasado no condena el futuro, sino que nos ofrece la posibilidad de cambiar nuestras decisiones", ha explicado en el centro de Sant Esteve Ses Rovires (Barcelona), tras escuchar dos testimonios de dos reclusas a las que su fe en Dios les ha ayudado dentro de la cárcel.
León XIV ha llegado al Centre Penitenciari Brians 1 sobre las 10.45 y ha sido recibido por el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska; el presidente de la Generalitat, Salvador Illa; la alcaldesa de Sant Esteve Sesrovires, Roser Brosed, y ha entrado en el centro -donde se cantan las misas cada semana-, donde ha sido recibido por funcionarios, presos y familiares y tras una bienvenida del director del centro, Jordi Pons, ha recibido a las dos reclusas.
"Durante mucho tiempo no creí en Dios"
La primera, Montse, visiblemente emocionada, ha dicho al sumo pontífice que "durante mucho tiempo había sentido el silencio de Dios" y se había sentido abandonada por él. Quebrada y dolida ha relatado su experiencia con la fe y cómo se separó de ella por la muerte de su hijo. También ha pedido perdón a su familia, a los que dice que ha hecho "mucho daño". A su vez, se ha disculpado con Dios por sus malas acciones.
"Nos da mucha alegría que esté hoy aquí porque muchas veces nos sentimos olvidadas", ha empezado Montse. Quien se ha sincerado con León XIV y le ha dicho que "durante mucho tiempo había intentado creer en Dios, pero no lo había conseguido", ya que su "vida no se lo había permitido". Pero tras duras experiencias, ahora en la prisión sí lo ha conseguido.
"He experimentado la muerte de las personas que más quería", ha afirmado antes de quebrarse y entrecortarse para afirmar al santo Padre que se "ha enfrentado al silencio de Dios". Ella también ha sostenido que "ha tenido la mejor familia del mundo", pero que sabe que les "ha hecho mucho daño".
Entre las cosas que hacen que haya vivido estas experiencias con la fe y acabado en prisión es que "nunca" ha aceptado la muerte de su hijo y "no entendía por qué Dios se lo había llevado". "He luchado mucho y me ha costado toda la vida entender que Dios no era el culpable", ha explicado visiblemente emocionada. "Hoy le pido perdón a Dios por todo", ha continuado antes de decir que en su día perdió "la gracia de la fe", pero ahora que la ha recuperado, reza que el "sentimiento de resentimiento ha desaparecido".
La experiencia que hizo que Montse volviera a creer
"Estando aquí en la prisión, volví a creer y agradezco el don de la fe. Gracias a ella y al hecho de creer, soy mejor persona, descubro cosas en mí que no sabía que tenía dentro de mí. Quiero dar gracias al Señor por todo lo que ha hecho por mí", ha seguido.
También ha querido relatar el momento en el que se abrazó a la fe. Ha dicho que "durante mucho tiempo" había "sufrido un insomnio severo que no tenía solución ni con medicación ni con ingresos hospitalarios" y fue "Dios" quien le regaló "la posibilidad de dormir".
"Una noche abrazada a una cruz le pedí, por favor, al Señor que me ayudase y estuve 10 horas durmiendo y desde aquel momento sentí que había sido Dios quien me ayudó. Ahora solo espero reencontrarme con mi hijo en el cielo y también confío en sus planes", ha afirmado. "Aquí los presos nos ayudamos unos a otros, individualmente o en grupo", ha dicho antes de quebrarse de nuevo e, incapaz de continuar, ha decidido terminar dando las gracias al papa y fundirse en un abrazo con él y darle un beso en la mejilla.
El accidente de su hijo hizo que "su fe se tambaleara"
El segundo testimonio, el de Josefina, está marcado por el accidente de su hijo. Ella, de Barcelona, ha explicado que "había crecido en la fe cristiana y siempre había participado de la Iglesia". "Dios siempre ha estado en mi vida", ha agregado, para reconocer que siempre ha sido una mujer impulsiva". Por ese motivo, en ocasiones, cuestionaba a Dios.
Con el accidente de su hijo, que no le costó la vida, su fe "se tambaleó". "No entendía por qué había sucedido esa desgracia", ha dicho aunque después ha concluído que es "gracias a Dios" por lo que su hijo no había perdido la vida en el accidente. "Eso sí es obra de Dios".
El Papa: "Los errores de la vida no determinan a la persona"
Su santidad, les ha respondido: "Cuando os venga la tentación de sentiros menos o penséis que no vale la pena seguir adelante, alzad vuestra mirada hacia aquel que, a través de la presencia de tantas personas, nunca deja de mostraros su amor y cercanía. Aunque el agobio y la tristeza marquen algunos momentos de vuestro camino, recordad que los errores de la vida no determinan la identidad de una persona", ha dicho el Pontífice.
"Si confiamos en la gracia divina y nos dejamos guiar y transformar por ella, descubrimos cómo en nuestra vida el pasado no condena el futuro", ha proseguido.
Y ha añadido: "El Señor nos permite a todos empezar siempre de nuevo, pues ser humano, ser cristiano, no consiste en no equivocarse, sino en crecer en la capacidad de convertirse, arrepentirse, enmendarse" y, sobre todo, de perdonar, ha concluído y ha entregado a los reos como obsequio una iconografía religiosa como testimonio de su visita y ha asegurado
Emoción entre los funcionarios de prisiones y presos
Tras el acto, la secretaria técnica jurídica, Carmen Fernández, que pertenece a la dirección de Brians 1, ha destacado que la visita del Papa León XIV de este miércoles ha sido el acto "más importante" que ha acogido esta prisión en su historia.
"Es un jefe de Estado y es el jefe de la Iglesia Católica", ha subrayado Fernández, que ha explicado que tras más de un mes de preparativos, todos los asistentes han disfrutado de la visita, que se ha desarrollado según lo previsto y ha sido un éxito.
La voluntaria de la Pastoral Penitenciaria, Berta Rodríguez Collado, que ha estado presente en el acto de Brians 1 ha señalado que internos, personal penitenciario y voluntarios han vivido la visita con mucha emoción: "Lo vi ayer en el Estadi Olímpic, pero como un puntito, y hoy lo he visto en vivo y en directo".
Tanto a la llegada como a la salida del centro, se ha podido ver visiblemente emocionados a los presos congregados: 13 mujeres y 26 hombres de Brians 1, 32 hombres de Brians 2, y 9 mujeres del Centro Penitenciario de Mujeres de Barcelona-.


