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No hay colonos que no violen el derecho internacional: la trampa del discurso de la UE ante la ocupación israelí

13 June 2026 at 21:13

No hay colonos que no violen el derecho internacional: la trampa del discurso de la UE ante la ocupación israelí

Las sanciones europeas se han dirigido solo contra un puñado de colonos “extremistas”, como si el resto de colonos no lo fueran, como si el proyecto estatal israelí no actuara como impulsor de esa ocupación

Colonos israelíes invaden a tiros e incendian tierras en Cisjordania

Mientras la atención internacional se centra en las consecuencias de la guerra que Donald Trump y Benjamín Netanyahu iniciaron contra Irán, el Gobierno de extrema derecha israelí acelera la anexión ilegal de territorio palestino en Cisjordania con gran violencia, tanto del Ejército como de colonos.

'Limpieza étnica'

Esta semana la organización de derechos humanos Amnistía Internacional publicaba un nuevo informe en el que alerta de “una campaña de limpieza étnica impulsada por el Estado” israelí en Cisjordania. También denuncia la aceleración deliberada de la anexión formal de territorio en esa área y “el crimen de lesa humanidad de transferencia forzada” de población.

Además, recuerda que esta campaña de limpieza étnica no es nueva ni está impulsada solo por “algunos colonos renegados”, sino que está “arraigada en el sistema de apartheid de larga duración de Israel”, lo que “supone un crimen de lesa humanidad perpetrado por Israel contra todos los palestinos bajo su control durante años”.

La directora de Amnistía Internacional, Agnes Callamard, señala que “la comunidad internacional es culpable de atribuir la anexión territorial a la ‘violencia de colonos’, como si fuera impulsada solo por ”algunas manzanas podridas“ o por ”ministros extremistas“. Su mensaje va destinado a la UE.

Amnistía Internacional denuncia una aceleración de la limpieza étnica, impulsada no solo por "algunos colonos renegados", sino “arraigada en el sistema de apartheid de larga duración de Israel”

La posición de la UE

Ese relato de las ‘manzanas podridas’ ha servido durante décadas a la extensión de la ocupación ilegal y del sistema de segregación racial contra los palestinos y, pese a ello, se mantiene a día de hoy.

Las sanciones europeas se han dirigido solo contra un puñado de colonos a los que se llama “extremistas”, como si el resto de colonos no lo fueran, y como si el proyecto estatal israelí no actuara como máximo abanderado de esa ocupación colonial de asentamientos y de apartheid.

La representante de la Política Exterior de la UE, Kaja Kallas, anunció el 28 de mayo esas sanciones, bajo el lema “los colonos extremistas socavan la paz”, culpándolos de poner en riesgo “la solución de los dos Estados”.

Esa diferenciación, planteada de forma habitual por el relato europeo, exonera al resto de colonos, como si la ocupación y el sistema de segregación en su conjunto no obstaculizaran “la solución de los dos Estados” y no violaran el derecho internacional. Como si hubiera una ocupación colonial de apartheid buena y otra mala.

El Estado israelí es el máximo impulsor del colonialismo. Cuando la UE señala solo a unos cuantos colonos israelíes transmite el mensaje de que el problema lo provocan ‘unas manzanas podridas’. Esta posición contribuye a mantener un statu quo que ha permitido a Israel, desde hace décadas, extender su anexión ilegal territorial y su sistema de apartheid contra la población palestina.

El relato de la UE exonera al resto de colonos, como si la ocupación y el sistema de segregación en su conjunto no violaran el derecho internacional. Como si hubiera una ocupación colonial de apartheid buena y otra mala

No solo Amnistía Internacional insiste en la existencia de un proyecto estatal que viene de largo. Hace unos días varios relatores de Naciones Unidas volvían a advertir del aumento del terror ejercido por colonos israelíes en Cisjordania y Jerusalén Este con el permiso y “la aquiescencia del Estado israelí”. Su denuncia es clara: “La escalada de violencia, perpetrada con total impunidad, actúa como un instrumento de coerción en manos de la potencia ocupante, facilitando la limpieza étnica”, señalan.

