Normal view

Trump confirma que Irán ha derribado un helicóptero Apache y anuncia: "EEUU necesariamente debe responder a este ataque"

9 June 2026 at 17:49

Trump confirma que Irán ha derribado un helicóptero Apache y anuncia: "EEUU necesariamente debe responder a este ataque"

El presidente de EEUU reconoce el ataque iraní: "En el incidente participaron dos pilotos; ambos se encuentran a salvo y sin lesiones"

Donald Trump ha confirmado que Irán ha derribado un helicóptero Apache. Y anuncia: “EEUU debe responder”.

“Nuestro gran Ejército acaba de informarme de que, anoche, los iraníes derribaron uno de nuestros helicópteros Apache”, ha dicho el presidente de EEUU, “altamente sofisticados”.

Según Trump, el ataque se produjo “mientras patrullaba sobre el estrecho de Ormuz”.

El presidente de EEUU ha asegurado que “en el incidente participaron dos pilotos; ambos se encuentran a salvo y sin lesiones. No obstante, Estados Unidos debe, necesariamente, responder a este ataque”.

Truth Social de Trump sobre el derribo de un Apache por parte de Irán.
Truth Social de Trump sobre el derribo de un Apache por parte de Irán.

El ataque ocurre mientras Oriente Medio aún se tambalea tras las escaramuzas entre Irán e Israel el día anterior, lo que supuso el mayor golpe hasta la fecha para el frágil alto el fuego en la guerra con Irán. La televisión estatal iraní informó el martes que los ataques israelíes causaron la muerte de al menos dos miembros de las unidades de defensa aérea del país, informa AP.

El ministro de Exteriores de Irán, Seyed Abbas Aragchi, ha sido directo: “Para reducir el riesgo, la mejor solución es que se retiren. Preferimos el lenguaje de la diplomacia, pero también hablamos otros idiomas”, ha publicado en la red social X.

“Las fuerzas extranjeras cercanas a nuestro territorio están en riesgo constante debido a sus propios errores humanos, accidentes fortuitos o la posibilidad de quedar atrapadas en fuego cruzado”, ha añadido Aragchi.

La Administración Trump no han logrado convertir el alto el fuego de abril en un acuerdo para poner fin definitivamente al conflicto, especialmente a medida que Israel intensifica y amplía su campaña militar en el Líbano contra Hezbolá, la milicia respaldada por Irán.

El accidente ocurrió alrededor de las 3:30 a.m. (hora local) del martes frente a las costas de Omán, mientras el helicóptero realizaba una patrulla, según informó el Mando Central de Estados Unidos.

Los helicópteros AH-64 Apache han sido un recurso clave para el ejército estadounidense a la hora de hacer cumplir el bloqueo a los envíos y petroleros de crudo iraní, con el objetivo de presionar a Teherán para que acepte un acuerdo. Los Emiratos Árabes Unidos también han utilizado estos helicópteros para derribar drones iraníes.

“Tenemos buenas posibilidades” de firmar un acuerdo en “dos o tres días”, ha afirmado Trump en las últimas horas.

Sin embargo, no ofreció detalles sobre los motivos de este nuevo optimismo. En los dos meses transcurridos desde que Estados Unidos e Irán acordaron un alto el fuego inicial, Trump ha pronosticado en repetidas ocasiones que un acuerdo está cerca. “Estamos muy cerca de lograr un acuerdo muy, muy bueno, sólido y poderoso”, ha dicho Trump: “Si optamos por bombardear —algo que podríamos hacer muy fácilmente si quisiéramos, dedicando otras dos o tres semanas a los bombardeos—, no les quedaría absolutamente nada. Pero el estrecho no estaría abierto durante meses”.

Y añadió: “Si llevamos a cabo los bombardeos, ya saben, mucha gente moriría. ¿Quién quiere hacer eso? Yo no”.

Estados Unidos quiere que Irán renuncie a sus reservas de uranio altamente enriquecido, que se cree quedaron sepultadas tras los ataques aéreos estadounidenses ocurridos durante la guerra de 12 días de 2025. Pero Irán se niega a ello y exige el levantamiento de las sanciones. También reclama la liberación de activos congelados incluso antes de que exista un acuerdo definitivo, algo que Trump rechaza.

Antes de los comentarios de Trump sobre las negociaciones, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, declaró el lunes que las declaraciones de Trump hasta la fecha sobre un posible acuerdo “contradecían los puntos ya pactados”, lo que demuestra que Estados Unidos “no busca ni un alto el fuego ni el diálogo”.

Los continuos combates entre Israel y Hezbolá siguen siendo también una prioridad absoluta para Irán. El jefe del ejército libanés, el general Rodolphe Haykal, viajó a Pakistán el martes. Allí se reunió con el jefe del ejército paquistaní, el mariscal de campo Asim Munir, quien ha desempeñado un papel clave en las conversaciones entre Irán y Estados Unidos.

