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La falta de acuerdo entre Moreno y Vox regala al PP el control del Parlamento andaluz en el inicio de la XIII legislatura

11 June 2026 at 12:02

La falta de acuerdo entre Moreno y Vox regala al PP el control del Parlamento andaluz en el inicio de la XIII legislatura

El popular Jesús Aguirre es reelegido presidente de la Cámara sólo con los votos populares, que se quedan con cinco de los siete miembros de la Mesa, órgano de control de esta institución. El PSOE tendrá dos miembros. Vox, Por Andalucía y Adelante Andalucía no tendrán voto, pero sí voz

El PP andaluz de Juan Manuel Moreno se ha alzado este miércoles con una mayoría absoluta en la Mesa del Parlamento que no le dieron las urnas el pasado 17 de mayo.

La falta de acuerdos entre partidos para la composición del órgano rector de la Cámara, que tendrá un papel clave en esta legislatura, ha permitido que los populares se hagan con cinco de los siete miembros -uno más que en el mandato anterior, cuando sí tenían mayoría absoluta.

El PSOE se quedará con los otros dos. Vox, que será la llave de gobierno en este mandato y cuyos votos son imprescindibles para investir presidente a Moreno, no ha peleado y aparentemente no ha negociado para tener peso en la Mesa de la Cámara (en 2022 tuvo un representante).

Esta primera foto fija parece indicar que, por ahora, PP y Vox no han avanzado en un acuerdo político de gran envergadura que garantice la reelección de Moreno y la gobernabilidad de Andalucía. Ahora se abre un plazo de 15 días para que el nuevo presidente del Parlamento -repite el popular Jesús Aguirre- reciba a todos los partidos y proponga un candidato a presidente de la Junta, que será previsiblemente Moreno, porque es el que más votos tiene.

Pero no los tiene todos, de modo que la negociación con la ultraderecha puede dilatarse (sin límite legal establecido) hasta que alcancen un pacto de gobernabilidad, que los de Santiago Abascal han amarrado a dos palabras clave: “prioridad nacional”. El axioma de corte xenófobo -discriminar a los inmigrantes en el acceso a las prestaciones públicas- que ya han asumido los presidentes populares de Extremadura, Aragón y Castilla y León.

Moreno parece abocado a digerir esa “prioridad nacional”, que en campaña electoral tildó de “eslogan vacío”, y que puede emborronar su imagen de líder moderado, referente de un PP templado y alejado de los extremos. La negociación para conformar el Ejecutivo andaluz será dura, pero este miércoles Moreno ha dado un paso de gigante para tomar el control del órgano que debe fiscalizar su trabajo en el Palacio de San Telmo.

El portavoz de la ultraderecha en el Parlamento, Manuel Gavira, ha explicado luego que “lo que acaba de pasar en la Mesa es un ejercicio de congruencia de Vox: primero las medidas, luego lo demás”. El partido de Abascal quiere cerrar primero ese pacto político con medidas y, quizá, con consejerías específicas dentro del futuro Ejecutivo, en un formato similar al que se ha cerrado en las otras tres comunidades autónomas donde ya gobiernan juntos. Una vez se alcance ese acuerdo, apunta Gavira, se podrá “revisar” la composición de la Mesa y cambiar a sus integrantes, para que el PP ceda sillones a su nuevo socio.

Esto es algo que ha sucedido en anteriores legislaturas en otras Cámaras autonómicas, pero sería la primera vez que ocurre en el Parlamento andaluz, y sería preciso que alguno de los miembros elegidos hoy dimitiese para dejar entrar a los integrantes de Vox. “Esto ha sido puro teatro”, ha sentenciado la diputada socialista María Márquez.

Aguirre, presidente otra vez

La XIII legislatura andaluza ha arrancado este mediodía con la reelección y jura del cargo de Jesús Aguirre como presidente del Parlamento, gracias a los 53 votos de su partido y la abstención de Vox en segunda vuelta. Moreno ha renovado su confianza en el diputado más longevo, que fue consejero de Salud en su primera legislatura y presidió la Cámara en la segunda.

Aguirre sólo ha contado con los votos de su partido en primera vuelta y no ha salido elegido porque se requería mayoría absoluta. En la segunda votación, Vox ha vuelto a abstenerse, pero entonces ya sólo bastaba una mayoría simple (los 109 diputados sólo podían poner el nombre de Aguirre en su papeleta, o el de la única candidata alternativa, Begoña Iza de Adelante Andalucía, o en blanco). PSOE, Por Andalucía y la ultraderecha no han presentado candidato a la Presidencia.