También esta semana una exhaustiva investigación internacional, detallada por elDiario.es, ha demostrado cómo los países de la Unión Europea, así como Suiza, Noruega y Reino Unido permiten la entrada habitual de productos procedentes de asentamientos ilegales israelíes y aceptan certificaciones inválidas en muchos de ellos.

'Producto de Israel'

El informe, del centro de litigación Global Echo, basado en más de 30.000 documentos, explica cómo mercancías alimentarias son importadas por la UE desde los asentamientos israelíes con trato preferencial, con la etiqueta “Producto de Israel”, pese a tener su origen en territorio ocupado palestino o sirio. Eso supone que comprar productos israelíes siempre conlleva el riesgo de estar adquiriendo productos sembrados o elaborados en tierras ocupadas ilegalmente.

Estos hallazgos confirman la necesidad de adoptar medidas inmediatas y contundentes para poner freno a la complicidad europea con el despojo que sufre el pueblo palestino. No basta con prohibir las importaciones de productos de los asentamientos israelíes, porque el sistema establecido favorece la ocultación de la procedencia real de los envíos, el uso de direcciones falsas o la mezcla, como detalla la investigación de Global Echo.

Por eso el equipo investigador de este centro de litigación, así como otros expertos, señalan la necesidad urgente de reexaminar por completo el modelo comercial europeo con Israel, garantizando inspecciones, control y medidas adicionales para evitar que esas mercancías entren en la UE.

Sin embargo, tampoco esa medida sería suficiente para cumplir con las obligaciones internacionales y garantizar la suspensión de la contribución europea con el modelo de ocupación colonial israelí. ¿Por qué? Porque el propio Estado israelí y numerosas instituciones, universidades y empresas israelíes impulsan el colonialismo de asentamientos o contribuyen al mismo.

El Estado de Israel defiende a los colonos, les proporciona ayudas económicas y los protege militarmente a través del Ejército. Es decir, facilita la ocupación colonial de asentamiento, que constituye un crimen de guerra

El papel del Estado e instituciones

El Estado de Israel defiende a los colonos, les ofrece subvenciones y otras ayudas económicas y los protege militarmente a través del Ejército. Es decir, facilita el robo de tierras y acuíferos, financia la construcción de carreteras y de viviendas, extiende muros y asentamientos con los que rodea, arrincona y encierra a la población palestina, sometiéndola a vigilancia coercitiva y a un apartheid consolidado.

Por tanto, asumir que las relaciones comerciales y de inversión que contribuyen a la ocupación colonial y a la segregación son solo las que se mantienen con empresas que trabajan en los asentamientos israelíes es negar el eje vertebral del proyecto colonial del Estado israelí.

Por ejemplo, el Gobierno de Netanyahu aprobó hace unos meses la mayor ampliación de asentamientos de los últimos treinta años. El primer ministro de Israel y su equipo adoptan esa decisión desde Tel Aviv, no desde un asentamiento en territorio palestino. Y, sin embargo, con esa decisión consolidan notablemente el colonialismo ilegal israelí. Desde la capital de Israel se diseña y se refuerza el modelo de asentamientos y un crimen de guerra, definido como tal por el derecho internacional: “la transferencia de población del Estado ocupante al territorio ocupado”.

Para llevarlo a cabo, el Estado israelí cuenta con el Ejército –que protege a los colonos y ejerce violencia contra la población nativa (los palestinos)– y con otras instituciones que contribuyen al reemplazo de población palestina por población judía. También dispone de universidades que ofrecen sus laboratorios para sostener el desarrollo de armas y tecnologías militares, como denuncia la antropóloga Maya Wind.

A ello se suma el papel central de compañías armamentísticas de Israel, que colaboran con las fuerzas militares del país. Además, multitud de empresas con sede en territorio israelí, así como otras extranjeras, participan en proyectos de diseño, construcción y expansión en la ocupación colonial de apartheid.

La economía que sostiene el proyecto colonial de asentamiento israelí tiene su base central en Tel Aviv

Un simple trayecto de dos horas por Cisjordania y Jerusalén Este o una lectura rápida de los proyectos de construcción colonial israelíes de las últimas tres décadas son suficientes para entenderlo.