La visita de Haykal se produce en un momento en que el gobierno del Líbano adopta una postura cada vez más firme frente a Hezbolá, aunque sigue sin poder desarmar a la poderosa milicia. El martes, Hezbolá agradeció a Irán por haber atacado a Israel “en defensa de nuestro pueblo libanés”, sugiriendo que el gobierno del Líbano debería aprovechar esta oportunidad para mejorar las relaciones con Teherán.

El agónico recuento liderado por el progresista Sánchez ante la derechista Fujimori en Perú presagia semanas de inestabilidad

9 June 2026 at 05:34

El agónico recuento liderado por el progresista Sánchez ante la derechista Fujimori en Perú presagia semanas de inestabilidad

Este lunes a medianoche, el recuento se encontraba en el 95,3% escrutado y otorgaba un 50,112% para Sánchez frente a un 49,888% para Fujimori –unos 40.000 votos de diferencia–.No obstante, falta, entre lo que queda por contar, la mayoría de los en torno a 400.000 votos del exterior, donde la derecha suele imponerse a la izquierda

El progresista Sánchez adelanta a la derechista Fujimori en el tramo final del escrutinio de las presidenciales peruanas

Ocurrió lo mismo en 2021. Entonces, fue Pedro Castillo quien logró la victoria ante Keiko Fujimori. Y la líder derechista no lo aceptó, se revolvió durante semanas, apeló, impugnó y logró retrasar durante más de un mes el reconocimiento oficial de la victoria de Castillo.

Pero también ha pasado después de la primera vuelta en abril. Entonces, las derechas se revolvieron contra el recuento que colocaba a Sánchez en la segunda vuelta. De nuevo, se produjeron impugnaciones y retrasos que impidieron al candidato de Juntos por el Perú entrar en campaña hasta varias semanas después que su rival, Keiko Fujimori, quien acabó en primer lugar en la primera vuelta.

Este lunes a medianoche en Lima, el recuento se encontraba en el 95,3% escrutado y otorgaba un 50,112% para Sánchez frente a un 49,888% para Fujimori –unos 40.000 votos de diferencia–. No obstante, falta, entre lo que queda por contar, la mayoría de los en torno a 400.000 votos del exterior, donde la derecha suele imponerse a la izquierda.

“Estamos confiados y optimistas, pero el conteo al 100% aún está por develarse”, reconocía este lunes Sánchez ante la prensa: “Estamos con tranquilidad para respetar los resultados. Lo que viene es trabajar por el país e invocar a todos los consensos, porque Perú tiene que parar la inestabilidad política, la criminalidad y la pobreza”.

Las elecciones muy probablemente serán objeto de fuertes disputas, por lo que está en juego no es solo el próximo mandato presidencial, sino, cómo de la ya frágil democracia peruana.

Las autoridades electorales peruanas disponen de hasta 30 días para certificar los resultados oficiales. Incluso después de que el portal público de resultados refleje el 100% de las actas procesadas, el desenlace aún no es definitivo, ya que las autoridades deben revisar las solicitudes de revisión y resolver las impugnaciones legales contra resultados concretos.

Dos Perús

Esta segunda vuelta demuestra que el país está partido entre dos formas de ver Perú.

Por un lado, es una confrontación entre el retorno a las políticas económicas, sociales y de seguridad de la derecha dura asociadas al fujimorismo de los años noventa (1990–2000) y un nuevo intento de gobierno de izquierda tras la breve y convulsa presidencia de Pedro Castillo (2021–2022).

Al mismo tiempo, evidencian el profundo antifujimorismo y anticastillismo como ejes del escenario político. Pero también es una oportunidad para poner fin a una década de inestabilidad, durante la cual el país ha tenido ocho presidentes en diez años, incluidos cuatro en los últimos cuatro, una crisis impulsada en parte por el poder desmedido del Congreso y de las fuerzas políticas que lo controlan, entre ellas el partido de Fujimori.

¿Quién es Keiko Fujimori?

Keiko Fujimori es hija del exdictador Alberto Fujimori, con quien también ejerció como primera dama entre 1994 y 2000.

Durante su gobierno, Alberto Fujimori socavó la democracia peruana, incurrió en una corrupción generalizada y ordenó graves violaciones de derechos humanos, incluidas esterilizaciones forzadas dirigidas principalmente contra mujeres indígenas, desapariciones forzadas, torturas y asesinatos cometidos por escuadrones de la muerte.

Alberto Fujimori fue condenado a 25 años de cárcel por crímenes de lesa humanidad, incluidas masacres, desapariciones forzadas y secuestros en 2009.