Moreno ha planificado una especie de 'legislatura bis', con el mismo presidente y vicepresidentes de la Cámara que en el mandato anterior, aprovechando su experiencia de cuatro años en un órgano clave para del discurrir de la legislatura. La Mesa del Parlamento controla los ritmos, los tiempos y la prioridad de las iniciativas y los debates de la institución que debe fiscalizar al futuro Gobierno de Moreno.

Cada partido ha votado a sus propios candidatos para las tres vicepresidencias que, por peso político, dos han recaído en el PP y la tercera en el PSOE. Los populares Ana Mestre y Manuel Andrés González repiten en la Mesa y se incorpora el socialista Fernando López Gil como vicepresidente segundo.

Así arranca la XIII legislatura en el Parlamento andaluz en su sesión constitutiva, cuando los 109 diputados han jurado o prometido el cargo, uno a uno, con la mano sobre la Constitución española. Primero se ha creado la Mesa de Edad, con los dos diputados más jóvenes, ambos de Adelante Andalucía -Javier Montes (enfermero, 26 años) y Jesús Rodríguez (informático, 27 años) y el propio Aguirre, que mantendrá el sillón número uno de la presidencia el resto de la legislatura.

Es la segunda vez en cuatro décadas que el PP ocupa este puesto, después de siete presidentes de la Cámara socialistas, uno de Izquierda U (Diego Valderas) y Marta Bosquet de Ciudadanos.

Otras cinco extrabajadoras de la productora de Canal Sur pidieron amparo a CCOO por acoso sexual y laboral siete meses antes de la denuncia al CEO

11 June 2026 at 10:39

Otras cinco extrabajadoras de la productora de Canal Sur pidieron amparo a CCOO por acoso sexual y laboral siete meses antes de la denuncia al CEO

La reportera que luego denunció a Gustavo Fuentes en los tribunales y otras cinco extrabajadoras se reunieron el 26 de junio con una abogada y un delegado del sindicato para narrar las agresiones y el acoso sexual y laboral sufrido, pero CCOO no pudo intervenir "porque ya no estaban en la empresa y la única que seguía no estaba convencida de denunciar"

“Con suerte me la follo de una vez”: siete testigos ratifican ante el juez la denuncia contra el CEO de la principal productora de Canal Sur

El 26 de junio de 2025, seis mujeres acudieron a la sede de CCOO Andalucía, en la Avenida Cardenal Bueno Monreal, de Sevilla, para reunirse con una abogada y un delegado sindical y denunciar que habían sido víctimas de agresión sexual, acoso sexual continuado y acoso laboral por parte de su jefe, Gustavo Fuentes, el ya ex CEO de la principal productora de Canal Sur, Andalucía Digital Multimedia (ADM).

Este encuentro, que empezó a las cinco de la tarde y duró tres horas, ocurrió siete meses antes de que una de estas mujeres interpusiera una denuncia por delitos sexuales contra Fuentes ante un juzgado de Violencia de Género (el 29 de enero). Menos de un mes después, el juez abrió diligencias, en marzo tomó declaración a la víctima y, acto seguido, imputó al director general de la productora por agresión sexual y acoso sexual continuado, citándole a declarar el próximo 25 de junio.

Una de ellas era la reportera de ADM que más tarde, “viendo que no hacían nada”, decidió acudir a los tribunales. Otra de las mujeres también relató ante los responsables de CCOO una agresión sexual y acoso de Fuentes, que le habría “metido mano” sin su consentimiento en un bar, después de una cena de empresa de Navidad en diciembre de 2024. Varios trabajadores de la productora han corroborado estos hechos en conversación con elDiario.es.

Las otras cuatro mujeres narraron situaciones de acoso laboral en la empresa, comentarios vejatorios, gritos, insultos, descalificaciones y un comportamiento degradante por parte del superior jerárquico. De las seis mujeres que acudieron a pedir amparo a CCOO en junio de 2025, sólo una -la que terminaría denunciando- seguía contratada en la productora. Otras dos fueron despedidas, una pactó su salida para poder cobrar el paro y la última tenía un contrato temporal que ya había expirado.

En la reunión estuvo presente el delegado sindical Pedro Corrientes y, por videoconferencia, una abogada de CCOO, coordinadora de los servicios jurídicos de atención a la Mujer. Este periódico ha contactado con ambos para confirmar la versión de las seis mujeres. “Esa reunión me ha hecho mucho daño, me ha pesado muchísimo, porque era una cosa muy grave, me dolió mucho, porque no podíamos hacer nada”, explicó Corrientes a elDiario.es, visiblemente afectado, nada más ser preguntado por aquel encuentro.