He sido testigo de la extensión de la ocupación colonial de apartheid en Jerusalén Este y Cisjordania desde principios de siglo, y en los últimos veinticinco años he presenciado de forma directa varios actos de violencia de colonos, con la protección del Ejército israelí, contra población palestina. No solo durante el Gobierno de Netanyahu, también con el de Ehud Olmert o el de Ariel Sharon. Desde la ocupación ilegal israelí de 1967 hasta hoy los asentamientos han crecido de manera exponencial, pese a que violan el derecho internacional.

La economía que sostiene ese proyecto colonial tiene su base central en Tel Aviv, y por eso la relatora de Naciones Unidas, Francesca Albanese, insiste en la obligación de suspender relaciones armamentísticas, comerciales, económicas y financieras con Israel.

En su opinión consultiva de julio de 2024 la Corte Internacional de Justicia pide a los Estados “prevenir relaciones comerciales y de inversión que contribuyan a la situación en los Territorios Ocupados Palestinos”. La Corte de La Haya hace esa solicitud en virtud del derecho internacional, que establece obligaciones para los países, entre ellas, las de no contribuir a crímenes masivos, aplicar sanciones para evitar que continúen y adoptar medidas para prevenir el genocidio.

Asumir a día de hoy que esas relaciones que contribuyen a la situación en los Territorios Ocupados Palestinos son solo y exclusivamente las importaciones de productos originarios de los asentamientos israelíes es dejar vía libre a la continuación de un comercio que facilita y refuerza el modelo de ocupación colonial israelí.

En el caso de la Unión Europea esto es muy claro, ya que representa el mayor socio comercial de Israel en todo el mundo. La diplomacia europea puede seguir haciéndose la tonta, con deliberada hipocresía, pero no logrará disfrazar su complicidad con los crímenes de traslado forzado de población local, transferencia de colonos al territorio ocupado, segregación y tortura.

Jessica Stober, jurista: “La importación europea de productos de asentamientos israelíes ayuda a financiarlos y tiene un impacto devastador"

10 June 2026 at 21:18

Jessica Stober, jurista: “La importación europea de productos de asentamientos israelíes ayuda a financiarlos y tiene un impacto devastador"

La coautora de la investigación que desvela comercio europeo habitual con la ocupación israelí señala que "los países de la UE deben reexaminar ya su relación con los asentamientos"

Europa importa gran cantidad de productos de asentamientos israelíes que contribuyen a sostener la ocupación ilegal

La investigación realizada por Global Echo Litigation Center publicada esta semana –y detallada por elDiario.es– pone encima de la mesa la entrada sistemática en Europa de productos alimentarios procedentes de asentamientos ilegales israelíes con trato preferencial, lo que vulnera la legislación europea y el derecho internacional.

El informe Importing Occupation analiza 30.000 documentos de exportación correspondientes a más de 6.800 envíos realizados entre 2017 y 2026, con los que muestra que “los productos procedentes de los asentamientos están entrando ilegalmente en los mercados europeos en grandes cantidades”.

Esas mercancías llegan etiquetadas como 'Producto de Israel', pese a proceder de áreas palestinas o sirias ocupadas ilegalmente por Israel. El 71% de esos productos que entran en la UE lo hacen a través de Francia, Países Bajos y Alemania. España aparece como el cuarto país receptor hasta septiembre de 2025.

La abogada británica Jessica Stober, directora jurídica de Global Echo, explica en esta entrevista con elDiario.es las consecuencias de estos “hallazgos abrumadores”.

Pregunta: ¿Qué demuestra esta investigación? ¿Cuáles son las principales conclusiones?

Respuesta: Esta es una investigación que ha durado cuatro años, exhaustiva. Con ella salen a la luz pruebas abrumadoras de una práctica generalizada y sistemática mediante la cual productos agrícolas originarios de los asentamientos israelíes entran en los mercados europeos como si procedieran del propio Israel. Esa es la primera y principal conclusión.

La segunda es que nuestras pruebas sugieren que la cantidad de los productos procedentes de asentamientos que entran en Europa es mucho mayor de lo que se había sospechado hasta ahora.

