El diario de Amilibia: Parla en catalá, Santidad
Sabemos que la fe es muchas veces una cuestión de sube y baja, como la tensión arterial. Cuentan que la visita del Papa a Cataluña ha supuesto para Miriam Nogueras, la vicaria del Puchi en la tierra, una pérdida de fe notable. Titulares que laminaron su creencia: «Dice el Papa: la Sagrada Familia, faro de la unidad de España». «En la bendición de la torre de Jesucristo el Papa la ensalzó como signo de unidad y concordia para toda España». «Los creyentes catalanes cada vez están más alejados del nacionalismo». Hombre, Santidad, eso no, susurra Miriam. Ahí tiene a Junqueras, que no ha soltado los Evangelios y el rosario desde que salió de la cárcel, y no le digo nada del president Puigdemont, gran devoto siempre del Santísimo Cristo del Perdón y poseedor del don de la bilocación: miles de personas aseguraron haberlo visto en Barcelona y a la vez en su residencia de Waterloo.
Verdad es que, sigue Miriam, estreché y retuve la mano del Papa mientras le rogaba en inglés que hablara catalán en Cataluña. Y cierto es que, gracias a mí, el Pontífice habló en catalán, pero muy poquito. Una gran decepción. Y todo lo que me han traducido de sus sermones en castellano, también. ¿Qué es eso de que la Sagrada Familia sea el faro de la unidad de España? ¿Acaso ahora le inspira Abascal? Repitió muchas veces las palabras unidad y España. Fueron puñaladas en mi corazón, aunque algunos creen que se refería a la unión con Cristo. Encantados con esa unión: Cristo era judío, no español. Pero ¿tenemos alguna certeza de que Jesús nos hablará en catalán cuando estemos unidos a Él? Ascolti, que se vea ese don de lenguas, porque no quiero imaginar que tengamos que recurrir al pinganillo y a la Moreneta como traductora simultánea.


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