La falta de acuerdo entre Moreno y Vox regala al PP el control del Parlamento andaluz en el inicio de la XIII legislatura
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El popular Jesús Aguirre es reelegido presidente de la Cámara sólo con los votos populares, que se quedan con cinco de los siete miembros de la Mesa, órgano de control de esta institución. El PSOE tendrá dos miembros. Vox, Por Andalucía y Adelante Andalucía no tendrán voto, pero sí voz
El PP andaluz de Juan Manuel Moreno se ha alzado este miércoles con una mayoría absoluta en la Mesa del Parlamento que no le dieron las urnas el pasado 17 de mayo.
La falta de acuerdos entre partidos para la composición del órgano rector de la Cámara, que tendrá un papel clave en esta legislatura, ha permitido que los populares se hagan con cinco de los siete miembros -uno más que en el mandato anterior, cuando sí tenían mayoría absoluta.
El PSOE se quedará con los otros dos. Vox, que será la llave de gobierno en este mandato y cuyos votos son imprescindibles para investir presidente a Moreno, no ha peleado y aparentemente no ha negociado para tener peso en la Mesa de la Cámara (en 2022 tuvo un representante).
Esta primera foto fija parece indicar que, por ahora, PP y Vox no han avanzado en un acuerdo político de gran envergadura que garantice la reelección de Moreno y la gobernabilidad de Andalucía. Ahora se abre un plazo de 15 días para que el nuevo presidente del Parlamento -repite el popular Jesús Aguirre- reciba a todos los partidos y proponga un candidato a presidente de la Junta, que será previsiblemente Moreno, porque es el que más votos tiene.
Pero no los tiene todos, de modo que la negociación con la ultraderecha puede dilatarse (sin límite legal establecido) hasta que alcancen un pacto de gobernabilidad, que los de Santiago Abascal han amarrado a dos palabras clave: “prioridad nacional”. El axioma de corte xenófobo -discriminar a los inmigrantes en el acceso a las prestaciones públicas- que ya han asumido los presidentes populares de Extremadura, Aragón y Castilla y León.
Moreno parece abocado a digerir esa “prioridad nacional”, que en campaña electoral tildó de “eslogan vacío”, y que puede emborronar su imagen de líder moderado, referente de un PP templado y alejado de los extremos. La negociación para conformar el Ejecutivo andaluz será dura, pero este miércoles Moreno ha dado un paso de gigante para tomar el control del órgano que debe fiscalizar su trabajo en el Palacio de San Telmo.
El portavoz de la ultraderecha en el Parlamento, Manuel Gavira, ha explicado luego que “lo que acaba de pasar en la Mesa es un ejercicio de congruencia de Vox: primero las medidas, luego lo demás”. El partido de Abascal quiere cerrar primero ese pacto político con medidas y, quizá, con consejerías específicas dentro del futuro Ejecutivo, en un formato similar al que se ha cerrado en las otras tres comunidades autónomas donde ya gobiernan juntos. Una vez se alcance ese acuerdo, apunta Gavira, se podrá “revisar” la composición de la Mesa y cambiar a sus integrantes, para que el PP ceda sillones a su nuevo socio.
Esto es algo que ha sucedido en anteriores legislaturas en otras Cámaras autonómicas, pero sería la primera vez que ocurre en el Parlamento andaluz, y sería preciso que alguno de los miembros elegidos hoy dimitiese para dejar entrar a los integrantes de Vox. “Esto ha sido puro teatro”, ha sentenciado la diputada socialista María Márquez.
Aguirre, presidente otra vez
La XIII legislatura andaluza ha arrancado este mediodía con la reelección y jura del cargo de Jesús Aguirre como presidente del Parlamento, gracias a los 53 votos de su partido y la abstención de Vox en segunda vuelta. Moreno ha renovado su confianza en el diputado más longevo, que fue consejero de Salud en su primera legislatura y presidió la Cámara en la segunda.
Aguirre sólo ha contado con los votos de su partido en primera vuelta y no ha salido elegido porque se requería mayoría absoluta. En la segunda votación, Vox ha vuelto a abstenerse, pero entonces ya sólo bastaba una mayoría simple (los 109 diputados sólo podían poner el nombre de Aguirre en su papeleta, o el de la única candidata alternativa, Begoña Iza de Adelante Andalucía, o en blanco). PSOE, Por Andalucía y la ultraderecha no han presentado candidato a la Presidencia.
Moreno ha planificado una especie de 'legislatura bis', con el mismo presidente y vicepresidentes de la Cámara que en el mandato anterior, aprovechando su experiencia de cuatro años en un órgano clave para del discurrir de la legislatura. La Mesa del Parlamento controla los ritmos, los tiempos y la prioridad de las iniciativas y los debates de la institución que debe fiscalizar al futuro Gobierno de Moreno.
Cada partido ha votado a sus propios candidatos para las tres vicepresidencias que, por peso político, dos han recaído en el PP y la tercera en el PSOE. Los populares Ana Mestre y Manuel Andrés González repiten en la Mesa y se incorpora el socialista Fernando López Gil como vicepresidente segundo.
Así arranca la XIII legislatura en el Parlamento andaluz en su sesión constitutiva, cuando los 109 diputados han jurado o prometido el cargo, uno a uno, con la mano sobre la Constitución española. Primero se ha creado la Mesa de Edad, con los dos diputados más jóvenes, ambos de Adelante Andalucía -Javier Montes (enfermero, 26 años) y Jesús Rodríguez (informático, 27 años) y el propio Aguirre, que mantendrá el sillón número uno de la presidencia el resto de la legislatura.
Es la segunda vez en cuatro décadas que el PP ocupa este puesto, después de siete presidentes de la Cámara socialistas, uno de Izquierda U (Diego Valderas) y Marta Bosquet de Ciudadanos.