Sabemos que Israel no recopila datos desagregados. Trata los territorios ocupados e Israel como si fueran un único territorio, por lo que no esperaríamos que desagregara sus datos. Pero la UE ni los Estados miembros europeos tampoco desagregan los datos. Así que no sabemos qué procede de Israel y qué procede de los asentamientos.

Hay pruebas abrumadoras de la entrada sistemática a los mercados europeos de productos originarios de asentamientos israelíes como si procedieran de Israel

Los documentos que han analizado desvelan que el 17% de los envíos agrícolas destinados a Europa contenían productos procedentes de asentamientos israelíes. ¿Qué datos tienen sobre España?

En el caso de España las cifras son especialmente llamativas. En el material que analizamos, principalmente frutas y verduras ecológicas, más del 75% de los envíos desde Israel destinados a España contenían productos procedentes de asentamientos. Nuestros datos son hasta septiembre de 2025, mes en el que España aprobó la prohibición de importación desde asentamientos. No disponemos aún de suficiente información para determinar qué impacto ha tenido esta medida.

Entre septiembre de 2025 y mayo de 2026 hemos analizado 35 envíos de productos agrícolas a España. Aunque Global Echo no detectó entre ellos ningún envío que contuviera productos procedentes de los asentamientos, consideramos que no se trata de una muestra lo suficientemente amplia como para extraer conclusiones más generales sobre el impacto de la prohibición española del comercio con los asentamientos.

¿Cómo afectan estas importancias desde los asentamientos a los consumidores europeos?

Lo que estamos viendo no es un error ocasional, sino un sistema mediante el cual productos procedentes de los asentamientos llegan a Europa apareciendo como si fueran israelíes. A los consumidores europeos esto les afecta principalmente desde una perspectiva ética, jurídica y social, porque muchas personas —y creo que esta cuestión es especialmente importante en España— desean tomar decisiones de compra acordes con sus valores.

La opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia [julio 2024] nos ha informado de que toda la ocupación de Palestina por parte de Israel es ilegal. Y la propia presencia de Israel allí es ilegal. Los asentamientos son un crimen de guerra y están vinculados a numerosas violaciones de derechos humanos, por eso muchos consumidores no quieren comprar productos procedentes de estos asentamientos ilegales. Este sistema les niega la posibilidad de tomar esa decisión.

Los asentamientos son un crimen de guerra y están vinculados a numerosas violaciones de derechos humanos.

¿Qué deben hacer los países de la Unión Europea y Reino Unido para evitar que esto siga ocurriendo?

Deben abrir una investigación sobre los hallazgos de nuestro informe. No se trata de algo aislado. Hay todo un sistema mediante el cual los productos de los asentamientos llegan a Europa, y ese sistema contradice lo indicado por la Corte Internacional de Justicia en julio de 2024.

Pero también hay muchas infracciones concretas del derecho de la UE relacionadas con las cuatro vulneraciones que aparecen en la documentación, como es el trato preferencial a estos productos y los certificados que se les asigna. Por tanto, los gobiernos europeos deben examinar estas infracciones.

No hay simplemente algún incumplimiento puntual: el sistema entero está roto, no funciona. Tiene fallos estructurales y es incapaz de impedir abusos generalizados. Por eso hay que reexaminarlo y también, a la luz de la opinión de la Corte Internacional de Justicia, deben replantear su relación con todo el proyecto de asentamientos.

Mapa de rutas recreativas y de manantiales en tierras palestinas. Los manantiales han sido convertidos en destino de turismo por las autoridades israelíes y colonos, pese a estar en Ein al-Beida, tierra palestina. Antes eran fuentes de agua para la agricultura palestina
Mapa de rutas recreativas y de manantiales en tierras palestinas. Los manantiales han sido convertidos en destino de turismo por las autoridades israelíes y colonos, pese a estar en Ein al-Beida, tierra palestina. Antes eran fuentes de agua para la agricultura palestina

Tienen previsto iniciar acciones legales en Reino Unido en relación con este tema. ¿Hay planes para hacer lo mismo en otros países?