Desde la salida de su padre del poder, Keiko Fujimori ha seguido siendo una de las figuras políticas más influyentes del país, heredando el liderazgo del movimiento político fujimorista, que fue relanzado bajo el nombre de Fuerza Popular a inicios de la década de 2010.

¿Y Roberto Sánchez?

Psicólogo de formación, Roberto Sánchez es un dirigente político de izquierda, congresista desde 2021.

Fue ministro de Comercio Exterior y Turismo durante el gobierno de Pedro Castillo.

Castillo fue destituido y encarcelado apenas 15 meses después de asumir la presidencia, tras un intento fallido de disolver el Congreso, gobernar por decreto y reformar el sistema de justicia. “En correspondencia a las normas vigentes y a las prerrogativas constitucionales que tiene el presidente en ejercicio otorgaríamos la gracia presidencial para la libertad del presidente Pedro Castillo”, dijo Sánchez en una entrevista con elDiario.es.

Antes de su caída, su gobierno fue blanco de una sostenida campaña de oposición liderada por Fuerza Popular y sus aliados, marcada por la obstrucción política y marcada por una retórica abiertamente racista.

Sánchez cuenta con el respaldo de Pedro Castillo, y su campaña ha girado en torno a la defensa de la libertad del exmandatario. Para muchos peruanos, Castillo fue encarcelado injustamente y su caso se ha convertido en un símbolo de la discriminación y el racismo que históricamente han enfrentado los sectores rurales e indígenas por parte de las élites políticas y económicas del país. En un gesto que busca reforzar esa identificación, Sánchez ha incorporado elementos simbólicos asociados a Castillo, incluyendo el tradicional sombrero chotano de ala ancha que popularizó durante su campaña presidencial.

Además de prometer el indulto de Pedro Castillo, Sánchez se ha comprometido a convocar un referéndum nacional para redactar una nueva Constitución que reemplace a la aprobada bajo Alberto Fujimori tras el autogolpe de 1992.

“Nosotros aspiramos a una democracia participativa”, decía Sánchez en su entrevista: “Hoy se nos ha arrebatado por esta fuerza parlamentaria mayoritaria de la señora K. Nos ha arrebatado el derecho al referéndum, ya no existe el derecho al referéndum en Perú. Debemos de derogar esa norma para volver a aplicar y preguntarle al país si es el momento de una gran Asamblea Constituyente democrática, con el método de consenso y la consulta pública nacional vinculante”.

Sánchez, no tan mal en Lima

Tradicionalmente, el voto progresista se concentra en la sierra y las provincias del sur. Mientras que la costa, Lima incluida, junto con el norte votan conservador. Sin embargo, el rechazo que genera Keiko Fujimori en amplios sectores de la sociedad ha facilitado la remontada de Sánchez, según explican en las filas de Juntos Por el Perú.

“Cómo era previsible, Roberto Sánchez pasó a liderar el recuento oficial”, afirma Gustavo Guerra García, miembro del equipo económico de JP: “El triunfo se explica por un crecimiento importante de más de 10 puntos en Lima [con respecto a la primera vuelta] y un recorte de las diferencias en el voto de los peruanos en el exterior.. El Perú se ha llenado de democracia y de dignidad”..

¿Hasta el miércoles?

El recuento es tan agónico, voto a voto, que puede que no termine de definir un ganador hasta el miércoles, como ocurrió en 2021 con Pedro Castillo,. Mientras tanto, los dos candidatos se mueven en una suerte de empate técnico, si bien el recuerdo de hace cinco años presagia una victoria de Sánchez, en tanto que superó a su rival con el 93% de los votos escrutados, momento similar a cuando lo hizo Castillo (94%)

Eso hizo que Sánchez ya hiciera su intervención desde el balcón de la plaza de San Martín con aires de ganador.

Precisamente el miércoles, informó la Cancillería de Perú, es cuando terminará el envío al país de las actas de votación en el extranjero, que corresponden a 2.506 mesas instaladas en 73 países. Tradicionalmente, el voto extranjero es más proclive a la derecha que a la izquierda.

Atomización

La primera vuelta, celebrada el 12 de abril, contó con 35 candidatos y estuvo marcada por  problemas logísticos —especialmente en algunas zonas de Lima— que llevaron a las autoridades electorales a extender la votación un día más en ciertos puestos de votación.

Las interrupciones dieron lugar a impugnaciones legales y denuncias de fraude, retrasando por más de un mes la confirmación de Roberto Sánchez como contendiente en la segunda vuelta. De cara al balotaje de este domingo, crece la preocupación por la posibilidad de que surjan nuevas acusaciones de fraude —especialmente si Roberto Sánchez resulta vencedor—, dado que Fujimori denunció fraude e intentó anular cientos de miles de votos tras su derrota en 2021, pese a que los observadores internacionales no encontraron evidencia de fraude.

❌