Las seis mujeres “lloraron” al describir con detalle las situaciones de agresión sexual y acoso laboral que sufrieron por parte del director de la compañía. Entendían que un sindicato como CCOO, con representación en la Radio Televisión Pública de Andalucía (RTVA), podía “hacer algo”, dado que ADM es una empresa público-privada asociada a Canal Sur, su principal cliente, y participada mayoritariamente por el Gobierno andaluz.

“Todas, muy afectadas, intentaban demostrarme que esas situaciones horribles de agresión y acoso sexual y laboral que describían se habían dado de verdad, que tenían testigos, que tenían pruebas y mensajes y pantallazos... y yo les decía que no tenían que convencerme, que yo las creía, no me tenían que demostrar nada”, recuerda Corrientes. “Aquello era insoportable de escuchar”, resume.

Según su versión, el sindicato estudió las posibilidades de pilotar una denuncia por acoso laboral contra Gustavo Fuentes, pero se vio “maniatado legalmente”, porque en ese momento “sólo dos de ellas mantenían vinculación laboral con la empresa, las otras ya se habían ido, y más adelante sólo quedó una en la empresa, y no se veía preparada para denunciar”. CCOO ha recibido y tramitado otras denuncias contra la productora de Canal Sur por acoso laboral, que se han tramitado por la Inspección de Trabajo.

El 12 de marzo y el 19 de marzo, el Consejo de Administración de la RTVA, presidido por Rafael Porras y al que suele acudir el director general, Juan de Dios Mellado, abordó el caso concreto de una denuncia por acoso laboral de un trabajador de ADM, ya con un acta de la Inspección de Trabajo. Los casos de agresiones sexuales no se han abordado en el Consejo de la RTVA, según fuentes de la dirección del ente público, aunque la cadena aún no ha aclarado desde cuándo sabía que el CEO de su productora asociada estaba siendo investigado judicialmente por delitos sexuales desde el pasado febrero.

CCOO ha explicado a este periódico que en el caso de las seis trabajadoras de la productora estaba más limitada para actuar por lo Penal que por lo Social. “No tenemos un gabinete jurídico penal, lo tenemos contratado externamente”, advierte. Corrientes explica que las seis mujeres “estaban aterradas, tenían pánico a denunciar, no querían que trascendieran sus nombres, ni podíamos dar sus cargos, por miedo a no poder encontrar trabajo en el sector audiovisual andaluz, que es muy dependiente de la teta de Canal Sur. Y así, nuestro margen de maniobra para actuar estaba muy reducido.

“Demostrar acoso en el trabajo por motivos sexuales es difícil”

No es la primera vez que este delegado sindical se encuentra con situaciones de este tipo. “El miedo empuja a la gente a dinámicas en las que se convierten, sin querer, en enemigas de sí mismas”. “El ambiente laboral que describían todas en ADM, señalando siempre al director general, era un ambiente sexualizado, humillante, de machismo puro y dudo. Él las trataba como ganado y hacía lo que quería con ellas porque consideraba que eran suyas”, explica.

En la reunión no estuvo presente Yolanda Carrasco, secretaria de la Mujer de CCOO, “pero conocía todo de lo que hablamos”. “Intentamos convencerlas de que había que tirar para adelante, pero estaban paralizadas por el miedo”, explica el delegado sindical. También se les preguntó por el protocolo y el canal antiacoso de la productora, si alguna lo había denunciado internamente, desde el anonimato, pero todas coincidieron en que “no se fiaban”, que aquel canal “estaba controlado por una persona próxima a Gustavo”. Una de ellas sí contó que “solicitó la activación del canal, pero no se activó”.

Corrientes no ha contado nada de aquella reunión hasta hoy, porque ellas le pidieron que no se hiciera público. “Llevo sufriendo este asunto por dentro casi un año”, dice.

Una de las seis extrabajadoras envió un WhatsApp al delegado sindical en septiembre de 2025, tres meses después de la reunión: “Te escribo por lo que teníamos pendiente. Después de esa reunión colectiva, en la que nos dedicasteis tanto tiempo, no hemos vuelto a saber nada. Dime finalmente cuáles son los siguientes pasos, qué más podemos hacer nosotras, si hay forma de hacer algo... u honestamente, consideras que esto debe quedar así”.