Sí, los hay. La estrategia de litigación es un documento vivo. Está respondiendo a las novedades que llegan desde la UE y desde los Estados miembros. Algunos Estados miembros están adoptando medidas por sí mismos ante la ausencia de una actuación de la Unión Europea.

Nos gustaría ver cómo evoluciona esto para determinar dónde es más conveniente dirigir nuestros esfuerzos legales. En todo caso, contamos con las pruebas que nos permitirían elegir entre varias jurisdicciones en las que presentar demandas. Y seguiremos atentos a lo que ocurra en el terreno político durante las próximas semanas y a los desarrollos jurídicos para decidir dónde situar nuestros esfuerzos.

El agua está siendo desviada de las comunidades palestinas para regar explotaciones agrícolas de los asentamientos israelíes, que prosperan mientras hay pueblos palestinos que no disponen de suficiente agua

¿Esperan alguna reacción específica de los países europeos ahora que se conoce esta información?

Creo que nuestras pruebas y el informe reforzarán el movimiento actual de la sociedad civil para que la UE y los Estados miembros reexaminen su relación con el comercio vinculado a los asentamientos. Ese movimiento puede ayudar a los Estados a analizar lo que la Corte Internacional de Justicia ha articulado como sus responsabilidades en virtud del derecho internacional y presionará para convertir esas responsabilidades jurídicas en acciones y políticas concretas.

Mientras esta situación continúe, la UE, sus Estados miembros y Reino Unido no pueden afirmar de manera creíble que están cumpliendo con sus obligaciones derivadas del derecho internacional.

¿Cómo explicaría por qué la importación de productos procedentes de asentamientos israelíes ilegales contribuye al proyecto de ocupación y al despojo del pueblo palestino?

Los asentamientos no son urbanizaciones normales y la agricultura de los asentamientos no es una agricultura ordinaria. El propio Bezalel Smotrich [ministro israelí de Finanzas] ha dicho que “estamos borrando la Línea Verde fortaleciendo la agricultura en Judea y Samaria”, mediante la expansión de la agricultura de los asentamientos.

La agricultura ocupa una superficie mucho mayor que los asentamientos residenciales y, por tanto, es una herramienta muy eficaz para apropiarse de grandes extensiones de tierra ocupada en Cisjordania. Esto requiere enormes cantidades de agua, especialmente los dátiles y los aguacates.

Los países de la UE deben reexaminar su relación comercial con los asentamientos israelíes: no son incumplimientos puntuales

¿Qué efecto tiene la apropiación de agua?

El agua está siendo desviada de las comunidades palestinas para regar explotaciones agrícolas de los asentamientos, que prosperan al lado de comunidades palestinas mientras que estas, en ocasiones, ni siquiera disponen de agua suficiente para cubrir sus necesidades básicas.

Así que la importación europea de productos agrícolas procedentes de asentamientos no solo ayuda a financiar esos asentamientos ilegales según el derecho internacional, sino que además tiene un impacto desproporcionado y devastador sobre las comunidades palestinas en el terreno.

La ley es clara. La Corte Internacional de Justicia ya se ha pronunciado, y la UE y sus Estados miembros tienen que escucharla.

Europa importa gran cantidad de productos de asentamientos israelíes que contribuyen a sostener la ocupación ilegal

10 June 2026 at 08:34

Europa importa gran cantidad de productos de asentamientos israelíes que contribuyen a sostener la ocupación ilegal

elDiario.es accede a una investigación que muestra la entrada habitual a Europa, con trato preferencial, de productos de asentamientos ilegales israelíes; España es el cuarto país de la UE que más envíos recibió.

Una investigación alerta de una relación creciente entre la UE y empresas vinculadas al genocidio en Palestina

Una exhaustiva investigación de cuatro años de duración, realizada por el centro de litigación Global Echo, ha sacado a la luz un complejo sistema mediante el cual productos alimentarios procedentes de asentamientos israelíes ilegales –situados en territorio palestino y sirio ocupado– entran en los mercados europeos.

“Producto de Israel”

El informe Importing Occupation (Importar la ocupación), de 405 páginas, detalla cómo productos de asentamientos israelíes son introducidos en países europeos etiquetados como 'Producto de Israel', beneficiándose del régimen fiscal preferencial que Europa concede a los productos israelíes, “lo que socava la legislación de la Unión Europea y de Reino Unido”.

