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Begoña Gómez busca liquidez: hipoteca uno de sus pisos para recibir un préstamo de 240.000 euros

Begoña Gómez, la mujer de Pedro Sánchez, hipotecó el pasado mes de abril una de sus viviendas en Madrid para recibir, con ella como aval, un préstamo bancario de 240.000 euros. Así figura en la información registral de la vivienda, a la que ha tenido acceso LA RAZÓN. El movimiento de Gómez se produjo poco después de que el juez Juan Carlos Peinado terminara la fase de instrucción de su caso, concluyendo que había motivos suficientes para sentarla en el banquillo.

Este lunes, Gómez tendrá que acudir físicamente a una audiencia preliminar convocada por Peinado, quien propone que sea juzgada por los presuntos delitos de corrupción en los negocios, tráfico de influencias, malversación de caudales públicos y apropiación indebida. A esta audiencia están convocados también su asistente en Moncloa, Cristina Álvarez, y el empresario Juan Carlos Barrabés, investigados por la misma causa.

La complicada situación judicial de Gómez requiere que la mujer del presidente disponga de liquidez económica para asuntos como pagar a su abogado, el exministro Antonio Camacho, o incluso para hacer frente a la responsabilidad civil en caso de que se le acabe imponiendo una fianza o, en última instancia, acabe siendo condenada.

Según ha podido averiguar este diario, entre las numerosas propiedades de Begoña Gómez figura un piso de 112,97 metros cuadrados en la calle del Prado de Madrid. La vivienda está ubicada en pleno centro de la capital, a menos de cien metros de la plaza de Santa Ana y a sólo 300 metros del Congreso de los Diputados. Según las tasaciones del portal Idealista, las casas en ese edificio tienen un valor de entre los 261.000 euros y los 963.000.

Gómez compró este piso en 2004 junto a su hermano Miguel Ángel, cuando ella apenas tenía 33 años de edad. Tras tiempo colaborando en los negocios vinculados a la prostitución que regentaba su padre, Sabiniano Gómez, por aquel entonces Begoña ya llevaba tres años trabajando en el Grupo Inmark y conocía a Pedro Sánchez, con el que se casaría dos años después, en 2006.

En aquellas fechas, Miguel Ángel Gómez, el hermano, no tenía un trabajo conocido. Se sabe que estudió Derecho y Gestión Empresarial en la Universidad San Pablo-CEU, después realizó un máster de Dirección de empresas en medios audiovisuales y su primer trabajo conocido es a partir de 2005, cuando empezó a trabajar como director y supervisor de postproducción en empresas como Globomedia o Morena Films.

Como Sánchez y Begoña se casaron en régimen de separación de bienes, la vivienda continuó siendo exclusivamente de ella y su hermano. Sin embargo, hace apenas dos meses ambos acudieron a un notario de Madrid para oficializar una serie de cambios. Según la información registral a la que ha accedido este diario, el pasado 29 de abril Begoña y su hermano disolvieron la comunidad existente entre ambos y ella pasó entonces a ser la única propietaria del piso. Se desconoce si se trató de una cesión por parte del hermano o si, en cambio, ella le compró su parte, su mitad de la propiedad. Esta última opción es, sin embargo, menos probable por la búsqueda de liquidez que se deduce de los movimientos de Gómez.

En cualquiera de los casos, al día siguiente, el pasado 30 de abril, ella firmó una hipoteca con el banco BBVA en la que ponía el piso como garantía de un préstamo de 240.000 euros. Es decir, que recibió casi un cuarto de millón, una importante inyección de liquidez, a cambio de poner esa propiedad como aval de dicho préstamo.

Esta situación se produjo dos semanas después de que, el pasado 13 de abril, el juez peinado concluyera la fase de instrucción de su caso y siguiera con él adelante al ver que había indicios suficientes para la celebración de un juicio.

La fecha es importante porque, al acercarse al banquillo de los acusados, se va materializando la posibilidad de que Begoña Gómez tenga que responder con su patrimonio a alguna de las eventualidades que puedan surgir durante el juicio, como las correspondientes a la responsabilidad civil.

En enero, la Universidad Complutense de Madrid (UCM) remitió al juez Peinado un informe en el que establecía que el gasto de fondos públicos para desarrollar el software para la cátedra extraordinaria de Gómez ascendía a 113.509,32 euros. Lo hizo, además, para que constara "a efectos de eventual responsabilidad civil", para poder reclamar esa cantidad de dinero en caso de que acabe habiendo juicio y se condene a la mujer de Pedro Sánchez.

Esto significa que si Gómez acaba siendo condenada, podría tener que hacer frente a ese pago. Pero no se limita solo a eso. El juez Peinado podría imponer una fianza de responsabilidad civil antes incluso de que concluya el juicio, una retención que sirva de garantía de que en caso de que salga condenada no evitará cumplir con sus responsabilidades económicas. Esto es algo muy habitual en este tipo de juicios.

Además, podría no limitarse exclusivamente a esos 113.509,32 euros. En caso de ser condenada, también se podría pedir que con esa responsabilidad civil se repare el daño que haya podido causar a otras personas o a otras empresas que, por ejemplo, hubieran optado a desarrollar ese mismo software. Ello implica que Begoña Gómez podría tener que pagar mucho más de lo que la UCM ha estimado que gastó para desarrollar el software.

La vivienda de la calle del Prado no tiene que ver con el piso en el que residían Begoña Gómez y Pedro Sánchez antes de convertirse en inquilinos de la Moncloa. Esa, su residencia habitual, está ubicada en Prado de Somosaguas, una exclusiva urbanización en Pozuelo de Alarcón (Madrid), que cada año figura entre los municipios más ricos de España. La urbanización tiene amplias zonas comunes y servicio de vigilancia. Ambos siguen conservando la propiedad de ese piso, ya que volvería a ser su residencia una vez la pareja tenga que abandonar la Moncloa, suceda cuando suceda.

© EFE

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