La respuesta: “Pues, la verdad es que desde finales de mes de julio no sé gran cosa y era que estaba la técnico en contacto directo con [la reportera que luego denunció a Fuentes]. Preguntaré a ellas, porque recuerdo que se estaba estudiando la denuncia laboral de ella para agrupar las demás situaciones”.

Un mes después, en octubre de 2025, Corrientes volvió a escribir a esta extrabajadora de ADM: “Te cuento lo que he averiguado: Por desgracia contábamos con solo una posible denuncia sobre la que se basaba todo lo demás (era el hilo conductor para sacar las demás situaciones). Como la compañera no se encuentra bien y, al parecer, no puede seguir anímmicamente para adelante, parece que nos hemos quedado sin capacidad para aflorar todos los demás casos”, dice.

Y concluye: “La pretensión era usar un proceso/procedimiento ”laboral“ y desde ese movimiento engarzar el resto de situaciones”. La reportera que finalmente terminaría llevando a Gustavo Fuentes a los tribunales, acusado de tres agresiones sexuales y múltiples situaciones de acoso sexual y laboral continuado, adjuntó a su denuncia dos informes médicos que acreditan su débil estado anímico, físico y mental, con síntomas de depresión y ansiedad de los que aún se está tratando.

El juez también ha pedido un “reconocimiento médico forense” de la denunciante para acreditar “el estado de salud psíquica de la víctima, secuelas y posible nexo causal” con las agresiones y el acoso sexual denunciados.

La secretaria de la Mujer de CCOO Andalucía explica, sobre la reunión con las seis extrabajadoras de la productora, que “se les asesoró y quedamos a su disposición para plantear una denuncia”. “No tenemos ningún expediente abierto de aquello, no se pudo avanzar”, dice, y reitera que cinco de ellas ya no estaban en ADM, y a la que sí continuaba se le ofreció el acompañamiento necesario para denunciar.

Carrasco admite que la “invisibilidad del acoso en el trabajo” complica a la hora de denunciar, “no es fácil, y nosotros no las vamos a engañar: demostrar acoso por razones de sexo es muy difícil”, advierte, “y si aceptan irse voluntariamente, entre comillas, o aceptan un finiquito, entonces es más complicado aún”, remata.

Una de las seis extrabajadoras, en conversación con elDiario.es, subraya que lo que estaba pasando en la productora de Canal Sur “era un secreto a voces”. “Existía un miedo generalizado a hablar por la repercusión que podía tener en tu carrera profesional. Una mala llamada de Gustavo hacía que no te llamen en otro sitio. Puedes denunciar pero puedes perder tu trabajo”, dice.

Las seis acusan al ya ex CEO de la compañía de tratarlas “como tontas por ser mujeres”. “Soltaba comentarios machistas como: qué pasa que vienes con esa cara al trabajo, ¿no has dormido? ¿no tienes tiempo para maquillarte? ¿No te pagamos lo suficiente como para comprarte otro bolso, siempre traes el mismo?”.

Otra extrabajadora asegura que “Gustavo mandaba a compañeras como premio de acompañantes a cenas privadas con Óscar González-Barba”, el nuevo CEO de la compañía, elegido por el Consejo de Administración de ADM, que aprobó la “suspensión temporal” de Fuentes 18 horas después de que este periódico revelase que llevaba un mes y medio imputado por delitos sexuales.

Si tienes información de este u otros casos similares, ponte en contacto con nosotros a través del correo confidencial pistas@eldiario.es

La productora de Canal Sur admite que cerró en falso la investigación contra su CEO por acoso y anima a denunciar

10 June 2026 at 21:18

La productora de Canal Sur admite que cerró en falso la investigación contra su CEO por acoso y anima a denunciar

El Consejo de Administración de ADM pone al frente de la compañía a Óscar González-Barba, persona de confianza del exdirector general imputado por agresión sexual a una reportera, que anuncia "una nueva etapa, más amigable" en el trabajo

“Con suerte me la follo de una vez”: siete testigos ratifican ante el juez la denuncia contra el CEO de la principal productora de Canal Sur

En la mañana de este miércoles, 24 horas después de que elDiario.es revelara que el CEO de la principal productora de Canal Sur está imputado por delitos de agresión y acoso sexual a una reportera, Gustavo Fuentes envió un mensaje al grupo de WhatsApp que aún comparte con el resto de directivos de la compañía para explicar su “salida pactada” con el Consejo de Administración de la compañía, que en la medianoche del jueves anunció su “suspensión temporal de funciones”.