La investigación, a la que ha tenido acceso elDiario.es, se basa en 30.000 documentos de exportación correspondientes a más de 6.800 envíos alimentarios realizados entre 2017 y 2026, contrastados con datos gubernamentales israelíes y europeos sobre agricultura y comercio, amplias investigaciones sobre el terreno y entrevistas con altos representantes del sector, incluidos exportadores israelíes, centros de empaquetado y productores agrícolas.

“Ahora hemos confirmado las sospechas planteadas durante décadas por grupos palestinos e internacionales: los productos procedentes de los asentamientos están entrando ilegalmente en los mercados europeos en grandes cantidades”, declara Emily Schaeffer Omer-Man, abogada especializada en derechos humanos internacionales y directora ejecutiva de Global Echo.

El 71% de los productos de asentamientos israelíes que están entrando en la UE lo hacen a través de Francia, Países Bajos y Alemania

De los más de 5.900 envíos israelíes de cítricos, dátiles, tahini y otros productos frescos a Europa durante los últimos ocho años (2017-2026) examinados por Global Echo, uno de cada seis (17,2%) procedía de asentamientos israelíes. En concreto se trata de exportaciones a la UE, Reino Unido, Noruega y Suiza.

El equipo investigador también ha analizado más de 2.000 facturas, de las que el 16,7% declaraba un origen israelí para productos procedentes de colonias ilegales, “con el fin de beneficiarse del trato arancelario preferencial, lo que representa 13,1 millones de euros en productos agrícolas de los asentamientos”.

Incluso cuando las autoridades aduaneras europeas determinan que el envío procede de asentamientos y aplican los aranceles correspondientes, el Gobierno israelí reembolsa a los exportadores esos costes. “Este sistema crea, de facto, una exención arancelaria para los productos de los asentamientos”, advierte el informe.

Estos hallazgos fortalecen los llamamientos para prohibir la importación de productos procedentes de los asentamientos israelíes en toda la Unión Europea

Martin Konečný, director European Middle East Project

Francia, Países Bajos y Alemania

El 71% de los productos procedentes de asentamientos israelíes rastreados por Global Echo entraron en la Unión Europea a través de Francia, Países Bajos y Alemania, por los puertos de Róterdam, Marsella Fos, Hamburgo y Múnich.

Los mangos, los aguacates, los dátiles, el tahini, las hierbas aromáticas y los cítricos (pomelos, naranjas, yuzus y mandarinas Orri) son los principales productos de asentamientos israelíes que entran en la UE.

Los datos oficiales israelíes subrayan la importancia de los mercados europeos para el sector agrícola israelí. En 2025, cerca del 80% de las exportaciones israelíes de frutas y hortalizas, medidas por volumen, tuvieron como destino Europa y el 65,4% de ellas se exportaron a la Unión Europea.

Naranjas procedentes de un asentamiento israelí
Naranjas procedentes de un asentamiento israelí

El 12% de los envíos procedentes de asentamientos israelíes analizados por Global Echo y destinados a la UE llegaron a través de España hasta septiembre de 2025

Envíos a España

De los 6.800 envíos analizados por Global Echo, 5.187 exportaciones tuvieron como destino la Unión Europea; de ellas, uno de cada cinco envíos (19,2%) contenía productos procedentes de asentamientos israelíes.

Ciento sesenta de esos envíos llegaron a España y ciento veinte de ellos contenían productos procedentes de asentamientos israelíes -en concreto, dátiles– por un valor mínimo de 4.792.011 euros, lo que supone que el 75% de los envíos desde Israel a España fueron de asentamientos.

Esto se traduce en que el 12% de los envíos de asentamientos israelíes destinados a la UE y analizados por Global Echo hasta septiembre de 2025 llegaron a través de España. Global Echo no dispone aún de datos suficientes para determinar qué impacto ha tenido la prohibición española –establecida en septiembre de 2025– a las importaciones de productos de asentamientos israelíes.

