David Sánchez se "encomienda" al Cristo de la Sentencia
Es lo primero que sorprende al neófito al acceder a la sede de la Audiencia de Badajoz en la Avenida de Colón de la capital pacense. Tras pasar el arco de seguridad, en la escalinata principal del edificio, la llamativa imagen de un Cristo en una vidriera. ¿Un Jesús Nazareno en una sede judicial? Sí, y no es una imagen cualquiera. Corresponde al Cristo de la Sentencia, que representa a Jesús esperando la decisión de Poncio Pilato, el prefecto romano de Judea, como ahora David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, juzgado escaleras arriba hasta el pasado día 9 por tráfico de influencias y prevaricación por su supuesto enchufe en la Diputación. A Jesús, ya se sabe, le crucificaron por aclamación de los sumos sacerdotes después de que Pilato se lavara las manos. Como alegoría de la confianza en la Justicia no resulta, desde luego, la imagen más evocadora.
Con la intercesión o no del Cristo de la Sentencia, David Sánchez ya espera la decisión del tribunal. El músico se enfrenta a una posible condena de hasta seis años de prisión. A favor de su absolución, la Fiscalía, cuya actuación en esta causa era una de las obsesiones de las «cloacas del PSOE», como acreditan las agendas de Leire Díez.
Un presidente devoto de la Macarena
Pero, ¿a qué responde la presencia del Cristo de la Sentencia en la sede judicial donde ha sido juzgado David Sánchez? Según fuentes de la Audiencia extremeña, la decisión de instalar esa vidriera en lugar tan destacado fue del magistrado emeritense Joaquín Sánchez Valverde (fallecido en Badajoz en 1980 a los 68 años de edad). Ferviente devoto de la Virgen de la Macarena, en los años 60 del pasado siglo quiso que esta imagen tallada en 1654 por el escultor Felipe Morales Nieto, y que acompaña en procesión a la Macarena en la «Madrugá» del Viernes Santo sevillano, estuviera en la sede judicial.
Sánchez Valverde propuso entonces al Ministerio de Justicia franquista que una copia del Cristo se reprodujera en la vidriera del nuevo Palacio de Justicia de Badajoz, donde por cierto en esa época el presidente de la Audiencia Provincial tenía su vivienda en la última planta. Dicho y hecho. Con el permiso ministerial, la imagen del Cristo se incluyó en la vidriera. Hasta hoy.
Y a la espera de la sentencia está ahora David Sánchez, que durante el juicio no accedió al edificio por esa entrada principal, sino por una puerta lateral que, según las fuentes consultadas, no se utilizaba desde dos años atrás.
El ponente se jubila en septiembre
Su suerte está en manos (Cristo de la Sentencia aparte), de tres magistrados: el presidente de la Sala, José Antonio Patrocinio, el ponente Emilio Serrano (encargado de redactar el fallo) y María Dolores Fernández Gallardo. Serrano, además, prácticamente se despide de la judicatura con esta sentencia, pues se jubila en septiembre.
Serrano y Patrocinio tuvieron una actuación contrapuesta en una de las decisiones que más soliviantó a los jueces de instrucción de Badajoz: la admisión de la recusación de Biedma formulada por el exjuez Luis José Sáenz de Tejada, que según la investigación que dirige Santiago Pedraz fue el peón utilizado por las «cloacas del PSOE» para intentar desactivar la investigación judicial al hermano de Sánchez.
En junio de 2015, la Sección Primera de la Audiencia pacense dio la razón a Sáenz de Tejada y apartó a Biedma, por «criterios de mera prudencia», del procedimiento que instruía contra él –en sustitución de la titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer– al considerar que su apariencia de imparcialidad quedaba comprometida por haber anunciado en una resolución la interposición de «las acciones penales y civiles pertinentes» contra el exjuez por su campaña de descrédito contra la instructora.
Esa resolución fue respaldada por Serrano –quien ahora, con la redacción de la sentencia del «caso David Sánchez», avalará o no la instrucción de Biedma–, al igual que hizo el tercer miembro del tribunal, el magistrado Matías Madrigal. Pero Patrocinio se desmarcó de esa recusación y voto en contra.
Dos jueces del tribunal discreparon sobre Biedma
En su voto discrepante, el magistrado que ha presidido el juicio al músico argumentó que Sáenz de Tejada no acreditó la enemistad manifiesta que atribuía a Biedma (contra quien el exjuez se había querellado previamente) respecto a su persona. El mero hecho de que se presentase una denuncia contra ella del imputado (extensible a otros togados), que además fue archivada de plano, no justificaba, expuso, la causa de recusación.
En su opinión, las expresiones de la magistrada ni prejuzgaban nada ni afectaba a su imparcialidad, por lo que tampoco comprometían «el concepto de apariencia de imparcialidad». Patrocinio defendió el «actuar imparcial» de Biedma, guiado «únicamente por el interés de la ley», recordando que la Audiencia confirmó todas sus resoluciones (como también ha sucedido en el «caso David Sánchez»).
Esa resolución ha sido, a la postre, la munición procesal utilizada por Sáenz de Tejada para intentar apartar también a Beatriz Biedma de la investigación a David Sánchez, esgrimiendo precisamente esa victoria judicial como prueba de una pretendida enemistad manifiesta contra él.


© Efe/R. Coarasa