Fuentes se despidió de sus compañeros animándoles a verse para comer y decirse adiós “como Dios manda”. Minutos después, todos los directivos fueron abandonando ese grupo de WhatsApp, uno a uno, dejando solo al ya ex director general de la empresa.

Andalucía Digital Multimedia (ADM), una de las productoras de más peso del sector audiovisual andaluz, con un centenar trabajadores, y responsable de algunos de los programas más emblemáticos de Canal Sur, como Andalucía Directo, o de Telemadrid, como Callejeando, tiene desde ayer un nuevo CEO, el hasta hoy director financiero Óscar González-Barba (persona de la estrecha confianza de Gustavo Fuentes), y un nuevo grupo de WhatsApp para los directivos.

Uno de los primeros mensajes que anunció ayer la nueva directiva a los trabajadores fue admitir que el protocolo antiacoso de la empresa no había funcionado, que la investigación interna e “independiente” que el propio Fuentes había encargado al Compliance [director legal y de cumplimiento de la empresa] sobre su denuncia por acoso sexual se había cerrado en falso, contando con la versión del CEO, pero no de la víctima ni de testigos que corroboran su versión.

La compañía quiere ahora revisar aquel informe sobre la denuncia contra Fuentes, pero ya no podrá contactar con la denunciante porque ésta ha iniciado la vía penal y “la empresa no puede interferir ni perjudicar el procedimiento judicial en curso”. Con todo, se animó a todos los trabajadores a denunciar por unos canales internos y anónimos en la web de ADM que, según el propio Fuentes, nadie había usado “en cinco años”.

Tras la publicación de la noticia, a las seis de la mañana del martes, las siguientes horas dentro de ADM fueron convulsas. La primera reunión de la nueva directiva con los trabajadores, este miércoles, ha hecho aflorar el enfado y la indignación de la plantilla y de algunos directivos con el Consejo de Administración de la compañía, donde la voz cantante la tiene propia Junta de Andalucía a través de la empresa pública de Telecomunicaciones Sandetel.

“¿Por qué tardaron 18 horas en darnos alguna explicación a los trabajadores tras publicarse la noticia? ¿Por qué lanzaron un comunicado casi a las doce de la noche? Y, sobre todo, ¿por qué no han fulminado definitivamente a Gustavo?”, “¿Qué significa suspensión temporal, es que va a volver?”, fueron algunas de las preguntas que plantearon los trabajadores.

Hay directivos en ADM que sabían desde abril, por el propio Fuentes, que un juez le había citado a declarar como imputado el 11 de mayo (aunque la declaración finalmente se aplazó). En su comunicado nocturno, el Consejo de Administración de ADM sostiene que conoció la situación procesal de su principal directivo “desde el pasado 7 de mayo”, cuando él mismo comunicó “la existencia de una denuncia por acoso sexual presentada a título personal por una empleada en excedencia, sin que constara denuncia previa en los canales habilitados por la empresa”. El juez había notificado a Fuentes su imputación el 31 de marzo.

“Muchos en la empresa sabíamos que nuestra compañera había interpuesto una denuncia contra Gustavo en los juzgados, pero no conocimos la gravedad de los hechos hasta leer los detalles en elDiario.es”, relatan varios trabajadores. Algunos se echaron a llorar. Otros mostraron una indignación y una rabia contenida.

ADM es una empresa público privada, cuyo accionista mayoritario es el Gobierno de Juanma Moreno, y cuyo cliente preferente es Canal Sur. “Durante 18 horas ninguna de estas instituciones ni el Consejo de ADM dio ninguna explicación, ningún mensaje a los trabajadores, que estábamos impactados”, insiste un directivo, visiblemente enojado.

La denuncia de la reportera contra el CEO de la compañía es de enero, el Juzgado de Violencia de Género número 5 de Sevilla abrió diligencias en febrero, tomó declaración a la víctima el 25 de marzo y, al instante, imputó a Fuentes por delitos de agresión y acoso sexual. Está citado a declarar el próximo 25 de junio, junto a dos testigos, su exnúmero dos en la compañía y una amiga de la víctima.

Pasó un mes y medio hasta que este periódico lo hizo todo público, apoyado en la denuncia, en los mensajes de WhatsApp de índole sexual que él envió a la periodista entre 2018 y la actualidad, y de siete testimonios de extrabajadores de ADM que corroboraron ante el juez las agresiones y el acoso denunciados.