Los investigadores también descubrieron veintiocho facturas dirigidas a España que declaraban la elegibilidad de productos procedentes de asentamientos israelíes para recibir un trato preferencial, pese a que dicho trato está reservado a mercancías originarias de Israel. Estas facturas incluían productos de asentamientos por valor de 1.040.800 euros.

El equipo investigador indica que es probable que los productos procedentes de asentamientos “entren en España en cantidades aún mayores”, no solo directamente, sino también a través de puertos situados en otros Estados de la Unión Europea.

Los envíos destinados a España incluyen como empresas exportadoras israelíes a Hadiklaim, Tomer Packing, y Tamar Tov.Tanto Tomer Packing como Tamar Tov están vinculadas a Hadiklaim, el mayor exportador israelí de dátiles.

La Corte Internacional de Justicia señala la ilegalidad de la ocupación israelí y pide a los países “suspender relaciones comerciales y de inversión que contribuyan" a esa situación

Tergiversación, ocultamiento e ilegalidad

Los asentamientos israelíes en los territorios ocupados palestinos y en los Altos del Golán sirios son ilegales, según establece el derecho internacional, que designa categoría de crimen de guerra a “la transferencia de población del Estado ocupante al territorio ocupado”.

En ese sentido, en julio de 2024 la Corte Internacional de Justicia señaló la ilegalidad de la ocupación israelí y pidió a los Estados miembros de la ONU “suspender relaciones comerciales y de inversión que contribuyan a la situación en los Territorios Ocupados Palestinos”.

La demostración de que Israel exporta habitualmente mercancías de asentamientos ilegales presentadas como 'Productos de Israel' indica la dificultad para distinguir la procedencia y para cumplir con las obligaciones que establece el derecho internacional en este sentido.

Por eso, este centro de litigación anuncia que impulsará acciones legales en Reino Unido “para obligar a las autoridades a actuar ante estas pruebas de graves fallos legales”, y tiene previstas más demandas en otras jurisdicciones. Con ello, además de denunciar infracciones de la ley, pretenden “presionar a la UE y Reino Unido para que corrijan el sistema que las hace posibles”.

Colonos israelíes construyendo una plataforma de observación en una colina con vistas a Farsia, localidad del Área C en Cisjordania
Colonos israelíes construyendo una plataforma de observación en una colina con vistas a Farsia, localidad del Área C en Cisjordania

Global Echo anuncia que impulsará acciones legales en Reino Unido 'para obligar a las autoridades a actuar ante estas pruebas de graves fallos legales', y prevé más demandas

Certificación y etiquetado

Global Echo señala que las autoridades aduaneras de la UE y del Reino Unido aceptan de forma rutinaria certificaciones ecológicas y fitosanitarias inválidas para mercancías procedentes de asentamientos israelíes, asignadas por el Ministerio de Agricultura de Israel como “Producto de Israel”, pese a carecer de autoridad para hacerlo, “socavando así los sistemas regulatorios europeos”.

Dichos certificados son jurídicamente inválidos, pero “las autoridades europeas continúan aceptándolos y permitiendo la entrada de estos productos” en los mercados europeos, en contra “de la legislación de la UE”.

La investigación denuncia que los consumidores europeos “están siendo sistemáticamente engañados respecto al origen de las mercancías procedentes de los asentamientos” israelíes, lo que impide que puedan “adoptar decisiones de compra informadas y éticas”.

La UE y Reino Unido aceptan habitualmente certificaciones inválidas para productos procedentes de asentamientos ilegales israelíes

Obligaciones europeas

También alerta de que “el sistema actual permite —y, en algunos casos, incentiva— la tergiversación y ocultación del origen de los productos agrícolas procedentes de asentamientos a lo largo de toda la cadena de suministro, en vulneración de diversas áreas de la legislación de la UE y del Reino Unido”. Por ello señala “la complicidad de Europa en el despojo del pueblo palestino”.

Uno de los ejemplos que detalla es Achva Tahini, que a menudo se envasa en tarros listos para la venta minorista antes de su exportación, cada uno de ellos etiquetado como «Producto de Israel». Estas etiquetas permanecen inalteradas a lo largo de toda la cadena de suministro.