Tras publicarse la noticia, la dirección de la RTVA mantuvo el silencio hasta las 21.30 horas, cuando lanzó un comunicado informando de que no podía “actuar” contra Fuentes ni activar el protocolo antiacoso, porque el caso ya estaba judicializado y la víctima no había usado los canales internos para denunciar. “Por miedo”, dice ella.

El Consejo de ADM ha puesto al frente de la compañía al número dos de Fuentes. González-Barba, hasta ayer director financiero, y José Ramón García Japón [Joserra], subdirector general, han reunido este miércoles a los trabajadores de ADM que estaban en la sede de la Isla de la Cartuja, unas 45 personas, incluidos los miembros de Andalucía Directo, para anunciar “una nueva etapa, con una dirección más amigable”.

Según algunos de los presentes, la nueva directiva ha querido garantizar que “lo que había antes era una situación extrema que no se va a volver a repetir”. Se mencionó, además de la denuncia por delitos sexuales, un ambiente de trabajo “tóxico” que ha denunciado la reportera como delito de “acoso laboral”, pero también otros extrabajadores (algunos llegaron a acuerdos prejudiciales con la empresa para no llegar a juicio).

También se ha dirigido a la plantilla José Antonio Jiménez de León, que ejerce la figura del Compliance, para animar a todos a usar el canal antiacoso de la web de ADM para denunciar cualquier situación de acoso que haya sufrido por Fuentes, ahora que ya no está. “En cinco años no se ha usado este canal”, había explicado él a elDiario.es. Este periódico se ha puesto en contacto con Jiménez de León, que ha eludido responder.

Los testimonios que refuerzan la denuncia de la reportera contra su superior jerárquico son todos de extrabajadores de ADM. Ningún empleado actual de la compañía ha respaldado públicamente sus acusaciones, es más, uno de los directivos de la empresa ha realizado y firmado informes de la compañía para defender los intereses de Fuentes en este litigio. “La gente siente desconfianza del Consejo de Administración, que lo sabía desde hace tiempo y no hizo nada, y cuando lo supo tardó muchísimo en echarle, y cuando le echó parece que no le ha echado del todo”, explica otro directivo.

La reunión con la plantilla ha terminado sin que nadie hiciera ninguna pregunta a los nuevos jefes. Las fuentes consultadas coinciden en que han recibido el mensaje con “recelo y escepticismo” por dos razones: la primera es porque el Consejo de ADM usa un término “ambiguo” para anunciar la salida del CEO: “suspensión temporal de funciones”. “¿Eso significa que puede volver?”, ha preguntado luego un miembro de la directiva al Compliance, en una segunda reunión sólo de ejecutivos en la quinta planta.

Una hora antes, algunas trabajadoras de la productora se planteaban las mismas dudas: “¿Es seguro denunciar ahora en el canal antiacoso? ¿Y si luego, cuando se pase el ruido, la empresa le recupera? ¿Y si señalas a los que se hicieron los locos cuando le oían dirigirse a las mujeres con un lenguaje sexualizado y machista, y luego eso tiene repercusiones?”

La respuesta de la nueva directiva es que “Gustavo ya no va a volver”. El Consejo ha usado un “tecnicismo legal” para describir lo que en la práctica es “un cese”, pero que, al tratarse de una sociedad mercantil, debe actuar con cautela respetando la presunción de inocencia de Fuentes, explican los directivos consultados.

El segundo recelo de los trabajadores tiene que ver con las personas que han sustituido a Gustavo Fuentes, que hasta el martes eran sus “pretorianos”, como él solía llamarles. En el despacho del ya ex CEO de la productora, una de las extrabajadoras que ha decidido testificar voluntariamente ante el juez para corroborar el relato de la denunciante describe una conversación de Fuentes con González-Barba, actual CEO: “Con suerte me la follo de una vez, que haya mucho alcohol Osquita, que eso es cosa tuya”, señala su testimonio.

Los trabajadores consultados aclaran que el nuevo director general de la compañía “jamás” ha usado las maneras y el lenguaje de su predecesor, que “no es el mismo talante ni el mismo carácter”. Un directivo advierte que Gustavo no sólo maltrataba a las mujeres, a hombres también, incluido a González-Barba y a García Japón, “que se supone eran sus amigos, los trataba a patadas”. Los dos directivos que ahora le sustituye también han estado sometidos a “mucha presión y maltrato psicológico, porque este hombre amenazaba cada dos por tres con despedir a alguien”, coinciden hasta siete trabajadores consultados.

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