Global Echo subraya la obligación de las autoridades europeas de investigar el etiquetado engañoso de productos procedentes de asentamientos. También recalca que minoristas y supermercados deben cumplir con la legislación de protección del consumidor para evitar inducir a error a los compradores.

Tierras palestinas en Al-Auja, área muy afectada por la violencia colonial israelí
Tierras palestinas en Al-Auja, área muy afectada por la violencia colonial israelí

Los consumidores europeos están siendo sistemáticamente engañados acerca del verdadero origen de productos de asentamientos ilegales israelíes

Tres vías de engaño

La investigación identifica tres prácticas recurrentes mediante las cuales el origen real de las mercancías se disfraza como israelí. Una de ellas es “la ocultación a simple vista”, es decir, los exportadores indican correctamente el lugar de producción en los asentamientos pero describen el origen como “Israel”, pese a ser territorio palestino ocupado.

Otra es “la dirección ficticia”, una dirección falsa dentro del territorio israelí, inventada por los exportadores para ocultar la procedencia real.

La tercera vía es “la mezcla”, a través de la cual los centros israelíes de empaquetado mezclan productos procedentes de asentamientos con productos originarios de Israel, que posteriormente son exportados conjuntamente bajo la denominación de origen israelí.

Los principales productos de asentamientos israelíes que entran en la UE son mangos, aguacates, dátiles, tahini, hierbas aromáticas y cítricos (pomelos, naranjas, yuzus y mandarinas Orri)

Estas prácticas contribuyen a cuatro vulneraciones de la legislación europea: la asignación de un trato preferencial a productos de asentamientos ilegales israelíes, la violación de la protección del consumidor europeo y la aceptación de certificaciones fitosanitarias y ecológicas designadas a esas mercancías de asentamientos ilegales.

La repercusión del informe está siendo resaltada ya por expertos y organizaciones vinculadas con la situación en Palestina. “Estos hallazgos fortalecen claramente las peticiones para prohibir la importación de productos procedentes de los asentamientos en toda la Unión Europea”, señala a elDiario.es Martin Konečný, fundador y director del European Middle East Project (EuMEP).

“Demuestran que las declaraciones falsas sobre el origen y el etiquetado incorrecto son inherentes al comercio con los asentamientos”, apunta. Más allá de la prohibición a nivel comunitario, Konečný indica que “podrían y deberían adoptarse medidas adicionales de aplicación y control a escala de la Unión Europea”.

Productos con sésamo de Achva Tahini, con etiqueta de Israel, en un supermercado europeo
Productos con sésamo de Achva Tahini, con etiqueta de Israel, en un supermercado europeo

Mientras la UE y Reino Unido mantengan este sistema, Europa seguirá contribuyendo directamente a la sostenibilidad económica y a la expansión del proyecto de asentamientos y a la violencia, el despojo y la opresión que este conlleva

Basel Adra, responsable de participación comunitaria de Global Echo y cineasta

“De acuerdo con la legislación de la UE y del Reino Unido, los productos alimentarios procedentes de asentamientos israelíes ilegales no deben beneficiarse de exenciones arancelarias, pasaportes fitosanitarios ni certificaciones ecológicas, y no deberían encontrarse en las estanterías de los supermercados etiquetados como 'Producto de Israel'”, señala Emily Schaeffer Omer-Man, de Global Echo.

“Mientras la UE y Reino Unido mantengan este sistema, Europa seguirá contribuyendo directamente a la sostenibilidad económica y a la expansión del proyecto de asentamientos, así como a toda la violencia, el despojo y la opresión que este conlleva», afirma Basel Adra, responsable de participación comunitaria de Global Echo y cineasta palestino galardonado con un Óscar, como codirector del documental No Other Land.

“El proyecto de asentamientos constituye la violación más duradera y sistemática de los derechos humanos del pueblo palestino”, advierte Adra, quien sufre las consecuencias de esta violación, como habitante originario y residente en la aldea cisjordana de Masafer Yatta, una de tantas comunidades palestinas que desde hace años sufre órdenes de demolición y desplazamiento por parte de las autoridades israelíes, así como violencia sistemática de colonos protegidos por el Ejército israelí.

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